Disipar la oscuridad
Yo sabía mucho de medicina y casi nada de sanar
Por Deepak ChopraQué hermoso es todo aquí arriba, sentado en el avión y observando las nubes. O ¿tal vez debería decir que todavía es hermoso? En el atmósfera se hallan peligros invisibles. El aliento tóxico de la industria, los desechos descuidados de la Buena Vida que se lleva allí abajo. Estas capas infinitas de olas blancas me resultan tan puras que por un momento puedo olvidar todo eso.
Hace treinta y cinco años, en mi largo viaje migratorio entre la India y América, yo no estaba preocupado por las nubes. De hecho, no estaba preocupado por nada. Aquel viaje era pura emoción y confianza. Tenía a mi lado a mi joven esposa, recién casados, y la promesa de un buen trabajo. Todos los jóvenes emprendedores que yo conocía en Delhi estaban mirando hacia Occidente, y cuando llegó la noticia de que la guerra de Vietnam había ocasionado una escasez de médicos en los EE.UU., yo no podía esperar para dar el salto. Esperaba que la Buena Vida viniese en mi camino, y lo hizo. Esperaba que la Buena Vida me hiciese feliz, pero no lo hizo.
Invertí casi veinte años de esfuerzo para demostrarme ambas cosas a mi mismo. Esa noche, acampado en un motel raído de Nueva Jersey, encendí la televisión en color por primera vez en mi vida y vi como llevaban al hospital una víctima sangrienta de la violencia callejera. Dios mío, le estaban llevando al hospital donde yo estaría trabajando al día siguiente. En algún sentido estos pocos ingredientes – los pacientes necesitados, la televisión en color, y correr de un hospital al otro – se convirtieron en sellos de mi nueva existencia.
En el año 1980 me encontraba a la deriva, viéndome como una persona que sabe casi todo de medicina pero casi nada de sanar. Después de estar una temporada dando tumbos, hice algo que ninguno de mis amigos indios estaban haciendo: volví a dirigir mi mirada hacia Oriente. No solo por mis inquietudes personales. No solo para encontrar a Dios, de hecho esta no era mi intención. No dejaba de pensar en una cosa: ¿porqué la búsqueda de felicidad nos hace tan infelices? Me había dedicado a encontrar la felicidad, y ahora una figura inminente y alarmante se interponía en mi camino.
Esta figura era el gurú. Los occidentales convierten a sus gurus en unas superestrellas espirituales o en unos charlatanes mezquinos. Pero en la India, un gurú es más como tu consciencia. Hablando en términos estrictos, la palabra sanskrita guru significa el que disipa la oscuridad, pero en la vida cotidiana los gurus son como una voz interna molesta que te recuerda que hay cosas más elevadas por las que puedes vivir. No hace falta decir que los gurus no encajan con la Buena Vida.
En la India somos culpables de utilizar los gurus espirituales de forma anodina, inofensivos como un vicario inglés pero igualmente buenos para el alma. Yo decidí tomarlos en serio, porque durante siglos los gurus han pintado una imagen clara: existen dos formas de vivir – una es la búsqueda de placer, y la otra es la búsqueda de moksha, la liberación. Los dos caminos divergen nítidamente, por eso la Buena Vida y los gurus no son compatibles. Yo me había demostrado a mi mismo que el placer lleva al agotamiento y al deterioro interior. ¿Qué alternativa me podía ofrecer el gurú?
No voy a recapitular mis años con Maharishi Mahesh Yogi, excepto para decir que el impacto de un gurú fue todo lo que yo esperaba y más. Encontré mi disciplina interior y el silencio, no solo como fines sino como aperturas a un reino sutil grandioso y desconocido que transciende la naturaleza. Después, llegué a confiar en otra cara del gurú, conocida como upaguru, el maestro que está cerca de ti. Upaguru puede ser cualquier persona o cualquier cosa; cualquier experiencia que trae un destello de entendimiento, un pequeño paso hacia la liberación. Sentado en una habitación solitaria en un hotel en Paraguay o Dubai, he ido a encender el televisor ociosamente para encontrarme con una imagen en la pantalla que me llevaba a un estado de epifanía repentina.
