Feng Shui y crecimiento interior

Si estás interesado en el Feng-Shui ,existen muchos libros que te definen lo que es. En Internet puedes encontrar muchas páginas que te hablan de ello. No es el propósito de este artículo. Puede que esté de moda y hasta puede que leas en un catalogo de algún gran almacén algo referente a ello. En cualquier caso, lee todo lo que encuentres y después olvídate.

Mira primero hacia tu interior y después hacia el exterior. Los demás y tú. No somos tan diferentes. Todos formamos parte de este macrocosmos. Sin embargo a veces nos sentimos solos, tristes, con desamor, incomprendidos… Solo con el crecimiento interior y espiritual podremos sentirnos más que nunca parte de este mundo exterior. Más parte del Todo.

Dentro del Feng Shui existen muchas escuelas tanto occidentales como las que defienden que solo son válidas las enseñanzas que llegan de los países orientales. El río es el Feng Shui y las escuelas van por las orillas pero nadie posee el agua ni son el propio río.

La energía, el Chi o como quieras llamarle, existe independientemente de las escuelas y de los maestros. Cada uno llega hasta donde llega y eso es lo importante, no debes fijarte donde llega el que esta a tu lado. Solo así avanzaras.

El Feng-Shui personal es el que te hará avanzar en el camino de la espiritualidad y del crecimiento interior. El hábitat es una proyección del ser que lo habita y éste puede, trabajando energéticamente las diferentes zonas, llegar a cambiar su propio ser y su vida. Lo mas importante es llegar a crear esa armonía interior, el Pakua personal. La casa es algo secundario, solo es un medio para encontrar el camino y construirlo. La intención en el momento de realizar esos cambios en tu hábitat es fundamental para conseguir aquello que quieres.

El Pakua es el esquema de regiones en las que se divide la vivienda que se debe tener presente al realizar un análisis de Feng Shui de nuestra casa.

Sin embargo, el Pakua personal es una gran esfera a tu alrededor con la que puedes ir a cualquier parte y vivir en cualquier casa. Es un recorrido a través del Pakua, es decir de las diferentes áreas energéticas, y una vez terminado el ciclo vuelves a empezar, formando una espiral ascendente en la cual aunque recorres el mismo ciclo nunca es el mismo ciclo.

Debes involucrarte en cada una de las energías del Pakua y aprender de cada una de ellas. Generar energía y rápidamente utilizarla porque si no sabes que hacer con ella, se va.

También es importante crear el vacío en cada una de las zonas del Pakua. Pero al hacerlo ser consciente y vivirlo para llegar a ese estado de plenitud y de cambio.

Dicen que si el 50% de toda la gente del mundo estuviera en el camino del conocimiento interior, de la tolerancia y respeto a los demás, no habría guerras ni hambre o miseria en el mundo. Si estas ahí, enhorabuena, pero no intentes forzar a los demás imponiendo tus ideas, pasarías a formar parte del otro 50%.

Sé tu mismo formando parte del todo cósmico. Toma consciencia y conciencia del Universo, de los animales, de los árboles… de la Naturaleza.

El Feng-Shui es sobre todo un camino interior que no tiene fin. Es el camino al infinito.

Dice Vicente Ferrer que la verdad de las cosas no hay que buscarla en disertaciones filosóficas, está en el simple hecho de dar de beber al que lo necesita, ayudar en el momento oportuno.
Y atención ,también dice, por si alguna vez te habías planteado la gran pregunta del ser humano, ¿A qué hemos venido? ¿Por qué…? mejor dicho ¿Para qué? , es muy sencillo: para, amarnos, ayudarnos, no te quepa duda que tiene toda la razón.

Es difícil, por eso existen tantas religiones, disciplinas y cursos, pero un solo gesto de amor se equipara en crecimiento interior a todos los cursos y seminarios del mundo.

Existen Maestros, especialistas, profesionales de tantas formas de aprendizaje. Hay quienes se sienten poseedores de lo auténtico y descalifican al resto de tendencias. Nadie posee la verdad absoluta. Tampoco todo es válido, eres tú quien elige y decides qué camino tomar. El Feng Shui es uno más.

El CHI

El feng-shui considera que existen cinco elementos: madera, fuego, tierra, metal y agua, que son alimentados por una energía vital a la cual se le llama chi.

También conocido como el aliento del Dragón, es la energía que fluye por todo lo que nos rodea, incluido nuestro cuerpo y nuestro hogar. La medicina china afirma que la enfermedad surge cuando el Chi se estanca o se acelera. El Tai Chi y el Chi Kung cultivan la energía vital a fin de mantener nuestro cuerpo en salud y armonía.

Todo lo que nos rodea tiene un Chi, las plantas, los minerales, los animales y los seres humanos. También cada casa tiene un Chi que la caracteriza, nosotros podemos “percibir” o “sentir” el chi de un lugar.

¿QUÉ ES FENG SHUI?

Es una ciencia-arte de los maestros chinos basada en la filosofía del Tao (camino al cielo o sendero) que tiene aproximadamente 5.000 años.
Los seres humanos que estaban expuestos a las fuerzas naturales sin elementos auxiliares tuvieron que aprender a adaptarse a los procesos entre cielo y tierra, reconocer sus reglas para poder utilizarlas.

Feng Shui significa “viento y agua” dos fuerzas naturales opuestas que a su vez se complementa y que tienen que equilibrarse al construir e instalar una vivienda. El objetivo es alcanzar la Armonía y para lograrlo hay que considerar diferentes factores como: Los habitantes, la forma, la orientación del flujo de energía y el trazado básico de la vivienda. Se debe dejar fluir la energía estimulante y positiva “Chi” como fuerza vital para rechazar la energía nociva y negativa “Sha”.