¡Apagad la motosierra!

El senado brasileño con mayoría del Partido de Lula y de Dilma Rousseff ha aprobado una ley que permitirá arrasar buena parte de los bosques amazónicos. El golpe mortal al ya degradado “pulmón del mundo” ha sido urdido en las estancias del gobierno del Partido de los Trabajadores.

 

Nos abrazamos a los árboles que están a punto de ser sacrificados en la hoguera insaciable del consumo planetario y lamentamos tan supina inconsciencia, tan mayúsculo atropello. Abrazamos su silente quejido y nos preguntamos si hay diferencia entre los gobiernos de los “trabajadores” y de los “hacendados”. En medio del océano verde codiciado, del inmenso espacio salvaje acorralado, de la reserva indispensable de aire puro, nos preguntamos por esa clase de socialismo poco solidario con la vida. El golpe a la Amazonia que no dieron los gobiernos militares, ni los de la socialdemocracia, lo está asestando el gobierno del Partido de los Trabajadores.

 

Con todo el dolor le espetaremos a Lula que casi todo era mentira, que no hay liberación alguna de los trabajadores que no esté ligada a su itinerario, a su vínculo con la Madre Naturaleza, a su respeto exquisito. Nos atamos en la distancia a esos árboles a punto de ser talados y cuestionamos las ideologías, sobre todo las de excavadora y motosierra, las de tierra quemada. ¿Señor Lula, señora Rousseff, qué arcadia proletaria dejaremos para el mañana, cuando no queden árboles sobre la tierra? Por favor, ya no nos menten revoluciones, no nos hablen de libertad, que nosotros queremos vivir en paz, en armonía, en sostenibilidad, en el corazón del bosque, de ése inmenso que es un poco de todos, en el corazón de los bosques y valles de este planeta bendito.

 

Nos preguntamos por el artificio de sus proyectos, por su utopía sin sombra de hojas verdes. No hay sueño que pueda encarnar en sus megaciudades, por mucho que se esmeren en limpiarlas de las “lacras” de nuestros días. ¿Qué suerte de liberación es posible prometer en medio del violento, antinatural y asfixiante macroasfalto? Con toda la ilusión que nos provocó que un ex-metalúrgico, un hombre comprometido con los más desheredados del Brasil, alcanzara la presidencia del país, con todo el entusiasmo que nos despertó aquel ex-tornero que se conjuró contra el hambre, vemos con tristeza como se desmoronan aquellas quimeras. ¿Qué nos importa si las excavadoras y las motosierras son de izquierdas o de derechas, si al fin y al cabo arrasan igualmente con nuestros bosques, qué nos importa que las chimeneas sean rojas o azules si al fin y al cabo contaminan igualmente nuestro único aire?

 

Las motosierras que ya calientan apuntan a algo no sólo querido, sino imprescindible. Ojalá no se consume el atentado mortal de la nueva presidenta al pulmón del planeta. Ojala Dilma Rousseff “apague la motosierra” y atienda el clamor de la gente sensible en su país y el mundo entero. ¿Hasta cuándo nos aprovecharemos de esa callada paciencia de todo el mundo vegetal? ¿Cuándo concluiremos que nuestro destino está absolutamente ligado al de la vida natural, al de los reinos hermanos que nos rodean? Las izquierdas allende el Atlántico se asemejan a las de estos páramos. Nos entra el vértigo cuando sus políticos hablan de activación de consumo y lejos de imaginar más felicidad en la mirada de las gentes, sólo visualizamos una tierra más expoliada. En estos tiempos de crisis por “mono-tema” y “mono-preocupación”, todo está supeditado al nuevo becerro por nombre “puesto de trabajo”. Lo que se produzca es lo menos, sólo importa aumentar el número de asalariados, cuando nuestra verdadera crisis está en el filo de esas motosierras, en el filo de la codicia humana, en esas fábricas, en esa civilización caducada que ya no saben qué inventarse para que sigamos consumiendo.

 

Estamos saturados de unos sindicatos que tan a menudo ponen sobre la mesa vanas y egoístas cuestiones. Estamos ya muy cansados de una izquierda que defiende poco más que el bolsillo, a quien le importa un comino la tierra, el Amazonas, el cambio climático. No hay avance humano que no pase por el reencuentro con la Madre tierra, con la fuente de toda vida que las gentes y formaciones, supuestamente de progreso, también están destruyendo.

 

Hundimos nuestras uñas en esa tierra sentenciada, nos amarramos a sus acacias gigantes y emitimos una alerta sonora. La izquierda urbana, por supuesto también la derecha, tienen que empezar a saber que nosotros/as somos esos árboles centenarios, somos esas plantas exuberantes, esas selvas amenazadas, esa tierra tan castigada…, que no hay asomo de futuro, si nos quitan esa biodiversidad con la que estamos íntimamente ligados. No queremos más consumo, queremos más árboles, más huertos ecológicos, queremos más y más desbordante vida, más y más y más jardines sobre la tierra, más y más cooperar y compartir. Callen esas reivindicaciones que sólo nos hablan de pagas extraordinarias, de años de jubilación… ¿Para qué queremos jubilarnos antes, si no tenemos arboledas para pasear, ni una tierra pura y bella para disfrutar?

 

Estamos cansados de las ideologías, del baile de la alternancia para que en realidad nada sustancial cambie. ¿Es que los socialistas, en todos estos años de poder, han apostado por la tierra? La única verdadera ecologista que se sentó en su Consejo de Ministros, Cristina Narbona, fue apeada porque iba en serio, porque comenzó a defender la tierra con sinceridad y firmeza. Durban no ha conseguido frenar el cambio climático. Los más grandes contaminantes, los países más responsables siguen mirando para otro lado. Obama necesita ganar las próximas presidenciales, pero el planeta necesita ganar esta apuesta más definitiva contra el calentamiento global. Nada nos desaliente, sigamos abrazados a esos árboles, a esos bosques, a esa Vida sagrada doquiera que palpite.

 

Sí, somos selva, somos bosque. Nuestra sangre es también su savia. No más desangre de motosierras, no más hermanos talados, no más Amazonia amenazada.

 

www.artegoxo.org

El drama del atún rojo

Fracasa la petición de máxima protección para esta especie a pesar de que los científicos afirman que las poblaciones del Atlántico y el Mediterráneo se han reducido un 75% en apenas medio siglo

La moda de comer sushi, difundida por todo el mundo, ha tenido un efecto desastroso en la protección de este túnido

Si se mantienen el ritmo actual de pesca, la población reproductora de atún rojo del Atlántico habrá desaparecido dentro de tres años

El magnánimo atún rojo se extingue sin remedio. El rey de los océanos se ha convertido en una víctima de la gastronomía mundial a causa, entre otras cosas, del auge del sushi y el sashimi. Oceana, MarViva, Ecologistas en Acción, Greenpeace y WWF, así como científicos, artistas y divulgadores de todo el mundo, han reiterado en incontables acciones y manifiestos la situación crítica que atraviesa esta especie. A pesar de las dramáticas advertencias que apuntan a que desde 1958 ha disminuido en cerca del 75% la población de atún rojo en el Atlántico y en el Mediterráneo, la conferencia de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES en sus siglas en inglés), que se celebró en Doha (Qatar) en marzo y que agrupa a 175 países, rechazó prohibir el comercio de productos de esta especie.


