"La vanidad es la verdadera cárcel"
Aparte del Mario Conde que ya forma parte del imaginario colectivo casi como un icono. Altivo y engominado. O del Mario Conde presidiario y expulsado del Olimpo del poder que hemos visto en las páginas de los periódicos durante los últimos años, intuyo que hay otro Mario Conde. Ese que medita de madrugada, que escribe sobre el Tao y que ha transmutado el dolor de la trágica muerte de su mujer. ¿Con qué Mario Conde me encontraré?
Conde estuvo en la cúspide. Fue el gurú de los ejecutivos vanidosos en los primeros noventa. Hasta que el 28 de diciembre de 1993 lo destronaron… ¿demasiado poder? ¿ambición política? ¿sociedades secretas? ¿un simple delincuente?
A las cinco de la tarde de un caluroso día del mes de julio me encuentro en la puerta de la casa que Mario Conde tiene en un lujoso barrio de Madrid. De una primera mirada me llama la atención que la pintura del porche está algo desconchada y da una sensación de cierta decadencia. Me fijo en su vestimenta: Impecable, da la sensación de que acaba de salir de un consejo de administración de Banesto. Traje oscuro, camisa con sus iniciales, corbata de seda, zapatos castellanos, gemelos… como un pincel. Algunas arrugas surcan su rostro de 61 años y la mítica gomina aún da forma a su pelo. Sus ojos ahora transmiten más melancolía que vanidad, fruto del dolor provocado por la muerte de su mujer, más que por su paso por Alcalá Meco.
Le digo que me sorprende mucho el cambio que ha dado y me corrige, quién me conoce sabe que las cosas espirituales siempre me han interesado
. Noto en el tono de su voz que no soy el primero en hacer la observación… Me comenta que en agosto dará el pregón de las fiestas de de Caimari, un pueblo de la Tramuntana mallorquina, y me adelanta que va hablar de que muchos mallorquines son forasters
en su tierra ya que han participado en su degradación. Y que lo hará en catalán.
Quedamos en volver a encontrarnos en Mallorca para grabar la entrevista con más calma. La cita será el 10 de agosto en Can Poleta, su casa de Pollença (Mallorca).
La entrevista en Can Poleta
La finca de Conde en Pollença se encuentra cerca del campo de Golf del pueblo. Me paro en el bar del complejo y ojeo el periódico. Hago un poco de tiempo para no llegar demasiado pronto. Y en la portada del diario me encuentro con una fotografía del personaje con el que me voy a encontrar en unos minutos y el siguiente titular Conde llama a la tolerancia y a mantener el carácter de la isla
. Anoche (11 de agosto) ofreció el pregón de Caimari y hubo lleno absoluto. Al llegar a la casa, Conde aguarda en un porche rodeado de olivos. En esta ocasión no lleva traje pero si un polo de regatas.
Últimamente se te ve en carne viva. Muy transparente con tus emociones y con tus estados de ánimo, los compartes y los demuestras delante de la gente.
Las emociones son un cierto síntoma de debilidad. Cuando dejas la gente note que te emocionas por algo, te haces un poco débil. Hacerte un poco débil es muy bueno, porque desde la debilidad comprendes la importancia de la ayuda. Sentirse débil es sentirse humano y sentir la necesidad de la ayuda de los demás. El mostrarte en carne viva, que es una debilidad desde la individualidad, es una fortaleza para la noción de comunidad.
Hay una frase tuya que impactó mucho. Hablabas de que “has perdido la vanidad y que eso te ha hecho libre”. Tú que has sido todo vanidad.
La vanidad, por mucho que pelees contra ella, cuando manejas situaciones de poder, de una u otra manera, aparece. La vanidad es la verdadera cárcel. Por ejemplo, empiezas a escribir un libro vanidosamente, pensando en qué van a pensar de lo que tú digas. Eso es vanidad. O vas a pronunciar un pregón en Caimari pensando en lo que va a pensar el pueblo de lo digas. Eso es vanidad. Vas a vestirte pensando en lo que van a pensar… es decir, la vanidad te hace vivir en otros y no vivir en ti. Y el vivir en otros es una cárcel, es una pérdida de la autenticidad.
