De Sincronía en Sincronía y vivo porque me toca.
Aprende a detectarlas y provocarlas.
Por Juna AlbertComo dice Schopenhauer, cuando desde una edad avanzada evocamos nuestra vida ésta parece haber tenido un orden y un plan, como si la hubiera compuesto un novelista. Pues si pensamos nuestra vida como una novela, entonces los momentos sincronísticos son aquellos momentos en que la trama de la novela se manifiesta de forma significativa, creando un fuerte impacto en nuestras vidas.
Al igual que hay personas que en una novela se saltan las descripciones para ir directamente a los nudos, a la acción a la tensión narrativa, hay personas que querrían estar viviendo sincronísticamente todo el rato. Claro ¡ Ir de Sincronía en sincronía es una supersensación¡ Sí… realmente nos sentimos en un río de sensaciones y todas buenas. Buenas porque recibimos justo lo que necesitábamos o porque recibimos algo inesperado, que nunca hubiéramos imaginado ni que existía o que podía ser posible para nosotros. Y eso nos cambia la vida ¡Cómo volver a nacer libre de las corazas, libre de los condicionamientos…!
Estas sincronías-regalo las recibimos cuando ya estamos en nuestro camino o cuando tomamos la decisión para estarlo.
Si sentimos claramente cual es nuestro camino, pero nos quedamos bloqueados en la duda, las sincronías-regalo no llegan.
El día en que una mujer admite un secreto sueño de ser actriz, sin ningún tipo de duda, sino en la certeza, a la noche siguiente en una cena la sientan al lado de un profesor de iniciación actoral, por lo que ya no puede postergar más ese deseo.
Pero… antes de estas sincronías solemos tener que vivir sincronías en forma de impedimentos de “cosas malas y terribles y que no nos merecemos” pero que nos ocurren. Sí… esas también están y esas no nos gustan tanto. Pero si tomamos la actitud abierta hacia esas cosas que no queremos que nos sucedan, podremos darnos cuenta de que solamente esta actitud de apertura, la capacidad de dejar al margen los propios planes y considerar que nuestra historia es imprevisible, nos permite ver que lo que al principio parece un golpe de infortunio, florezca en aquello que está destinado a ser. Otras veces, estas sincronías más que impedimentos consisten en repetir el mismo drama una y otra vez, como si ese infortunio en concreto nos persiguiera. Son las sincronías que nos advierten que tenemos que cambiar algo en nuestra vida. Un ejemplo es la persona que tiene que desarrollar o sacar a la luz su propia fuerza y mientras no lo hace va encontrando una tras otra parejas castradoras.
Los fenómenos sincronísticos estimulan en nosotros la capacidad de sentir y ser conscientes de nuestros sentimientos, puesto que es precisamente la intensidad y cualidad de estos sentimientos lo que da significado a esas coincidencias significativas.
Pero… ¿qué ocurre mientras aún tenemos la capacidad de sentir bloqueada? Pues que no saldremos de esa repetición de una vida que nos castiga con una pareja terrible, un jefe horrible, trabajos de los que siempre nos despiden o quiebra la empresa, amigos que siempre nos abandonan…
Otras veces, como no confiamos en nuestras sensaciones, podemos considerar un producto de nuestra imaginación, una fantasía, lo que en realidad es una sincronicidad inimaginable de esas que podrían cambiarnos la vida. La propuesta para trabajar en un sitio donde nunca hubiéramos enviado el currículum y que a partir de aquí nos abriría las puertas a conocer otro estilo de personas y de vida para descubrir que en realidad nosotros somos como ellos. Como lo que le ocurrió al patito feo que era un cisne y no lo sabía.
Para ver las sincronías y entender su simbolismo tenemos que sentirnos comprometidos con nuestra vida y comprender que nada ocurre accidentalmente. Así dejaremos de pensar que las cosas simplemente nos ocurren y empezaremos a actuar tomando consciencia de que hay un camino para nosotros y se nos pide que lo dirijamos y andemos. El Universo nos ayuda a encontrarlo y a caminarlo. Pero nosotros debemos tomar el compromiso de recorrerlo. Entonces, es como si nosotros fuéramos imanes y reaccionáramos a un campo magnético. Muy sutil. Que va guiando nuestros pasos para cumplir del mejor modo posible nuestro camino. No tenemos que pensar que la sincronicidad es algo mágico. En todo caso la sincronicidad es tan mágica como lo es el Universo. Mágico en el sentido de Maravilloso. Sorprendente.
Es la ley del Universo. Como lo es que el agua fluye ladera abajo porque existe la gravedad, aunque en el fondo no sabemos cómo funciona o para qué funciona. Igual ocurre con la ley de la atracción de las Sincronicidades. Atraemos sincronías, atraemos personas, nos atraen a lugares… y nada ocurre porque sí.
