Editorial: Las enseñanzas de JAPÓN

“La naturaleza no tiene prisa; sin embargo, en ella todo se consuma” Lao Tse

El pueblo japonés es admirable en muchos aspectos. Han superado en su historia grandes retos, y ahora les toca comenzar un nuevo capítulo de su historia. La magnitud de la catástrofe que hemos presenciado dificulta el análisis y nos enfrenta a cuestiones de gran calado. La exposición del ser humano a las fuerzas de la naturaleza, el camino de progreso que hemos escogido en los países industrializados, el suministro energético, el modelo económico, la crisis ecológica…

Deseamos que el impacto colosal que han padecido sea utilizado como palanca de cambio e inicien una reconstrucción hacia la sostenibilidad. Si aprovechan para rediseñar sus sistemas de una manera más respetuosa con las personas y el medioambiente, se podrán convertir en una potencia mundial del siglo XXI, resiliente y con capacidad para adaptarse a un escenario de escasez de combustibles fósiles y de crisis ecológica. Si Japón toma ese rumbo, es posible que otras partes del mundo lo tomen como referente y lo imiten. Todo ello puede significar el comienzo de una revolución global hacia la sostenibilidad.

En un contexto como el que vivimos de crisis sistémica, los colapsos se van sucediendo unos a otros, alimentando una megacrisis. Tras el batacazo del sistema financiero global en 2010, del que no somos capaces de recuperarnos, los acontecimientos en el norte de África y la catástrofe de Japón de 2011 han puesto encima de la mesa la crisis energética de nuestra civilización.

Estamos en un momento incierto, y tenemos muy poca perspectiva y demasiada velocidad para ver hacia dónde nos dirigimos. Poca reflexión y aprendizaje se observa en el cortoplacismo de los políticos, y la ciudadanía comienza a dar muestras serias de indignación.

Sin embargo, nunca en la historia se habían dado las condiciones para iniciar una transición global que rediseñe los sistemas humanos hacia un modelo nuevo y más respetuoso con las personas y el medioambiente. Una transición en este sentido no tiene precedentes en la historia de la humanidad. Pero es inevitable.

¿Cuántos puestos de trabajo se crearían al iniciar un cambio del modelo energético? ¿Cuántos empleos se pueden crear desmantelando centrales nucleares y construyendo instalaciones de energías renovables? Podemos hacerlo. El obstáculo son las grandes compañías eléctricas que se benefician de un sistema centralizado de distribución de la energía que les produce sustanciosos beneficios a costa de nuestro bienestar y posible desarrollo sostenible y los políticos incapaces de apostar por un cambio de modelo.

No estamos contra la tecnología, el progreso o el desarrollo. Apostamos por la tecnología apropiada. Aquella que contribuye al desarrollo del ser humano sin comprometer su salud ni la del planeta.

Es el momento. Hagamos el cambio. Hay mucho en juego. Y la opinión pública está ahora demasiado informada como para que le tomen el pelo descaradamente.

Las relaciones del alma

Anhelamos una conexión de Ser a Ser, de alma a alma, y la mejor manera de prepararnos para un verdadero encuentro es aprender a estar solos, al menos durante algunos períodos y muy especialmente cuando se acaba una relación. Estar solo es bueno para conocerse en todos los sentidos, ampliar nuestra identidad, reconocer nuestras limitaciones y capacidades, y aprender a ser autosuficientes. Uno es dueño de su vida y de sus decisiones, y responsable de su felicidad. Y sin embargo, todo lo que llegamos a hacer, a aguantar y a permitir con tal de no estar solos!
Hablo de las «bendiciones» de la soledad: del encuentro con uno mismo, de estar en contacto con las propias necesidades y reconocer lo que uno quiere y no quiere. Ahora bien, también es cierto que se necesita un espejo en el que mirarse. Y la pareja constituye ese «espejo mágico» en el que podemos vernos en profundidad, donde poder observar nuestros aspectos más íntimos y regresivos, nuestras luces y nuestras sombras. Este reflejo es el verdadero don de las relaciones del alma.
Para aquellos que viven conscientemente su proceso de maduración, la relación no es la salvación, no se pretende que la pareja sea el papá o la mamá, se haga cargo de las carencias y proporcione aquello que falta. Es prioritario ocuparse de uno mismo y de sus necesidades, establecer fronteras y darse espacio para que la relación pueda desarrollarse. El requisito esencial para una relación auténtica es ser íntimo con uno mismo, saber lo que sentimos, necesitamos, valoramos, lo que nos gusta o disgusta, lo que nos importa en la vida. Es necesario estar bien conectado con las propias emociones, con el vacío fértil y la soledad.

Alcanzar la intimidad

La verdadera intimidad en la pareja no es inmediata, es un proceso que lleva su tiempo. Cada uno tiene su propia vida y sigue con ella sin abandonarla, y poco a poco se va incorporando a la otra persona. El conocer al otro y ser conocido requiere apertura y tiempo, no se trata de volcarse «de golpe» en una relación, ni de renunciar a ser uno mismo. Para que esto sea posible, para que no se pierda el centro, es imprescindible que lo valoremos y tengamos bien integrado, y eso precisa de un tiempo de práctica.
El fundamento de una verdadera relación radica en estar presente para el otro, para lo cual es necesario aprender a estar presente y ser íntimo con uno mismo. Por eso es tan importante la meditación, pues nos conecta con nuestro centro, nos alimenta y nutre desde el interior. Hay que tomar conciencia del propio camino o evolución personal, del lugar donde uno se encuentra y respetarlo, lo que significa no permitir que nada ni nadie se interponga en el proceso de crecimiento o individuación.
El foco de atención de las relaciones conscientes se halla en el propio proceso: cada uno respeta su proceso y el del otro. Cada uno tiene su camino en la vida y hace su viaje, aunque se acompañan mutuamente. La relación es importante, pero no lo es todo, como en las relaciones dependientes. Ambos se abren a la vida y al mundo, al contexto en que están inmersos y del que participan.
Hay evolución personal, creatividad y compromiso con la propia vida, lo que incluye respetar el tiempo que cada persona necesita para sí. La relación con uno mismo necesita tiempo para ser cultivada, para nutrirse, porque cuanto más completos nos sentimos más fácil resulta la proximidad y la intimidad, y a la vez más necesitamos  estar a solas. Recordemos la recomendación de Rilke de que en una relación cada uno debía proteger la soledad del otro.

Un diálogo transparente

En las verdaderas relaciones íntimas hay transparencia, sinceridad y respeto mutuo. Se puede hablar de cómo repercute lo que el compañero/a hace o no en la historia personal de cada uno, aclarar qué temas personales resuenan frente a ello, sin defenderse, acusar o manipular. Es posible que en ocasiones el otro haga o diga algo que provoque que afloren los propios miedos, carencias o sentimientos de abandono, pero como son de uno hay que asumir la responsabilidad y hacerse cargo de ellos.
El alma se nutre del diálogo. Ahora bien, se trata de hablar de uno mismo y no del otro, expresar los propios temores, deseos, necesidades, sueños y fantasías mediante una comunicación libre y fluida de los sentimientos. Hablar superando la desconfianza, derribando barreras y defensas, desnudándose emocionalmente y dejando traslucir confesiones, desesperanzas y zonas de vulnerabilidad en la búsqueda de autenticidad, para sacar a la luz lo que anida en las profundidades del alma.
El amor es apertura de corazón y riesgo, de ahí la disposición a arriesgarse a abrir y revelar la propia alma, incluso ante la eventualidad de no ser entendido, dando también la posibilidad al otro para que viva y manifieste la suya.
Una relación consciente se alimenta tanto de la proximidad como de la distancia, requiere darse y dar espacio al otro. Por eso es importante respetar la relación tanto como preservar el propio camino individual. Hay una dialéctica generadora de crecimiento entre la necesidad de intimidad y de libertad, es la confluencia del  movimiento de fusión y el de individuación, que precisa también de una reconciliación de opuestos, como acontece en los procesos personales.

La alquimia del amor

Según el terapeuta jungiano T. Moore, el amor es un proceso alquímico en que nosotros somos el material a trasmutar. Igual que hay una alquimia del alma hay una  alquimia de la relación, un proceso de conjunción, integración y co-evolución de los desarrollos de individuación de cada uno, de ahí el grado de complejidad de las relaciones de pareja. Es la idea de “matrimonio sagrado” o Hiero gamos en el que la pareja se transforma, renace y se renueva a través de las sucesivas crisis personales de cada uno que repercuten en el otro, proporcionando material para seguir creciendo. Es un proceso consciente de búsqueda, exploración, renovación y transformación donde caben el riesgo y la sorpresa, y se experimentan la pérdida y el reencuentro, la incertidumbre y el redescubrimiento del otro. Un vínculo que crece y se renueva constantemente, que no se da por hecho.
Visto así, las dificultades y crisis pueden conducir a una mayor profundidad e intimidad porque nutren y enriquecen el proceso de individuación de cada uno. Es una cadena de intercambios a través de las tensiones y conflictos generados por uno u otro que van superándose, trascendiéndose e integrándose. Un juego de espejos que muestra nuevas y sucesivas facetas de cada uno, que propician la trasformación de ambos. Porque cuanto mejor se conoce uno mismo más puede aceptar y comprender la complejidad del otro.

Compañeros de viaje

Una relación entre almas se sustenta en la amistad, la confianza, la admiración y el interés por las actividades y sueños de la pareja. El respeto mutuo, la sinceridad y la complicidad fortalecen el vínculo, así como el honrar y valorar la relación. El erotismo es esencial en la relación de pareja: nos gusta estar cerca del otro, sentirlo, tocarlo, saborearlo también físicamente, y no sólo en la intimidad sexual. Recordemos que el placer y el disfrute refuerzan el vínculo entre la pareja.
La valoración recíproca es otro de los fundamentos del amor. Necesitamos ser amados como únicos e insustituibles, brillar con luz propia en la relación. Según Alberoni: «Una pareja sigue enamorada si las dos personas cambian, crecen, se transforman y se reencuentran, se redescubren, y se vuelven a ver con los ojos resplandecientes del estado naciente». Por eso es esencial preservar aquello que hubo en la atracción inicial, en los albores del encuentro, para poder recurrir al fuego original en los momentos de oscuridad.
Así pues, en una relación de seres en proceso de crecimiento se elige al otro como compañero/a, no para que nos salve, proteja, sostenga o adore. Tampoco para escapar de una situación o para que nos proporcione seguridad. Optamos por una relación privilegiada para brindarnos la oportunidad de ir un poco más allá en nuestro viaje hacia el corazón, lo que significa que a través de la relación podemos  conocernos, expresarnos y desarrollarnos con una mayor profundidad.