Una vez que te responsabilizas de ti mismo, lo que los demás piensen… que más da. Si renuncias a la vanidad, eres libre. Mientras no renuncies a la vanidad, eres un esclavo.
De la noche a la mañana pasar de los altares a los infiernos, eso debe ser muy duro.
Eso es muy duro, visto epidérmicamente. Pero ni la banca es un altar ni la cárcel es un infierno. No hay altares ni hay infiernos.
Pero pasar de Mario Conde, el ídolo de los noventa, a Mario Conde el reo… eso es un palo.
Sí, pero fíjate, si sabes que no hay altares ni hay cloacas, que son productos mentales. Si eras el mismo en un sitio o en otro, la gente te acaba percibiendo. Y siempre que no te importe mucho lo que perciban, porque si te importe mucho que lo perciban, vuelves a caer otra vez en el tema de la vanidad.
Yo aquello lo tomé como lo que era. Formaba parte de una tragicomedia, de un diseño; el poder funciona así. Y yo me decidí, a que entendiéndolo de esta manera, podía subsistir. Es bastante complicado resistir. Porque empiezas a tener que soportar lo insoportable y hacerte íntimo, íntimo, íntimo amigo de lo inevitable y lo inevitable es bastante pesado como amigo.
Pero al final llega. Y mira, en estos momentos yo persisto. Y entre mis preocupaciones está la de ayudar.
No creas que me importa mucho, el que ayer estuviera abarrotada la iglesia de Caimari, desde el punto de vista de Mario Conde. Tengo mis opiniones de que la personalidad es un invento. Yo he estado en el banco, he estado en la cárcel y ahora estoy aquí. Todo es superable, lo único que importa somos nosotros por muy importantes que nos parezcan las situaciones adversas. Si nos mantenemos en lo único que tenemos propiamente nuestro que es la dignidad, la dignidad, la dignidad y la pureza de corazón, se puede resistir, se puede luchar. Eso si me gusta hacerlo y lo estoy haciendo.
Me siento bien y agradezco mucho esos años de prisión y no lo digo como una frase hecha, de verdad que no. Lo digo con total y absoluta sinceridad porque me han permitido conocerme a mi mismo. Es un privilegio porque no todo el mundo se conoce.
Te conoces solo cuando ante una situación determinada, mantienes una conducta determinada. Fíjate que surge la palabra conducta, no un acto. Un acto de heroicidad lo puede hacer cualquiera. Pero mantener una conducta, eso ya es otra cosa.
Un juez te condenó a 20 años de prisión. Es un hecho difícil de eludir.
A aquellos que crean que la Justicia de nuestro país funciona bien, que no tiene influencias políticas, que sus sentencias se basan solo en el Derecho, que los jueces no son susceptibles a impulsos políticos, sino solo responden a la Ley ciega, a esos les diría: nada tengo que decir. Bueno, sí: que el Comité de Derechos Humanos de la ONU, que es Justicia Internacional desprovista de influencia políticas, o por lo menos mucho menos permeable que las justicias nacionales, ordenó la anulación de la condena del Tribunal Supremo por violación de mis derechos humanos. Entonces les diría que crean a quien prefieran creer. Sus creencias no cambiarán los hechos. Ningún papel de ningún juez conseguirá cambiar la realidad. A quienes les convenga creer que crean. Las creencias son calmantes de angustias. En realidad, a quienes consideran ese dato como argumento poderoso solo tengo una cosa que decirles: no pierdan su tiempo ni leyendo lo que escribo ni escuchando lo que digo y menos contemplando lo que hago.
Una de las razones de mi encarcelamiento fue precisamente la publicación de mi libro “El Sistema” donde describía el modo de ejercer el poder en nuestro país. Funciona como un sistema complejo resultado de diferentes subsistemas. Todos ellos están entrelazados por intereses. Abarca el mundo financiero, el mediático y el político.
¿Lo que te ha sucedido te ha forjado?