En contra de esta propuesta, presentada por Mónaco –primer y único país en dejar de consumir atún rojo, el año pasado-, se había manifestado especialmente Japón,  que compra el 80% del atún rojo que se pesca en el mundo. Por el momento, Japón, que gracias a una intensa labor de presión se ganó en Doha el apoyo en la votación de países africanos y de Oriente Medio, podrá seguir disfrutando de su gran joya gastronómica. Y, por ende, los países occidentales. ¿Por cuánto tiempo? La respuesta es tajante: si se mantiene el ritmo actual de pesca, la población reproductora de atún rojo del Atlántico habrá desaparecido dentro de tres años.

Tras la negativa de CITES a vetar el comercio de atún rojo, es ahora la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) a la que le corresponde fijar nuevas estrategias. No obstante, este organismo, encargado de negociar la distribución de cupos entre los países pescadores, ha demostrado en sus cuatro décadas de existencia que es incapaz de realizar su principal función: la gestión sostenible de la especie. Si los científicos recomiendan que se capturen 15.000 toneladas anuales, el ICCAT autoriza 22.000 y las capturas reales multiplican la cifra por tres. El stock de túnidos está tan sobrepescado que la posibilidad de un colapso está ya peligrosamente cerca. O la Comisión actúa ya de una manera firme e inequívoca o podría ver como su labor se le va de las manos, un fallo que simplemente no se puede permitir.

La restricción de las cuotas de pesca es la única esperanza. Pero la industria pesquera parece no estar dispuesta a renunciar al enorme volumen de negocio que genera el atún rojo, y hace caso omiso de las regulaciones y cuotas implantadas hasta el momento. Son conscientes de que el mercado absorberá toda la oferta y de que la demanda se puede manipular con facilidad. Incluso toneladas de atún acaban congeladas en las cámaras de los grandes proveedores a la espera de que los precios se coticen al alza. Mientras, se sigue sacando de donde cada vez queda menos.

En el Mediterráneo, grandes flotas italianas, francesas y españolas -equipadas con moderna tecnología y, a menudo, guiadas  por aviones localizadores- se han beneficiado durante la última década de decenas de millones de euros destinados por Bruselas a financiar esta industria, que reparte sus beneficios entre las grandes compañías pesqueras. Éstas capturan atunes de manera masiva con grandes redes de cerco, muchos de ellos de menos de 30 kilos. Después son trasladados vivos durante semanas hasta su punto final, los criaderos flotantes de engorde frente a la costa en Malta, Grecia, Croacia y Turquía. El avance en las técnicas de acuicultura permite cebarlos hasta el momento en que sus carnes contengan el índice de grasa infiltrada que las hace óptimas para el consumo, una práctica denunciada por insostenible ya que perjudica a las poblaciones de caballas, boquerones y otros peces pelágicos del entorno que son empleados como base de su alimentación. Y es que hacen falta entre 15 y 20 kilos de pescado para alimentar cada kilo de carne de atún de granja.

Los proteccionistas postulan por una pesca sostenible como las almadrabas, que también se encuentran en vías de extinción. Este método de pesca tradicional, fijo y selectivo, practicado desde hace unos tres mil años en las costas españolas se encuentra en la cuerda floja dada la situación extrema en la que se encuentra la supervivencia de esta especie. Hoy sólo quedan unas cuantas en activo, en Andalucía, lejos de las decenas que existían hace algunos años.

La población diezmada de este pez refleja los muchos problemas de la pesca actual en el mundo: el enorme y creciente poder de exterminio que poseen las nuevas tecnologías pesqueras, la sombría red de compañías internacionales que obtienen del comercio enormes ganancias, y la incapacidad de los responsables de legislar y hacer cumplir la ley. En este contexto, el boicot de las empresas y la sociedad civil -restauradores, minoristas, cocineros y consumidores- al consumo del atún rojo es clave para obligar a quienes no quieren cumplir con sus obligaciones a que lo hagan. El sushi es el principal enemigo de esta especie, y pocos parecen enterarse que los niguiris o sashimis tienen los días contados.

Santuario en aguas baleares

La proposición no de ley aprobada el año pasado en el Congreso de los diputados para crear en Balears un santuario marino del atún rojo con el fin de preservar la especie no se ha traducido, de momento, en nada. El proyecto nació de manos de grupos ecologistas y del propio Govern balear tras conocer los resultados de las cinco campañas llevadas a cabo en la zona por científicos del Instituto Español de Oceanografía (IEO) que concluyeron que las aguas de Balears son actualmente la zona más importante del mundo para la reproducción del atún rojo después del colapso de la pesquería del Golfo de México.

El pasado mes de febrero, el Ejecutivo balear dio un nuevo gran paso en la protección de esta especie, al instar al Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, que proteja esta área de unos 50.000 kilómetros al sur de las Islas Baleares, de manera que establezca una zona de preservación ecológica de 70 millas, de forma poligonal y con sus vértices en la Isla del Aire (Menorca), Cabrera, Mola y Cap de Berberia (Formentera) y las Islas Bledes (Ibiza) y setenta millas al sur de estos puntos. Esta iniciativa tiene un precedentes europeo: el Santuario para Cetáceos del Mar Ligur, establecido entre Francia e Italia en 1999.

Slow Food recupera el pebre tap de cortí

fachada bici pimientosMaría tiene 69 años. Está plantada frente a ca s’Apotecari de Santa María. En su cara se puede leer la emoción. Está contemplando la fachada tapizada de pimientos. Mientras ella mira els enfilais colgando al sol, yo la miro a ella. Veo en sus ojos como se abre una habitación de recuerdos en su interior. Esa estampa había formado parte de su infancia y era un pedazo de su patrimonio emocional, casi olvidado. Atrás había quedado esta bella tradición, en las postales.

Ahora que está de nuevo frente a esa imagen, con sus colores y olores renacidos, vuelve a brotar todo el caudal de recuerdos asociados a esa poderosa visión. Allí está María de niña, con las mujeres del pueblo haciendo els enfilais que colorearan las fachadas… y tantas otras instantáneas de su vida asociadas a esa estampa.

La red social que esconde un pimiento

portada pimientosSi tiras de la perla de un collar, detrás vienen todas las demás. Si estiramos de un pimiento vienen muchas cosas tras él. Toda la red gastronómica, económica y social de Mallorca estaba conectada, hasta hace poco, al pequeño pimiento pebre tap de cortí, la páprika de Mallorca.

Las conexiones ocultas de la red son muchas. Tras la semilla de ese pimiento hay un agricultor, tras los pimientos que ha cosechado el agricultor hay unas fachadas llenas de enfilais (ristras) puestas al sol para secar. Y esas fachadas están unidas al patrimonio emocional de gente, como María.

doble fachada pimientosPero la red va más allá. Después de que los pimientos estén secos, llega el turno del molinero que convierte ese pimiento en una especia, el pebre bord (pimentón). Ese polvo rojo era imprescindible para hacer las sobrasadas hasta que llegaron los conservantes químicos. Y con la sobrasada hablamos del sustento de un pueblo y de un icono.