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El fin del mito de la media naranja

El fin del mito de la media naranja

La mayoría de las personas deseamos una relación de pareja en la que sentirnos queridos y ser felices. Muchos anhelamos formar parte de una buena relación de pareja y, sin embargo, seamos sinceros, ¿cuántas parejas conocemos que nos parezcan buenos modelos de referencia, cuántas relaciones vemos realmente “sanas”? Miles parejas se separan cada día, muchos hombres y mujeres han pasado por varias separaciones y divorcios. Y en su ingenuidad pretenden hacer borrón y cuenta nueva, volver a enamorarse sin hacer el duelo, sin haberse parado a reflexionar sobre lo que pasó y lo que falló, sobre las bases que no les sirvieron en relaciones anteriores.
Una gran parte de las personas que recibo en consulta me hablan de sus relaciones de pareja. Relaciones que viven o han vivido. Estoy convencida de que el reto hoy en día es conocerse, cuidarse, respetarse y valorarse (lo que se denomina trabajo de individuación) para poder relacionarse con el otro desde esa nueva perspectiva, desde esa nueva forma de ser. Verdaderamente, sin individuación no hay pareja, hay simbiosis, hay dependencia.
Sería bueno que, dentro del proceso de evolución de la conciencia humana en el que estamos inmersos, empezáramos a ver nuevos modelos de relación en los medios de comunicación y trasmitírselos a nuestros hijos. Porque la experiencia es un grado, y ya muchos sabemos que la relación de pareja basada en la idea de la media naranja está destinada al fracaso, que las relaciones basadas en las luchas de poder, en el control, el dominio, la sumisión, la posesividad y los celos se deterioran pronto, que el reparto de roles estereotipados está caduco, que vivir por y para el otro desde la dependencia y la carencia no es amor, aún cuando algunas canciones sigan insistiendo en el mensaje de “sin tí no soy nada” y “me muero por tí”.
Porque el amor sólo perdura en la tierra fértil del respeto y la libertad, donde cada uno tiene su propio espacio y ambos danzan al ritmo del acercamiento y la distancia, moviéndose de la fusión a la individualidad. Una relación basada en dos individualidades en camino de la complitud, donde cada uno busca explorar y desarrollar lo que Jung denominó ánimus y ánima, en las mujeres su parte masculina y en los hombres la femenina. Es un hecho que las mujeres llevamos décadas desarrollando nuestra parte masculina. La verdadera  transformación de las relaciones entre hombres y mujeres pasa por que los hombres conozcan y desarrollen su parte femenina: su receptividad, capacidad de escucha, de entrega y sensibilidad.

Recordemos lo que deteriora la relación y genera conflictos. El hecho de saber lo que no funciona, lo que no queremos, es ya un gran paso:

· Las exigencias, control, coacción, celos y actitudes posesivas.
· La falta de respeto reiterada y los desprecios mutuos.
· La manipulación y los chantajes emocionales.
· Descalificaciones y agresiones mutuas.
· Acusaciones, reproches y palabras hirientes.
· Callar y tragarse las cosas que molestan, o gritar y acusar al otro.
· Juegos de poder, incluidos silencios e ignorar al compañero/a.
· Ceder o imponerse por sistema.
· La incomunicación y falta de intimidad afectiva y/o sexual.
· Negar la intimidad sexual como castigo e instrumento de poder.
· Aceptar tener relaciones sexuales para acallar o superar conflictos.
· Proyectar lo que no aceptamos de nosotros (la sombra) en el otro, es decir “ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio”.
· Intolerancia y rigidez.
· Infidelidades.
· Falta de límites generacionales con padres e hijos: anteponer hijos o la familia de origen a la pareja.
· Actitudes de vivir por y para el otro: funcionar como satélite.
· Exceso de expectativas o expectativas muy idealizadas.
· Creer que la relación lo es TODO y que el otro tiene que hacerse cargo de uno.
· Hacer del compañero/a la única fuente de gratificación.
· Tratar de cambiar al otro para que sea como creemos que debe ser.
· La dependencia emocional: creerse el mito de las medias naranjas.
Veamos ahora lo que apoya y favorece la evolución de la relación:

· Que cada uno tenga su propia vida, la nutra y se autoapoye.
· Amor, respeto y confianza en uno mismo, que se proyectarán en el otro.
· Aceptación del otro como ES y no como nos gustaría que fuera.
· Darse cuenta de cómo repercute lo que el otro hace o no hace, dice o no dice, en la propia historia personal.
· Asumir errores y responsabilizarse de lo que uno ha hecho o dicho.
· Reconocer dónde nos hemos equivocado, nos hemos pasado o hemos fallado.
· Darse espacio y dar espacio al otro.
· Poner límites: decir “NO, basta, no puedo darte eso”.
· Hablar desde el “YO” y no desde el “TÚ” (acusatorio).
· Saber pedir perdón sin humillarse y perdonar sin aprovechar para humillar.
· Responsabilidad de uno mismo (carencias de infancia) y de la relación.
· Apoyo mutuo, cuidar y ser cuidado: reciprocidad.
· Resolver diferencias sin imponerse o ceder por sistema.
· Hacer propuestas prácticas en vez de quejarse.
· Tener una visión desde fuera de la dinámica de la relación, de lo que busca cada uno y de la intención positiva del comportamiento
de ambos.
· Entrega y, a la par, libertad. Comprensión y tolerancia.
· Nutrir y honrar la relación así como respetar el proceso personal de ambos.
· Divertirse juntos, reír, vincularse de forma positiva.
· Flexibilidad en la interacción: ver la mejor alternativa.
· Responsabilizarse de la propia felicidad.
· Sexualidad tántrica tipo slow food.
· Encuentro en diferentes ámbitos: físico, emocional, mental y espiritual.
· Formar un equipo con individualidades: Yo, tú,
nosotros.

Libro: Ascensión Belart, psicóloga terapeuta. Autora de: Un viaje hacia el corazón. El proceso terapéutico del ego al Sí mismo. Herder editorial. 2ª edición.

Un lugar para el amor

¿Ha cambiado la relación con tu pareja desde que te has mudada a la casa nueva? ¿Se ha calmado la relación durante las vacaciones, estando fuera ? ¿Eres soltero/a buscando pareja desde hace cierto tiempo?
El ambiente en el cual vives tiene una influencia importante en tu bienestar y destino, por lo tanto también en la vida en pareja y en el amor. Esta es la afirmación principal del Feng Shui, la enseñanza de la vida y del habitar en armonía.
De la misma manera que hay espacios donde a toda empresa le surgen problemas económicos, bajo las influencias de un ambiente poco apropiado, la vida íntima y el amor puede sufrir. ¿Cómo ocurre? La palabra clave se llama: Chi = energía vital.
Cuanto más fuerzas positivas, constructivas e inspiradoras existen en un lugar, tanto mejor se siente usted.
Nuestra vida es cada vez más atareada: dependemos de la técnica, de los medios de comunicación, estamos bajo la presión de la sociedad orientada hacia el éxito. El resultado es que nos alejamos cada vez más de las raíces y del ritmo de la naturaleza.
En la naturaleza existe permanentemente el Chi en abundancia como el manantial del amor, de la vitalidad y de la salud. Sin embargo, nuestras viviendas modernas están separadas de esta energía vital y necesitamos un equilibrio adecuado. Las viviendas deben ser lugares donde se vuelven a encontrar las fuerzas, la inspiración y el amor.
El Feng Shui activa el Chi, para que  este fluya y tu fuerza vital se incremente. El Feng Shui crea un lugar para el amor. Eso se puede obtener aprovechando adecuadamente los espacios, un buen emplazamiento de los muebles, como la decoración armoniosa con ayuda de colores, iluminación y accesorios.

Un lugar de corazón para tu hogar

¿Quisieras bañarte en un ambiente de suavidad y cariño en tu casa para recrearte? Un lugar de corazón puede poner a tu disposición estas cualidades, de manera que tu sensibilidad puede sacar de allí fuerzas nuevas.

Nosotros, los seres humanos, buscamos principalmente unión, amor. En este mundo vivimos en la dualidad como hombre y mujer y anhelamos sobrepasar esta separación. En el corazón humano se unen las polaridades del cielo y de la tierra. Esta unión genera una nueva cualidad que sentimos como amor.
En el lugar del corazón de su hogar se unen el cielo y la tierra dando lugar a una fuerza que entra en resonancia con nuestras emociones y que armoniza nuestra alma. Crea un lugar para el corazón en tu hogar, un lugar para el amor.

El corazón y el amor:

La cualidad del corazón es la unión entre el exterior y el interior; se trata de tu propio interior. El corazón es nuestro órgano más íntimo. Es el lugar donde sentimos las emociones y el amor. Finalmente el símbolo del corazón representa el amor entre dos personas.

Por encima de este amor entre dos personas, que se dirige a una persona en particular, existe el amor-a-todo no dirigido que sobrepasa lo personal. El amor como carácter no necesita una persona en frente, sino, se puede entender como una apertura incondicional, venciendo los límites y basándose en el hecho de estar vivo y en la constatación de la existencia de una energía sueperior. El lugar del corazón corresponde a este aspecto ilimitado; allí entra este amor sin fronteras y se hace sentir por toda persona allí presente. Por este motivo el encuentro con este lugar nos hace sentir felices y contentos.
Busca el sitio más bonito de tu casa y crea un corazón del material que más te guste. De esta maneta acabas de crear un lugar para el amor de manera rápida y sencilla.

Dar espacio al amor.

¿Te acuerda qué sensación tenías cuando entraste en tu casa por primera vez? ¿Fue amor a primera vista? ¿O lo has ido apreciando cada vez más, de manera que con el tiempo te llegó al corazón?

La entrada a tu casa no es solamente tu tarjeta de visita, sino también la frecuencia de cada día para sentirte bien en tu hogar. Claridad, espacio y buena iluminación señalan que el Chi puede fluir libremente por tu casa y que te puedes realizar en armonía.