Me ha forjado y me genera un tipo de legitimidad interior para poder hablar. Si alguien me habla de lo que es sufrimiento, de lo que es el dolor, la angustia, el abismo del dolor, la pérdida de personas a las que quieres, de lo incomprensible… Yo me siento legitimado para poder hablar, porque lo he vivido.
Hay gente que me escribe o me vienen a ver personas que han perdido a alguien muy querido o que en su familia la madre tiene un cáncer, por ponerte ejemplos concretos. Y yo me siento legitimado para ayudarles para que no se vengan abajo.
Yo creí que del dolor de la pérdida de Lourdes, mi mujer, no salía. Lo cual no está bien, porque es un exceso de aferramiento y de apego y es no entender que el cuerpo, el nombre y los factores de una personalidad son cosas poco duraderas. Pero la mente está acostumbrada a pensar en esos términos.
El otro día, en una boda, hubo un hombre que se me acercó y con lágrimas en los ojos me dijo que yo le había ayudado enormemente con las entrevistas mías que él había leído a superar la pérdida de un hijo suyo de 20 años.
Simplemente eso, que te lo diga una persona con esa sinceridad, das por bien empleados los años de prisión. Al final entiendes se está transmitiendo información de ayuda para todos los demás.
Ha habido una constante en tu vida que es el carisma, la atracción. Tu eres una persona que generas cierto magnetismo. ¿Sabes a qué se debe? ¿Lo persigues?
Nunca he sido consciente de eso. A mi edad me sigo sorprendiendo. Por ejemplo, ayer íbamos a Caimari y no me imaginaba todo el follón que se iba a montar. Hubo un época a que a eso le daba una dimensión vanidosa. No había forma de evitarlo. Ahora me pone contento, porque sé que hay más gente a la que puedo ayudar.
Es como la magia de los magos blancos y los magos negros. No hay magia blanca ni magia negra. Hay magos blancos y magos negros.
Hay personas que conocen “eso”, vamos a llamarle “eso”, que unos lo usan para bien y otro lo usan para mal. Hitler era un mago negro, probablemente es uno de los ejemplos mas significativos. Tenía el poder de magnetizar masas y lo utilizó para provocar una catástrofe sin precedentes. Y lo hizo una persona. Un mago negro, más mago negro que ese…
El problema es que los magos blancos que existen todavía encuentran un ambiente negativo.
¿A qué te refieres?
Ahora hay un movimiento en donde las palabras sanan. Hace 10 años, hablabas de limpieza de corazón y la gente se creía que te ibas a meter en una secta. Ahora hablas de todos estos valores humanos abiertamente, sin miedos, sin vergüenzas, sin que te insulten y la gente te los recibe encantada. Sabe de lo que estás hablando; no sabe porque ahora lo sabe, es la percepción.
Estamos viendo un cambio muy profundo. ¿Cómo ves lo que está pasando?
Fíjate si fuéramos capaces de sustituir la palabra tener, con lo excluyente que es, por la palabra compartir en la cual va dentro tener, porque no puedes compartir si no tienes.
El tener para compartir frente al tener para poseer, simplemente con esto habríamos cambiado un paradigma brutal. Por eso yo hablaba ayer (en el pregón de Caimari) de la tierra, se puede tener la tierra pero para respetarla. Ayer dije una cosa terrible, “un señor que ha nacido en Mallorca y que no respete su tierra, que la haya maltratado por codicia no es un mallorquín, es un foraster y además un forajido”.
Eso dicho en Caimari, en el corazón de la Isla, y que lo reciban con un aplauso, es un cambio terrible. Un señor que haya nacido dónde haya nacido y cualquiera sea su religión, si respetan la tierra, la lengua y sus costumbres es mallorquín.
¿Quiénes somos los humanos para poner fronteras o para dar certificados de legitimidad? Es mallorquín el que se comporta bien con Mallorca, haya nacido en Indonesia o en China.
¿Y cómo ves la sociedad en 20 años?
