Medio millar de profesores asiste al Terra, Ànima i Societat 2011 y muestra su apoyo a una enseñanza orientada a la ecología, la creatividad y la espiritualidad
Pocas veces deben recordar los muros de la iglesia de la Mare de Déu del Roser de Pollença a más de seiscientas voces entonando el mantra Om. Ninguna, quizá. Y pocas veces antes en Mallorca se vio una concentración tan grande de enseñantes ávidos por un cambio en los contenidos y en la forma de educar, y convencidos de querer trabajar para ese giro. Sólo por ello, el encuentro Terra, Ànima i Societat de este año, “Educación para la vida”, podrá ser considerado como el inicio de una acción local que conduzca al diseño de un nuevo paradigma en la educación en Baleares. Un nuevo modelo que considera al niño como una persona merecedora de atención y de respeto, llena de creatividad esperando a ser estimulada. Un modelo que cuenta con nuevos enfoques metodológicos que incorporan huertos escolares, salidas semanales a la naturaleza, fábulas, y la incorporación de actividades que desarrollen por igual las habilidades de las tres dimensiones del ser humano: cabeza, manos y corazón.
Para transmitir estas nuevas ideas, la asociación Poc a Poc, organizadora del acto con el apoyo de la Conselleria d’Educació del Govern de les Illes Balears, consiguió algo tan difícil como reunir en un mismo fin de semana del pasado mes de octubre a un líder espiritual, a un visionario emprendedor y a un científico que han probado nuevos métodos pedagógicos. Se trata del trío de intelectuales reconocidos internacionalmente formado por Satish Kumar, Gunter Pauliç y Fritjof Capra.
Los tres líderes no sólo realizaron unas inspiradoras intervenciones, sino que, al finalizar el encuentro, facilitaron reuniones con grupos de trabajo integrados por profesores, investigadores de la universidad y responsables de la administración educativa. “Hemos conseguido pasar de las relaciones internacionales a la acción local”, sostiene Guillem Ferrer, uno de los fundadores y dirigentes de Poc a Poc, quien destaca que las jornadas han servido para conocer ejemplos prácticos que se desarrollan en otros países y que son aplicables a la realidad de las Illes Balears. El tutelaje de Kumar, Pauli y Fritjof será continuo y los tres han confirmado repetir asistencia al encuentro de 2012.
Descubrir el potencial de cada niño
Los tres hablaron desde tres diferentes enfoques, pero si hubo un punto en común a destacar fue la necesidad de acabar con la educación como una forma de hacer que los estudiantes pasen exámenes y obtengan un título y luego un trabajo, para incorporar, en palabras de Satish, el reto de que cada persona descubra y crea en su propio potencial. “Actualmente la escuela destroza la creatividad, pero tenemos la posibilidad de reforzarla”, y una forma de hacerlo es observar al niño, ponerle en el centro de nuestra atención, hablarle y enseñarle despacio, y celebrar la infancia y la vida”. De esta forma, los estudiantes pasan los exámenes igualmente, pero además “disfrutan del juego”. A esta visión cabe añadir la opinión de Gunter Pauli, para quien, durante el periodo escolar, los niños tienen que “descubrir primero su capacidad interior y luego descubrir cómo contribuir al exterior”.
Otra forma de potenciar “el genio que toda persona lleva dentro” es la integración de las artes en el curriculum académico. Fritjof Capra, quien ha estudiado la síntesis arte-ciencia presente en la vida y obra del “primer eco-diseñador” Leonardo da Vinci en su libro “La ciencia de Leonardo”, destacó que es muy beneficioso introducir enseñanzas artísticas en el programa escolar, como música o teatro. Poner estas materias a la misma altura y participación que las asignaturas tradicionales conforma una potente herramienta para enseñar el pensamiento sistémico, visualizar patrones como forma de entender el mundo y, además, dirigir la dimensión emocional del niño.