La zona de Bagua “vida en pareja”

La tercera parte del fondo de tu casa, a la derecha corresponde al tema de la vida de vida en pareja, la pareja y matrimonio. Todo lo que tiene que ver con la pareja puede tener su sitio aquí, para influenciar conscientemente tu vida en pareja. Es más sencillo, colocar decoración que ayude, sean plantas, cuadros u otros accesorios. Encontrar el equilibrio es lo importante. Evita la jerarquía o el desequilibrio en esta zona.

Un cuarto para el amor

Un espacio especial, donde ustedes pueden dedicarse cariñosamente a la pareja les puede dar apoyo en la forma sensual e íntima. Cuanto más amable sea el ambiente, tanto mejor será de inmediato y a largo tiempo la relación. Este espacio debería reservarse para ustedes, sin que los hijos y otras personas de la casa tengan acceso a él. Adicionalmente, esta habitación deberá quedarse igualmente libre de otras influencias exteriores como los problemas de cada día y preocupaciones.

El cuarto para el amor es algo especial, comparable a un templo, lleno de las ondulaciones de amor, cariño y amigos. Poder sentir aquí dulzura, intimidad y confianza son los criterios primordiales para un buen cuarto de amor. En un ambiente cálido la pareja se pueden retirar y pasar unas horas románticas. Cuadros bonitos que les inspiran, una iluminación romántica y perfumes eróticos, incluso un ramo de rosas y música reforzarán este ambiente de amor.

Un rincón romántico para recién enamorados

¿Acabais de enamorararos o estás buscando enamorarte? Antes de adaptar esta habitación, un rincón para dos en la terraza o jardín sería la expresión adecuada. Rodeado por rosas, sentada encima de cojines cómodos, es una buena forma de atraer a tu amado.

Cómplices: Más allá de las relaciones de dependencia

Vivimos relaciones insatisfactorias, condicionadas por el lastre social, cultural e histórico que nos ha llevado a un vacío interior.

Siglos de liderazgo patriarcal y de feminidad dependiente han desembocado en la situación actual de desencuentro entre hombres y mujeres que me ha llevado a investigar, cuestionar, observar y plantear nuevas soluciones para los retos actuales.

Comparto contigo los resultados de mi búsqueda: Aprender a relacionarnos sin dañarnos, a amarnos sin atarnos, a ser cómplices recuperando y preservando nuestra identidad original y eterna, a experimentar la unidad en la diversidad. Esta es mi propuesta de transformación integral para que sea posible la armonía en las relaciones.

Propongo recuperar nuestro poder interior para ser sin necesidad de imponer, forzar ni presionar.  Esta es la condición imprescindible para el encuentro con el otro.

La insatisfacción te impide saborear la plenitud. La insatisfacción surge de — y a la vez produce –  dependencia, frustración, incluso ira y violencia. La cuestión está en si tienes que encontrar cómo satisfacer las necesidades o en si necesitas trascender las necesidades innecesarias. Trascender los deseos que te distraen de la búsqueda esencial. Apartar aquello que te provoca una ansiedad innecesaria porque intentas satisfacer lo que en el fondo seguirá dejándote insatisfecho. Encuentra cual es realmente tu deseo esencial.

De la separación a la unión

Hay una realidad que los seres humanos debemos afrontar: la separación. Sin embargo el ser humano nunca renuncia a unirse, a salir de la dualidad y retornar a la unión, al Uno. El amor es la energía y el poder que, como un imán, nos lleva a esa unión.

Hemos de trascender nuestro yo-ego para reencontrar la unión perdida. A través de la relación podemos conectar con ella. No siempre la recuperamos. En el silencio de la contemplación emerge ágape, el amor incondicional que nos une al todo más allá de nosotros mismos.

En los pasos hacia la satisfacción del deseo podemos recorrer dos caminos: uno que nos lleva al exterior, a la búsqueda de conexión y relación con el otro, a la alteridad. Otro nos lleva al interior, a descubrir que lo que buscamos fuera se encuentra en uno mismo: en el ser esencial.

La contemplación forma parte de esta segunda opción: ir al interior. En la experiencia del silencio interior te das cuenta de que muchas necesidades aparentes no lo son. Son maya, los falsos espejismos, los impulsos fundados en un punto de partida egoísta, limitado y pequeño. En el silencio del ser conectas con lo que realmente buscas y da sentido a tu caminar por la vida.

Pasos para vivir la satisfacción

Acepta

El aceptarte a ti mismo es la clave para iniciar cualquier cambio positivo. Mientras rechazas una parte de ti mismo, no puedes gozar plenamente. Hay dualidad en tu interior. Al rechazarte hieres tu autoestima. Esto te debilita.

Aceptarte es sentir que estás en el lugar adecuado, en el momento preciso, haciendo lo correcto. Desde la aceptación, has cambiado ciertas creencias. Antes creías que tenías que hacerte el fuerte para salir al mundo, ahora estás en el mundo y te muestras tal como eres, sin necesidad de demostrar nada.

Perdona

Si no perdonas al otro, tu energía se dispersa. Piensas mucho y no puedes controlar los sentimientos, sientes rabia, ira y frustración.

La culpabilidad es una carga que te impide perdonarte. Es más fácil perdonar al otro que perdonarte a ti mismo.

Cuando perdonas, amas.

Reconcilia

Ante las diferencias y el conflicto, solemos tener actitudes defensivas de enfrentamiento. Discutimos, no dialogamos. Culpamos y atacamos, no nos responsabilizamos. Nos vinculamos con quienes defienden nuestros planteamientos de enfrentamiento. Ello nos separa y distancia más. El desencuentro se agrava. Para salir de estos enfrentamientos tendríamos que buscar la reconciliación. Reconciliarse con el otro es reconciliarte contigo. Así te acercas a la paz y se posibilita el diálogo.

Abraza la incertidumbre

Cuando te cuestionas cómo has estado viviendo hasta ahora y tus creencias empiezan a parecerte limitadas, es señal de que estás cambiando. Algo se rompe en tu interior. Sientes incertidumbre y quizá tengas ganas de llorar: aquello en lo que te apoyabas ya no es un soporte y te encuentras en un vacío y en soledad. Sabes que tienes que soltar, pero no encuentras dónde agarrarte.

En primer lugar, no hay que alarmarse, ¡es buena señal cuando se produce esta ruptura en tu interior! ¡No tengas miedo! Recuerda que la vida es energía en constante cambio, y nada permanece fijo: vivimos el nacer y la muerte varias veces en nuestro interior. Has de estar dispuesto a renacer y a dejar morir lo que ya no te sirve.

Valora lo que te ha servido hasta ahora y, cuando ya no lo necesites, ten la capacidad de dejarlo ir, creando así espacio para abrazar lo nuevo.

Desapégate y suelta

«El hombre que abandona el orgullo de la posesión, libre del sentimiento del “yo” y de lo que es “mío”, logra la paz suprema.»

Bhagavad Gita 2,71

Desapegarse es dar un paso atrás para ampliar tu visión. Como para mirar un cuadro, no puedes pegar tu nariz a él, retrocedes y, desde la distancia, lo ves mejor y lo disfrutas más. Necesitamos la valentía de soltar nuestros apegos. Se trata de fortalecer la valentía de mantener nuestro desapego especialmente cuando las presiones externas (generalmente otras personas) y las fuerzas internas (nuestros hábitos personales) nos incitan a agarrarnos, a depender y a apegarnos otra vez.

Cuando aprendes a soltar, te das cuenta de que estás en el camino hacia la verdadera libertad.

Desapego es dar desde la abundancia interior. Nutriendo el ser te ofreces desde tu abundancia, no desde tu carencia y temor.

Observa y revisa

Observar y darte cuenta es el primer paso para redirigir el rumbo de tus actitudes y tus reacciones.

Observa los patrones que se repiten en tu día a día.

Renuncia. Deja de ser marioneta del deseo

En la búsqueda de satisfacción del deseo, nos encontramos con dos tendencias: la expansión y la contención, la extroversión y la introversión. En la expansión, aflora y crece el deseo buscando satisfacción. Genera dinamismo de búsqueda y apertura. Cuando el deseo invade el alma y ésta no lo puede contener, éste se convierte en destructivo y devastador como el cáncer que devora todo lo que encuentra a su paso. Así se convierte en una dependencia que pasa a ser una adicción. Entonces el deseo nos esclaviza. El deseo es el amo y nosotros, sus sirvientes, que nos esforzamos en satisfacerlo. Somos marionetas del deseo.

Renunciar es desprenderse. Cualquier decisión implica una renuncia y, por lo tanto, un coste que hay que asumir. Al sintonizar con la energía de la vida, uno aprende el arte de tomar y desprenderse, como la respiración: con cada inspiración respiramos vida, con cada espiración soltamos, nos desprendemos, nos vaciamos. Si nos agarramos al aire que inspiramos se queda en nuestro interior y nos intoxica. Sólo al vaciarnos de él nos liberamos en la confianza de una nueva inspiración. Nos llenamos y nos vaciamos para volvernos a llenar.

Conecta con tu poder interior

Gracias a la fuerza interna que late en cada uno de nosotros sobrevivimos a la adversidad y a las circunstancias difíciles. En épocas de crisis, depresión y desilusión, esta fuerza interna nos ayuda a remontar. Nuestra capacidad de superar situaciones críticas o catastróficas es extraordinaria. Tenemos un gran potencial que parece despertar en esas circunstancias.

Extractos del libro de la autora: Cómplices. Más allá de las relaciones de dependencia, RBA-Integral mayo 2010.

El amor a uno mismo

…El Amor es un estado interior. Está allí, guardado en tu ser, esperando a que lo descubras, a que lo sientas y lo vivas, a cada momento, con cada respiración.

El Amor, en realidad, no está dentro de ti. ¡Tú eres Amor!

No importa si eres rico o pobre, si vives solo o acompañado, si ya recorres el camino del crecimiento desde hace tiempo, o acabas de iniciarlo…

El Amor está en ti, como un tesoro esperando a ser descubierto y expresado…

…Desde luego, esto no significa que no podamos relacionarnos, tener amigos y estar en pareja. Pero si esperas que el otro te llene un vacío, que le de significado a tu vida, que cubra tus deseos y necesidades, cuando tú mismo no sabes darte esto a ti mismo, crearás relaciones de necesidad, carencia y apego. Y todo esto conduce, inevitablemente, al sufrimiento.