Muy profundos cambios. Yo creo que va a cambiar el sistema financiero; yo creo que va a cambiar el concepto de empresa. La gente se va a dar cuenta de que la megalópolis es un modelo de convivencia no humana. Hay un retorno al campo, hay un recuperar hábitos y conductas más tradicionales. Yo creo que va a retornar el concepto del pueblo. Vamos a superar esa tremenda cultura de la soledad en la que estamos.
Yo estoy muy contento porque esto viene y es imparable. ¡Es que lo estoy viendo ya! El riesgo, no desdeñable, es que algunos quieran a la fuerza no sacar una enseñanza de esto y volver a más de lo mismo. Les seguirán algunos y la siguiente crisis será aún mas fuerte y más dramática. Pero si es así, no durará 20 años. Si no quieren sacar las lecciones oportunas de lo que está pasando y quieren de nuevo volver a imponernos el mismo modelo, lo impondrán porque tienen la fuerza, pero durará muy poco y el estallido será mucho mas fuerte. No veo una revolución, entendiendo por revolución un proceso de cambio que consume violencia, si no que veo una evolución imparable.
¿Y el sistema político?
Ayer mismo un político importante me decía, es que nuestro lenguaje se ha acabado, la gente quiere oír lo que dices tú y por eso viene, lo que decimos nosotros no les interesa nada. Es sano en este momento que la clase política esté mal valorada, es sano con tal de que sepamos que las categorías tienen que estar bien valoradas.
Necesitamos un nuevo tipo de político, un hombre que entienda que el poder está en la sociedad y no en él, que él es un delegado de la sociedad para administrar, pero no que la sociedad tiene que estar subyugada. No es tan complicado, es lo que debe de ser y lo que hay ahora es lo que no debe de ser. Estaban las cosas del revés y se empiezan a poner del derecho.
Las memorias de un preso
A los pocos días de realizar la entrevista salió a la calle el último libro de Mario Conde “Memorias de un Preso”. De él, dice el propio autor en un correo electrónico posterior a la entrevista:
“Es un relato de hechos desprovisto de descalificaciones, de juicios de valor, de suposiciones. Son hechos ordenados secuencialmente. No trato de ajustar nada con nadie. En todo caso con lo sucedido en el plano de los puros y duros hechos. Nada más. Pero el fondo del asunto es evidenciar un dicho carcelario: “de aquí se sale”. Llevándolo al vivir humano. De cualquier dificultad se sale. Es un libro que transmite esperanza y confianza en las posibilidades de uno mismo. A condición, claro, de que no arriendes tu dignidad.”
Segunda parte de la entrevista: Luces y sombras de Mario Conde














Ernesto Benito Zamarreño
02/11/2009 2:43 pm
Entrevista concisa y breve pero yendo a la diana de los puntos mas importantes.
Efectivamente Mario Conde tiene carisma y el no lo sabe y ese carisma nos atrae a todas las personas que diariamente entramos en su blog.
Mario Conde ha confesado haber perdido la fe católica y tiene una opinión especial de los dogmas, pero opino personalmente que tiene un rescoldo de su fe. Ayer dia de todos los santos, el evangelio del dia fue el de las bienaventuranzas, consideradas como la Constitución de la Iglesia. En las bienaventuranzas hay una, ahora las llamo dichosanzas, por que dicen dichosos, pues hay una que Mario Conde la practica y difunde: dichosos los limpios de corazón. En el evangelio citado dice: “dichosos los limpios de corazón por que ellos verán a Dios”.
Por estas fechas, hace varios años, Don Jesus Higueras, párroco de Las Bodas de Canaan, escribió un precioso artículo titulado “Nuestro Dios no es un Dios de muertos sino de vivos”, que no expongo aqui, por su longitud, pero lo ofrezco a quienes me lo pidan. Para mí ese artículo es una descripción de la práctica del dogma de la comunión de los santos y un bálsamo para todo aquel que tenga dolor por la pérdida de seres queridos.
Termino diciendo que tengo un dicho propio “toda felicidad tiene su precio” y lo cito porque Mario Conde ha pagado un precio muy alto y le deseo vivamente felicidad.
