Lo que embellece al desierto es que en alguna parte esconde un pozo de agua. — Antoine de Saint-Exupery

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Entrevista a Joan Carrero Saralegui, presidente fundador de Fundació S’Olivar

Esta vida es un tiempo de gracia al que debemos poner mucho coraje

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El místico de la no-violencia ha alcanzado un grado de iluminación tal que se convierte en un “insobornable defensor de la gran masa de los desheredados”. Jesús, Francisco de Asís, Gandhi, Martín Luther King, Adolfo Pérez Esquivel… personas que saben que la constante y testaruda gota de agua que aparentemente nada tiene que hacer frente a la robusta roca consigue finalmente erosionarla. Perseveran más allá del esfuerzo humano porque tienen la certeza de que lo que les mueve no es su fuerza sino la fuerza del Espíritu algo que les convierte en insobornables. Su firme defensa de la verdad les lleva a “internase, indefensos, en el peligroso ámbito del poder, de sus estructuras y de sus corrupciones” para conseguir una auténtica paz cimentada sobre la verdad y la justicia. Han alcanzado un estado de gracia pero no descansarán hasta que el último de los seres humanos alcance la dicha. Joan Carrero Saralegui, presidente de la Fundación s’Olivar y candidato al Premio Nobel de la Paz, es uno de estos seres. Su misión es denunciar el genocidio que tiene lugar en la región africana de los Grandes Lagos y que la verdad se abra paso hasta uno de los rincones más olvidados del planeta.

¿Cuál es el origen de la Fundación s’Olivar?

La génesis de la fundación está en nuestra llegada a la finca de S’Olivar en Estellencs hace 34 años. Vinimos a la finca porque nos sentimos llamados A hacer un retiro de vida contemplativa en la naturaleza. Fue una experiencia muy intensa de varios años de silencio y sucedió lo que ocurre en toda experiencia espiritual auténtica: todas las corazas, filtros y envolturas que nos vamos creando se disuelven, caen los velos y ves con una mirada nueva. Te vuelves más empático con todo lo que te rodea. Los colores son más intensos y también sufrimiento del otro te toca más. Yo consideré que no se puede pasar por el mundo en el que vivimos sin intentar hacerlo mejor.

Las actuaciones de la Fundación S’Olivar enraízan en el movimiento de la no-violencia que sistematizó Gandhi ¿Cómo conectaste con esta línea espiritual tan comprometida?

Después de pasar bastante tiempo haciendo vida casi de ermitaño descubrí toda la dureza del mundo que habíamos montado los humanos. Tome la decisión de ser objetor de conciencia, cuando en España solo dos personas lo habían hecho. En aquel momento, durante el franquismo, la pena de cárcel era de 8 años. Baraje la posibilidad de dejarme encarcelar pero me desplacé a la comunidad de El Arca en el sur de Francia fundada por el discípulo europeo de Gandhi, que era Lanza del Vasto. Gandhi le dio el nombre de Shantidas que significa “Servidor de la Paz” y le encomendó que difundiera la “no- violencia” en Europa. Estuve pocos días pero aquel encuentro me marcó mucho.

¿De dónde nace la fuerza que te lleva a ir contracorriente y tener claro qué es lo que tienes que hacer más allá de las amenazas que puedas recibir?

Utilizaré categorías cristianas. En los años de meditación y oración en s’Olivar se hizo tan patente para mí la presencia de Cristo resucitado que viví y sigo viviendo en una especie de clima pascual posterior a la resurrección de Jesús cuando los discípulos se sentían acompañados por Su presencia. Suelo citar a Martín Luther King cuando en las últimas horas antes de ser asesinado veía con claridad lo que le iba a ocurrir, y dijo “me gustaría vivir muchos años, como cualquier persona pero solamente quiero hacer la voluntad del señor. No me preocupa nada, no le temo a nada. He visto la gloria del Señor.”  Esta experiencia espiritual tan intensa es consustancial a la no-violencia por más que luego se actúe en política. Lo que me mueve es la certeza de una presencia que no tiene nombre.

¿En terminología oriental estaríamos hablando de alcanzar, el samadhi, la iluminación de la conciencia?

De hecho, siendo cristianos practicamos budismo zen. Tenemos una amiga maestra de esta disciplina con la que practicamos, el zen habla de Kensho o experiencia de la realidad esencial. Gandhi lo formula de otra manera que permite que la doctrina espiritual de la no-violencia pueda ser compartida por creyentes y no creyentes. “Yo no he visto a Dios ni le conozco, dice Gandhi, pero siento una fuerza, misteriosa e inefable que penetra todo cuanto existe”.

Si existe una experiencia espiritual seria el resultado siempre es el mismos. El budismo habla de compasión, el cristianismo habla del Reino de los Cielos en esta Tierra. No hay otra alternativa,  si una experiencia espiritual es auténtica se plasma en la empatía con el sufrimiento humano.

¿El paso que hay después de la mística es la acción?

