Cosa estupenda #920: Acostarse en una cama bien hecha

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29 mayo, 2011

Qué gusto cuando llega el momento de acostarte y encontrar la cama impecable como un sobre. Creo que gran parte del éxito del negocio hotelero se debe a este pequeño placer. Hacer la cama puede llegar a ser meditativo, y sin duda requiere algo de disciplina. De alguna forma, haciendo la cama estás cuidando el futuro, porque dejas todo listo para el momento de volver a entrar.

Hablando de disciplina, me acuerdo de pequeña que vino el Papa de visita a mi provincia. Mi madre, que cantaba en el coro, estuvo hablando con una señora que era la encargada de hacer la cama del “hombre santo.” Le contó que para hacer la cama, se pasaba una mañana entera, quitando cualquier arruguita, dejando todo absolutamente perfecto. Siempre me pareció absurda esta historia. Desde luego, me basta y me sobra con mucho menos… y me alegro.

   

1 comentario

  1. caterina dice:

    Me declaro fan absoluta de la cama bien hecha. Sobretodo de las sábanas recien lavadas, secadas al sol y que sean de ésas de algodón de la abuela, un poco gruesas pero que en verano son muy fresquitas.
    Lo que sí es estupendo es seguir leyendo tu blog, llevaba un tiempo sin pasearme por aquí. :-)


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