Primero es necesario descubrir ese Amor que eres, que ya está dentro de ti, y dártelo a ti mismo.

Entonces podrás compartir Amor, y en ese compartir hay libertad, hay respeto, felicidad y un profundo crecimiento.

Nos han inculcado que debemos amar y cuidar a los demás, y que debemos sacrificarnos y olvidarnos de nosotros mismos.

Y cuando uno piensa acerca de amarse a sí mismo, teme convertirse en un egoísta. Pero en realidad amarse a sí mismo y ser egoísta, lejos de parecerse, son diametralmente opuestos.

La persona egoísta en realidad se odia. Se desprecia, se siente no merecedora, se culpa y se auto-castiga. Se siente tan vacía y frustrada, y tan infeliz, que necesita arrancarle a la vida las satisfacciones que ella misma no le brinda a su ser. Considera el mundo externo sólo desde el punto de vista de lo que puede obtener. Su único interés es tomar, nunca dar. Carece de total interés por las necesidades ajenas, y de respeto por la dignidad e integridad de los demás.

Las personas egoístas son incapaces de amar a los demás, pero tampoco pueden amarse a sí mismas.

Si en cambio uno comienza a amarse, cuidarse y respetarse, naturalmente también lo hará con todos los seres que le rodean, pues todos estamos unidos. Formamos una unidad con todo lo que nos rodea y con Dios, el universo, o como quieras llamar a esa fuerza intangible pero a la vez innegable que Es y existe…

…El Amor es un estado de tu ser, pero se manifiesta en la realidad física a través de actos, de gestos, de actitudes concretas y específicas.

El Amor es una función, algo que se aprende, y es también un arte.

Y como todo arte, es necesario tener la voluntad de aprenderlo, practicarlo y desenvolverlo.

…La práctica del Amor debe estar presente en todos los niveles, empezando por el cuerpo hasta llegar al espíritu. Desde lo más básico y primitivo hasta lo más diáfano y sutil, pues somos la suma de todo eso…

…Hay cosas que uno tiene que hacer para Amar:

-dar

-responder, ser responsable

-respetar

-saber, conocer

-tener humildad: saber que cada momento es nuevo, único. Que no es que porque algo haya sido de determinada manera tendrá que volver a ser así. La auténtica humildad es saber que las cosas pueden cambiar y ser distintas, a cada momento.

-coraje

-cuidado

Todo esto es para proveer:

-seguridad

-placer

-honestidad y vulnerabilidad

-confianza

-cuidado e intimidad

-reducir el miedo a la pérdida

-conocer

Si te das todo esto a ti mismo, te estás amando. Y si compartes y brindas esto, amas también a los demás…

…El Amor se demuestra a través del cuidado, de la intimidad y el compromiso. Primero y ante todo para ti, contigo mismo.

Naturalmente, después serás capaz de compartir Amor con los demás de un modo sano, bello y constructivo….

…Para poner en práctica este arte tienes que estar dispuesto a establecer un compromiso: el compromiso contigo mismo de aprender a amarte, o a amarte de un modo más profundo y pleno.

Tienes que estar dispuesto también a establecer momentos de intimidad contigo mismo. Sin esa intimidad el Amor no puede profundizarse ni florecer.

Verás que en realidad es fácil de llevar a cabo, pues se trata de darte placer, de respetarte y responder a tus necesidades.

…Recuerda que tienes que ponerte en el primer lugar de la lista. Si no siempre, al menos en algún momento del día, todos los días.

Sólo amándote y cuidando bien de ti podrás luego dar lo mejor de ti mismo a los que te rodean.

…Este es un camino hermoso, y también infinito, como infinito es el Amor. Siempre podremos aprender a amar más y mejor, a cada día. Es un camino de verdad sin fin.

… Te acompaño para transitar contigo al menos un trecho de este camino.

Un camino que de verdad merece ser recorrido…

Extratos del libro “El amor de tu vida”, de Enriqueta Olivari – Shantidasi

El abrazo de Amma

Amma ha estado una ocasión más en Barcelona concluyendo así su gira europea este pasado mes de Noviembre. Este año, debido a que el habitual pabellón de La Mar Bella, estaba en obras, la organización Filokalia Amigos de Amma, ha trasladado el evento a un polideportivo mucho más pequeño en la localidad catalana de Cerdanyola. Las colas de espera han sido inmensas, mucho más de lo habitual, y los voluntarios escuchábamos en boca de los más allegados a Amma, que sufría y pasaba pena por todas las personas que esperaban a la intemperie, de pie, azotados por un molesto viento del Norte, para entrar al polideportivo.

Conmueve como Amma piensa. Una mujer sentada durante catorce o quince horas por día que empatiza con aquellos a los que llama “sus hijos queridos” y que movidos por el amor, la curiosidad, o empujados por la vida…  se acercan a verla.

Estar en sus brazos por quizás dos segundos merece la larga espera. Y es que Sri Amritanandamayi, Amma,  tiene el don de hacer especial y único cada abrazo.

Los da desde su inmensa e innata sabiduría (Budhi, la sabiduría que no se aprende) y ofrece a cada uno lo que necesita para avanzar en su trayectoria actual.

¿Qué se siente en brazos de Amma? ¿Por qué vas a verla cada año? ¿Qué motivo hay para que esta mujer reparta abrazos año tras años y doce mil personas se acerquen a sus pies, para mi benditos?

‘Amachi’ no pide nada. Tan solo unos sobrecitos azules nos recuerdan que puedes dar un donativo para contribuir a su obra caritativa, debidamente probada y apoyada por las mismas Naciones Unidas, o respalda por el más alto premio entregado en India: el Gandhi Award.

Amma, encarna  luz y compasión, y desde un abrazo, nos recuerda ese soplo divino que todos somos y que Ella tan bien conoce. Ella sabe que las religiones o pensamientos son distintas máscaras de una ÚNICA REALIDAD, que somos niños cambiándole el nombre a AQUELLO QUE NO TIENE NOMBRE.

Estar en presencia de un Ser tan Bello, y que además te meta dentro de su aura, puede transformar tu vida. Para ir hacia el amor, debemos saber qué es el Amor.

Y yo, una pequeñísima admiradora de Amma, tras ocho años, debo testificar que Amma vibra inmensamente. Si embargo, ese Amor debe mostrarse en acciones y por eso el mensaje más práctico de Amma es el siguiente:

1.     Haz servicio desinteresado en la medida de lo posible o pon tu vida y tus dones al servicio de la tierra. O sea: compagina tu espiritualidad con tu cotidianidad.

2.     Ten un corazón compasivo y trata de aliviar siempre el dolor de los que te rodean. Desde la visión de Amma, del Zen, del Yoga…: ellos son tú.

3.        Cuida del planeta tierra reciclando, comiendo bien y empleando con sabiduría los bienes materiales. Amma ha creado últimamente el programa  “Green Friends” porque realmente está muy preocupada por la naturaleza, que siempre dice: es la Divinidad Misma.

OM NAMAH SHIVAYA

Más información: www.amma-europe.org o www.luciamiele.es

Entrevista a Manu Chao

José Manuel Thomas Arthur Chao. París, 1961.

Manu ChaoMadre Vasca, Felisa; Padre gallego, Ramón

Alma rebelde… Buena persona… Sabe observar… y escuchar y así aprende… Tiene una sensibilidad extraordinaria.

Eterno músico de barrio, cuenta cuentos, poeta, raíces rockeras, en deuda con el reggae, pendiente de los tambores africanos, enganchado a la rumba, electrónico si se tercia, cantinero siempre… dicen que le canta a la historia y le hace bailar.

No se sabe si la música puede cambiar el mundo, pero sí puede cambiar el momento. Manu lo hace en cada concierto, desde el corazón, con conciencia. Su misión es dar voz a los que no la tienen…

Nómada artista, giramundos infinito buscando un ideal… es un activista de primera fila. Lo saben en la plaza del Zócalo de Méjico, concierto gratis con 150.000 personas aclamando al Subcomandante Marcos; en Praga en el 2000 en una manifestación contra el FMI sus canciones sirven de himno a los jóvenes anticapitalistas. Lo dicen en las chabolas de Río, en el Hospital psiquiátrico Borda de Argentina, colaborando con Radio Colifata dirigida por los locos, en el foro de Porto Alegre, en Génova, en Mali, en Barcelona. Lo cuentan las mujeres y los músicos de la calle, lo siente la Pachamama…

Es un ciudadano del mundo del presente que no reconoce fronteras… una hoja al viento… ¿Bob Marley siglo XX… Manu Chao siglo XXI?

Sabemos de tu pasión por los viajes, y queremos proponerte un viaje. Antes de empezar, queremos que hagas una lista de las cosas que tú piensas que son esenciales en la vida. Y vamos hablando de ellas despacito, como si fuera un viajecito… poco a poco.

La palabra básica es la armonía. Si vives en armonía, vives bien. Si te relacionas con armonía, te relacionas bien. Si trabajas con armonía, trabajas bien. Cuando llevas una cierta armonía interna, todo es más fácil. No tienes angustias de falsos problemas. La relación con los otros es mucho más fácil porque estás mucho más abierto y más sereno.

¿Cómo trabajas para estar en armonía contigo mismo?

Es una búsqueda de cada día. Es una búsqueda personal pero creo que se tendría que enseñar en las escuelas. A mi me enseñaron muy poco de eso en la escuela. En la escuela aprendí a ser racional pero ser racional no es suficiente, es una parte muy pequeña de lo que hace falta aprender. Y para aprender a tener armonía ser racional me ha hecho perder muchísimo tiempo. Hoy en día, si queremos educar a los niños, hay que enseñarles la armonía.

Yo salí de la escuela totalmente perdido. Aprendí muchas cosas racionales, un poco de cultura general pero no aprendí para nada quién era yo. Salí de la escuela con 18 años y eso se mezcló con la crisis de la adolescencia, que es la crisis de saber quién eres.

¿Cuándo supiste quién eres?