Todo este renacimiento emocional y gastronómico ha sido provocado por una campaña de Slow Food Illes Balears que persigue recuperar la cosecha del pebre Vermell Tap de Cortí y evitar la desaparición de la elaboración artesanal del Pebre Bord, un ingrediente fundamental de uno de los buques insignia de la gastronomía mallorquina: la sobrassada.

Otros objetivos de la campaña pasan por la recuperación del proceso de elaboración tradicional y artesanal del pebre bord y, por su puesto, la recuperación de este producto de alta calidad para la gastronomía de la mano de cocineros y consumidores.

De la tierra a la mesa

pimientosLa campaña se inició con la distribución de 16.000 semillas de pimientos a un grupo de payeses ecológicos comprometidos con la conservación de las variedades vegetales locales. Posteriormente se reunieron diferentes colectivos de voluntarios: Las vecinas y vecinos de Santa María, un colectivo de reclusos del Centro Penitenciario de Palma y un grupo de miembros de la comunidad terapéutica del Projecte Home. Entre todos enfilaron 3.000 kilos de pimientos, en un total de 950 enfilais que se colgaron en ca s’Apotecari de Santa María del Camí dando lugar a la imagen que ahora contempla María con un nudo en la garganta.

preparación pimientosAlguien dirá pero si es un simple pimiento. Y se le puede responder, que todo está interconectado, hasta un simple pimiento. Y si el pimiento no toca su nota en la sinfonía el resto de instrumentos ya no pueden aportar la suya.

Más información: www.slowfoodib.org

Anima Mundi

AnimalesFue E.F.Schumacher quien dijo que estamos en guerra con la naturaleza, y que si alguna vez ganábamos la guerra descubriríamos que estamos del lado de los perdedores. La idea principal por la que se lucha es la noción de que la Tierra y sus formas enredadas de vida: rocas, atmósfera y océanos no son mas que una colección de recursos insensatos mecanizados que solo tienen valor cuando se extraen y son convertidos en productos para la venta en el mercado global.

Anima Mundi

Nuestros antepasados tribales sentían que vivían dentro de una gran psicología, la psicología del mundo en sí mismo: el anima mundi. De acuerdo con sus enseñanzas, este alma del mundo les afectaba profundamente con extraños dictados desde las profundidades desconocidas y a su vez respondía a sus oraciones y formas de ser en el mundo. La gente tribal era gente del sueño, mientras que nosotros en occidente nos vanagloriamos de ser gentes de la mente, la razón y del intelecto.

Siguiendo los dictados de Descartes, el conocido filósofo del siglo XVII que proclamó que la razón humana está completamente desconectada de un universo mecánico y aburrido, nuestra civilización está rápidamente siguiendo su paso hacia la inconsciencia a medida que la naturaleza comienza su contraataque utilizando el arma letal del cambio climático. Así pues, ¿cómo podemos empezar a encontrar el camino hacia una relación mas armoniosa con la Tierra sin abandonar los importantes logros de la cultura occidental?

Las maneras de saber de Jung

Quizás en estos tiempos de crisis, anima mundi, manifestándose como la Tierra viviente, está intentando desesperadamente alcanzarnos a través de lo que el gran psicólogo suizo, C. G. Jung, llamó nuestras cuatro funciones psicológicas, o maneras de saber, que trabajan como pares opuestos: La Intuición y el Sentido, el Pensamiento y el Sentimiento.

La Intuición nos da comprensión en cuanto a la naturaleza y al significado más profundo de las cosas, mientras que el Sentido deja una impresión directa del mundo que nos rodea a través de nuestro cuerpo físico. El Pensamiento interpreta lo que hay, de una manera un tanto lógica y racional, mientras que el Sentimiento nos ayuda a acreditar un valor positivo o negativo a los fenómenos y las situaciones. Este es el dominio de la ética. El Pensamiento y el Sentimiento son evaluadores, mientras que el Sentido y la Intuición son perceptivos. Jung descubrió que cada uno de nosotros tiene una función dominante, mientras que la función opuesta permanece mayoritariamente inconsciente y subdesarrollada. Las otras dos funciones son sólo parcialmente conscientes; sirviendo generalmente a la función dominante como auxiliares.

Actuar para reparar el equilibrio.

Animales¿Y si en nuestra relación con la naturaleza hay una disfunción debido a una evolución retorcida y pervertida de estas maneras de saber dentro de nuestra cultura global? ¿Y si sólo podemos intuir en nuestro interior el estímulo del anima mundi trayendo estas cuatro maneras de saber a la balanza individual y colectiva? ¿Y si en estos tiempos de crisis profunda la propia alma del mundo está intentando alcanzarnos desde las profundidades de sus sueños para inspirarnos e informarnos por medio de nuestras cuatro maneras de saber?

Si fuese así, entonces cuando trabajamos por medio de nuestra intuición, la Tierra viviente nos da ciertos conocimientos de que todo es sensible.

En palabras del filósofo Christian de Quincey, la materia siente hasta sus raíces más profundas y el mundo que nos rodea es intensamente inteligente y, quizá, despierto a cada herida profunda que infligimos sobre él con las escavadoras y sierras mecánicas en nuestra loca codicia para tener más y más materia prima. Parafraseando las palabras del geólogo Thomas Berry, el mundo no es una colección de objetos sino mas bien una comunión de sujetos.

Cuando trabajamos mediante nuestros sentidos, la Tierra viviente permite que nuestro cuerpo animal sienta el hormigueo con el mero placer de una comunicación sensual con el mundo animado y consciente que nos rodea, con la luz de la luna sobre un tranquilo lago o el rugir del ancho mar, o con el relajante gotear del agua resbalando por las copas de los árboles de un bosque después de una breve lluvia.

Cuando actuamos mediante nuestras mentes pensantes, la Tierra viviente inspira a los científicos, como James Lovelock, con la idea de que nuestro planeta consiste en un conjunto de interacciones fuertemente acopladas entre la vida, las rocas, el aire y el agua y que debido a estas interacciones, el planeta en su totalidad, tiene la habilidad emergente para regular sus propias condiciones en su superficie, dentro de los estrechos márgenes adecuados para la vida.

¿Podría ser que el anima mundi inspirase a Lovelock a ponerle el nombre a esta teoría en recuerdo a Gaia, la antigua divinidad Griega de la tierra? El estilo de pensar de Lovelock, conocido para algunos como pensamiento sistémico, nos enseña que no hay entidades aisladas de un modo inherente; que las relaciones son primarias; que las interacciones dan lugar a sorprendentes propiedades emergentes que con frecuencia desafían el análisis racional; y que no podemos predecir y controlar muchos de los fenómenos naturales. Cuando trabajamos a través de nuestros sentimientos, la tierra viviente nos instruye que cada ser tiene un valor intrínseco simplemente porque existe, independiente de su utilidad para los humanos, y que no tenemos derecho, en principio, a destruir la gran diversidad de seres vivos. Este es el camino de ecología profunda que desarrolló el gran filósofo noruego, Arne Naess.

Haciendo las paces con la naturaleza.

