Cristina Rosselló nos recomienda 4 películas (XVI)
Por Cristina Roselló
Malditos Bastardos (Quentin Tarantino, 2009)
Intrigada me tenía cómo iba a resolver un film ambientado en la Alemania nazi el director amante de la serie b y de la violencia sin censura, y el resultado fue de lo más satisfactorio. Una de las mejores películas que vi el año pasado, con esa mezcla de humor, suspense, acción y buenos diálogos que sólo un maestro como Tarantino es capaz de aunar. Si termina la película y se quedan con una sonrisa bobalicona mezcla de maldad y sorpresa, no se escandalicen ni se preocupen, nos pasó a todos los que la disfrutamos. Quizás demasiado ruda para ganar el cada vez más conservador Oscar a la mejor película, pero sin duda no dárselo a Christoph Waltz por su interpretación hubiera sido como para quemar el Kodak Theater cual película tarantiniana.
Funny Games (Michael Haneke, 1997)
Sí, es una película en la que se maltrata. Se maltrata a los personajes y al espectador; sin piedad. Si sabiendo eso siguen interesados en verla que sepan que van a enfrentarse a una verdadera obra maestra. Ya lo vieron los norteamericanos e hicieron el remake empeorado de la versión austríaca, encargado en este caso al mismo director. Haneke es quién tiene el poder y lo demuestra; con elementos narrativos y siguiendo sus normas del juego logra un film terrorífico y brutal, pero original y muy real; angustiosamente real. Tanto, que es imposible no empatizar con los personajes. Que ustedes la disfruten ( y eviten que sea en una casa de campo).
Misterioso Asesinato en Manhattan (Woody Allen, 1993)
Soy fan incondicional del prolífico Woody Allen, aunque tropiece alguna vez como con Vicky Cristina Barcelona de la que todavía no me he recuperado. Pero del resto soy fan. Me cuesta decidirme por una de sus películas, pero ésta que les estoy recomendando es un éxito garantizado. Si no la han visto, qué suerte tienen. En su contexto de siempre, Manhattan, y con su banda sonora habitual, una selección del mejor jazz, nos adentra en una historia de intriga que arranca con una repentina y presuntamente muerte casual. De ahí viene el delirio de su protagonista y una sucesión de situaciones cada vez más disparatadas y desternillantes. Es un no para de reír, con un reparto de excepción y como guinda, un guiño al gran Orson Welles en forma de cristales rotos.
Con faldas y a lo loco (Billy Wilder, 1959)
Recomiendo su filmografía entera, Billy es dios, ya lo dijo Trueba. Pero a esta película le tengo un cariño especial; quizás sea porque la he visto cientos de veces y nunca me canso, porque la pareja Curtis-Lennon no pudo dar mejor resultado, porque la bellísima (es poco) Monroe la ilumina, porque el guión me parece redondo y su final aparecerá siempre en los libros de cine. En el contexto de la ley seca dos músicos testigos de un asesinato se disfrazan de mujeres y se meten en una orquesta femenina para huir del hampa; así empieza un clásico que es secillamente genial. Genial y punto.
Nací en Palma de Mallorca hace ya 28 años de los que he pasado 10 en Madrid. Me encanta el cine, tanto, y desde hace tanto, que fue el impulso para dejar mi tierra e irme a la capital para estudiar Comunicación Audiovisual. Quería dedicarme a hacer películas, ilusa de mí. Al final no me ha ido del todo mal y me dedico al montaje de vídeo, no en el cine sino en la tele, pero todo se andará…

















Esta entrada fue escrita el Viernes, julio 29th, 2011 at 10:43 am y está archivada bajo las categorías Cine, Recomendaciones. Puede seguir los comentarios a esta entrada a través del RSS 2.0. Puede dejar una respuesta, o un trackback desde su sitio web.