Editorial: Ego y alma
Por Alberto D. Fraile Oliver
“Todas las cosas manifestadas tienen dos lados, dos aspectos, dos polos; un par de opuestos con innumerables grados entre ambos extremos”. Kybalion
En cualquier aspecto de la naturaleza todo tiene su opuesto. Todo es dual. En sí mismas, las polaridades no son incompatibles, de hecho son partes de un mismo segmento. Somos nosotros quienes a través de un juicio previo, nos limitamos, considerando adecuada una de las partes y rechazable la otra. Esta polarización ha alcanzado de lleno a la dualidad espíritu/materia, y sus derivadas como ego/alma, provocando una de las mayores encrucijadas vitales del ser humano.
Esta ruptura es una verdadera alienación cuyas consecuencias pueden observarse a nivel psicológico en la epidemia de ansiedad y depresión que padecemos y a nivel social en la crisis medioambiental y económica.
Separar ego y alma, no es más que una manera de ver, una manera de expresar… y no el reflejo de la realidad. Al considerar estos dos polos como dos entidades reales en sí mismas, separables, se ha provocado una escisión grave en el interior de nuestro ser y en nuestra sociedad. No son dos monedas, sino la cara y la cruz de un única moneda: el ser humano.
Quizá sea necesario observar cada una de ellas por separado para entender su indivisibilidad. Y, sobretodo, la necesidad de alinearlas para que trabajen en una misma dirección.
Según Robert Dilts, uno de los padres de la Programación Neurolingüística, “el ego aporta la sensación de identidad personal. Tiende a enfocarse en los peligros y en las limitaciones, y en la persecución de beneficios y placer a corto plazo. Las capacidades asociadas al ego son el análisis y la estrategia. Y a nivel de valores el ego se enfoca en la seguridad, el bienestar, la aprobación, el control, los logros y el auto-beneficio. A nivel de identidad, el ego se relaciona con nuestros roles sociales y quienes creemos que debemos ser o necesitamos ser y está orientado hacia la supervivencia, el reconocimiento y la ambición”.
Esta noción de “yo” está influenciada por normas sociales, valores culturales y patrones familiares.
Algunas de las características de un ego insano toman la forma de orgullo, arrogancia, engreimiento, narcisismo y ensimismamiento o autoenjuiciamiento, depresión, auto-critica, falta de valor propio y confianza en sí mismo. Esto nos puede llevar a permanecer exageradamente enganchados a la avaricia, el miedo y las estrategias de supervivencia (luchar, volar o congelarnos en el sitio).
Por otra parte, y siguiendo también aquí a Robert Dilts, “el alma es una fuerza de vida única, una esencia o una energía con la que hemos llegado al mundo y que nos atraviesa. El alma es una estructura energética que no está construida a partir de las influencias sociales, culturales y familiares aunque se expresa en forma de contribuciones a esos campos.
El alma tiende a enfocarse en las oportunidades para la expresión y el crecimiento. Sus capacidades son las relacionadas con la percepción, la gestión de la energía y la inteligencia emocional. Sus valores son el servicio, el ser, la expansión y el despertar. Se relaciona con nuestra misión y los dones exclusivos que cada uno traemos al mundo. Está orientada hacia la visión que tenemos sobre lo que deseamos crear en el mundo pero que va más allá de nosotros.
Estos dos aspectos de nosotros mismos son igualmente necesarios para mantener una existencia sana y exitosa. Si logramos reunir de nuevo esta dualidad lograremos una existencia más armoniosa, rica y apaciaguadora. Tarde o temprano, la necesidad de cada uno de nosotros de estar unificado e integrado nos mueve a una reconciliación entre las dos partes. El carisma y la presencia emerge de forma natural cuando estas dos fuerzas (ego y alma: visión y ambición) están alineadas. El rendimiento óptimo ocurre cuando el ego está al servicio del alma. Cuando “vendemos nuestra alma” para que se beneficie nuestro ego, podremos conseguir éxito a corto plazo pero estaremos abocados a una crisis a largo plazo.
6 comentarios para “Editorial: Ego y alma”
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es tan dificil poder alinearlas y tanta la lucha interior que se crea que muchas veces crees enloquecer ultimamente cada dia para mi es una batalla que librar y agota la verdad estoy muy agotada
HOY EN DIA ESTAN EXACERBADAS LAS PASIONES Y POR ENDE, HAY UNA PREEMINENCIA DEL EGO, QUE OBLIGA A PREGUNTARSE. ¿A DONDE HA IDO A PARAR NUESTRA CONCIENCIA CRISTICA?; PUES LA MISMA ESTA MUY ENTERRADA EN NUESTRO CUERPO TEMPLO Y HAY QUE SACARLA, LEVANTARLA, IZARLA, PARA QUE SE MANIFIESTE Y LE RESTE LA AUTORIDAD OMNIMODA QUE LE HEMOS ADJUDICADO AL EGO.
Si todos los que participan de las procesiones pascuales llegaran a ver que
los símbolos que veneran son los que los harían completos si los identifica-
ran como parte de su propia psiquis se simplificaría enermemente la búsque-
da.
Desde mi punto de vista, el ego se polariza con el yo y el alma con el cuerpo.
Es seguro que se pueden acomodar los términos para que encajen en uno u otro contexto, pero eso se debe a la elasticidad y ambigüedad de los conceptos.
Ego y alma son dos inventos del cerebro humano.
El problema aqui es que somos humanos, y mientras el humano tenga la libre voluntad, va a optar por lo lujurioso, lo pecado capital, y lo social. Las personas fingen y actuan con el ego, mientras esconden el alma y el espiritu tras el telon, y cuando se cierran, insconsientemente se dan cuenta de lo que sucede.
Transparencia pido, y un poco de consciencia al actuar, vivir, CONVIVIR, y situarse en un Espacio en relatividad de tiempo,pensamiento, ritmo.