Cosa estupenda #929:
Caminar por el campo y encontrar cosas comestibles
Por Melanie LeBlanc
Qué sensación de abundancia, pasear y encontrarte por el camino todos los regalos que te ofrece la naturaleza. ¡Y qué generosa que es! Yo de mayor quiero ser un árbol; saber transformar la energía del sol en deliciosos frutos y luego regalarlos sin pedir nada a cambio, y que de allí salgan más árboles. Creo que quisiera ser un cerezo que vive en un campo de fresas forever.
Por cierto, ¿has probado alguna vez la sopa de ortigas? También me encanta recoger espárragos, almendras, higos, naranjas, limones, albaricoques, algarrobas, nueces, y la lista podría seguir a medida que se van siguiendo las estaciones y cambiando de provincia o de país. Me fascina la capacidad que tienen los Inuit, pueblo indígena del Norte de Canadá, para encontrar alimentos debajo de dos metros de nieve, en pleno invierno. Desde luego, tener estos conocimientos te da mucha seguridad y te confirma que puedes confiar en la vida.
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Bueno, aquí no hay fresas en el campo en enero, ni somos inuit que saben sacarlas hasta debajo de la nieve. Pero, sinembargo, estoy de acuerdo: un paseo por el campo siempre va de maravilla, sobretodo para los urbanitas que parece que ya pierden casi toda conexión con la tierra. Además, cualquier ramita o flor que nos podamos llevar a casa y que no vaya entonces directo a la basura nos puede alegrar la vida para unos días.
Por lo tanto, aprovechemos…