Cosa estupenda #987:
Los bostezos contagiosos
Por Melanie LeBlanc
Cuando me explicaron por primera vez para lo que sirve bostezar, me encantó. Me dijo una amiga que sabe de estas cosas que cuando bostezas, es un reflejo que tiene tu cuerpo para enviar oxígeno al cerebro, para que puedas estar más despierto y más atento. En realidad, es un acto de muy buena educación porque te permite escuchar mejor y concentrarte más. Desde entonces ya no me trato de aguantar o esconder para bostezar; de hecho, abro bien grande porque así le ayudo más a mi cerebro – que siempre viene bien.
Más adelante le pregunté a la misma amiga (debe bostezar mucho ella, para saber tantas cosas…) cuál sería la explicación de los bostezos contagiosos. Porqué cuando una persona bosteza, la otra casi inevitablemente tiene ganas de bostezar también. Me explicó que los códigos de conducta que tenemos en nuestra sociedad no permiten al cuerpo realizar todos los mecanismos que son necesarios para estar bien. Desde pequeños nos han enseñado a poner la mano cuando bostezas, o que si bostezas la gente se ofenderá porque es una señal de que te aburres con ellos.
Sin embargo, cuando una persona permite que su cuerpo se revitalice con un bostezo, está dando permiso a su cuerpo para expresar su sabiduría. Y como consecuencia, de alguna forma estás dando permiso a las demás personas para que también lo hagan. Es algo bastante sutil, claro, pero el cuerpo entiende este lenguaje. Así que ya sabes, a bostezar con gusto!



Esta entrada fue escrita el Viernes, octubre 29th, 2010 at 11:08 am y está archivada bajo las categorías 1000 cosas estupendas, Blogs. Puede seguir los comentarios a esta entrada a través del RSS 2.0. Puede dejar una respuesta, o un trackback desde su sitio web.