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	<title>Revista Namaste &#187; Ecología</title>
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	<description>La web que impulsa el cuidado de la Tierra, el Alma y la Sociedad</description>
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		<title>La cooperativa de consumo y producción de energía verde</title>
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		<pubDate>Tue, 24 Jan 2012 09:30:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Serra</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ecología]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
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		<description><![CDATA[En el Estado Español, hay un sistema de producción de energía altamente contaminante. Un sistema que está en manos de unas pocas compañías energéticas, que constituyen un oligopolio que domina el mercado, y un lobby poderoso que condiciona las políticas de las administraciones públicas, al servicio de sus intereses económicos, y a costa de la salud de las personas, del ambiente, de la paz, del futuro, y del sentido común.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2012/01/imagen_2.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-15252" title="imagen_2" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2012/01/imagen_2.jpg" alt="" width="256" height="256" /></a>Al levantarnos por la mañana, y después de desayunar, medio mundo ya ha trabajado para nosotros, pero en nuestra inconsciencia, repetimos hábitos cotidianos de forma automática, adictiva. Encendemos el televisor y quejándonos de las noticias que nos amargan el primer café del día, estamos colaborando, desde el consumo, con un modelo socioeconómico que explota a los seres humanos y a los recursos del planeta.</p>
<p style="text-align: justify;">En el Estado Español, hay un sistema de producción de energía altamente contaminante, basado en los combustibles fósiles, que supone elevadas emisiones de gases de efecto invernadero, y nos conduce aceleradamente hacia el cambio climático.</p>
<p style="text-align: justify;">Un sistema de producción de energía dependiente del exterior, que importa petróleo, carbón y gas de países y zonas en las que estas fuentes de energía se convierten en fuentes de exclusión social, de explotación laboral, de conflictos armados y guerras .</p>
<p style="text-align: justify;">Un sistema que está en manos de unas pocas compañías energéticas, que constituyen un oligopolio que domina el mercado, y un lobby poderoso que condiciona las políticas de las administraciones públicas, al servicio de sus intereses económicos, y a costa de la salud de las personas, del ambiente, de la paz, del futuro, y del sentido común.</p>
<p style="text-align: justify;">Un sistema que dice externalizar costes y nos pasa facturas falsa y oscuramente rebajadas –aunque cada vez más caras-. Un sistema que juega a la ruleta rusa con la energía nuclear, que deshoja la margarita, y vende el producto como energía limpia y barata. Pero nadie se lo compra (¿cuantos estamos dispuestos a tener una central nuclear o un cementerio de residuos nucleares en casa?).</p>
<p style="text-align: justify;">Un sistema que nos deslumbra con su publicidad engañosa, que pervierte el lenguaje, que nos reduce y nos confunde hasta la impotencia y la indefensión, que se esconde a nuestro entendimiento y nos llega a casa, lleno de sombras, para salvaguardar nuestro hipotético estado del bienestar. Un sistema que nos convierte en sujetos pasivos, cómplices, sumisos, ignorantes, sin fe.</p>
<p style="text-align: justify;">En nuestras islas, la situación es mucho más grave e insostenible. Mientras en la Península la energía de origen renovable supone aproximadamente un 35 % del consumo total, en Mallorca sólo un 2% de la energía que consumimos se genera localmente gracias al sol, al viento, o a la biomasa. Además, se ha puesto freno al progreso de las energías renovables, disminuyendo las primas y acotando los cupos de producción, en un sistema eléctrico insular, segregado y maltratado.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Una opción que rompe monopolios</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Ante esta cascada de energía negativa (el lado oscuro de la luz), ante esta decepcionante situación local y global, hay y debe haber respuesta. Som Energia es una cooperativa sin ánimo de lucro nacida en Girona en diciembre de 2010, que quiere impulsar el cambio de modelo energético a partir del consumo y producción de energía de origen renovable.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Y les mueven muchos motivos:</strong></p>
<p style="text-align: justify;">• Participar de una gestión de la energía más cooperativa, democrática y transparente.</p>
<p style="text-align: justify;">• Combatir el cambio climático.</p>
