Editorial: Forjando un sueño común
Por Alberto D. Fraile Oliver“Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.”
Konstantínos Kaváfis.
Todos tenemos un sueño. Déjame que hoy comparta contigo el mío. Esa idea que me mueve cuando las cosas no salen, que me ayuda a salir de la cama en los días grises y que es la quimera que me da fuerzas para transitar por lugares que no son de mi agrado. Algo por lo que merece la pena ir más allá. Algo que sé que haré.
Ese sueño es una comunidad. Un lugar donde poder experimentar todas aquellas cosas de las que hablamos en esta revista. Un lugar donde se priorice la creatividad, la autosuficiencia y las relaciones conscientes.
Dentro de esa comunidad hay un centro de operaciones donde diferentes profesionales de la comunicación y artistas plasman sus creaciones para compartirlas con la sociedad. Allí se ubican una productora de televisión, una emisora de radio, una redacción, tecnologías de la comunicación, pedagogía, con una buena conexión a Internet que permita volcar todos esos contenidos y compartirlos… para trabajar desde lo local en lo global. Un lugar diseñado para disfrutar trabajando la comunicación, la creatividad y la pedagogía. Un centro de operaciones desde el que surjan contenidos para un mundo mejor.
El equilibrio entre lo privado y lo común es muy delicado así que hay que cuidarlo especialmente. Alrededor de ese espacio de trabajo común hay algunas casas donde los miembros de la comunidad creativa viven. Espacios de intimidad, donde descansar y desarrollar el núcleo familiar. Todas las construcciones están edificadas (o rehabilitadas) con criterios de bioconstrucción. La comunidad dispone de fuentes de energía autosuficientes: molinos de viento, paneles solares, geotermia… que alimentan las necesidades energéticas del lugar sin dependencias del petróleo ni de la red de distribución centralizada.
Otro espacio fundamental sería el huerto y la zona de cultivo en la que se producirían los alimentos necesarios para abastecer a los miembros de la comunidad basándose en la permacultura.
La convivencia y las relaciones interpersonales son el gran reto de este tipo de proyectos. Por lo tanto, es imprescindible un tiempo y un espacio para abordar estos asuntos de forma valiente y consciente. Las relaciones son la palanca para nuestro desarrollo personal. Así que la escucha, la tolerancia y el compromiso serían componentes fundacionales del proyecto. Y la toma de decisiones común se hará de forma democrática y participativa.
Habría otro espacio compartido importante. El lugar de las celebraciones y del ocio. Un lugar para la música y la fiesta. Como dice el dicho africano: “hace falta una tribu para educar a un niño”. Ellos serán los protagonistas. Podrán jugar en la naturaleza, explorar libremente en un espacio seguro, integrados en la vida de sus padres. Y no sentirían que son un obstáculo para el desarrollo profesional de sus progenitores, sino que convivirían en un espacio que realmente armoniza la vida laboral y familiar. En el interior de la comunidad se iría a pie o en bicicleta. Con una única señal de tráfico en la que se leerá: Slow.
9 comentarios para “Editorial: Forjando un sueño común”
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Veo mi alma que es unipersonal y a la vez compartida por todas las almas del infinito universo, que tu ser sea el mio y el mio el de todos, solo mirando por dentro nos quitaremos los miedos que nos ha impuesto esta sociedad, perder , perder el que si lo tengo todo y no tego nada, mi alma hasta hora invisible me ayuda a no pensar y puedo vivir en paz y amor
Me parece una idea excelente. Yo cuando era niña iba a una granja-escuela donde ccelebrábamos una asamblea para tratar las dificultades y aprendizaje diarios.
me apunto!
Me encanta, contad conmigo.
yo tambien tengo ese sueño … cuanto deseo que se me haga realidad¡¡¡¡ NAMASTE , HERMANOS
Esta en nuestras manos la posibilidad de que ese sueño, que ya mucha gente compartimos, se haga realidad. Como dice Alberto en su reportaje, por suspuesto que hay muchas cosas a tener en cuenta, sobre todo si se quiere llegar a mucha gente. Estamos viviendo un momento historico, el sistema en el que vivimos, esta llegando a un punto insostenible, demostrándose que tanto progreso, globalización,…no son buenos. Nuestra madre Tierra también nos esta dando avisos de que no vamos por buen camino, terremotos, inundaciones, volcanes que colapsan el espacio aereo,…En nuestras manos esta que la humanidad se haga consciente de esta situación y actúe, por un futuro común mejor, en el que el cuidado y respeto de la naturaleza sea lo normal, y en el termino naturaleza nos incluyo a nosotros los humanos, que formamos un todo con el universo. En esencia todos y todo somos uno. Como predijeron los mayas y la mayoría de las religiones, la humanidad asi como se conoce, o cambia o consigue su autodestrucción, ha llegado el momento de ese cambio. Hagamos ese sueño realidad!!
Creo que el gran miedo de nuestra sociedad no es la pérdida económica o la seguridad laboral.
Hay un miedo más profundo que originó una educación competitiva y es el de ser más tonto
que el otro y no poder estar a su nivel. Por eso “ser vivo” es una cualidad valiosa que compro-
mete desde el vamos las relaciones sociales.
Me gustaría participar de un proyecto donde la inteligencia esté en el corazón.
Qué hay en concreto? Ya tienen un predio?
En horabuena! No se olviden de mí.
Yo tambien me apunto a ese proyecto …. nuestra pachamama nos llama , recordar , tan solo se trata de que recordemos…. somos luz . NAMASTE
cuando empezamos????????!!!!!!!!!!!