Empecé a saber quién soy hace poco. Me ayudaron mucho los viajes, conocí a muchas personas, vi muchas cosas. Aprendí algo que fue clave: aprendí a respirar. No recuerdo muy bien cómo aprendí pero sé que entonces fue cuando empecé a sentirme en armonía manu chao

Antes era un loco mosquito que se da contra la luz, no sabe muy bien lo que quiere porque quiere ser otra cosa diferente a él mismo. Para mi respirar fue la clave. Y siempre estuve así como un poco triste porque no me habían enseñado esto en la escuela. Para mi el camino fue largo porque pasó mucho tiempo antes de aprender. Hacía mucho tiempo que yo era un músico, pero yo era un músico que no sabía respirar; o sea que no era un músico. Canté malísimamente durante muchos años porque no sabía respirar. Cantaba con rabia y con mucha energía, pero no cantaba con armonía. El camino para aprender a respirar fue a través de los tambores, en Río de Janeiro, en Brasil. Cuando entendí la base de los tambores, cantaba mejor y tocaba la guitarra mejor. Fue muy útil en mi camino.

¿Qué aprendiste de tus viajes?

En los viajes entendí que dos y dos no siempre hacen cuatro. Aprendí las ciencias que los científicos dicen que no son ciencias. Leer las casualidades y el azar para mi fue un aprendizaje muy fuerte y me sacó un poco de la encerrona de la sociedad.

¿Qué te permitió a ti romper las barreras?

A mi, lo que me salvó del espíritu cartesiano y que me llevó a trabajar y a decidir de otra manera son mis impulsos, el instinto. Siempre tuve la suerte, comparado con muchos adolescentes que nunca tuvieron esto y se quedaron en el cruce hasta muy viejos, de apasionarme. Y la pasión es la cosa menos cartesiana que existe. Yo con 16 o 17 años me apasioné por la música y ya no me importó nada racional. Hice sufrir mucho a mi madre porque para ella era un problema que dejara los estudios. Trabajé, trabajé, trabajé hasta que la música me abrió las puertas de la mejor universidad para mi, los viajes. De los viajes llegué a los tambores, de los tambores a la respiración y de allí a encontrar mi armonía.

¿Qué otra palabra es importante en tu vida?

La serenidad es otro tesoro. Cuando estás en el centro de Tokio o de París es difícil encontrar un lugar con energía buena. Entonces la energía buena la encuentras dentro de ti, y es la respiración. En un lugar que vibre mal, hay que respirar. Toda la mala energía que entra en ti, la echas para fuera. He encontrado mil lugares en este mundo donde sé que puedo vivir feliz, en armonía. Pero en un momento dado me entra mala conciencia de pensar en mis colegas que se han quedado en el infierno y tengo que volver allí a resolver… O me traigo a todos mis amigos a un lugar sereno, lo que es una utopía, o me voy allí a luchar un poco con ellos y cuando me quedo sin fuerzas ya sé donde tengo que ir. Porque sé que si me quemo mucho y me hundo en algo feo, creo que sabré siempre volver a equilibrarme de una manera u otra.

¿Sólo las personas que están en equilibrio pueden ayudar en esta sociedad?

manu chao

Si tú no estás bien, no estás ayudando, ya estás formando parte del problema. Para ayudar a la gente, tú tienes que estar bien. Si quieres ayudar al proyecto, tienes que estar bien. Si estás bien, serás mucho más capaz de darte cuenta de la parte positiva de lo que has hecho estando allí, de ver lo bueno y lo malo, y aceptar que te has equivocado. Hay mucha gente que no acepta que se ha equivocado, y hay que equivocarse mil veces, forma parte de una educación. Un campesino no es bueno desde el primer día. Es un aprendizaje y se aprende cometiendo errores. Ahora, con el tiempo miro con orgullo mi disco Clandestino. Yo no sabía muy bien lo que estaba haciendo, y es algo real y auténtico que he hecho en mi vida.

¿Clandestino salió de dentro o de fuera?

Salió de dentro pasando por fuera. Todo el tiempo que dediqué a hacer Clandestino no sabía qué estaba haciendo. Fueron 7 u 8 años de mi vida en los que estaba fuera de mi. Iba viajando muy perdido porque me pasó algo que fue durísimo en mi vida: perdí esa cosa que siempre me llevó para adelante, mi intuición. Pensé que no funcionaba y empecé a actuar con la cabeza y me perdí y entré en la depresión. Toda la perdición está recogida en Clandestino. Pero allí también encontré quién era yo; en esa perdición encontré la luz.

¿Qué te sacó de la depresión?

Estaba tan perdido que decidí hacer la cosa más tonta de mi vida. Había una cosa que me daba un bienestar increíble, era la mirada de las vacas. La primera mirada de las vacas que médicamente me ayudó fue una mirada que tuve en el centro de Río de Janeiro. Me encontré una vaca que me miró y me curó. Era como un quita-dolores. No sé porqué. En un momento dado dije: estoy tan perdido que a partir de ahora la vida la voy a llevar de manera muy clara: si hay vaca es que sí y si no hay vaca, es que no. Viví varios años así. Las vacas me llevaron a Clandestino, fueron ellas. Vivo en Barcelona porque me lo dijo una vaca. Entraba a una casa, y si no había una vaca decía: bueno, hasta luego, muchas gracias! Podía ser el quesito de La Vaca que ríe, algo pequeño, y todas mis decisiones iban en esa dirección. Allí empezaron a llegar casualidades muy fuertes. Al fin y al cabo no perdí mi instinto, porque me dijo de seguir a las vacas y llegué a buen puerto. La cosa más extraordinaria que me pasó con esto de las vacas es que un día mi madre me regaló un libro y ese libro es el I-Ching. Después de Clandestino, me encuentro con el I-Ching. Mi madre me dijo que hasta como científica le parecía algo digno de interés. Hice el I-Ching y al abrir la página ponía: cuida de las vacas y encontrarás la fortuna. Allí flipé, fueron los días más lindos de mi vida. Va mucho más allá que mi pequeño caminito de las vacas, me confirmó que mi intuición fue buena, que no fue un accidente. Es el libro más importante de mi vida.

¿Qué sucedió después de Clandestino?

Sucedió que volví a la música. Clandestino para mi era cerrar mi etapa de la música. Era sacar todas esas canciones que yo pensaba que a nadie le gustarían. Yo lo grabé como una especie de terapia personal. Como decir: mi carrera musical como se dice en occidente, ya fue. Se acabó y a buscar otra cosa. Pero antes de terminar con la música, sentía que tenía que sacar esto. Me importaba un pepino que le interesaría a 10 o a 15. Que le interesase a 2000 me parecía imposible. Yo venía de un estilo de rock y no pensaba que iba a conectar con otro tipo de público. Poco antes de Clandestino yo dije adiós, me voy. Me paseaba sin mi guitarra. Pero este disco me agarró y me ligó a la música.

¿Cómo manejas el silencio en tu vida?

manu chaoEl silencio, nunca lo conocí. Lo conoceré cuando me muera. Silencio, no hay. Un lugar silencioso, capaz que debajo del mar. Pero en el mundo, aquí fuera, no existe el silencio. Aunque sea solo el viento, aunque sean las cabritas haciendo tekelinkelinkelink, siempre hay ruido. Hay ruidos armoniosos y hay ruidos predadores. Hay ruidos que te cargan de buena energía y hay ruidos que te cargan de mala. Silencio, silencio, algún día me tocará pero ¡eh!, sin prisas… Por ahora tengo curiosidad de vivir todo esto. ¿El silencio completo…? Hablemos de la calma, que ahora empiezo a agradecerla muchísimo. Durante muchos años de mi vida, no la soportaba. Entraba a mi casa, encendía el televisor y la radio y me ponía a grabar. Todo junto. Ponía un disco, todo al mismo tiempo y grabando. Algo que se hizo un poco marca mía son ruiditos por todos lados. Yo siempre vivía así. Viví años con una cosa horrible, dormir la noche entera con la radio encendida. Malas costumbres de gira, del hotel, compartir habitación con drogadictos de la televisión. Me acostumbré y la necesitaba. Pero ahora me lo he quitado. Lo que antes no sabía hacer y ahora aprecio es escuchar los sonidos de la calma. Escuchar el mar. Eso viene con la respiración también porque cuando gozas de respirar, necesitas esos lugares. Sino, no te concentras. Ya vas a por ellos, necesitas momentos de calma para poder meditar y respirar.

Necesitas música tranquila, que yo siempre fui de rock y la música tranquila nunca me gustó. Pero ahora pongo música tranquila. Cuando voy a respirar… tengo mi música para meditar. Antes me iba el rock y decía que eso era para los hippies, que no era lo nuestro. Ahora escucho cosas que con 17 años me hubiera tirado piedras a mi mismo. El instinto del adolescente, de seguir las modas. Yo era rockero. La música hippie y todo eso, malo, aburrido, tonto. Ahora escucho a Ravi Shankar. En aquella época, Ravi Shankar era el enemigo, pensaba que me iba a infectar.

¿Cuándo tomaste conciencia de la ecología?.

Cuando aprendes a respirar tienes que ser ecologista. Porque para respirar tienes que estar en un lugar sano. Ir en bicicleta detrás de un autobús te mata. Yo he sido mensajero en bicicleta muchos años en París cuando intentaba vivir de la música, y he chupado gasolina más que una rata muerta.

Después de aprender a respirar aprendí a comer. Entiendo que lo que metes en el cuerpo es lo que eres. Así te das cuenta del escándalo, de todo el problema de la sociedad. Que la seguridad social es un agujero.
Los políticos no encuentran cómo arreglar el problema de la seguridad social ni por la izquierda ni por la derecha. Si enseñas a los niños en las escuelas a comer bien y a cuidarse, en 30 años no hay más problemas de la Seguridad Social porque no habrá ni el 10% de enfermos que hay hoy. El problema de la salud es un problema educacional. Si enseñas a los niños a cuidar su cuerpo, a comer sano y a observarse, se acaban muchos problemas. Pero nunca hemos aprendido en la escuela a comer bien porque no le interesa a la economía.

La gente que come bien está sana y no se medica…

Manu Chao¡Claro! El problema es que si resuelves eso se pone patas arriba toda la sociedad. Si la gente entiende que comer bien no es ir al supermercado a comprar miles de kilos de mierda y entienden que se puede comer bien y barato, cuidando su cuerpo y con gusto, se acabó todo el rollo. Toda la industria agroalimentaria se va al carajo. Pero la economía mundial no se puede permitir una educación buena porque la dictadura del dinero se está metiendo una bala en el pie. Para la comida, es evidente. Y para la medicina igual. Las farmacéuticas nunca van a permitir que los niños coman bien y se cuiden porque se les acaba el chollo. El gran problema de la sociedad es la industria agroalimentaria y la farmacéutica.