Cuando nos dejamos sensibilizar por la tierra viviente mediante nuestras cuatro maneras de saber, empezamos a hacer las paces con la naturaleza volviendo a aprender el arte de vivir la vida con sentido dentro de la gran masa que nos envuelve, nuestro planeta. Una contribución a esta tarea es desarrollar nuevas maneras de hablar sobre nuestra percepción de la naturaleza interior de la tierra que permite que sus dimensiones animistas emerjan sin ofender a la mente racional, para evocar en nosotros un profundo sentido de que pertenecemos al gran ser planetario que nos dio vida.

Artículo publicado en la revista Resurgence. Número 236.

¿Peregrinos o turistas?

cara en las rocas, marNos podemos relacionar con nuestro planeta Tierra de dos formas distintas: podemos tomar un papel de turistas y considerar la Tierra como una fuente de bienes y servicios para nuestro uso, placer y entretenimiento, o podemos actuar como peregrinos de la Tierra y tratar el planeta con reverencia y gratitud. El turista valora la Tierra y todas sus riquezas naturales solo en términos de las utilidades que pueden tener para él. El peregrino percibe el planeta como sagrado y reconoce el valor intrínseco de toda forma de vida. La Tierra viva es buena por sí misma con toda su elegancia y su belleza.

El turista encuentra gratificación en el consumo de los regalos de la naturaleza. El peregrino encuentra encanto en la conservación del esplendor de la naturaleza. Las aguas abundantes de los océanos, la vitalidad de los bosques, las comunidades de aves danzantes, la tranquilidad de los valles y la resiliencia de las magníficas montañas aportan un sentimiento de alegría, de sobrecogimiento y de asombro a los corazones de los peregrinos. Para ellos, dios es la naturaleza, y la naturaleza es su dios. La naturaleza es su profesor, su gurú y su guía. A veces la llaman Gaia, Madre Tierra o simplemente Pachamama.

Los pueblos indígenas del mundo vivían y actuaban como peregrinos. La Tierra era su templo, su iglesia y su mezquita. Se adentraban en el mundo salvaje para su búsqueda de visión. Se sentaban debajo de los árboles para rezar y meditar. No miraban hacia el cielo para encontrar el paraíso: su paraíso estaba aquí en la Tierra.

San Francisco de Asís fue un peregrino de este planeta sagrado. Los lobos, pájaros y todas las criaturas eran sus parientes y amigos; el sol y el fuego eran sus hermanos; la luna, las estrellas, el viento y el agua eran sus hermanas.

Flamencos corazónPara los hindúes, dios no es una persona que se queda sentada en el paraíso. Para ellos toda forma de vida está imbuida de divinidad. Todo, desde una brizna de hierba hasta los altos Himalayas, está impregnado con el espíritu sagrado. Los hindúes se consideran a ellos mismos como peregrinos del planeta Tierra.

Todas las tradiciones religiosas tienen unos sitios sagrados especiales: los montes sagrados de Kailash y Athos, los ríos benditos del Ganges y Yangtze, el Camino de Santiago de Compostela y la Isla de Iona son ejemplos de tales sitios sagrados. Es muy necesario hacer viajes hacia fuera para poder hacer viajes interiores pero la realización significativa de un peregrinaje está en tomar conciencia que la Tierra en su totalidad es sagrada.

Por supuesto, cada uno de nosotros puede descubrir un sitio en particular que resuena con nuestro espíritu, donde se pueda acudir, estar en soledad y encontrarse con uno mismo; puede ser un árbol concreto, un monte, o un trozo de la costa. Un sitio sagrado de este tipo es un símbolo con significado. Un bosquecillo especial, una cueva o un valle pueden ser puntos que nos conectan con la Tierra, del mismo modo que un mantra es un sonido que nos conecta con la conciencia cósmica.

La Tierra sagrada es un anfitrión generoso para todos los peregrinos, pero ¿estamos preparados para ser huéspedes agradecidos en lugar de ser meros turistas?

La (dulce) revolución de la stevia

 

Josep Pàmies es un agricultor catalán vinculado al movimiento Slow Food que está liderando un revolución pacífica. Es la revolución de la stevia (Stevia Rebaudiana Bertoni), una planta 30 veces más dulce que el azúcar pero con 0 calorías. Se trata de un arbusto originario de Paraguay pero que cualquiera de nosotros, con un poco de maña, puede cultivar en una maceta.

Puede ser muy útil sobretodo si tenemos problemas de azúcar (diabetes), tensión arterial o ansiedad con la comida. La stevia es la alternativa sana y natural a la omnipresente azúcar. Esta planta se ha puesto de moda, tanto que hasta la Coca-Cola anda detrás de ella y ya ha patentado su uso.

La stevia ya se ha convertido un símbolo contra lo antinatural –los edulcorantes químicos, en este caso-. Josep Pàmies insiste en que tomando mañana y noche una infusión de cuatro hojas de stevia mantiene a raya su presión arterial y de paso regula los niveles de glucosa e insulina en sangre. Si el nivel de azúcar en la sangre está alto, lo baja, y si es lo contrario, lo sube, afirma Pàmies, que se ha hecho muy famoso entre sus vecinos, sobretodo los diabéticos.

Pàmies le ha hecho llegar la stevia hasta al cocinero estrella Ferran Adrià que está experimentando con ella a través de la Fundación Alicia cuyo objetivo es desarrollar un estilo de cocina cardiosaludable.

No cabe duda de que se trata de un potente edulcorante natural sin calorías, que los indios guaranís de Paraguay mastican desde siempre por su dulzor. Las hojas de este arbusto, comidas en crudo o cocinadas, tienen un efecto vasodilatador, diurético y cardiotónico: se dice que regulan los latidos del corazón y que nutren al páncreas y al bazo, ya que contienen carbohidratos, proteínas, vitaminas y minerales.

Este payés catalán es un luchador en múltiples ámbitos agrícolas y forma parte del movimiento slow food, que defiende una alimentación meditada, ecológica, sustanciosa y sana. Sabe que las plantas de stevia han chocado en otros países –en especial en EEUU- con la industria productora de edulcorantes sintéticos y en nuestro país también. Su cruzada ha topado con la Generalitat de Catalunya que le ha impedido distribuir entre sus vecinos manojos de stevia porque indica en el envoltorio algunas de esas propiedades. Me duele que vengan contra mi en lugar de ir contra los que contaminan los ríos, se lamenta. Sin embargo, el insiste en una nueva escenificación de la clásica batalla de Goliat contra David… una vez más hay mucho dinero en juego.

Uso medicinal de la stevia

SteviaEs una planta que regula el azúcar en la sangre, que reduce la presión arterial, que regula el aparato digestivo en general, actúa favorablemente en muchas personas con ansiedad, reduce la grasa en personas obesas y es diurética.

La dosis que suelen utilizar la mayor parte de las personas que han observado efectos beneficiosos es: 4 hojas tiernas comidas directamente antes o mientras se almuerza y 4 hojas más antes o durante la cena.

Cuando no se dispone de hojas tiernas se puede hacer una infusión de hoja seca (una infusión por la mañana y otra por la noche). Se puede hacer para dos días, dejando que un litro de agua empiece a hervir, cerrar el fuego y añadir 4 cucharadas de postre de hojas secas trituradas, dejando reposar como mínimo 30 minutos antes de tomarla.

