#Acampadapalma. Fiesta y reivindicación en la Pz. de Espanya de Palma
Crónica del viernes 20 de mayo de 2011.
Por Alberto D. Fraile Oliver
A las 10 de las noche en la Plaça de Espanya de Palma 3.000 personas inician una asamblea popular. La estatua del Rei Jaume I preside la escena. Su brazo derecho sostiene uno de los símbolos del cambio global que estamos viviendo: la bandera de Islandia. El país que está siendo la avanzadilla de la transformación colectiva que estamos presenciando. El ambiente es de fiesta y la emoción que invade los corazones de los reunidos es el hecho de estar participando en algo histórico. Un cambio local y global que se extiende como la pólvora de ciudad en ciudad y de país en país.
La Junta Electoral Central ha prohibido las concentraciones que promueven la democracia participativa en toda España. Los ciudadanos reunidos tienen que tomar una decisión sobre que harán en caso de que a la Policía intente disolver la concentración.
Jóvenes y no tan jóvenes tienen que decidir entre tres opciones: Nos vamos y volvemos mañana para evitar posibles enfrentamientos. Otra opción es emplear la estrategia utilizada por la Madres de la Plaza de Mayo, que ante la prohibición de reunirse caminan en torno a la plaza. Y la tercera opción es resistir pacíficamente. Emulando a Gandhi, ante una ley injusta: desobediencia civil.
Por aclamación popular se decide optar por la tercera opción. Permanecer ante la prohibición. La asamblea transcurre, diferentes ciudadanos toman la palabra para expresar su opinión.
A las doce menos cuarto de la noche, sumándose a lo que sucede en la Puerta del Sol de Madrid y el resto de plazas españolas se hace un minuto de silencio.
Instantes después varios policías nacionales se dirigen entre el público hacia el micrófono y ante la expectación de todos los asistentes toman la palabra: “No tenemos intención de intervenir, de momento no hemos recibido orden para actuar”, dice uno de ellos. La plaza estalla en aplausos y gritos: “La policía es del pueblo”, “Todos somos policía”.
La velada transcurre en ambiente festivo. A medida que avanza la noche comienzan a desplegarse los sacos de dormir y la plaza se convierte en una gran acampada. Continúa la reivindicación por una democracia real.
















Esta entrada fue escrita el Sábado, mayo 21st, 2011 at 4:40 pm y está archivada bajo las categorías Portada, Sociedad. Puede seguir los comentarios a esta entrada a través del RSS 2.0. Puede dejar una respuesta, o un trackback desde su sitio web.