17
mayo
2011
#Spanishrevolution: De la red a la calle
Por Alberto D. Fraile Oliver“El poder depende del control de la comunicación, el contrapoder depende de romper dicho control” (Manuel Castells)
Y de repente sucedió. La indignación acumulada por los jóvenes sin futuro y los afectados por la crisis ha saltado de las redes sociales a las calles y se ha convertido en un movimiento social y pacífico que pide más democracia. Twitter y Facebook arden y no para el flujo de información sobre el tema. Y también se anuncian más movilizaciones.
Una buena noticia para una sociedad adormecida como la nuestra que no suele pasar del debate epidérmico en temas políticos. Ahora no solo se habla de contenidos sino que se están cuestionando las formas. Y no de manera negativa sino que se está pidiendo al sistema una evolución en forma de más participación.
Es una consecuencia lógica y una buena noticia. La gente quiere participar más en las decisiones que afectan a su futuro. Hay ya demasiada información circulando acerca de cómo el poder económico ha ido sometiendo a la soberanía popular y de cómo los representantes políticos no están pudiendo afrontar los retos a los que nos enfrentamos (paro, crisis ecológica y energética, fracaso educativo…).
A muchos ciudadanos no les parecen suficientes las vías de participación políticas, y es una reivindicación más que legítima. Quieren dejar de ser sujetos pasivos para convertirse en agentes activos.
Es evidente que el status quo de la comunicación ha cambiado y los mensajes unidireccionales de los grandes partidos ya no llegan y las consignas políticas suenan cada vez más huecas. No se trata de que sus ideas sean buenas o malas, se trata de que la comunicación ha cambiado y no están sabiendo adaptarse. Las redes sociales han roto la agenda de los organizadores de la campaña electoral de los partidos y de repente el tema del momento se ha salido del guión. Ha pillado a los partidos con el pie cambiado, mirándose el ombligo mientras los ciudadanos miran hacia su futuro incierto.
El eje de la generación de opinión pública se ha movido de los grandes grupos de comunicación y partidos políticos a las redes sociales. Enjambres de personas que piensan colectivamente. En red. Y que poco a poco empiezan a organizarse.
Así como esta crisis ha ido estallando una tras otra las burbujas, nos encontramos ante el estallido de la burbuja de la democracia a medias.
No estamos ante la dialéctica clásicas de izquierda y derecha sino de modelos de organización y comunicación. El esquema piramidal jerárquico que caracteriza a los partidos empieza a mostrar síntomas de inoperancia en el nuevo escenario y comienza a emerger la organización en red fruto del paradigma postmaterialista de Internet.
Es evidente que la transformación vertiginosa de las redes de comunicación que estamos presenciando está transformando la sociedad y reorganizando nuestros propios marcos mentales. Uno de los cambios más importantes que trae la transformación sistémica que estamos atravesando es el modelo de organización en red. Una nueva forma de relacionarnos, de trabajar, de generar proyectos, e incluso, de vivir, que requiere nuevas habilidades y una transformación individual y colectiva para adaptarse al nuevo escenario.
Hace algunas décadas en nuestro país vivimos un proceso de transición de una dictadura a una democracia parcial. Fue una gesta extraordinaria de reconciliación y modernización de la que debemos estar orgullosos. Pero el proceso no está culminado y el escenario actual empieza a dar señales de que es necesaria una nueva evolución. Ahora a nosotros nos toca hacer la segunda transición, esa que nos debería llevar de una partitocracia a una democracia participativa y real en la que la gente pueda participar en las decisiones que les afectan más allá de emitir un voto cada 4 años.
Ahora solo falta que seamos capaces de crear las organizaciones de participación política acordes a los nuevos tiempos y a los nuevos paradigmas. Es cuestión de tiempo, pero cuanto antes lo hagamos antes aprenderemos la lección de esta crisis sistémica y la habremos trascendido. Van a ser necesarios innovadores sociales capaces de traducir en instituciones lo que ya está sucediendo en nuestros patrones mentales.
Crónica desde la Puerta del Sol. “Aquí está pasando algo grande” (Periodismo Humano)
7 comentarios para “#Spanishrevolution: De la red a la calle”
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Yo como ciudadano apoyo por supuesto a aquellas personas que, de buena fe, salen a la calle para pedir un cambio político pero, de ningún modo, a aquellos grupos que aprovechan la confusión para realizar pintadas ofensivas, destrozar el mobiliario urbano o enfrentarse violentamente a la policía. También entiendo que los movimientos de los últimos días son el reflejo de un justo y profundo malestar por el desastroso funcionamiento de nuestras instituciones. Sin embargo, careciendo de los fundamentos de base, corren el peligro de acabar pareciendose a los castillos de fuegos artificiales: intensos, espectaculares, vistosos, emocionantes y ….. efímeros.