Propiedades de la stevia

  • Tiene 0 calorías o sea es totalmente acalórico.
  • La stevia es ideal para los diabéticos ya que regula los niveles de glucosa en la sangre. En algunos países incluso se utiliza como tratamiento para mejorar la diabetes ya que parece regular los niveles de insulina.
  • Muy aconsejable para perder peso ya que reduce la ansiedad por la comida. Al regular la insulina el cuerpo almacena menos grasas.
  • La stevia disminuye también el deseo o apetencia por tomar dulces y grasas.
  • Realza el aroma de las infusiones o alimentos donde se añada.
  • Retarda la aparición de la placa de caries (por eso se usa también para hacer enjuagues bucales y como componente de la pasta de dientes).
  • La stevia es un hipotensor suave (baja la presión arterial que esté demasiado alta).
  • Es suavemente diurético.
  • Mejora las funciones gastrointestinales.
  • Puede ayudar en la desintoxicación del tabaco y del alcohol. La infusión de stevia reduce el deseo hacia estos dos tóxicos.
  • Previene e inhibe la reproducción de bacterias y organismos infecciosos. Mejora la resistencia frente a resfriados y gripes.

 

Entrevista a Vandana Shiva

Vandana ShivaVandana Shiva es un referente mundial del movimiento que propone una globalización alternativa. Es una guerrera pacífica que lucha contra la injusticia, la insostenibilidad y la codicia que capitanean en este momento el proceso de globalización económica que está experimentando el mundo. Señala los nombres propios de los causantes de la miseria en el tercer mundo: multinacionales como Coca-Cola o Monsanto entre otras, e instituciones a su servicio como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial o la Organización Mundial de Comercio.

La labor de Vandana es multidimensional: como filósofa genera ideas y alternativas cercanas a la naturaleza y al equilibrio para que podamos llevarlas a la práctica y crear sistemas de vida más humanos. Como activista se ha convertido en la guardiana de las semillas y la voz de los agricultores.

Cuando descubrió que las multinacionales de la industria alimentaria querían patentar las semillas y cobrar a los agricultores para que puedan sembrar dio un golpe en la mesa e inició una largo camino de lucha para dar voz a los campesinos. Insiste en que tenemos que indignarnos ante las injusticias porque no hacerlo es ser partícipes de ellas. Pero siguiendo a la figura que inspira su trabajo, Mahatma Gandhi, esa indignación no debe traducirse jamás en violencia sino más bien en el combustible que ponga en marcha nuestra creatividad para inventar alternativas que hagan de este mundo un lugar mejor.

En 1993 recibió el Premio Nobel Alternativo. Es fundadora y directora de la Fundación para la Investigación Científica, Tecnológica y Ecológica, la cual cuenta entre sus iniciativas el impulso y difusión de la agricultura ecológica (programa Navdanya), el estudio y mantenimiento de la biodiversidad (Universidad de las semillas, Colegio Internacional para la Vida Sostenible), fomentar el compromiso de las mujeres con el movimiento ecologista (Mujeres Diversas por la Diversidad), o la regeneración del sentimiento democrático (Movimiento Democracia Viva).

Hay mucha gente escéptica que piensa que no se puede cambiar este sistema basado en la injusticia ¿Crees que es posible?

Vandana ShivaCreo que hay dos niveles en los que se producen los cambios. El primer paso para el cambio se produce en nuestra cabeza. Mientras nuestra mente está ocupada con estructuras dominadoras y colonizadoras, estamos dando nuestro consentimiento silencioso y no estamos contribuyendo a construir las alternativas. Si no cambiamos nuestra forma de pensar en nuestra acciones cotidianas, sostenemos el sistema. A nivel de trabajo práctico, no sucede igual que en nuestra cabeza, los sistemas no se pueden cambiar automáticamente. En el mundo material, los cambios necesitan acciones concretas. Estas acciones específicas pueden parecer muy pequeñas, pero cuando están hechas con dedicación y se multiplican, provocan cambios grandes. Cuando alguien le dijo a Gandhi riéndose: ¿Crees que puedes derrotar al Imperio Británico con una rueca de hilar?, él contesto: Es lo único que puede hacerlo. Porque si lo intentamos con la violencia, ellos siempre tendrán cañones más grandes. Pero algo tan pequeño como una rueda de hilar es poderoso justamente porque es pequeño. Todo el mundo puede tener una rueca de hilar en su casa, y todo el mundo se puede implicar en el cambio. Yo creo que este es el cambio de mentalidad que necesitamos porque la mayor parte de los movimientos violentos de protesta tratan de imitar la grandeza del dominador. Pero los cambios no-violentos requieren la celebración de la fuerza de lo pequeño.

Un problema que parece aquejar a los movimientos sociales es que muchas veces dan la sensación de que no concretan sus objetivo. Has citado a Gandhi, él lo tenía muy claro, quería que se fueran los ingleses de la India. En la actualidad hay tantos frentes abiertos que da la sensación de qué nos dispersamos demasiado y esto impide el cambio real.

Vandana ShivaLas fuentes de los problemas parecen ser muchas, pero sus patrones de dominación son los mismos. Así que hemos de empezar por concentrarnos en la unidad de nuestras vidas en vez de la multiplicidad de las fuerzas destructivas.

Creo que los británicos sólo tenían un tipo de interés de colonizar en aquella época: el algodón. Para conseguirlo y controlarlo tenían que explotar a muchos seres humanos, fue entonces cuando Gandhi se puso a hilar. Pero lo que ocurrió con la industria textil en aquel momento de la historia está ocurriendo en todos los sectores ahora mismo. Nuestras formas de saciar la sed y de comer están cambiado. En este momento, quizá no tenemos la suerte de poder dirigirnos solamente a los británicos para decirles que dejen de explotar la India como hizo Gandhi, pero políticamente y en la práctica tenemos la posibilidad de citar muchos grandes multinacionales que están explotando a seres humanos, como la Coca-Cola o Monsanto.

Pese a que nuestro sistema económico está dando señales de que es totalmente insostenible y que no puede seguir a este ritmo durante mucho tiempo, los habitantes del Tercer Mundo parece que quieren imitarnos y seguir la senda del consumismo ¿Qué les podemos decir?

Vandana ShivaNo creo que las comunidades rurales por todo el mundo estén muriéndose de ganas por tener un MacDonald’s. Los agricultores de algodón de la India no se mueren de ganas de plantar algodón transgénico. De hecho se está generando mucha violencia para hacerles cambiar sus sistemas sostenibles por otros insostenibles. Uno de los mayores temas con los que estoy tratando ahora mismo es el desarraigo forzado de los campesinos de la India. En realidad, los suicidios de los campesinos se podrían ver como una forma de transferir las tierras de los pequeños agricultores a las manos de las grandes empresas e industrias. La globalización implica que las corporaciones se quieren acoplar en países como la India. Las reglas del comercio internacional se han cambiado para permitir que lo hagan. Las multinacionales que quieren construir su base en las afueras de Nueva Delhi no van a un agricultor y le dicen: dame tu propiedad, quiero construir mi base aquí. Usan los gobiernos para apropiarse de las tierras a través de la fuerza, para conseguir tierras mucho más baratas de lo que vale la propiedad en el mercado y luego crean unos territorios en los cuales no tienen que pagar impuestos, no tienen leyes laborales ni normas medioambientales. Tienen derecho a contaminar, a explotar a los trabajadores y a tomar de la sociedad sin devolver nada. Muchos campesinos se están suicidando por este motivo. No están diciendo que quieren dejar de ser campesinos, dicen que quieren seguir siendo campesinos pero no explotados.