<p style="text-align: justify;">• Fortalecer y apoyar a la economía local.</p>
<p style="text-align: justify;">• Aumentar la seguridad y la autosuficiencia energética.</p>
<p style="text-align: justify;">• Adaptarnos mejor al inminente pico y al encarecimiento del petróleo.</p>
<p style="text-align: justify;">• Combatir el oligopolio de las grandes empresas energéticas.</p>
<p style="text-align: justify;">Y sobretodo, escribir nuestra propia historia, y la de nuestros hijos. Con la letra que más nos gusta. Participar del cambio. Ser agentes de la transformación social y cultural necesaria e inevitable hacia una vida comunitaria sentida como propia, humana y digna. Sumar y gozar el poder que te de la fuerza de voluntad, la magia de la cooperación entre las personas. Convertir en sueños tu realidad y en realidad tus sueños. La rebelión del pequeño. Pasar de las palabras a la acción. Ser coherentes con la consciencia que emerge y empezamos a desarrollar. Y sentirnos libres.</p>
<p style="text-align: justify;">Auténticamente libres y responsables. Utilizar nuestra energía endosomática (conciencia y motivación interior) para generar energía exosomática (luz y modelos), y nuestra energía renovable y respetuosa (medio ambiente ecológico y social exterior) para alimentar nuestra ilusión. Las particularidades del sistema eléctrico insular implican que para poder cambiar de comercializadora eléctrica son necesarios 350 socios en Mallorca. Este es el primer objetivo que se ha marcado el grupo local de Som Energia Mallorca, que hace unas semanas ha empezado a trabajar. La energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma. La energía colectiva transforma la sociedad, el presente y el futuro. No se puede paralizar ni someter. No se puede delegar. Está hecha para transformarse. Una y otra vez.</p>
<p style="text-align: justify;">www.somenergia.coop</p>
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		<title>Fritjof Capra y la educación II</title>
		<link>http://www.revistanamaste.com/fritjof-capra/</link>
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		<pubDate>Thu, 05 Jan 2012 09:30:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rosa Estades</dc:creator>
				<category><![CDATA[Educación]]></category>
		<category><![CDATA[Mente]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Tierra]]></category>
		<category><![CDATA[agricultura ecológica]]></category>
		<category><![CDATA[alimentación]]></category>
		<category><![CDATA[conciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Ecología]]></category>
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		<category><![CDATA[sostenibilidad]]></category>

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		<description><![CDATA[Para Fritjof Capra la sostenibilidad es un estilo de vida. El conocimiento de que todo ser vivo es en sí mismo un sistema viviente que a su vez forma parte de otro, y la toma de conciencia de que las propiedades de un sistema dependen en las relaciones establecidas. Cuanto más diversas son esas relaciones, mayor es la estabilidad del sistema y su resistencia]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2012/01/fritjo_2.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-15067" title="fritjo_2" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2012/01/fritjo_2.jpg" alt="" width="393" height="333" /></a>Schooling for Sustainability es un movimiento pedagógico iniciado en California, desde el Center for Ecoliteracy de Berkeley, con el objetivo de que los niños obtengan los conocimientos, las habilidades y los valores esenciales para una vida sostenible, entendida como la satisfacción de las necesidades de nuestra comunidad sin comprometer el futuro de las generaciones futuras. Uno de sus fundadores es el pensador Fritjof Capra, doctor en Física por la Universidad de Viena y autor de libros tan reconocidos como “El Tao de la Física”, “Sabiduría insólita”, “La red de la vida” o “Conexiones ocultas”, obras que en esencia bucean en la filosofía de la física. Tras toda una vida de investigación, Capra deviene un experto en teoría de sistemas, y aplica esta perspectiva sistémica a la enseñanza de la sostenibilidad.</p>
<p style="text-align: justify;">“La sostenibilidad es un estilo de vida”, es su máxima. Desde esta perspectiva sistémica, una comunidad sostenible es aquella cuyos modos de vida, empresas, estructuras físicas y tecnología no interfieren con la habilidad inherente de la naturaleza para sostener la vida. Precisamente, el Center for Ecoliteracy trabaja con los centros educativos en metodologías participativas y experimentales que formen a los niños en ese estilo de vida sostenible.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Y cuál es la conexión entre la sostenibilidad y la teoría de sistemas? Pues el conocimiento de que todo ser vivo es en sí mismo un sistema viviente que a su vez forma parte de otro, y la toma de conciencia de que las propiedades de un sistema dependen en las relaciones establecidas. Cuanto más diversas son esas relaciones, mayor es la estabilidad del sistema y su resistencia.</p>
<p style="text-align: justify;">En este contexto, Capra destaca la alimentación como la característica central de la vida, ya que representa el movimiento incesante de energía y materia que facilita la auto regeneración del sistema, lo que denomina “the breath of life”. Enseñar esta conexión alimentos-vida es esencial en la educación de los niños, y un huerto en el colegio es la principal herramienta para conectarles con los fundamentos de la comida.</p>
<p style="text-align: justify;">También a través del huerto se estudia el significado de las redes vivas y de los ciclos ecológicos, enseñando a los niños cómo los residuos son alimentos para la siguiente especie, la importancia del flujo continuo de energía solar, y, en definitiva, cómo la naturaleza crea y nutre las comunidades. “El huerto es un sitio mágico para los niños y es un fantástico ejemplo de trabajo cíclico”, afirma Fritjof.</p>
<p style="text-align: justify;">El Center for Ecoliteracy lleva casi dos décadas usando este método pedagógico en la creación de comunidades en las que han participado profesores, padres y alumnos, y ya son más de 20 los centros escolares implicados en casos de éxito. Algunos ejemplos son la organización de campamentos ecológicos, la creación de huertos escolares, la instalación de sistemas de tratamientos de agua, escuelas de cocina ecológica, construcción de maquetas de edificios de bajo consumo energético, entre muchos otros.</p>
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		<title>Gunter Pauli y la educación</title>
		<link>http://www.revistanamaste.com/gunter-pauli-2/</link>
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		<pubDate>Wed, 04 Jan 2012 12:00:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rosa Estades</dc:creator>
				<category><![CDATA[Educación]]></category>
		<category><![CDATA[Mente]]></category>
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		<description><![CDATA[Gunter Pauli impulsó el desarrollo de proyectos innovadores basados en el aprovechamiento de la energía natural y de los residuos generados por otras actividades y llegó a la conclusión de que había ido más allá de la economía verde. La “economía azul”. Gunter ha llevado esta energía creativa en la búsqueda de la sosteniblidad del planeta a la educación, consciente de que los niños son el principal germen del cambio. “Si sólo enseñamos lo que sabemos, ellos nunca podrán hacerlo mejor”]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2012/01/gunter_2.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-15044" title="gunter_2" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2012/01/gunter_2.jpg" alt="" width="396" height="326" /></a>En los últimos años, Gunter Pauli se ha preocupado por cómo llevar la creatividad a la educación para promover que los niños usen su fantasía. “En el sistema educativo debemos fomentar la mirada en otra dirección”, afirma, y añade que “si sólo enseñamos lo que sabemos, ellos nunca podrán hacerlo mejor”.</p>
<p style="text-align: justify;">De hecho, la vida de Gunter Pauli (Bélgica, 1956) es el mejor ejemplo de cómo aplicar esa mirada en otra dirección en la realización de proyectos empresariales que ofrecen soluciones sostenibles. Licenciado en Ciencias Económicas y máster en dirección de empresas por INSEAD, empezó a investigar sobre cómo conseguir producir con cero emisiones y en 1994 impulsó la creación de la red ZERI (Zero Emissions Research and Initiatives), impulsada por emprendedores, educadores y científicos.</p>
<p style="text-align: justify;">La clave está en imitar las soluciones que ofrece la naturaleza. En el catálogo de proyectos que han llevado a la práctica la filosofía ZERI figura un colegio que renueva el aire de las aulas inspirándose en los hormigueros de las termitas, un emblemático pabellón de bambú para demostrar la durabilidad y bajo coste de este material, o un edificio que mantiene la temperatura estable en su interior basándose en la alternancia de franjas blancas y negras tal y como hacen las cebras.</p>
<p style="text-align: justify;">Con esta experiencia en el desarrollo de proyectos innovadores basados en el aprovechamiento de la energía natural y de los residuos generados por otras actividades, Pauli llegó a la conclusión de que se había ido más allá de la economía verde. Hasta ahora, la producción ecológica ha necesitado de subsidios para funcionar, genera productos escasos, caros y al alcance sólo para una minoría, y en ocasiones su comercio internacional produce emisiones de CO2. En cambio, los proyectos innovadores de lo que Pauli denomina “economía azul” consiguen aprovechar los recursos locales disponibles, y los residuos de un producto se convierten en “un flujo de caja” para producir otro. Como ejemplo: los residuos del café sirven para cultivar hongos, que son alimento animal, y a su vez los desechos animales crean biogás. Lo que era un residuo acaba de generar comida, energía y empleo.</p>
<p style="text-align: justify;">Como decíamos, Gunter ha llevado esta energía creativa en la búsqueda de la sosteniblidad del planeta a la educación, consciente de que los niños son el principal germen del cambio. Y consciente también de que es necesaria una metodología que despierte la imaginación de los estudiantes, ideó y publicó una colección de fábulas (“Historias ZERI para niños”, con títulos como “Cultivar una casa”, “¿Pueden las manzanas volar?&#8221; o “Caminando sobre el agua”) compuesta por 36 historias a través de las cuales se transmite a niños y jóvenes de 9 a 18 años los valores y la ética que sostienen la economía azul. Esta metodología ya ha sido llevada a la práctica en Brasil, con 110.000 niños y 6.000 profesores.</p>
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		<title>¡Apagad la motosierra!</title>
		<link>http://www.revistanamaste.com/%c2%a1apagad-la-motosierra/</link>
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		<pubDate>Fri, 16 Dec 2011 13:57:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Koldo Aldai</dc:creator>
				<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Tierra]]></category>
		<category><![CDATA[biodiversidad]]></category>
		<category><![CDATA[Ecología]]></category>

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		<description><![CDATA[El senado brasileño con mayoría del Partido de Lula y de Dilma Rousseff ha aprobado una ley que permitirá arrasar buena parte de los bosques amazónicos. El golpe mortal al ya degradado “pulmón del mundo” ha sido urdido en las estancias del gobierno del Partido de los Trabajadores.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/12/amazonas1.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-14898" title="amazonas" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/12/amazonas1-300x200.jpg" alt="" width="400" height="250" /></a>El senado brasileño con mayoría del Partido de Lula y de Dilma Rousseff ha aprobado una ley que permitirá arrasar buena parte de los bosques amazónicos. El golpe mortal al ya degradado “pulmón del mundo” ha sido urdido en las estancias del gobierno del Partido de los Trabajadores.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nos abrazamos a los árboles que están a punto de ser sacrificados en la hoguera insaciable del consumo planetario y lamentamos tan supina inconsciencia, tan mayúsculo atropello. Abrazamos su silente quejido y nos preguntamos si hay diferencia entre los gobiernos de los “trabajadores” y de los “hacendados”. En medio del océano verde codiciado, del inmenso espacio salvaje acorralado, de la reserva indispensable de aire puro, nos preguntamos por esa clase de socialismo poco solidario con la vida. El golpe a la Amazonia que no dieron los gobiernos militares, ni los de la socialdemocracia, lo está asestando el gobierno del Partido de los Trabajadores.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Con todo el dolor le espetaremos a Lula que casi todo era mentira, que no hay liberación alguna de los trabajadores que no esté ligada a su itinerario, a su vínculo con la Madre Naturaleza, a su respeto exquisito. Nos atamos en la distancia a esos árboles a punto de ser talados y cuestionamos las ideologías, sobre todo las de excavadora y motosierra, las de tierra quemada. ¿Señor Lula, señora Rousseff, qué arcadia proletaria dejaremos para el mañana, cuando no queden árboles sobre la tierra? Por favor, ya no nos menten revoluciones, no nos hablen de libertad, que nosotros queremos vivir en paz, en armonía, en sostenibilidad, en el corazón del bosque, de ése inmenso que es un poco de todos, en el corazón de los bosques y valles de este planeta bendito.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nos preguntamos por el artificio de sus proyectos, por su utopía sin sombra de hojas verdes. No hay sueño que pueda encarnar en sus megaciudades, por mucho que se esmeren en limpiarlas de las “lacras” de nuestros días. ¿Qué suerte de liberación es posible prometer en medio del violento, antinatural y asfixiante macroasfalto? Con toda la ilusión que nos provocó que un ex-metalúrgico, un hombre comprometido con los más desheredados del Brasil, alcanzara la presidencia del país, con todo el entusiasmo que nos despertó aquel ex-tornero que se conjuró contra el hambre, vemos con tristeza como se desmoronan aquellas quimeras. ¿Qué nos importa si las excavadoras y las motosierras son de izquierdas o de derechas, si al fin y al cabo arrasan igualmente con nuestros bosques, qué nos importa que las chimeneas sean rojas o azules si al fin y al cabo contaminan igualmente nuestro único aire?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/12/Rio_Amazonas.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-14893" title="Rio_Amazonas" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/12/Rio_Amazonas.jpg" alt="" width="257" height="275" /></a>Las motosierras que ya calientan apuntan a algo no sólo querido, sino imprescindible. Ojalá no se consume el atentado mortal de la nueva presidenta al pulmón del planeta. Ojala Dilma Rousseff “apague la motosierra” y atienda el clamor de la gente sensible en su país y el mundo entero. ¿Hasta cuándo nos aprovecharemos de esa callada paciencia de todo el mundo vegetal? ¿Cuándo concluiremos que nuestro destino está absolutamente ligado al de la vida natural, al de los reinos hermanos que nos rodean? Las izquierdas allende el Atlántico se asemejan a las de estos páramos. Nos entra el vértigo cuando sus políticos hablan de activación de consumo y lejos de imaginar más felicidad en la mirada de las gentes, sólo visualizamos una tierra más expoliada. En estos tiempos de crisis por “mono-tema” y “mono-preocupación”, todo está supeditado al nuevo becerro por nombre “puesto de trabajo”. Lo que se produzca es lo menos, sólo importa aumentar el número de asalariados, cuando nuestra verdadera crisis está en el filo de esas motosierras, en el filo de la codicia humana, en esas fábricas, en esa civilización caducada que ya no saben qué inventarse para que sigamos consumiendo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Estamos saturados de unos sindicatos que tan a menudo ponen sobre la mesa vanas y egoístas cuestiones. Estamos ya muy cansados de una izquierda que defiende poco más que el bolsillo, a quien le importa un comino la tierra, el Amazonas, el cambio climático. No hay avance humano que no pase por el reencuentro con la Madre tierra, con la fuente de toda vida que las gentes y formaciones, supuestamente de progreso, también están destruyendo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Hundimos nuestras uñas en esa tierra sentenciada, nos amarramos a sus acacias gigantes y emitimos una alerta sonora. La izquierda urbana, por supuesto también la derecha, tienen que empezar a saber que nosotros/as somos esos árboles centenarios, somos esas plantas exuberantes, esas selvas amenazadas, esa tierra tan castigada…, que no hay asomo de futuro, si nos quitan esa biodiversidad con la que estamos íntimamente ligados. No queremos más consumo, queremos más árboles, más huertos ecológicos, queremos más y más desbordante vida, más y más y más jardines sobre la tierra, más y más cooperar y compartir. Callen esas reivindicaciones que sólo nos hablan de pagas extraordinarias, de años de jubilación… ¿Para qué queremos jubilarnos antes, si no tenemos arboledas para pasear, ni una tierra pura y bella para disfrutar?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/12/amazonas1.png"><img class="alignright size-medium wp-image-14895" title="amazonas1" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/12/amazonas1-300x211.png" alt="" width="300" height="211" /></a>Estamos cansados de las ideologías, del baile de la alternancia para que en realidad nada sustancial cambie. ¿Es que los socialistas, en todos estos años de poder, han apostado por la tierra? La única verdadera ecologista que se sentó en su Consejo de Ministros, Cristina Narbona, fue apeada porque iba en serio, porque comenzó a defender la tierra con sinceridad y firmeza. Durban no ha conseguido frenar el cambio climático. Los más grandes contaminantes, los países más responsables siguen mirando para otro lado. Obama necesita ganar las próximas presidenciales, pero el planeta necesita ganar esta apuesta más definitiva contra el calentamiento global. Nada nos desaliente, sigamos abrazados a esos árboles, a esos bosques, a esa Vida sagrada doquiera que palpite.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Sí, somos selva, somos bosque. Nuestra sangre es también su savia. No más desangre de motosierras, no más hermanos talados, no más Amazonia amenazada.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a title="AMAZONAS" href="www.artegoxo.org">www.artegoxo.org</a></p>
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		<title>Los guardianes del paisaje</title>
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		<pubDate>Tue, 29 Nov 2011 09:30:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto D. Fraile Oliver</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ecología]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Tierra]]></category>
		<category><![CDATA[agricultura ecológica]]></category>
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		<description><![CDATA[Durante siglos, los agricultores de la Islas han demostrado una capacidad de adaptación y gestión de recursos envidiable. Nos alimentan, configuran y custodian el paisaje. Ese conocimiento debe ser aprovechado (y reconocido). Les Illes Balears es la Comunidad Autónoma que menos agua emplea para riego. ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/11/imagen_13.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-14675" title="imagen_1" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/11/imagen_13.jpg" alt="" width="302" height="181" /></a>Es evidente que Mallorca perdió la batalla contra la agroindustria, en este caso David no pudo contra Goliath. No tiene pinta de ser una buena estrategia para el campo mallorquín competir con este gigante que pisotea el planeta. Puede ser más inteligente, centrarse en la calidad, en la conciencia, en la relación entre consumidor y productor, en la gastronomía bien entendida, en el respeto por los recursos naturales y las personas. Es un mercado que tiene futuro. Cada vez más dedos señalan que esa es la salida del túnel en el que nuestro sistema económico y social ha entrado.</p>
<p style="text-align: justify;">No existen datos concretos, pero se suele afirmar, que el 90% de los alimentos que se consumen en Mallorca (residentes y turistas), proceden del exterior. A pesar de la dramática situación que padece el sector primario, casi todo el mundo coincide en que desempeña un papel decisivo en la conservación del paisaje, del medio ambiente y la calidad del entorno.</p>
<p style="text-align: justify;">Es posible que las numerosas campañas que se han elaborado para fomentar el consumo de producto local no hayan conseguido transmitir a la población las verdaderas dimensiones del alimento autóctono. Puede existir una sensación entre las personas no sensibilizadas que el consumo de estos productos está relacionado con una visión identitaria. Se les escapa que está vinculado con un florecer de la economía local y que incluso, su desaparición, puede afectar enormemente la base sobre la que enraíza la que es actualmente la principal actividad económica de las Islas.</p>
<p style="text-align: justify;">Contemplar el alimento desde una perspectiva más amplia puede ayudarnos a comprender los errores sistémicos que hemos cometido. Puede aportarnos ideas para un cambio regenerativo. El alimento, es comida, pero puede ser mucho más. Puede ser salud individual y social, ecología, gastronomía, cultura, tradición, economía, convivialidad&#8230; E, incluso, puede ser turismo.</p>
<p style="text-align: justify;">Cualquier persona que sea capaz de captar la importancia del alimento, automáticamente reconocerá el valor de su guardián: el agricultor. Este actor social que está en peligro de extinción y cuya participación no aparece reflejada en ningún plan de futuro. Pero despejar al agricultor de la ecuación, como está sucediendo, es un error. Supone un suicido social y un derroche de conocimiento, que en tiempos de austeridad y eficiencia no nos podemos permitir.</p>
<p style="text-align: justify;">Durante siglos, los agricultores de la Islas han demostrado una capacidad de adaptación y gestión de recursos envidiable. Por poner un ejemplo, les Illes Balears es la Comunidad Autónoma que menos agua emplea para riego. La media estatal de regadío es de un 24%, en Valencia es de un 40%, y en Baleares sólo un 6%.</p>
<p style="text-align: justify;">Nos alimentan, configuran y custodian el paisaje. Conocen las estaciones, conocen el agua, conocen la tierra, conocen la artesanía, conocen los animales, conocen las plantas, conocen los árboles, conocen la Luna. Ese conocimiento debe ser aprovechado (y reconocido).</p>
<p style="text-align: justify;">Para que podamos revertir esta situación que no beneficia a nadie es necesaria una política agraria coherente, que los ciudadanos ejerzan su poder de influencia en el mercado y el agricultor haga un esfuerzo de adaptación a los nuevos escenarios. Un camino que nos puede conducir a una “democracia alimentaria”</p>
<p style="text-align: justify;">
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		<title>Slow Food, 20 años después</title>
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		<pubDate>Sat, 08 Oct 2011 09:00:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlo Petrini</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ecología]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Tierra]]></category>
		<category><![CDATA[alimentación]]></category>

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		<description><![CDATA[El consumismo es el padre de un individualismo desenfrenado, que nos ha hecho perder las conexiones entre nosotros y con nuestro planeta, que nos ha impulsado a creer que podemos continuar comiendo alimentos sin una agricultura sana y humana, formada por personas reales –los campesinos, los intelectuales de la tierra.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/10/slowfood1.jpg"><img class="size-large wp-image-14324 aligncenter" title="slowfood1" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/10/slowfood1-1024x375.jpg" alt="" width="685" height="249" /></a>Cuando se cumplen veinte años del nacimiento de Slow Food Internacional me vienen a la mente los comienzos, cómo surgió la idea del nombre Slow Food, nacida en una hostería piamontesa de Langa, en Treiso, entre amigos y en plena práctica de la convivencia. Eran tiempos heroicos para la gastronomía aquellos de hace tan sólo dos décadas: el permanente y fuerte influjo del modelo de la gourmandise clásica francesa impulsaba a quien entonces se ocupara de gastronomía a concentrarse sobre todo en los grandes restaurantes, en los grandes productos y los vinos, que eran, o comenzaban ya a ser, bastante costosos. Era entretanto el fin de los años ochenta; caían los muros y el yuppismo cosechaba éxito en Occidente: una suma frenética de un estilo de vida que acarreaba la insostenibilidad de las actividades humanas a niveles jamás alcanzados anteriormente. La crisis financiera y ecológica que vivimos hoy tiene muchos de sus antecedentes en el triunfo de una cultura que se considera superior y extraña a la naturaleza, sin respeto alguno por las futuras generaciones y la Tierra que hollamos.</p>
<p style="text-align: justify;">Ya en aquellos tiempos nuestro pequeño grupo se interesaba por el terruño, por las tradiciones sencillas y genuinas, por hosterías y productores menores, en grado de crear pequeñas y semidesconocidas obras maestras. Con la sabiduría de la experiencia puedo ahora decir que, en cierto sentido, éramos una vanguardia, y que en el rechazo de la fast life que contenía nuestro manifiesto se hallaban ya también todos los antecedentes de lo que años después ha sido denominado “eco-gastronomía”.</p>
<p style="text-align: justify;"> Si acaso aún no sentíamos la exigencia directa de defender la biodiversidad, sí la respetábamos ya al entrar en contacto con quienes hoy se han convertido en sus verdaderos paladines: campesinos y productores, aquellos que forman las comunidades de Terra Madre. Pero éramos igualmente una vanguardia porque hubimos de inventar todo, y si muchos de ustedes hubieran tenido la posibilidad de visitar las oficinas de Slow Food en Bra durante aquellos años, se habrían encontrado con un puñado de personas entusiastas, enfrentadas siempre a la necesidad de hacer cuadrar las cuentas, con el deseo de realizar grandes ideas y la pasión de trabajar aun a ritmos muy poco slow. Hoy, afortunadamente, somos <a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/10/petrini_0_interior.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-14322" title="petrini_0_interior" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/10/petrini_0_interior.jpg" alt="" width="278" height="368" /></a>muchos más: muchos más socios en todo el mundo, muchas más personas que trabajan con nosotros en las comunidades y a través de proyectos. Somos muchos más asimismo en la sede central de Bra, donde permanece aquella pasión inicial y ninguna pomposidad de multinacional para una estructura que hoy cuenta con casi 150 empleados: somos aún un grupo de amigos-colaboradores con oficinas sencillas en antiguas casas del centro histórico. Gente cada vez más grupo de servicio y apoyo a una red mundial antes jamás vista, que entretanto ha crecido prescindiendo del número efectivo de socios: con Terra Madre (y el Terra Madre Day es la demostración), Universidades, Baluartes, huertos escolares y proyectos educativos, la red involucra hoy a un número de personas inimaginable hace veinte años.</p>
<p style="text-align: justify;">Creo que lo que nos une y distingue de todos los demás es algo que, de nuevo, ya estaba escrito en nuestro manifiesto de fundación: la convivialidad, junto al placer material de las cosas sencillas que acercan a los individuos, los hacen dialogar aun siendo muy diferentes entre si y dan vida a ese sentimiento tan trasversal de fraternidad, cada día más deficitario en esta humanidad posmoderna.</p>
<p style="text-align: justify;">El consumismo es el padre de un individualismo desenfrenado, que nos ha hecho perder las conexiones entre nosotros y con nuestro planeta, que nos ha impulsado a creer que podemos continuar comiendo alimentos sin una agricultura sana y humana, formada por personas reales –los campesinos, los intelectuales de la tierra.</p>
<p style="text-align: justify;">Solos y aislados, en lugar de comer comida hemos terminado por dejarnos comer por la comida, que con nuestras existencias devora biodiversidad, ambiente, paisajes, campesinos y ciudadanos en todo el mundo. Pero el caracol, poco a poco, con tan buen sentido, dice que el mundo no debe ser así y trata de practicar otro modelo, uno que parta de quien compone el movimiento, del propio territorio y del deseo de sentirse bien junto a los demás. Veinte años después de nuestro comienzo la satisfacción es mucha; digámoslo así, aunque quede tanto camino por recorrer, porque nadie nos arrebatará jamás nuestra amistad, nuestra hermandad.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Carlo Petrini, </strong>fundador y presidente del movimiento internacional Slow Food.</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="text-decoration: underline;"><strong>Información de Eventos en Octubre:</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Conferencia: &#8220;Slow food&#8221; Sentir, observar i tastar. </strong> Museu Es Baluard, Palma de Mallorca. Viernes 21 de Octubre a las 20:00h.  <em>Se ofrecerá una degustación de productos locales, de temporada, artesanos y ecológicos. </em> Entrada libre, aforo limitado.</p>
