Cosa estupenda #974:
Tener muy claro lo que vas a pedir en un restaurante
Por Melanie LeBlanc
No es mi caso, habitualmente. Soy la típica pesada que le tiene que decir al camarero que vuelva dentro de un par de minutos. Cuando vuelve, lo que tengo son preguntas tipo: ¿qué lleva la ensalada de la casa? Y otra vez a pensar, me lo tomo demasiado en serio, de verdad. El problema surge especialmente cuando tengo mucho hambre, y más si todo tiene buena pinta. Soy capaz de pedir algo, y a los dos minutos levantarme corriendo a buscar el camarero para decirle que he cambiado de idea.
Aún así hay días en los que lo tengo claro, no tengo ni que pensarlo. Me llama la atención una cosa, y digo: esto. Es como si me conecto con algo superior (aunque lo más probable es que se trata de algo puramente físico: mi estómago). Es un pequeño momento que para mi es estupendo. Miro al camarero, y sin dudar ni un segundo le digo lo que quiero. Me siento dueña de la situación, la reina del mambo.
2 comentarios para “Cosa estupenda #974: Tener muy claro lo que vas a pedir en un restaurante”
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Totalmente identificada, pero,¿no te ha ocurrido que, el camarero vuelva al cabo de un minuto de la cocina y te diga: “no nos queda”…cosa antiestupenda total!!! (me ha pasado)
Sí, es verdad, también me ha pasado. Hay días que lo mejor es quedarse en casa (además muchas veces es donde mejor comemos)!