27
marzo
2011
1, 2, 3, 4… The Ramones
Por Alberto D. Fraile Oliver
Antes de nada debo reconocer que nunca he tenido buen oído. Quizá se me despertó un poco el tiempo que trabajé en la radio donde Pep Recasens me enseñó a escuchar música y me mostró joyas como Leonard Cohen, Van Morrison… Pero mucho antes hubo un grupo que escuché hasta la saciedad. Era la adolescencia. Y más que la música importaba la imagen. Ese grupo fue The Ramones. En los años 90, en Mallorca, hubo una verdadera fiebre ramonera. Los quinceañeros comprábamos las camisetas de este grupo en Pasatiempos y tomábamos cervezas en el Blitzkrieg ’76. Un bar situado en las inmediaciones de la Plaza Gomila. ¡Cómo nos gustaba aquel antro! El hecho de que en su nombre figuraba el 76 hacía que nos sintiéramos en nuestro lugar, ya que es el año de nuestro nacimiento.
El Blitzkrieg lo regentaba Pablo, un policía municipal que incurría en incompatibilidad. Eso a nosotros nos daba igual. Allí, al ritmo punk de este destartalado grupo de Queens coreábamos canciones como “Blitzkrieg Bop”, “Sheena is a punk”, “Beat on the brat”, “Judy is a punk” “I wanna be your boyfriend” … y tantas otras. Con esta banda sonora tuvimos nuestros primeros y torpes acercamientos al sexo femenino. Nos fumábamos nuestros primeros cigarros y explorábamos el mundo con imprudencia e ingenuidad. Todo ellos acompañado de cacahuetes y cerveza. Niños bien con chupas de cuero y pantalones vaqueros.
Si había una canción de este grupo que me cautivaba era “Pet Sematary”. quizá porque había leído la novela de Stephen King y esta fue la banda sonora de la adaptación cinematográfica. Se me quedó grabado el estribillo y aún a veces suena en mi cabeza “I dont wana be buried in pet cementary, I dont want to live my life again”.
Dio la casualidad que por aquellos años, concretamente el 18 de mayo de 1993, The Ramones vinieron a tocar Mallorca. Fue en el hipódromo de Son Pardo. Los telonearon Skyline y la entrada costaba 2.500 pesetas. “The Ramones descargan una metralla de punk-rock” titularon los periódicos del día siguiente. Aquel concierto no se olvida fácilmente. Sobre todo porque fue el tercer intento. El primero se suspendió por la lluvia y el segundo por indisposición del cantante. Cuando por fin se pudo celebrar acudimos al que sería nuestra primer gran concierto de rock. Nuestro grupo favorito vino a la Isla, nos sabíamos las canciones y gritamos como poseídos. Ya estaban al final de su carrera pero tocaron todos sus éxitos. Rápidamente. Seguidos de su mítico 1, 2, 3, 4…
En la camiseta que vendían para la ocasión con las citas de la gira en el lugar de Mallorca ponía: Esta vez sí. Una pegatina que compré en el puesto de merchandising decoró mi Yamaha Jog durante algunos años. Y cuando oigo una canción suya no puedo dejar de pensar en aquellos irrepetibles años. ¡Hey ho, lets go!
3 comentarios para “1, 2, 3, 4… The Ramones”
Dejar un comentario
Solo se publicarán mensajes que:- sean respetuosos y no sean ofensivos.
- no sean spam.
- no sean off topics
- siguiendo las reglas de netiqueta, los comentarios enviados con mayúsculas se convertirán a minúsculas.


………..toma Alberto,este es uno de los mejores temas en directo de todos los tiempos ,…………y porke lo digo y si no pinxa eskuxa y deleitate!!!
Note lo akonsejo ,antes de una reunion de trabajo,de una konversacion pendiente kon tu mujer……..o de una visita a tua papis!!……….jejejej exalta el animo !!!!
http://youtu.be/bQ_2qneMk5w
Guao que padre tocan los RAMONES, esta rla esta padrisima. besos jaja
BUah! no me he pasado noches allí! la memorabilia de las paredes, la barra larga y local estrecho…kikos y jackdaniels con cola a un precio de puta madre…cuando cambio de local la cosa se hechó a perder…pero que buenos tiempos..hey ho let’s go!