Nunca van a aceptar tal como son hoy que a los niños se les enseñe de manera sana.

¿Sigues buscando el ideal o ya lo estás viviendo?

¡Uy!, no. Así como está el mundo, nadie está viviendo el ideal. Tengo un ideal, no vivo el ideal. Está la cosa complicada. Es ahí cuando hay que estar aún más fuerte. Lo he aprendido en Latinoamérica: cuando más difícil está la cosa, más hay que ser optimista, porque sino, te hundes. Si la cosa está muy difícil, la única solución es el optimismo. O sino, pesimismo y te vas a la mierda del nihilismo. La peor postura es el cinismo porque no te mojas y criticas todo. Occidente está repleto de cínicos. En el mundo periodístico, hay tantos que da rabia. Cuando se habla de gente activista o del altermundialismo, los periodistas políticos decían cínicamente: estos son unos idealistas, la política es otra cosa. Ser cínico es ser cobarde y no mojarte. Critico, digo que es una mierda, pero no me mojo. Lo único que merece la pena es el optimismo. Eso lo ve más la gente que está en situación difícil. En Latinoamérica estás en un barrio y hay un tío que tiene 5 hijos y no tiene para darles de comer. Lo único que le queda es el optimismo. Tiene que salir a la calle a buscar dinero. No hay tiempo para la depresión, no hay tiempo para decirte ay, que no lo voy a conseguir, no voy a salir para buscar comida para mis hijos porque yo soy pesimista. La supervivencia depende del optimismo es supervivencia. En nuestro mundo, todos tienen algo de comer y lo mínimo asegurado y se diluyen en mil cosas.

¿Y qué podemos hacer?

La mayoría de los gobiernos en el mundo están bajo una dictadura de las farmacéuticas y de la industria agroalimentaria y la educación va detrás. La educación no hace dinero, cuesta dinero. Quién manda en este mundo es quién genera dinero. Esa gente nunca va a permitir que se extienda la vida sana. Permiten que cierta elite se autocure y haga yoga y todo eso. Pero que la masa empiece a sanarse y a comer bien es impensable para ellos, es su muerte. Se conseguiría por la educación pero la educación cuesta dinero y ellos tienen el dinero.

¿Qué representa el dinero para ti?

Si lo miramos simbólicamente es una cosa fácil de decir: el dinero es el diablo. No vivimos en la democracia, vivimos en la dictadura del dinero. En los países no democráticos y en los países democráticos también. Allí no hay democracia, y aún menos en los países capitalistas donde el dios es el dinero, ¡pero si es el diablo! El dios del capitalismo es el dinero, y esa es la enfermedad grave de nuestra sociedad. Es una dictadura. Hace años que todo el mundo sabe que en Mallorca se destruyen las costas, y que hay que acabar con esto. Pero no se para porque estamos en una pseudodemocracia en la que el dinero sigue mandando. Van a seguir destrozando las costas porque el capitalismo es caníbal, es depredador.

En el capitalismo tal como se ha practicado hasta hoy en día, no existe el comercio justo. En mi cultura, la del rock, del punk, el negocio era algo feo. Pero no lo es. En un negocio, cuando las dos partes que negocian se van con la sonrisa, es algo bonito. Puede llegar a ser un arte. En el Norte de África es un arte. Hay culturas que toman el negocio como un arte. Hay unos que consideran que lo único que importa en el mundo son los negocios y a matar. Hay otros que piensan que cuando hay negocio es sucio, como mi padre. Mi padre no habla de dinero, le parece algo sucio. Yo creo que con el tiempo ha entendido que con dinero o sin dinero, negociar quiere decir compartir. Tú tienes esto, yo tengo esto. Tú necesitas esto, yo tengo esto. Y el negocio puede ser el intercambio sin el dólar en el medio. Si las dos partes salen contentas, es tan lindo como una canción. El problema de esta sociedad es que uno gana y otro pierde. Para que exista el comercio justo, las dos partes tienen que querer el comercio justo. Porque si tu vienes con el comercio justo y en frente hay una empresa clásica, ¡el tío encantao! Te come con patatas y te devora.

¿Crees que en las altas esferas hay gente con conciencia?

Supongo que por allí arriba deber de haber uno que tiene un poco de conciencia de que esto no puede seguir así, hasta varios. Pero la locura del sistema hace que ninguno de ellos se baje de la mula, si se baja de la mula los otros lo van a devorar. Es un mundo de depredadores. Si uno un día decide ser cool y estar de buena onda, no dura ni tres días, se lo comen. Este es el problema de la locura del sistema. En un mundo de depredadores. La utopía es que todos digan al mismo tiempo: cambiamos las reglas. Pero como quede uno, se los come a todos. No creo que se pueda resolver de arriba porque el sistema está construido así. Quien tiene poco dinero es comido, desaparece.

¿Cuál es tú sentido de la vida?

Es muy terrible lo que voy a decir pero si nos fijamos en la naturaleza, si queremos ser como toda la naturaleza que está aquí, tenemos que nacer, crecer, procrear, educar y despedirse. Esa es la base de la base. ¿Qué otro sentido de la vida tiene un árbol, una planta, un perro o un pez?

Me gustaría que me hablaras del amor…

No sé como se explica eso. Es una cosa etérea. Es un sentimiento, es un gigante, es un enano, es el mar… puedes estar enamorado de tantas cosas. Puedes estar enamorado de una persona, de una mujer, de tus hijos, los hijos de la vecina, del mar, de un cuadro, de una canción. El amor es estar apasionado. Vayamos por partes. ¿Qué tipo de amor, el de una mujer?

Sí…

Hoy en día estoy enamorado pero no sé qué es el amor. Toda mi vida es la pasión así que me conviene el amor porque es pasión. Si no hay pasión, puede ser convivencia que también puede ser muy lindo. Que sea entre un hombre y una mujer o dos hombres o dos mujeres. Tiene que haber algo inexplicable que hace que haya pasión. Cuando estás enamorado es muy difícil pensar en otra cosa que en la persona que amas. Lo que es terrible y super doloroso es cuando hay amor que no es compartido. Eso duele terriblemente, no se lo deseo a nadie… Cuando hay suerte y es un amor compartido, es fabuloso, es una energía como un volcán. Algo está pasando, entonces empieza la convivencia, y dos personas que se aman conviven juntos porque ya no se quieren separar. Es imposible separarse porque hay fusión… Mi gran pregunta es ¿una vez que te has fusionado, cómo mantener esta fusión dentro de la sociedad?. Mantener el amor dentro de la sociedad… El amor es efusivo hasta que empieza la convivencia. Y la convivencia es un arte muy difícil, una alquimia difícil.

¿Y la libertad?

Agradezco mucho mi libertad. Se puede llamar egoísmo, pero yo soy una persona a la que le gusta sentirse libre y cuando me enamoro de alguien quiero sentir que la persona que está conmigo se siente libre también. En muchas parejas el amor acaba siendo una cárcel. El amor, cuando ya es convivencia, tiene que ser una libertad inmensa para los dos seres que están juntos. Quiero decir que los dos se aman tanto que están juntos pero libres los dos. Ninguno de los dos tiene miedo de perder al otro. Cada uno de los dos tiene que tener la fuerza de nunca tener miedo de perder al otro. De siempre dejar la jaula abierta. Mi definición del amor, la que a mi me conviene y que yo busco es: dos personas están enamoradas y entonces hay esa fusión que hace que estas dos quieran estar juntas, pero al mismo tiempo la libertad del uno y la libertad del otro también están enamoradas. Esa es mi definición del amor.

Entrevista a Gustavo Bertolotto

Gustavo BertolottoGustavo Bertolotto es economista especializado en Psicología Industrial. Tras una larga trayectoria en el mundo empresarial y docente un día decidió dedicarse a lo que más le interesaba, a lo que más le había ayudado en su propia vida, el Crecimiento Personal. Ha trabajado con maestros orientales y occidentales especializándose en el área psicológica y el estudio de la energía humana. En 1980 crea el Instituto Potencial Humano. En 1988 introduce la PNL en España trayendo a profesionales del extranjero y se queda tan impactado con su efectividad que decide ir a EE.UU. a estudiar con Richard Bandler, co-creador de la PNL. En 1996 comienza a integrar sus conocimientos de PNL con los de Psicología Transpersonal y a impartir la formación en PNL Transpersonal, que proporciona un enfoque holístico del ser humano y de la PNL. En la actualidad ejerce como profesor, terapeuta, coach y consultor de empresas.

Como persona que se dedica al desarrollo del potencial humano te habrás preguntado más de una vez qué es el ser humano. ¿Has obtenido alguna respuesta?

Para mí el Ser Humano es el gran laboratorio alquímico de la creación. Una de las personas que yo considero un maestro, Raimon Panikkar, dice que el Ser Humano es un intermediario entre el cielo y el mundo, llevamos la información del cielo a la tierra y de la tierra al cielo. Sin embargo, no somos canales huecos y neutros por donde la información pasa “impasible”, sino que transformamos la información de una manera u otra, imprimimos el sello de nuestro propio estilo personal. Es una idea muy bonita, porque implica que somos en gran medida responsables y co-creadores de lo que acontece. A cada uno se nos da una serie de certezas provenientes del “cielo” y una parcela en la “tierra” para cultivar: nuestro ser, nuestro entorno, nuestras relaciones… depende de cada uno lo limpia que esté la parcela y qué tipo de frutos cultivamos en ella.

En tu trabajo te dedicas a descifrar el lenguaje del cerebro ¿Cómo es ese lenguaje?

El cerebro recibe información de los sentidos físicos y también de los sentidos metafísicos. Hay mucha información visual, auditiva, olfativa, gustativa y táctil que no percibes conscientemente. Los sentidos funcionan como una cámara de video que capta la imagen de una habitación: solo reproduce el encuadre que enfoca, sin embargo el resto de la habitación que no vemos en el fotograma también está y también nos afecta.

El cerebro filtra la información que llega a través de sus sentidos y la reorganiza en función a toda la experiencia de su vida que ha generado unos valores, creencias, capacidades… Muchas veces no ves las cosas que están delante de tus narices porque tus filtros te impiden verlo, o no escuchas determinadas palabras que se pronuncian porque no entran en tus criterios.

