Desde la experiencia
No te preocupes por el futuro
Por Mary SchmichDisfruta del poder y la belleza de tu juventud. Confía en mí: dentro de veinte años volverás a mirar fotos de ti misma y recordarás, de una manera que ahora no puedes captar, la cantidad de posibilidades tenías delante de ti y lo fabulosa que realmente estabas. No eres tan gorda como te imaginas. No te preocupes por el futuro. O preocúpate, pero has de saber que preocuparse es tan efectivo como intentar resolver una ecuación de álgebra a base de masticar chicle.
Los verdaderos problemas en tu vida probablemente sean las cosas que jamás atravesaron tu mente preocupada. Haz una cosa que te asuste cada día. Canta. Recuerda tus viejas cartas de amor. Tira tus viejos estados de cuentas. Estírate. No te sientas culpable si no sabes qué hacer con tu vida. Las personas más interesantes que conozco no sabían que hacer con sus vidas cuando tenían veintidós años. Algunas de las personas de cuarenta años más interesantes que conozco, todavía no lo saben.
Toma bastante calcio. Sé amable con tus rodillas. Las echarás de menos cuando se hayan ido. Quizás te cases, quizás no. Quizás tengas hijos, quizás no. Hagas lo que hagas, no te congratules demasiado, ni tampoco te regañes. Aquellas cosas que has elegido son la mitad de las probabilidades. También lo son las de todas las demás personas.
Baila, aunque sólo puedas hacerlo en tu propia sala de estar. No leas revistas de belleza. Sólo te harán sentir fea. Consigue conocer a tus padres. Nunca sabes cuándo se marcharán para siempre. Sé buena con tus hijos. Son la mejor conexión con tu pasado y las personas que probablemente más permanezcan a tu lado en el futuro.
Acepta algunas verdades inalienables: los precios subirán, los políticos mentirán, tú también envejecerás. Y cuando lo hagas, fantasearás que cuando eras joven, los precios eran razonables, los políticos eran nobles y los niños respetaban a sus mayores.
Respeta a tus mayores.















Esta entrada fue escrita el Jueves, noviembre 5th, 2009 at 6:06 pm y está archivada bajo las categorías Alma, Crecimiento Personal, Portada. Puede seguir los comentarios a esta entrada a través del RSS 2.0. Puede dejar una respuesta, o un trackback desde su sitio web.