Por sus obras los conoceréis. Vicente Ferrer, un admirado amigo, dice lo mismo: la espiritualidad está en la acción. Lo que no puede ser es hacer grandes declaraciones y discursos y luego no implicarse. El test de nuestro grado de implicación y compasión está en cómo actuamos. Además, hay estructuras sociopolíticas en este mundo que no se cambian sólo meditando.

Una de las ramas del Yoga, concretamente el Karma Yoga, habla de la acción desinteresada como vía de realización.

Esa es una característica muy nuestra, hemos hecho cosas que tienen que ver con esa acción desinteresada, ineficaz incluso, y sin apego al resultado. El esfuerzo realizado y no lo conseguido con él es lo importante. Solo desde planteamientos como éstos puedes hacer acciones en el ámbito de la no-violencia. Esto es lo que me permitió plantarme ante el Parlamento Europeo cuando se estaban masacrando a cientos de miles de refugiados hutus en el Zaire y hacer un ayuno de 42 días en un gesto en apariencia ineficaz pero que nacía de dentro y me tocaba hacer. Lo hice sin estar seguro de los resultados pero daba igual, tenía que estar allí. Hay situaciones como ésta en las que callar o no hacer nada para mí sería exactamente igual que si hubiera convivido con el genocidio nazi y no hubiese abierto la boca. Sería cómplice. Y más importante que abrir la boca es hacer acciones concretas. Francisco de Asís también hacía muchas cosas en apariencia ineficaces y decía: “a mí Dios no me pide que llegue ni que consiga nada sino que me ponga en marcha”.

Por lo que cuentas practicar la no-violencia supone una gran entrega y ¿desimplicación? de uno mismo

El misterio de la vida supera tanto nuestra comprensión que nunca sabemos los resultados de nuestras acciones. No podemos evaluar nuestra vida como un todo cerrado en el que los frutos y la siembra tienen que estar visualizándose en la etapa breve de tiempo que es nuestra vida. Puede que a nosotros solo nos toque sembrar sin ver los resultados.  Hay una realidad mucho más global que nosotros no controlamos.

Todos venimos a este planeta por algo. Esta vida es un tiempo de gracia al que debemos poner mucho coraje. Es un tiempo precioso que nos es dado para desarrollar algo específico. Todos, a nuestra manera, tenemos  algo importante que hacer.

En otras culturas, en esta apertura a esa realidad más amplia que trasciende nuestra vida se baraja la posibilidad de la reencarnación. ¿Según tu experiencia qué evolución experimenta el alma, se manifiesta en la materia sucesivas veces para crecer?

Yo creo que hay una ley de causa y efecto que podría dar pié a la doctrina de la reencarnación. Pero creo que la ley de la gracia divina la engloba. Los evangelios acaban contando la historia de tres condenados a muerte en el último rincón del imperio de aquel momento. Un condenado por asesinato, o sea que según el budismo tendría un karma importante, le dijo a Jesús: “acuérdate de mí cuando estés en tu Paraíso”. La respuesta de Jesús es maravillosa, dice: “Hoy mismo estarás conmigo en el Reino de los Cielos”.

En un instante de iluminación se borran todos los karmas.

Una de las cosas que más me conmueve del budismo es la figura del Bodisatva. Es aquel que ha decidido por compasión que se reencarnará eternamente hasta que el último de los seres esté salvado. Hay una plegaria budista que dice: “los seres son innumerables es mi anhelo salvarlos a todos”. La Fundación s’Olivar se apunta a esta línea. Gandhi lo dice de otra manera: “me siento hermano de todos y para ser feliz necesito ver feliz al más pequeño de mis semejantes”. Nuestra fundación ha hecho el propósito decido de no descansar nunca hasta que no pueda descansar el más pequeño.

Nuestra sociedad vive un momento en que el materialismo, a través del consumismo, está llegando al límite. Además desde muchos ámbitos se está potenciado ¿Crees que se detendrá por sí mismo o tendrá que haber un colapso?

Si no se detiene nos quedaremos sin planeta y sin especie humana. Nuestro precioso planeta tiene un equilibrio sumamente sutil, si no hay un cambio de conciencia es posible que la especie humana no pueda ir mucho más allá. El grado de deterioro medioambiental y de acoso a otros pueblos, los palestinos, los congoleños y tantos otros, está llegando al límite. No sería raro que el próximo paso fuese grupos terroristas que puedan disponer de la bomba atómica.  Estamos en un periodo de crisis, la palabra crisis parece tener etimológicamente la misma raíz que crisálida. O se produce algo nuevo y de la oruga resulta una mariposa o muere en el capullo y ahí nos quedamos. O morimos en la crisis o es una crisis de crecimiento.

No parece que puedan existir unos poderes que como objetivo pretendan volver materialista a la humanidad pero de hecho es lo que está ocurriendo por la persecución de beneficios a toda costa. El enriquecimiento de unos pocos está provocando la destrucción de pueblos enteros y del medioambiente.

Tengo la sensación de que el gran obstáculo que tiene nuestra humanidad es el egoísmo y que además se está alimentando a través del miedo.