Llevar a los niños a la naturaleza
Otro punto en común Satish-Gunter-Fritjof fue la reivindicación de que los cambios empiezan desde la base. Durante la tarde de la primera jornada, todos los presentes tuvieron la oportunidad de plantear preguntas a los ponentes. Algunas de ellas destilaban un cierto escepticismo ante la posibilidad de realizar cambios con los recursos actuales (falta de formación específica de los profesores, excesivo número de niños en las aulas y excesiva diversidad, falta de tiempo para incorporar novedades o para prestar la atención personalizada requerida, rígidos planes públicos de educación, etc.). Pero Satish recordó a los asistentes que hay cosas sencillas que pueden hacerse de forma inmediata. “Aún queda una gran parte de Mallorca intacta; cada escuela debe llevar a los niños a la Naturaleza al menos una hora a la semana, no necesitáis pedir permiso”, exhortó Satish, para dirigirse después a Rafel Bosch, conseller d’Educació del Govern (“¿Da usted permiso?”), sentado en segunda fila, quien asintió con la cabeza entre los enfervorecidos aplausos de los profesores.
Fritjof coincidió con Satish en que los cambios deben surgir de los enseñantes, aunque puso los pies en el suelo al recordar que “no puedes cambiar el sistema de una vez”. No obstante, apuntó que su experiencia en California demuestra que “si se hacen cambios en algunas escuelas, éstas se convierte en pioneras y luego otras escuelas se apuntan”. Mientras que en el seno de la escuela, si hay dos o tres profesores entusiastas que cuentan con el apoyo de la dirección del centro, es posible crear un espacio para la discusión e iniciar proyectos. Una vez iniciado el camino, el Gobierno debe legitimar esos cambios y darles apoyo para que sean una realidad.
La diversidad como ventaja
En relación con la diversidad en las aulas, para Fritjof no es un problema, sino una ventaja. “La diversidad es uno de los principios de la ecología”, recordó, apelando a la teoría de sistemas, según la cual la diversidad de relaciones aumenta la resistencia del sistema y le hace más fuerte. Para ilustrar este principio, expuso que, en una clase, aquellos alumnos que son buenos en un área pueden compartir conocimientos con el resto. Además, la diversidad -por ejemplo, de procedencia geográfica del alumnado- puede ayudar a impartir conocimientos como historia, cocina, entre otros.
Y para demostrar que es posible llevar a la realidad proyectos educativos dirigidos a la integración del ser humano en la naturaleza, la escuela Sa Llavor, de Mancor de la Vall, fue invitada a presentar su proyecto. En este pequeño centro educativo se desarrolla la formación reglada, pero con otra metodología, en la que son centrales la contemplación de la naturaleza y la expresión del arte. La parte más emotiva del acto fue el precioso concierto de gamelán, música tradicional indonesia, ofrecido por un grupo de alumnos y profesores.
El inicio de un cambio
El resultado fue unas jornadas equilibradas, dinámicas, divertidas, que convencieron a los presentes, pero que también demandaron de su participación. Y si durante el sábado se hicieron preguntas, durante el domingo los asistentes ya hicieron propuestas. Algunas de las opiniones de los asistentes recogidas por la organización del encuentro fueron las siguientes: La creación de grupos de trabajo para poner en práctica nuevas iniciativas; compartir e intercambiar experiencias entre equipos de diferentes centros; la organización de cursos de formación en pensamiento sistémico y holístico dirigidos al profesorado; dedicar un tiempo a la meditación todos los días en el aula y tomar conciencia del cuerpo; establecer un tiempo para la lectura en el exterior del aula; creación de comités de maestros y arquitectos para el diseño de nuevos edificios destinados a su uso como escuela; y formar a los niños en alimentación y salud desde edad temprana.
“El cambio es un proceso, y está empezando ahora”, anunció Satish, mientras que Fritjof elogió el intercambio de experiencias que estaba teniendo lugar en Pollença y recordó que la revolución en California empezó “así”, como en el Terra, Ànima i Societat, y con la creación de comités de trabajo maestros-padres.
“Tenemos que aprovechar la energía que hay en esta iglesia para empezar el cambio, no podemos estar aquí dos días y mañana, como si nada”, fueron las palabras de Gunter Pauli para animar a todos los asistentes a seguir trabajando. Reto que fue tomado por Guillem Ferrer para impulsar los trabajos que se han empezado a llevar a cabo en Mallorca con la visión de un cambio de paradigma, desde el corazón.
Síguenos: