Alquilamos una moto para ir a Auroville que está a 10 Km. al norte de Pondicherry. En éste lugar Sri Aurobindo recibió amparo bajo el protectorado francés. Fue fundado en 1968 inspirado por la Madre, la esposa espiritual de Sri Auribondo y sucesora de su legado espiritual. Alrededor de 1.700 personas viven allí en comunas (dos tercios de los cuales no son indios) llamadas Sinceridad, Revelación, Transformación, etc. Está pensado para albergar a 50.000 personas.
Artículos de la etiqueta ecoaldeas
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Una visita a Auroville
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En Transición: Del individuo moderno a la comunidad sostenible
La comunidad es un anhelo cada vez mayor para mucha gente. El individualismo imperante en nuestra sociedad deja a muchas personas insatisfechas y en parte bloqueadas, sin saber qué hacer para cambiar el estado actual de cosas. La acumulación de bienes materiales no supone una mayor calidad de vida y, mucho menos, es garantía de felicidad.
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Ecoaldea de Findhorn
La historia de Findhorn puede ser contada de muchas maneras. Puede contarse como la historia de cómo los seres humanos y la fuerzas de la naturaleza volvieron a entrar en contacto después de mucho tiempo y cómo llegaron a un pacto de mutua colaboración.
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El movimiento de las ecoaldeas
Crear una ecoaldea entraña una forma de pensar completamente nueva. Se necesita un trozo de terreno para empezar, reunir un grupo de gente motivada, plasmar la idea en un proyecto concreto. Y entonces hay que diseñar casas, un sistema integrado de energía, un sistema de producción de alimentos y de almacenamiento, un sistema económico. Todo ello es necesario. Todas las facetas de la vida han de ser redefinidas.
Por Hildur Jackson
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La ecoaldea para mujeres mayores
Un grupo de mujeres mayores residentes en Mallorca está gestando uno de los proyectos más vanguardistas de este momento. Rondan los 60 años, algunas están jubiladas, otras continúan trabajando, pero todas rebosan de entusiasmo y creatividad.
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Casas de balas de paja
Todos conocemos el cuento de los tres cerditos. Y todos nos acordamos del primero de ellos, que se había construido su casa de paja y que se vino abajo tras los soplidos del lobo. La moraleja que saca Rikki Nitzin de este cuento es que “no tienes que dejar que un cerdo haga tus casas de balas de paja”. Ella conoce bien el tema porque se hizo su propia casa con este material en Lleida. Esta encantada con ella.