Creo que es un error de interpretación pensar que las sociedades tercermundistas quieren abandonar sus formas de vida, más bien están siendo forzadas a abandonarlas. Además, este proceso está respaldado por grandes campañas de publicidad. Si nuestros hijos quieren zapatos de Nike y tienen que robar para conseguirlos, creo que podemos afirmar que no son nuestros hijos los que están cazando los zapatos Nike, sino que son los zapatos Nike que están cazando a nuestros hijos.

¿La solución pasa por dejarles en paz?

Creo que si dejamos a la gente actuar por ellos mismos, sin desarraigo agresivo y sin la publicidad agresiva, tomarán decisiones básicas hacia la creación de más sostenibilidad, más justicia y en consecuencia una sociedad mejor y más pacífica. Entonces, todo el mundo trabajará al compás de sus limitaciones ecológicas y eso significa vivir en paz con la Tierra, sin destrucción. Significa tener una cultura en la que se defina el consumo de forma que sostenga esta forma de producción sostenible. Vivir con tus propios límites es también vivir sabiendo que esta es la mejor forma de vivir. En el corazón de este problema está el no sentirse inferiores porque la publicidad global no está vendiendo un producto, está vendiendo un sentimiento de inferioridad.

Acabo de acordarme de mi madre que me enseño una lección maravillosa. Cuando yo tenía seis años se vieron por primera vez las telas fabricadas a partir de los carburantes fósiles, como el nylon. Eran muy feas, pero se presentaban como algo muy nuevo. Todas mis amigas del colegio vestían prendas de nylon para las fiestas. Mi madre me preguntó qué quería para mi cumpleaños, y le dije que una prenda de nylon. Me dijo que si lo quería, me lo compraría. Pero que cuando me lo pusiera debía pensar que esta prenda acababa de permitir a un empresario regalarle a su suegra un fular. En cambio si vestía un sari tradicional, permitía a una madre en un pueblo dar comer a su bebé. Estoy segura que si mi madre me hubiese dicho: tienes que vestir un sari, yo llevaría una prenda de nylon. Pero me permitió pensar en todo el proceso. Yo siempre he encontrado la belleza en las cosas hechas a mano, porque es una forma de educación. La sostenibilidad es una forma de educación.
Necesitamos un cultura global de diversidad basada en la autosuficiencia.

Cuando se toma conciencia de los desequilibrios que existen entre las diferentes zonas del planeta, de la miseria y explotación que nuestro bienestar económico ocasiona a otras personas, es muy probable que esto genere mucha ira ¿cómo podemos gestionar este sentimiento adecuadamente para que no desencadene más violencia?

Vandana ShivaToda esa indignación que nace de los sistemas no sostenibles e injustos se puede convertir en el fertilizante para hacer una actividad orgánica y creativa. Hay que utilizar la ira como compost. Creo que no indignarse por un sistema medioambiental destructivo es formar parte de ello. Pero esta indignación se puede utilizar para crear alternativas. Creo que la creatividad está tanto en la resistencia cómo en la convicción. Por eso, para mí, Gandhi ha sido una inspiración constante sobretodo cuanto más difícil se pone una situación. Él convirtió la indignación en desobediencia civil pacífica. Siempre decía que no hay que sentir odio por la gente, simplemente no había que apoyar la destrucción desde las instituciones. Por ejemplo, yo estoy totalmente en desacuerdo con la Coca-Cola pero cuando un representante de la empresa habla conmigo, es un ser humano digno de mi respeto absoluto. No es suficiente decir no a un sistema violento y destructivo. La mayor responsabilidad es hacer el esfuerzo de proteger o crear la no-violencia. Por eso cuando hablo de reinventar el trabajo, me refiero a reinventar la creatividad humana. En este momento, miles de campesinos se están suicidando en India por la intervención de las multinacionales. Están destrozando su sistema de cultivo y su forma de vida. Una de las cosas que estamos haciendo es repartir semillas como alternativa a las semillas modificadas genéticamente que están introduciendo las multinacionales. Para que los agricultores puedan salir de la agricultura química y entrar en la agricultura ecológica. Mi sueño es conectar todo el proceso de la vida. Recorrer todo el camino desde la semilla, al algodón, al hilo, a la tela y al final una prenda. Gandhi apoyaba esta forma de ver las cosas. Él creía en hacer un trabajo creativo y sostenible. Para mí, desarrollar un banco de semillas es como hilar en la rueca para Gandhi. Lo mismo que para otra persona lo puede ser el hacer casas sin cemento. En todos los campos hay una alternativa a la violencia.

Hablas de la llegada de las multinacionales a la industria de la alimentación. ¿Puedes dar más detalles de la amenaza que esto supone?

La multinacional Monsanto se ha convertido en la mayor empresa de semillas del mundo. Hace unos 20 ó 30 años, sólo se dedicaba a fabricar el tipo de químicos que se emplearon en la guerra del Vietnam. Esto forma parte de la tragedia de la agricultura: aquellos cuya única especialidad es matar, ahora están desplegando sus conocimientos en los campos en los que cultivamos la vida. Ellos dominan la ingeniería genética que puede implantar genes de seres humanos dentro de plantas y animales, o genes de virus y bacterias en las plantas. Desgraciadamente, como esta no es la forma de reproducción habitual de las plantas, sólo hay dos formas de hacerlo. Puedes disparar el gen con una pistola de genes y no sabes en qué parte del organismo se va implantar este gen. Dado que hay inteligencia en la forma en que la vida se organiza, hay diferencia si el gen aterriza en un sitio u otro del genoma. El segundo tipo de introducción consiste en infectar con un tipo de cáncer a la planta. Es evidente que ambas técnicas son indeseables para la planta que vas a comer. Como no sabemos cómo ni dónde se absorbe el gen, hay que hacer otras cosas a la planta. Una de ellas es poner marcadores de resistencia antibiótica en cada célula de la semilla. Esto ayuda a saber si el gen nuevo se ha absorbido o no. Es una tecnología muy basta e ineficaz Además, para evitar el rechazo y aumentar la adaptación, se utiliza algo llamado promotores, que son virus muy virulentos. Ésta es la comida normal producida por la ingeniería genética.

¿Cómo puede ser que algo tan burdo y peligroso esté colándose en nuestra alimentación?

Vandana ShivaNuestra libertad de elegir sobre la alimentación está siendo sustituida por la libertad de Monsanto de vender sus semillas. El 97 % de las semillas transgénicas en cualquier lugar del mundo, las vende Monsanto. Nadie quiere este producto, pero están encontrando nuevas formas de imponerlo. Una es las reglas del comercio, y la otra es las leyes de las patentes de propiedad intelectual. Y esto es algo que siempre he sentido acerca del poder dominante: viene de una profunda inseguridad. Monsanto usa las leyes para poner patentes en las semillas, ha comprado todas las empresas de semillas, y aun así se siente inseguro. Entonces ahora quiere hacer semillas que son estériles, para que ningún agricultor pueda recoger semillas de su cosecha. Esto es lo que se puede llamar tecnología Terminator. En las semillas transgénicas, cuando la planta crece y se forma el embrión, la planta desprende una dosis de toxina para matar el embrión. Así que tendrás el trigo, pero cuando lo vuelvas a sembrar, no saldrá una planta. Pienso que la vida de la comida es esa posibilidad que tiene de germinar. La germinación de la semilla es la expresión más alta de la vida. Tener miedo de la germinación es la más absoluta expresión de temor y de la violencia generada por este temor.