Cuando te dedicas a disipar tu propia oscuridad, el gurú es omnipresente. Después de treinta y cinco años en el
camino, esta ha sido la lección la más valiosa. Y creo que esta es la lección que la humanidad necesita aprender ahora. ¿Por qué nuestro planeta se encuentra al borde de la catástrofe ecológica? Porque todos quieren la Buena Vida. La quieren en Khartoum tanto como en el centro de Manhattan. Mientras la Buena Vida sea la forma de llegar al placer de los sentidos, la adquisición de coches, casas, aviones, barcos, vacaciones, motos de agua, etc., hay peligro.
Observando las nubes hoy, veo al gurú. El mensaje de las nubes es el mismo que el mensaje de Vasishtha o Ramana Maharshi o cualquier otro verdadero gurú: Redescúbrete y mírate a ti mismo con ojos nuevos. No salvaremos el planeta mientras nos vemos a nosotros mismos con los ojos antiguos. Si los humanos son animales que antojan placer de forma insaciable, estaremos perdidos. Pero la felicidad puede ser definida por el otro camino, la búsqueda de la liberación. Yo nunca seré libre mientras soy un individuo aislado luchando contra la naturaleza. La libertad viene de la rendición, y la primera rendición debe ser a la naturaleza.
La naturaleza es una nube. No tiene fronteras. Es increíblemente pura y bella. Sus invitaciones son impredecibles. Las nubes siempre están allí, pero aparecen y desaparecen, siempre al servicio de la vida. Es posible adoptar tal existencia para nosotros mismos. Los humanos siempre han sido observadores del cielo: nos hemos identificado con lo que se encuentra detrás de las nubes.
Así la elección del gurú sigue tan clara como siempre. Yo no creo que nadie vaya a invertir en espacio publicitario para declarar que upaguru es el camino del futuro. Pero las revoluciones brotan inesperadamente (como nubes, una vez más), y creo que la crisis ecológica actual tiene una dimensión profunda. La próxima revolución, la que nos salvará, brotará de nuestro interior. Cuando esto ocurra, la humanidad se experimentará a si misma de un modo nuevo, y cuando las próximas generaciones echen la mirada a las nubes, todavía bellas y puras, dirán en voz baja, “Ah, es cierto. Yo soy esto.”
Artículo publicado en la revista Resurgence. Número 238.
6 comentarios para “Disipar la oscuridad”
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Simple, Profundo y Verdadero.
¿El autor o el contenido? ambos!
Namaste,
Jessica
Muy sabias palabras, a esto cabe agregar que el ser humano desgraciadamente debe verse ante el precipicio para ver que tiene que cambiar .
Cuando entendamos que todos somos uno como las celulas de el cuerpo humano todos los organos trabajan en armonia para un bien comun . lo mismo las personas debemos trabajar esta parte con el entorno que nos rodea.
Empezamos con la naturaleza
Seguimos con la culturaleza
pensamiento
razonamiento
Terminamos en la iluminación
somos lo que somos
Hola me llamo David y estoy deacuerdo con lo que dice deepak sobre un cambio en que la proxima revolución será la que nos salvará ya que brotará de nuestro interior.
Lo que a mi parecer quiere decir es que lo que brotará de nuestro interior es la busqueda real de la felicidad que se haya en nuestro interior y que posiblemente cada vez las personas se preocupan más de conseguirlo. De hecho por poner un ejemplo yo mismo estoy trabajando en ello con una spcologa-gurú, que es el termino con el que yo la describo ya que tiene ambas cosas y sinceramente 7-8 veces son las que me he visto con ella 1 por semana y puedo decir que me siento diferente , entiendo mas a las personas, soy un poco más tolerante y me gustaría seguir visitandola durante mucho tiempo. Hay tanto por aprender, por descubrir,por sentir, que ahora cada día que pasa me doy más cuenta de todo lo que nos rodea en esta vida.
Me gustaría que de algún modo se pudiera dar algun tipo de conferencia o reunir a personas varias y poder empezar a esplicarles lo que significa un gurú, que tanta falta nos hace en esta nuestra sociedad.
Un saludo .
quien es esa psicologa-gurú? me encantaria charlar con ella.
gracias….yo se, que lo que dice DEEPAK ES VERDAD.