Hola, Alberto.
Casualmente coincido con bastantes de tus vivencias, ¡¡incluso mis ascendientes fueron muy dignos ferroviarios!!. También, intuyo que cuando concluyo alguna de mis reflexiones; tal vez sea porque me gusta ser dueño y responsable asímismo de mis defectos, como tratar de emular a Ken Follet construyendo chozos ¿interminables? con mis ideas. Te aseguro que nunca pretendí ser masoca; por el contrario, estoy de acuerdo con la frase de Martin Luther King: “Cada paso hacia el objetivo de la justicia requiere sacrificio, sufrimiento y lucha; el esfuerzo incansable y el afan apasionado de individuos consagrados”. Conozco hace muy poco tiempo la Revista que editas y espero que admitas mi ofrecimiento de ánimo para seguir desarrollando tu tarea. Siempre será más interesante que alguna basura más conocida y que no molesta por su olor, como el de los ajos a la Sra. Victoria Beckam. Recibe mis deseos de éxito. Saludos. Jj.
absolutamente necesaria esta revolución pacífica, una segunda transición como bien refleja la publicación
Mis hijos no tiene futuro ¿y los tuyos?…
Van a heredar un mundo donde prima el tener a toda costa, a
cualquier precio y lo más rápidamente posible. Esta depreda-
ción va arruinar su vida y la vida del Planeta. Apoyemos las
energías renovables, la agricultura ecológica y la educación
integral (cuerpo-mente-espíritu).Apoyemos a su vez la banca
ética (triodos bank,fiare,etc.)y a las Ongs. Porque un mundo
solidario,sin banderas,sin ejércitos,sin violencia:es el tu-
yo y el mio,el de todos nosotros los ciudadanos/as de a pie.
No dejemos que la Democracia degenere aún más. Democracia-
realya y juventud sin futuro necesitan nuestro apoyo…
Para poder llevar a cabo una revolución política, en el contexto actual, deberíamos plantearnos un serio cambio ideológico, e incluso filosófico.
El capitalismo neoliberal imperante, practicado tanto por partidos de derechas como de izquierdas, exige siempre un crecimiento de la producción económica. Este crecimiento provoca un desequilibrio entre el ser humano y la naturaleza(“es imposible un crecimiento exponencial indefinido en un medio ambiente que es finito” Ivan Illich)pero también entre los propios seres humanos (trabajar más para consumir más y pagar créditos/hipotecas = +stress y -calidad de vida).
Debemos abandonar la dinámica consumista en la que estamos inmersos, pues el consumo no es sinónimo de felicidad como nos quieren hacer ver.
El sistema económico actual de la Unión Europea, EEUU,… es decir,de todos los países que pertenecen al FMI, ha dejado de ser eficiente.
Hay que sustituirlo por un proyecto social racional ecológico y solidario que permita reducir la producción económica y un mayor y mejor reparto del trabajo.
La economía seguiría siendo necesaria en la vida del hombre pero no como eje fundamental de su vida diaria y de su bienestar.
Al distribuirse equitativamente el trabajo tendríamos jornadas laborales inferiores que nos permitirían tener mayor control de nuestro tiempo vital…
Tenemos que se conscientes, consecuentes, autocontrolarnos al adquirir bienes o servicios que exigen vender el propio tiempo y esfuerzo…
En definitiva: objetores de consumo.
Todo muy bien, sólo que… con esto de Internet me imagino a los macrodirectivos de las empresas telefónicas frotándose las manos con los magníficos dividendos que les proporcionan las redes sociales vía internet. Una advertencia: si le damos tanto poder a este tipo de herramientas nos convertiremos en sus esclavos (como ya lo somos del petróleo, de la electricidad, etc.). Otra cosa: toda euforia desmedida trae consigo depresión, pues son dos lados de una misma moneda. Lo que nos ha hecho mover hasta ahora a la humanidad ha sido este tipo de reacciones, no caigamos pues en los mismos errores si queremos construir algo realmente nuevo. Besos, abrazos y achuchones varios
Apreciado Alberto, asumiendo la idea de que este es tu blog personal, entiendo que abiertamente hayas matizado, ampliado y por ello modificado aquí, el contenido inicial de tu artículo, publicado en la página 7 de la editorial de la revista de este mes de Junio. Me gustaría, si puede ser, disponer de él (el publicado en la revista) en formato pdf. Te lo agradeceré. Desde ya, un cordial saludo.