¿A qué se debe que el ser humano se haya alejado tanto de la naturaleza que le ha dado la vida y haya entrado en guerra con ella?

Yo creo que el tipo de filosofía y visión mundial que ha nacido de la sociedad industrial y capitalista se basaba en el concepto de que la naturaleza está vacía y que la naturaleza es una materia muerta. Esto era absolutamente esencial porque si la intención era violar la tierra y explotar la naturaleza, tenías que convencerte que ya está todo muerto de todas formas, porque solo así no había que pensar en el daño que se hacía. Separar la vida de la naturaleza fue el primer paso en el camino hacía la destrucción. Cuando se trata la relación básica con la tierra, todas las culturas campesinas consideran que la tierra está viva y es una madre. Si la Tierra es un ser vivo, inteligente y organizado, ¿cuál es el problema de estar asociado con ella? Porque es una asociación de creatividad, es una asociación de superinteligencia.

Tenemos instalado el pensamiento de que el dinero es la solución a la pobreza, pero en muchas ocasiones es el dinero quien genera miseria.

He vivido en contextos en los que la vida está lo más evolucionada posible, sin ningún tipo de transacción de dinero. Las comunidades crean su riqueza, su belleza, cuidan sus ecosistemas y dejan que los ecosistemas les den todo lo que necesitan. Arroyos limpios significan buena salud, bosques prósperos significan que todas las necesidades están cubiertas, tierras fértiles significan comida abundante, ¿para qué necesitas dinero? Es la introducción del dinero en la sociedad lo que provoca el comienzo de la pobreza y la depravación. La primera cosa que hace el dinero es que la gente abandona su riqueza verdadera. El dinero crea la pobreza porque para crear más dinero con las inversiones, tienen que destruirse los ecosistemas. Hay que cavar más minas para el carbón, el diamante, etc. La industria de las minas se enriquece pero las personas impactadas por las minas se empobrecen. Los campesinos pierden sus tierras por la llegada del dinero. El dinero les trae fertilizantes y nuevas semillas, los campesinos no tienen el dinero suficiente para utilizarlos y se endeudan, y todos se empobrecen por culpa del dinero. Los que están en el sistema monetario se empobrecen también por los créditos. Hasta en los EEUU donde toda la riqueza está basada en deudas. Y los que no están en el sistema del dinero también se empobrecen porque les arrebatan su verdadera riqueza, la naturaleza.

Entrevista a Jane Goodall

Jane GoodallEl aspecto frágil de esta mujer esconde una fortaleza interior que la ha llevado a convertirse en un referente mundial de la defensa de la biodiversidad. Comenzó a estudiar a los chimpancés en los años 60 en Tanzania y pronto se convirtió en una de las primatólogas más importantes del mundo.

Pronto comprendió que para que los chimpancés pudieran estar a salvo, la población humana que rodeaba los bosques debía tener una vida digna y una educación. A través de su fundación Jane Goodall Institute inició numerosas programas de desarrollo integral que contribuyeran a desarrollar la conciencia medioambiental de la población y también para acabar con la pobreza, el hambre y la miseria. En el año 2003 recibió el premio Príncipe de Asturias y es embajadora de la paz de las Naciones Unidas. En este momento sus esfuerzos están puestos en concienciar a los jóvenes a través de los programas Roots & Shoots.

¿Por qué los humanos somos tan inconscientes de nuestra conexión con la naturaleza?

Sólo puedo presumir de ser experta en chimpancés, no de los demás simios.. (risas) Desgraciadamente, los chimpancés son muy parecidos a nosotros en tantas cosas, también tienen un lado oscuro como nosotros. Si tuvieran un poquito más desarrollado el intelecto probablemente harían lo mismo que nosotros, lo cual es un pensamiento muy deprimente pero creo que es cierto. Una vez alguien me dijo que si pueden llegar a portarse tan mal como nosotros, entonces ¿para qué molestarnos en salvarlos? Pero si piensas así, ¿qué puedes pensar del resto de la humanidad?

¿Cómo sería un mundo mejor para usted?

El mundo ideal es el mundo en el que aprendemos a controlar el crecimiento de población de tal forma que en cada país no haya demasiada gente. Un mundo en el que cuando tomas una decisión te preguntes: ¿cómo afectará esta decisión de hoy a las generaciones del futuro? Un mundo en el que no tengamos tanta presión por parte de los grandes negocios. Un mundo en el que se permite a los niños ser niños y divertirse. Y un mundo en el que aprendemos a respetar a los demás seres vivientes y a estar en armonía con la naturaleza.

¿Cuales son los grandes retos a los que nos enfrentamos?

La perdida de biodiversidad es el primero. La sobrepoblación es sin duda un problema muy importante. Y también la pobreza, sumada al crecimiento demográfico. Tampoco podemos olvidar nuestro excesivo consumo. También hay problemas graves con el suministro de agua, debido al despilfarro que hacemos. Hemos fallado como especie.

¿Por qué la perdida de biodiversidad es tan grave?

Jane GoodallDeberíamos pensar en una orquesta que toca una obra musical muy bella si vas retirando uno a uno los instrumentos ¿qué queda al final? Nada.

Porque nosotros simplemente no entendemos cómo nació este planeta, y no entendemos todavía qué pasa cuando quitamos unas partes de los ecosistemas. Se puede mirar desde dos ángulos: por una parte, si no protegemos esta biodiversidad puede que en el futuro sea muy negativo para nosotros los humanos; y por otra parte, vivimos en un planeta bellísimo y hay tanta riqueza en la naturaleza… ¿tenemos derecho de destruir esto y robárselo a nuestros hijos?

¿El nivel de alarma es alto, muy alto o extremo?

No puedo dar un nivel de alarma, pero creo que el tiempo se nos está acabando. La velocidad de calentamiento de los océanos es mucho mayor de lo que se esperaba. El hielo se derrite delante de nuestros ojos. Las inundaciones y las sequías son cada vez mayores, hay crisis de alimentos… todo es sintomático.

Mencionaste la importancia de redescubrir la sabiduría de pensar en las futuras generaciones. Ahora solo pensamos en la satisfacción inmediata de nuestros deseos ¿Cómo se puede dar ese cambio de conciencia tan profundo?

Si cada uno de nosotros pensara solo un momento cada día en las consecuencias para las futuras generaciones de lo que compramos, lo que comemos, la ropa que llevamos, de donde viene, cómo se hizo… se iniciaría automáticamente un gran cambio. Alguien dijo el otro día que si compras comida ecológica para tus hijos, lo cual es más sano y mejor para ellos, te va a costar un poco más pero ¿quién no está dispuesto a pagar un poquito más para la salud de sus hijos?

Otro gran problema es la presión de las grandes compañías. ¿Cómo se puede ganar la lucha contra estos enormes y egoístas poderes?