Consuelo Garcia del Cid Guerra
02/11/2009 9:56 pm
Hubo un tiempo en el que defender a Conde suponia discusion acalorada incluso con tus mejores amigos.
Parece, sin duda, que el tiempo pone a cada uno en su sitio. Pero los años de carcel no se los quita nadie. En una ocasion hable de el como “un hombre para la eternidad”, mas tarde, como un hombre necesario.
FERNANDO SANTOS
02/11/2009 11:16 pm
Yo que tengo, de siempre, el enorme orgullo de ser amigo de Mario Conde, desde aquí quiero entregarle una vez más, las GRACIAS.
Gracias, por mantener una luz entre tantas tinieblas de una sociedad caótica y desesperada.
Gracias, por expresar “debilidad” de emociones, de cálidas sonrisas, de mensajes de esperanza, donde otros vieron en Mario Conde la falsa modestia del Poder amparados en El Sistema.
Gracias, por llenarme de cultura humanista y espiritual frente al desierto de la ambición, idolatrando a la codicia y las ansias de la mezquindad.
Gracias, por enseñarme durante estos años que NUNCA fue en vano mi fe en su persona y sí el desengaño en la Justicia de los hombres que nunca perdonan en su rencor.
Gracias, por ser mi ÚNICO referente, por ser SIEMPRE mi mentor, por ser mi enseña de GRATITUD y por ser mi…..AMIGO del ALMA.
Gracias, de todo corazón y fidelidad.
Santiago Capellá
03/11/2009 3:50 pm
Los que siempre hemos creido en la inocencia de Mario y hemos intentado conocer al Mario persona y no al que todos tenian como vanidoso, engreido y como dice el ” un poco chulito” sabemos que es ante todo sencillo, humilde y gran persona.El sistema a traves de la carcel , intento acabar con un genio y lo que es peor acabar con una persona y la unico que han conseguido es mantener a un genio y reforzarle aun mas en lo que es. ” una gran persona”.
Gracias Mario
SoloCristina
04/11/2009 11:46 pm
MEMORIAS DE UN PRESO
Acabo de leerlo, empecé ayer y no pude parar.
Soy abogada y ya no creo en la justicia, ni en nuestro sistema jurídico, ni en la prensa libre, ni en nada de esto.Ya no creeré nunca, nunca, nunca más.! Qué asco!
Aunque la cárcel le haya ayudado espiritualmente, no tengo derecho a decirle otra cosa que no sea que siento mucho lo que usted ha pasado, es inconcebible, y desde luego el mérito de haber salido “iluminado” es sólo suyo, y un ejemplo increíble.
Me pregunto si habrá leído ” el viaje a Itxlán” y si conoce el templo de budismo zen de Valencia “luz serena” de Dokusho Villalba.Creo que le gustaría.
Todo mi cariño para usted y para las personas que no traicionaron la verdad.
Amparo Moreno Restrepo
05/11/2009 3:18 pm
SoloCristina, me llena de contento su comentario… Ay, si todos viéramos el engaño en que nos han sumido y la manera en que logran que participemos y patrocinemos, sin apenas percibir, este juego macabro de la mentira y la injusticia…
Gracias Cristina por lo que, ignorándolo usted, me llega de su comentario.
Salud
Nehru
06/11/2009 10:43 pm
Gracias por el brillo en la oscuridad y musicalidad en el silencio.
juan moncayo
10/11/2009 5:52 pm
No esperaba menos de esta entrevista.
Fraterno
Elena Otero
11/11/2009 12:39 am
Acabo de leer Memorias de un preso, desde que comencé no he podido parar de leer; siempre he admirado a Mario Conde y el libro me ha ayudado a entender esa admiración. Gracias por su fortaleza, es usted un referente.
Ricardo
30/11/2009 12:00 am
Si señor, Mario Conde es el vivo ejemplo de la lucha del hombre contra el sistema.
Si pretendían debilitarlo, solo lo han hecho más fuerte. Si este señor decidiera mañana presentarse a unas elecciones barría.