7 comentarios para “De Sincronía en Sincronía y vivo porque me toca.”
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Alrrededor de cada individuo hay todo un mundo de pensamientos creados por el mismo.Y dentro de este mundo mental està la semilla.Y ella es La Presencia Divina el YO SOY,que es la unica Presencia que actua en el Universo y el cual dirige toda energia,ella puede ser intensificada màs allà de todos los limites por medio de la actividad consciente del individuo.Todo esta en uno. Namaste,
Como comentario a este artículo, recuerdo una poesía que escribí en épocas de flaquezas y que creo que de manera artística expresa lo pretendido. La poesia se llama “El pozo” y dice así:
Sólo cuando se está herido
ves la intensidad del sentido.
Sólo cuando estás hundido
sientes la verdad de donde estás metido.
Llegar al fondo del pozo,
restregarse por su lodo;
así se valora lo bueno,
se hace consciencia del gozo.
Ver la luz brillante
sea sólo un instante,
es posible si sientes
que donde llega lo malo
llega lo bueno en distante.
se hace así consciencia de donde viene
y a donde va la esencia,
pues no hay dualidad,
no hay separación ni por casualidad,
entre lo observado y la acción…
todo es una concurrencia
del devenir de la existencia
para nuestra evolución;
si es aceptado con corazón,
comprensión y compasión.
Todo lo que se ha amado
a los dos extremos ha llegado;
Así es como se sabe
todo lo que se ha logrado…
Quizá sea esa la llave
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
esta otra se llama ” Cconcurrencia” y también viene al caso:
Mejor que yo sabe mi alma
cual es su plan definitivo,
sólo yo hago con calma,
lo mejor que puedo, ser un ser receptivo.
Ya que no hay casualidad,
ya que todo es concurrencia,
se nos da lo que hemos atraído,
pues así lo hemos querido
y se convirtió en nuestra vivencia.
Se sale a veces del camino
pues el ego quiere más,
más poder, más cariño,
ser más víctima, no importa: más.
Aprender a aceptar
que lo que se pueda
no es lo que se quiere:
si al menos, si se puede,
querer lo que nos queda.
Agradezco al infinito
haberme dejado contemplar,
lo bello de lo hermoso que lo he visto.
Eso de las sincronicidades es tan real, que al principio cuando no se toma recién conciencia parece ser casi inverosímil… las vivencias…. hasta que comienza a ser algo cotidiano como mirar la hora y ver que son las 13:13, las 3:33; las 15:15 , pensar en alguien que llama al instante, pensar algo y que se comente.
Uno se pregunta será parte de algo más? Por qué es tan frecuente en este periodo?
Le pasa a todo el mundo? o son los que comienzan a despertar?
Será parte del “cambio”?
Yo actualmente vivencio y disfruto el día a día y sus regalos maravillosos, de lo “irreal……….
lo inefable..
Saludos.-
hola!! muy linda la poesia.Namaste
Gracias.
Tenía yo 7 años.
Había llovido durante la noche.
Mi madre me iba a llevar al colegio, pero tenía un fuerte dolor de barriga, por lo que despertó a mi padre para que me llevara.
Cuando mi padre salió de su habitación, el techo de su dormitorio se vino abajo, por culpa de las filtraciones de agua.
El dolor de barriga que mi madre tuvo esa mañana salvó la vida a mi padre. Sincronicidad.
Juanjo
Mi forma de ver este asunto es un poco diferente del tuyo.
Para mi, las sincronías en mi vida son señales positivas, sucesos relevantes en el mundo de fuera, en la vida, que tienen sentido con algo que está pasando dentro de mi. Cuando me suceden sé que estoy viviendo de forma auténtica con quien soy en realidad, sé que me guían para manifestar mi verdadero proposito de vida.
Pero cuando me veo ante una situación que se repite, que me disgusta y me causa dolor, yo no llamo a eso sincronías, sino más bien lo veo como parte de mi Lección de Vida, eso que he venido a aprender y a superar para seguir avanzando y desarrollando mi alma.
Para mi ambas cosas son muy diferentes. Sé que mi Lección de Vida es también parte de mi Propósito en la vida, no tanto como aquello que he venido a hacer, a compartir y a ser, sino como parte de mi lección.
Y me gusta separarlas porque creo que sirven a propósitos muy distintos dentro de mi vida. Una me dice:” – Vas por buen camino”, la otra me dice: “- Aún tienes que crecer en este aspecto”.
Aunque como digo, esa es mi definición personal y respeto el hecho de que tú consideres que todo son sincrónias.
Gracias por tu artículo
Charo