Sólo se puede ganar por las acciones de los individuos. Por ejemplo, si sabemos que una empresa fabrica ropa de forma dudosa, esclavizando niños, o una compañía contamina el suelo con pesticidas, si decides no comprar estos productos ya estás iniciando este cambio. Es necesario conocer un poco más los productos que consumimos cada día para mantenernos vivos y calientes. Es un poco de trabajo extra pero hace un gran cambio. Creo que la mayoría de la gente realmente quiere ayudar y aportar, el motivo por el cuál no está ocurriendo más es porque la gente se siente impotente frente a esta situación, piensan que no va a cambiar nada. Aquí es donde los medios pueden apoyar, e Internet puede ser una herramienta importante para crear grupos de gente que aunque estén lejos pueden unirse por una causa común.

Estamos en un momento en el que se han juntado una crisis energética y la amenaza del cambio climático. ¿Cómo cree que puede evolucionar el sistema industrial energético ante este escenario?

La única respuesta es que si no cambiamos nuestro estilo de vida, si no dejamos de depender de la energía fósil, del petróleo, nuestra sociedad va a colapsar. No hay recursos infinitos. Ahora están buscando petróleo en más lugares, y piensan que esto es algo positivo. Pero de cara al cambio climático, esto solo incrementará el efecto invernadero.

¿Es necesario que reduzcamos la velocidad del crecimiento?

Es lamentable y el problema es que la gente piensa que el crecimiento económico puede seguir así indefinidamente. La estabilidad económica debería consistir en mejorar el nivel de vida de los que no tienen nada, y reducir el nivel de vida egoísta de tanta gente que tiene mucho más de lo que necesita ¿Qué sentido tiene coleccionar tantas cosas? Cuando pienso en cómo algunos de mis amigos gastan su dinero en ropa que llevan para un tiempo corto y luego la desechan. Y mira el coste de criar un hijo pequeño en el mundo desarrollado, la gente se gasta un dineral en sus hijos y sus mascotas. Es ridículo.

La comodidad hace que al final no nos movamos, que nada cambie. ¿Tenemos un problema de exceso de comodidad?

Jane GoodallLo que buscamos es la felicidad. El error es creer que la felicidad está relacionada con tener mucho dinero, cuando en realidad los que tienen mucho dinero son a menudo los más infelices. Están preocupados todo el tiempo por no perder dinero y por conseguir más. Hay una tendencia de búsqueda de un sentido a la vida que está extendiéndose cada vez más en el mundo. Y mucha gente está harta de este mundo materialista. En algunos lugares, la gente encuentra sentido en la religión pero en otros países esto ha decrecido y entonces solo queda el dios del dinero.

¿Qué supone cuidar de un bebé chimpancé?

Hay tanta gente que compra bebés chimpancés para tener esta sensación, este ser dependiente con sus bracitos agarrándose a tu cuello, estos ojos líquidos que te miran… y luego no saben que hacer con ellos. Cuando encuentras bebés de chimpancés huérfanos, te llegan al corazón. Hemos creado zonas seguras para ellos porque no podemos darles la espalda, porque estos pobres huerfanitos llegan y te miran de tal forma que no puedes decir: lo siento, tengo demasiados chimpancés, tendrás que morirte.

En el momento de soltarlos, cuando ya son más fuertes, ¿cómo se vive esta separación?

Cuando el bebé chimpancé crece, llega un momento que deja a su madre, y si tú lo cuidas pasa lo mismo, se independiza. Llega un momento que son más fuertes que tú, y no son como los niños humanos ni quieren serlo. Pueden morder, pueden enfadarse, pueden ser peligrosos. No son aptos para ser mascotas. En los santuarios tratamos que sean reunidos con su grupo lo antes posible, por su propio bien. Es cierto que es una gran responsabilidad porque pueden llegar a vivir más de 60 años, y nosotros ahora mismo somos responsables de 113 chimpancés en Chimpunga.

¿Cuál es la experiencia más significativa que has tenido con un chimpancé?

Es muy difícil elegir porque hubo tantas experiencias que me llegaron al corazón. Pero hubo una especialmente conmovedora. Al principio de las investigaciones, cuando los chimpancés justo se estaban empezando a acostumbrar a mí, uno de ellos me dejó seguirle por la selva. Mientras le seguía, pensé que le había perdido pero al apartar unas hojas grandes le vi allí sentado, casi como si me estuviese esperando, quizás lo estaba. Vi una fruta madura en el suelo y la cogí con la mano, ofreciéndosela. Apartó la mirada, y le acerqué un poco más la fruta. Entonces se volvió hacía mi y me miro directamente a los ojos, cogió la fruta y la soltó porque no la quería, y me apretó la mano muy suavemente, que es como los chimpancés se consuelan. Se comunican con posturas y gestos, un lenguaje que traemos de nuestro pasado primitivo y que compartimos con los chimpancés.

¿Cuál es la principal amenaza para la biodiversidad en África?

Depende de la parte de África en la que te encuentras. En el Congo el problema es el comercio de carne de los animales salvajes. En algunas áreas hay disturbios tremendos causados por las minas y la tala de árboles. Y luego en general hay un problema de incremento de la población. Encontramos que una forma de ayudar es mejorando la vida de la gente que vive allí para que ellos formen parte del esfuerzo para proteger el mundo natural. La combinación de pobreza extrema con una población creciente lleva a la destrucción del medio ambiente porque esta gente está tratando de sobrevivir.

Seguro que hay gente a la que no le interesa que se defiendan estas causas porque tienen intereses en el asunto. ¿Se han enfrentado directamente con usted?

Unas pocas ocasiones me encontré con los militares y asusta un poco; son jóvenes, tienen armas y están borrachos. Afortunadamente, no ha pasado muy a menudo. Cuando trabajamos con la gente que vive alrededor de estas zonas, en realidad les estamos ayudando, estamos tratando de mejorar sus vidas, entonces ellos apoyan lo que hago porque les favorece.

Los gobiernos locales, las instituciones oficiales ¿cómo participan?

Normalmente los gobiernos apoyan mucho, cuando voy a reunirme con el presidente o el responsable de medio ambiente. Pero no siempre se acaba plasmando en apoyo en el terreno. Por ejemplo, el presidente de Uganda estaba muy entusiasmado para declarar una área de bosque protegido para los chimpancés, pero cuando vino un comprador que quería talar los árboles y convertirlo en un cultivo de caña de azúcar para hacer biocombustibles, estuvo a punto de vender este bosque. Lo maravilloso fue que nosotros y otra gente habíamos estado trabajando juntos con el pueblo de Uganda, y al estar concienciados sobre este tema, el pueblo salió a la calle y protestó, y al final el presidente desistió de la idea de vender el bosque. Lo logró la gente de Uganda.

¿Cuál es la solución para saber los nombres de las compañías que están explotando África?

Son de Europa, América y Asia. No voy a hacer un listado, es bastante fácil encontrarlos. Ahora tenemos bastante temor a que los chinos vengan a África en masa a cortar árboles y abrir minas a cambio de construir algunas carreteras y presas. Por cierto, esto no hace que China sea peor que otros países europeos o americanos porque hemos hecho lo mismo en el pasado. Es que China es tan enorme y su crecimiento económico tan rápido… que en estos momentos su impacto en África puede ser enorme.