Tanto si decide ayudar a mucha más gente que necesita un hombre como él desde la política, como si decide disfrutar de una vida tranquila, Mario Conde es un ejemplo de orgullo y entereza que nos ha inspirado a muchos.
Muchas gracias Sr. Conde, es usted un verdadero ejemplo para mí.
Zanskar.......
26/12/2009 3:02 pm
Estoy leyendo, Memorias de un Preso, y siendo ademas, abogado en ejercicio, no puedo mas que compartir rotundamente la involucion de la Justicia que al menos en este pais, sufrimos diariamente…………estoy deseando leer la reedicion de EL SISTEMA, para comprender mejor como funciona el susodicho, y ver respondidas algunas incognitas que se nos plantean diariamente…….Cada dia comprendo mas a quien opta por una vida asceta y ermitaña.
juana de la cruz
27/12/2009 9:10 pm
A Don Mario Conde, toda mi admiración por su conducta como ser humano y su inteligencia. Soy una señora muy mayor y mi vida
la hé dedicado á un arte muy especial (esmalte al fuego sobre metal, cobre o plata ) piezas únicas de gran belleza, en estos momentos deseo venderlo, unas 100 piezas para que alguien haga un museo que no hay en españa,solo alguna pieza suelta, es un arte poco conocido como arte y causa un gran asombro. Pertenezco a familia de artista y grandes intelectuales. Le pido ayuda
con toda mi alma, ya que en ZARAGOZA donde resido (naci en gijon) les pasará como con el arte romanico. En mi página no se puede apreciar, si pasa por Zaragoza tendre mucho gusto que vea mi estudio. Con todo mi afecto. Juana de la cruz
Juan Merci
09/01/2010 2:06 pm
Mas que un nombre y un apellido, leyendo semejante obra maestra como es Memorias de un Preso, me di cuenta de que la persona humana más mucho más allá y eso se lo debo a Mario Conde. Con sus pensamientos sabe entar en lo profundo de la condición humana, analizando cada reducto, arista y pensamiento de que somos participes en esta sociedad. Un saludo
Rosa María Sierra Pirla
09/01/2010 5:33 pm
Señor Mario Conde, estoy totalmente sorprendida al haber descubierto a través de su libro “Memorias de un preso” el tipo de persona que es usted. Además de su indiscutible inteligencia, creo que tiene el perfil psicológico más interesante que he descubierto en mi vida a través de la lectura, esto sin entrar a valorar si todo lo que usted cuenta es cierto o deja de serlo, aunque sinceramente, suena usted muy convincente, hoy en día uno no se puede dejar atrapar por las palabras de alguien así por que sí, pero sea cierto o nó, tiene usted una personalidad totalmente arrolladora, y haya hecho o no haya hecho para mi es lo mismo, ha pagado usted mucho más de la cuenta y con creces, y ya le digo tiendo mas a creerle que a otra cosa.
Su actitud ya no puede ser más inteligente ante todas las adversidades que la vida le ofrece, y usted ya no puede ser más elegante para recibirlas, desde aquí tengo que decirle que tiene toda mi admiracíon, y es una pena que sea usted un hombre tan ocupado y no todos tengamos la opción de mantener una conversación con usted que imagino que será de lo más interesante, asi que espero que siga usted en esa linea deleitándonos con sus libros y sus entrevistas, y por que no decir tambien que a sus 61 años resulta usted el hombre más atractivo de España,
Con mucho cariño ROSA.
A.M. lago
01/02/2010 10:22 pm
Ese semblante sereno, es que no está solo; tiene una muy buena protección.
maricarmen
23/02/2010 1:18 pm
Es brillante la entrevista por la sinceridad con la que habla este hombre, un valor en declibe cuanto me gustaria hablar con el, si pudiera ponerse en contacto se lo agradeceria, en lo alto tengo un problema con el dichoso sistema…
Alberto D. Fraile Oliver
23/02/2010 2:12 pm
Puedes contactar con Mario Conde en
http://www.marioconde.com
Un saludo
Revista Namaste