El miedo es un espejismo de la realidad. Cuando percibes la realidad tal y como es entonces te das cuenta que estamos profundamente interrelacionados y que con el egoísmo voy a hacer daño a otro pero también me lo voy a hacer a mi. Lo que ocurre es que si uno no está mínimamente evolucionado espiritualmente no se da cuenta de ello, entonces daña al otro y se daña a sí mismo. Es una interrelación continua donde si yo trabajo por la paz también tendré yo paz.

Hay que paliar el sufrimiento pero también hay que corregir sus causas profundas.

¿La evolución de la humanidad pasa por la espiritualidad?

El mundo ya es espiritual. Nos conviene darnos cuenta rápido de este hecho porque si no lo vamos a pasar mal y lo vamos a hacer pasar mal a los demás. La espiritualidad es la realidad vista bien. Cuando hemos conseguido quitar esa cantidad de proyecciones que tenemos y que introducen tanta subjetividad en las relaciones interpersonales dejamos de distorsionarlo todo.

¿En qué acciones concretas se traducen las actividades de la Fundación?

La situación de los Grandes Lagos es la que más nos preocupa. Mientras siga habiendo una minoría que controla el poder como una  correa de transmisión de las grandes multinacionales muy interesadas en los grandes yacimientos mineros de esa región los proyectos de cooperación que hagamos tendrán una eficacia relativa. Esos pueblos son riquísimos, tienen un clima benigno con dos cosechas al año, pero llegaron unas potencias extranjeras y las multinacionales y armaron a una minoría para que controlases el poder aún a costa de ocasionar millones de muertos.  Más que ayudas lo que se necesita es que las grandes multinacionales les dejen en paz. Nos parece fundamental contribuir con la verdad a que en Rwanda caiga la dictadura del FPR. Una paz estable en esa región pasa por la verdad, la justicia y la reconciliación. No puede ser que haya un sistema político-militar que elimine a millones de seres humanos y no haya ningún tipo de castigo por parte de la comunidad internacional. Para que la verdad emerja tenemos una querella criminal en marcha contra el gobierno de Rwanda por crímenes contra la humanidad.

Estamos empezando a conseguir que gente que sabe lo que ocurrió hable y aparezca una historia diferente sobre Rwanda. Hay pruebas de que los presidentes hutus de Rwanda y Burundi fueron asesinados por el actual presidente rwandés. La verdad y la misericordia son las mejores fuerzas para cambiar la historia. Ahora muchos rwandeses están bastante más esperanzados.

Hay muchas heridas abiertas en el planeta ¿Qué te llevo a los Grandes Lagos?

Posiblemente es la herida más grande y la más olvidada. Y en un momento de mi vida sentí, y cada día lo siento, que quiero estar con lo últimos.

Leer artículo: Grandes crímenes en Ruanda y el Congo


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5 comentarios para “Entrevista a Joan Carrero Saralegui, presidente fundador de Fundació S’Olivar”

  1. Maria Blanch dice:

    Mi gran admiración y respecto por Juan Carrero, hace muchos años que tengo la suerte de conocerlo, a él y a su esposa Susana Volosín, los dos siempre invirtiendo sus conocimientos, su energía, su fuerza en “los menos favorecidos” de la vida, nunca he dudado de sus convicciones y proyectos. Espero y doy gracias para que sigan existiendo personas que posean éste nivel humano tan comprometido, con tanta lucidez espiritual y fuerza vital. La vida cobra sentido al verificar que existen aun personas que luchan para que se respete la dignidad humana y la justicia para todos los seres humanos de la tierra. Un gran abrazo y admiración para los dos, Juan y Susana.

  2. HE LEÍDO EL LIBRO “AFRICA LA MADRE ULTRAJADA”, i en la pàgina Web dedico un pequeño blog al conflicto de LA REGION DE LOS GRANDES LAGOS.
    me duele mucho que esto pase y nuestro mundo no se entere.
    Gracias a Joan Carrero por su labor
    Me gustaria preguntarle si sabe en que “relación” pueda estar lo de Rwanda con el hecho de que mientras en Rwanda los tutsis llevan a cabo su diabólica accion, en el vecino Burundi se haya dado el fenómeno contrario: los hutus se han hecho con el poder desde 2005
    es una pregunta??

  3. Nuestro respeto y gratitud por la gran reveréncia a la humanidad de esa gran alma.
    No tenemos el libro, pero muy posiblemente lo adquiriremos. Una obra de arte de esas características debe estar en nuestra biblíotéca.

    Grácias.

  4. diego dice:

    he leido la cronica en el ultima hora, y me gustaria que esta informacion llegara a toda españa y en el extranjero, para que la gente comprenda la vedad de lo que pasa en libia. lo que ocurre es hay personas y medios de comunicacion que no les conviene decir la verdad, solo que el lider libio es lo que le quieran llamar, un saludo muy fuerte para este señor, y muchas gracias por esta maravilosa informacion.

  5. Norma dice:

    Me conmovio su claridad…solo los grandes aspiran a estar con los ultimos. Gracias

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