Distorsionamos, generalizamos y eliminamos información de manera constante. Esto es necesario, el cerebro necesita sintetizar información para hacerla manejable y útil. Sin embargo, la mayor parte de las personas perciben únicamente lo que está de acuerdo con su sistema de creencias y valores y el resto lo dejan fuera. Se están perdiendo gestos, palabras, sentimientos…

Con estas tres herramientas de síntesis (generalización, omisión y distorsión) el cerebro elabora nuestro mapa de la realidad, la base con la que estás pensando para actuar en el mundo. Percibir la totalidad en todo momento no sería práctico, supondría manejar demasiada información no relevante. Necesitamos un mapa, no una reproducción del territorio y podemos aprender a quitar filtros para percibir más de lo que estamos “programados” para ver y entender.

Dices que no somos canales puros, ¿todo lo que pasa por nosotros quedará modificado y distorsionado?

Es cierto e inevitable. Lo importante es que seamos concientes de ello para evitar imponer a los demás nuestra percepción del mundo como la única realidad auténtica. No podemos impedir exponer todas nuestras ideas desde nuestra propia percepción y no hay nada malo en ello si te das cuenta de que lo estás haciendo, y por lo tanto, no impones tu verdad como infalible e inmutable. También se puede trabajar todos nuestros niveles para procurar ser una canal lo más limpio posible.

Esto supone poner más conciencia en la comunicación.

Sí, llevar conciencia a la comunicación y a la percepción sabiendo que no puedes llegar a percibir todo lo que existe porque no hay capacidad real en el cerebro, y darse cuenta de que hay cosas que estoy viendo, escuchando o sintiendo y otras que no. La representación de los recuerdos que nos hacemos después de todos esos filtros es el mapa con el cual nosotros actuamos. La toma de conciencia de que eso es un mapa, no el territorio, es un enorme paso adelante para no confundirlo con “la realidad”.

Esto les puede sentar muy bien a los intolerantes.

Yo tengo mi mapa de la realidad, tú tienes el tuyo, y lo interesante es que compartamos y nos ayudemos a ampliar horizontes. Puedes escuchar a otro aceptando que lo que ha percibido es complementario. Cuando llega a ser opuesto, es tiempo de negociar, si queremos actuar en conjunto, respetando siempre el punto de vista del otro, desde la convicción de que no porque mi mapa sea mío es el más veraz. Esto supone un acto de desapego.

¿Cuál es una actitud adecuada cuando una persona tiene ciertas herramientas para comunicarse correctamente y está frente a alguien que se comunica inconscientemente?

Gustavo BertolottoEsta es una pregunta muy importante y muy relativa. La respuesta depende de cuál es el sentido que le das a la vida y por lo tanto a la comunicación; depende de cómo es tu compromiso con los demás, desde dónde y para qué te comunicas. En primer lugar yo preferiría hablar de comunicarse conscientemente en lugar de correctamente, ya que creo que no hay comunicaciones correctas o incorrectas, tan sólo hay comunicaciones más o menos conscientes y resultados más o menos satisfactorios.

Cuando aprendes técnicas de comunicación que pueden ayudarte a conectar con el otro, es tu responsabilidad si las vas a poner al servicio de la comprensión mutua o si quieres conseguir dominio y poder gracias a ellas. Con estas herramientas puedes facilitar el encuentro con el otro o puedes manipularle. El responsable real de la comunicación es el que más información tiene del proceso, aunque el hecho de hacer las cosas con más conciencia no implica tener que soportar tonterías. Cuando conoces los procesos de comunicación también adviertes de que forma los utiliza la publicidad, los medios de comunicación, tu vecino… resulta muy útil.

Hasta hace poco todos estábamos de acuerdo en que el ser humano era cuerpo y mente pero el punto de vista holístico está tratando de incorporar el espíritu a esa comprensión.

Ya hay muchas escuelas y personas comprometidas en serio con el ser humano desde un enfoque unitivo y holístico desde el cual se asume que si estás pasando una crisis espiritual y no sabes solucionarla, puedes enfermar. Para una medicina centrada exclusivamente en síntomas físicos esto es muy difícil de solucionar, puesto que una vez sanado un primer síntoma posiblemente se genere otro si no se ha solucionado el dilema en el plano del espíritu. San Pablo ya decía en sus cartas que el hombre es “soma, psique y pneuma”, es decir, cuerpo, mente y espíritu. No es nada nuevo, lo que pasa es que durante un tiempo lo hemos dejado de lado. Este reduccionismo ha mermado la libertad individual y ha limitado nuestro horizonte humano, independientemente de que podamos pensar y sentir que ha sido hecho a propósito o no.

¿No te parece que la recuperación del alma hace que se abra un nuevo escenario para la humanidad?

Esto tiene que ver con Sat-chit-ananda y con los tres principios de manifestación de la divinidad. La primera manera de conectar al hombre con la divinidad es desde el poder y la fuerza. Esta es la etapa pre-racional. Después se produce un proceso de conciencia para empezar a entender qué es lo que pasa, los ciclos causa-efecto. Esta es la etapa racional. Después, vienen los grandes mensajeros como Cristo y Buda cuyo mensaje se entiende mucho tiempo después. Ellos y otros como ellos, afirman que la verdadera experiencia es el Amor, superar la razón dual para caminar hacia la Unión. Esta es la etapa transracional que consiste en razonar con el corazón. Hay mucha gente hoy en día que está teniendo esta experiencia, la llamamos la sabiduría del corazón.

Desde la vía del yoga en la etapa preracional buscarías bienestar físico, en la racional, aclarar la mente y en la transracional conectarte con el Ser. Te nutres de una manera o de otra según la etapa en la que estés. Hay partes de nuestra vida ancladas en la etapa pre-racional, otras en la racional y otras en la transracional en la cual la razón queda incluida, uno va un paso más allá. No se trata de acabar con la personalidad, con el ego o la razón, sino de ponernos al servicio de algo superior. Poquito a poco vamos evolucionando y cada día hay más persona en el mundo que están instaladas constantemente en este punto transracional. Una característica común a todas ellas es su inquebrantable optimismo, puesto que entienden que todo lo que les llega en la vida les trae algo valioso para aprender y disfrutar. Lo transmutan todo, incluso lo aparentemente negativo e incluso ofensivo, para convertirlo en una experiencia vital y espiritual, en un proceso alquímico constante. Suelen ser personas sencillas que son felices y viven con lo mínimo.

En última instancia parece que alguien que aprende PNL lo que persigue es mejorar el rendimiento de uno mismo.

La PNL es práctica, es un conjunto de modelos, habilidades y técnicas para actuar de forma efectiva y armónica en el mundo y puede ser utilizada por toda persona que quiera mejorar en cualquier faceta de su vida. Ante cualquier cambio hay dos preguntas claves que tienes que hacerte. ¿Por qué quieres mejorar? y ¿Para qué quieres mejorar? A veces las respuestas son las mismas pero, si profundizas un poco, la mayor parte de las veces son distintas. El por qué tiene que ver con el mundo de las causas, está muy ligado a la experiencia de tu vida y el para qué se conecta más con el mundo de los fines hacia donde te diriges.

¿Qué es la realidad? ¿Es una cosa que existe o la construimos con nuestra mente?

Ambas cosas pueden ser verdad. Se parte de algo, pero ese algo cambia con la percepción del observador. La realidad está en constante cambio, según las condiciones del que observa, por eso en PNL, parafraseamos a Ortega y Gasset cuando dice: “Yo soy yo y mis circunstancias.” y vamos un poco más allá diciendo: “Yo soy yo y lo que entiendo de mis circunstancias” Son dos cosas distintas. También es muy interesante comprobar que las suposiciones básicas de la PNL y la física cuántica coinciden en este sentido.

Viendo como está el mundo a veces dan ganas de tirar la toalla.

Otro gran maestro de nuestro tiempo, Martín Luther King, decía: “Aunque supiera que el mundo se fuera a acabar mañana, hoy plantaría mi manzano”. No sabemos lo que pasara mañana, no podemos estar pendientes de esto, por ejemplo, en un supuesto cataclismo que puede ocurrir en el 2012. Nadie tiene ninguna certeza de lo que va a pasar y lo importante es vivir hoy una vida con sentido para cada uno y favorecer la nutrición de la tierra, el alma y la sociedad. Si actuamos desde el miedo por lo que va pasar mañana o en el 2012 es posible que no disfrutemos el presente ni cuidemos la porción de vida personal y grupal que tenemos encomendada. Es importante recordar que lo único disponible es lo que haces hoy, aquí y ahora y la conciencia “desde donde” lo haces.

¿Cuál es la responsabilidad de un ser consciente respecto a la gente que le rodea?

Es bueno que cada uno encuentre su lugar, su vibración, su quehacer, como hacen los órganos vitales en el cuerpo humano. Si tú haces lo que te corresponde hacer en tu vida cotidiana, con cariño y conciencia, estás expandiendo armonía en tu entorno y ya estás mejorando el mundo. Muchas veces centrarte en lo que has de hacer y hacer sólo eso como algo sagrado te quita un montón de pájaros de la cabeza. No hay que salvar ni convencer a nadie de nada. Si en un momento dado pasa alguien cerca a quien puedas ayudar, hazlo, pero no hagas de esto tu bandera. Vivir desde la programación de permanente rescatador no es una actitud centrada y armoniosa, tarde o temprano reclamas la factura. Podemos ser libres, y también somos interdependientes. Tenemos metida la idea de que independencia y libertad son la misma cosa y no es así. Somos todos dependientes unos de otros, y dentro de esa dependencia podemos ser libres cuando hacemos lo que creemos que hemos de hacer.

Parece como que el tiempo se ha acelerado…

Hay muchos factores en juego. Estamos sufriendo un acoso económico muy fuerte. El nivel de ingresos económicos a valor de moneda constante se ha reducido más de la mitad en los últimos 20 años. Para hacer lo mismo y ganar lo mismo, tienes que trabajar el doble. Además, la incorporación de una gran cantidad de medios de comunicación a nuestra vida también nos consume tiempo y favorece el espejismo de estar en muchos lugares y temas a la vez. Podemos perder mucha paz y calidad de vida con este exceso de estimulación, intensidad e información. Hay que empezar a seleccionar, porque si no somos capaces de parar el círculo vicioso y decir: “esto lo quiero y esto no” caemos en una trampa de enajenación y evasión. La información despierta en cierta dosis, y en dosis excesivas puede adormecer y cegar casi más que su ausencia.

La falta de tiempo también puede ser vista como una manipulación que hace la sociedad para que el hombre no sea libre y pueda dedicarse a su interiorización. Hay que hacer un esfuerzo enorme para salirse de la vorágine que te llega desde el inconsciente colectivo y te empuja.

¿Quién es el responsable de coartarnos la libertad?

En los años 80 hubo un movimiento de grandes especuladores en todo el mundo que compraron empresas y las vendieron para ganar dinero a costa de lo que fuera. El pensamiento ético y sostenible dentro del mundo de casi todas las grandes corporaciones ha desaparecido. Yo no sé si hay un gobierno mundial detrás de todo esto, lo que sí sé es que hay un Banco Mundial y otros organismos similares que son gente que regida por un mercantilismo voraz. Hay un grupo de personas que dirigen el mundo en función de sus intereses y van a continuar intentando enriquecerse más y más. Siguen un camino sin corazón y sin sentido de Unidad. Imponen un libre comercio que solo es libre para los que mandan. Los precios baratos salen muy caros para los más pobres, que son los que fabrican esas prendas y objetos en condiciones terribles. Cada uno de nosotros tiene que buscar su propio lugar de dignidad y en lo posible, ayudar a otros que quieran hacer lo mismo. Yo personalmente estoy muy comprometido con el consumo de agricultura ecológica, libre de pesticidas, lo más local y artesanal posible y con productos de comercio justo, más caros pero más justos para los que los fabrican.

¿Hacia donde tienen que ir las empresas para ser más sostenibles?

Uno de los graves problemas es que muchas empresas han dejado de ser personales y han comenzado a ser corporaciones impersonales. En los últimos años este proceso se ha acentuado cada vez más. No hay dueños sino gestores que son contratados y mantenidos en su puesto en base únicamente a los beneficios. Como los gestores quieren ascender rápido se preocupan más de la explotación a corto plazo que de las repercusiones a largo plazo. Las leyes se han amoldado a este proceso y las empresas han ido consiguiendo día tras día exenciones en cuanto a responsabilidad. Yo he dejado de trabajar con este tipo de empresas. Únicamente trabajo para empresas que quieran responsabilizarse de verdad de hacer un cambio ecológico y sostenible y que sin renunciar a la idea de ganar dinero tengan en cuenta su responsabilidad social.

La experiencia del parto natural

SoñandoLa definición del parir natural que existe en nuestra cultura es más amplia, aunque en muchos casos se venda la versión natural de moda igual que se vende lo bio, que de natural y de “bio” no tiene más que el nombre.

Numerosas madres se refieren a que han tenido un parto natural porque en su asistencia no se ha utilizado ningún tipo de instrumento extractor como el forceps, la ventosa o las espátulas, por ejemplo, pero ignoran que en su parto se ha empleado un suero cargado de oxitocina, o que han parido en la posición menos fisiológica posible (tumbadas), o que el cordón umbilical ha sido seccionado antes de tiempo… y el recién nacido trasladado a una máquina incubadora…

Acabo de enumerar estas prácticas por citar algunas de las que nos alejan bastante del hecho natural y fisiológico de parir y nacer. Por supuesto, y por sentido común, no estoy en contra del progreso en la ciencia y tecnologías médicas siempre que sean utilizadas claramente en beneficio de la madre y del hijo, y siempre que no se abusen de ellas como está ocurriendo.

Sería utópico pensar en mi caso, después de 20 años asistiendo partos y trabajando con mujeres y niños, que todas las madres pueden parir de manera natural, pues siendo así, la profesión del obstetra o de la comadrona no tendría razón de ser. Si todo fuera tan fácil y tan perfecto y tan fisiológico y tan natural… ¿para qué tanta parafernalia? Descalificar gratuitamente todos los avances en la atención Materno-infantil sería una memez; nunca lo he hecho ni lo haré, aunque sí mantengo mi voz crítica hacia la evolución de la atención moderna al parto como acto casi quirúrgico, y reivindico el derecho de cualquier pareja a decidir parir en otro espacio que no sea la institución hospitalaria, mucho más íntimo, familiar, libre y ecológico como es la casa, el hogar.Descanso reparador

Cuanto más avanzamos a nivel intelectual y tecnológico más perdemos nuestra raíz de mamíferos, nuestros instintos e incluso nuestra estructuración corporal, que nos permitía hasta hace algunos decenios parir sin demasiada ayuda de nadie en la mayoría de los casos. No se desarrolla igual, por ejemplo, la musculatura pélvica de una mujer africana que trabaja la tierra, que la musculatura de una europea sentada ocho horas al día delante de un ordenador… teniendo en cuenta además, que por su cultura la africana tendrá su primer hijo a los 15-16 años, y la europea a los 30…

Tal vez por estas y otras razones similares también de índole mental (nuestra civilización es la más paranoica de todas), parir en el mundo moderno supone todo un reto que nos ha alejado tremendamente de lo que había sido hasta hace pocos años. Aun así, pienso que nuestra cultura y nuestra tecnología nos permitirían disfrutar más del proceso del parto en condiciones que se acerquen al hecho biológico y emocional del mismo sin que por ello perdamos la alta cuota de seguridad que se ha alcanzado en occidente.

El ejemplo holandés

En Holanda, un país de referencia europea en muchos aspectos del progreso humano, la mitad de los partos se asisten en la casa a cargo de equipos de comadronas pagados por el Sistema Nacional de Salud Holandés, uno de los más avanzados del mundo en salud materno-infantil. ¿Sus estadísticas? Envidiables. La morbilidad (problemas en los partos tanto de la madre como del niño) es menor que en los países donde las mujeres paren en el hospital; y la mortalidad perinatal es la misma. Disminuyen enormemente la utilización de forceps, ventosas y anestesias, al igual que baja el número de cesáreas. En cambio, como hemos dicho antes, la salud de la madre y del niño es mejor, ya que existe muy poco intervencionismo, y por lo tanto menos efectos secundarios
Pero… ¿Qué se hace en Holanda cuando un parto normal en la casa se complica? Pues muy sencillo, el parto se deriva al hospital más cercano para ser intervenido o tratado con tecnología más sofisticada… Lo mismo que hacemos nosotros aquí. Es de pura lógica, parir en casa no significa rehusar al parto tecnológico-hospitalario si realmente es necesario. -¡Para eso está el hospital!, pensamos.

DespertandoUn ejemplo claro de progreso y efectos secundarios puede ser la famosa anestesia epidural, sin duda un gran logro de la medicina moderna para combatir el dolor en los partos. La utilización de la misma se hace interesante en aquellas mujeres cuyo exceso de dolor en el parto es inaguantable o provoca una rigidez tal en la misma que bloquea el proceso de dilatación. Pero, la utilización masiva de la misma provoca que muchos de los procesos de expulsión del niño sean instrumentales, es decir, que quien va a sacar al bebé no es la madre, ya que por efecto de la anestesia no siente ganas de empujar, sino el obstetra con un instrumento extractor, con los posibles riesgos derivados del mismo… Con esto no quiero decir que las mujeres no tengan derecho a la anestesia epidural, lo que reivindico es que se les dé otras alternativas para trabajar el dolor y que puedan elegir (masajes, bañera caliente, movimientos, deambulación, la cuerda, pelotas, homeopatía, reflexoterapia…..) entre ellas y también la epidural, por supuesto.

Puestos en ello, ¿cuáles son las características que diferencian un parto natural, domiciliario, de un parto hospitalario? ¿Por qué cada vez aparecen más madres y padres que deciden evitar si es posible la asistencia hospitalaria del nacimiento de su hijo? Globalmente la respuesta es sencilla: para aumentar la seguridad, el dar a luz ha pasado de ser un acto íntimo y familiar a ser un protocolo clínico-quirúrgico-tecnológico cada vez más sofisticado. De realizarse en el nido ecológico de la pareja, a realizarse detrás de las puertas infranqueables de la institución hospitalaria, cuyo protagonismo ha sido robado a los verdaderos actores del parir y del nacer, que son la madre y el niño.

Respeto a la intimidad

El autor del libro Nacimiento sin violencia F. Leboyer decía en alguna de sus conferencias: Un acto vital, intuitivo e instintivo de la vida sexual de la mujer, lo transformamos en un proceso industrial, como si fuera una cadena de producción…

Respetar la intimidad, el tiempo, el mundo único y específico de cada mujer, de cada familia, sus expresiones y sus emociones, sus miedos y sus preocupaciones, sus fantasías, la respiración, los suspiros, las posturas, la libertad de expresar lo incontenible… lo que no se puede explicar de la experiencia de parir, pero sí se puede vivir y sentir… Escuchar atentamente… Compartir la intensidad y el silencio, las pausas, el sudor, la ilusión por el que está llegando… Aliviar, pero no suprimir… Ayudar humildemente con la experiencia, pero sin mandar… Cuidar amorosamente… Emocionarse como si fuera la primera vez… He aquí las premisas para cualquier profesional que atienda un parto natural, porque es la esencia de lo que piden cada vez más madres para ser acompañadas y asistidas en uno de los días más trascendentes de su vida.

Pequeños piesAfortunadamente ya hay profesionales hospitalarios en cuyos servicios de atención al nacimiento se manejan criterios cercanos a lo anteriormente descrito, y que entienden abiertamente la decisión de muchas parejas de no utilizar los cauces más convencionales para tener su hijo. Esto es lo deseable, tener un abanico de posibilidades y la libertad de elegir. Me parece bien que haya mujeres que no quieran sentir ni una sola contracción dolorosa, para eso está el hospital y las anestesias.

Mujeres que se sientan mucho más seguras al lado de un quirófano o incluso dentro de él con una cesárea programada. Me parece fenomenal también que acudamos al hospital por el aspecto preventivo del por si acaso, o por el aspecto práctico de los tres días sin preocuparse de nada, porque el niño está mas vigilado… Cada núcleo familiar tendrá sus razones para hacerlo aquí o allá, de una manera o de otra… pero deberían coexistir diversas opciones que salgan del pensamiento único, tan alienante en los últimos tiempos…Y repito: poder elegir con información y con libertad.