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		<title>Fritjof Capra y la educación</title>
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		<pubDate>Fri, 07 Oct 2011 10:10:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto D. Fraile Oliver</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ecología]]></category>
		<category><![CDATA[Educación]]></category>
		<category><![CDATA[Mente]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Tierra]]></category>

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		<description><![CDATA[Fritjof Capra es uno de los grandes sabios de nuestro tiempo. Este físico y teórico de sistemas ha fundado y dirige el CenterforEcoliteracy en California, donde trabaja para promover la ecología y el pensamiento sistémico en la educación primaria y secundaria.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/10/fritjoylaeducacion_normal.jpg"><img class="alignright size-large wp-image-14311" title="fritjoylaeducacion_normal" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/10/fritjoylaeducacion_normal-1024x539.jpg" alt="" width="450" height="236" /></a>Fritjof Capra es uno de los grandes sabios de nuestro tiempo. Este físico y teórico de sistemas ha fundado y dirige el CenterforEcoliteracy en California, donde trabaja para promover la ecología y el pensamiento sistémico en la educación primaria y secundaria.</p>
<p style="text-align: justify;">El reto que se plantea Ecoliteracy es el de la formación para la sostenibilidad. Los pequeños de hoy, en palabras del propio Capra “tienen el reto de construir comunidades ecológicamente sostenibles, diseñadas de tal modo que sus tecnologías y sus instituciones sociales –es decir, sus estructuras materiales y sociales– no interfieran la capacidad inherente a la naturaleza para mantener la vida”.</p>
<p style="text-align: justify;">En este centro, que bien puede ser un modelo de proyecto eco-educativo, se encarga de aplicar una pedagogía denominada “instrucciones para vivir de una manera sostenible”. Su experiencia durante años le ha llevado a conclusión de que la mejor manera de conseguirlo es promoviendo el pensamiento sistémico entre los alumnos, aplicando la experiencia directa y trabajando de forma multidisciplinar. Las capacidades que Fritjof Capra trata de desarrollar con esta pedagogía se basan en cuatro pilares: cabeza, corazón, manos y espíritu.</p>
<p style="text-align: justify;">La cabeza abarca el conocimiento ecológico. La habilidad para pensar sistémica y críticamente y la capacidad de resolver problemas creativamente, aplicando ética medioambiental a nuevas situaciones.</p>
<p style="text-align: justify;">El corazón, tal y como se contempla en el CenterforEcoliteracy, se refiere a un sentimiento profundo, no a un simple entendimiento, de la importancia del bienestar de la Tierra y de todos los seres vivos que la habitan. Desarrollar la empatía y la capacidad de ver y apreciar múltiples perspectivas. Supone un compromiso de equidad, justicia, inclusividad y respeto por todos.</p>
<p style="text-align: justify;">Las manos hacen referencia al desarrollo de la habilidad para aplicar el conocimiento ecológico a la práctica del diseño ecológico, las habilidades prácticas para crear y usar herramientas, objetos y procedimientos que requieren comunidades verdaderamente sostenibles. Y la capacidad para convertir las convicciones en prácticas y efectivas acciones.</p>
<p style="text-align: justify;">El delicado término de espíritu, Fritjof Capra lo propone como una sensación de admiración y capacidad de reverencia ante la vida. Una apreciación del lugar que nos acoge. Además, supone un sentimiento de parentesco con el mundo natural, y la habilidad para inspirar este sentimiento en otros.</p>
<p style="text-align: justify;">La mejor manera de introducir a los pequeños en una visión ecológica y holística pasa por que se eduquen en contacto con la naturaleza, que puedan observarla, aprender de sus prodigiosos sistemas y colaborar con ella en una relación de respeto y reconocimiento de la mutua dependencia. El huerto escolar es la herramienta idónea para lograr este objetivo. Este proyecto que la comunidad educativa desarrolla supone una zambullida del niño en la naturaleza y sus ciclos. Esa experiencia les proporciona la capacidad de percibir las conexiones ocultas de la naturaleza y la perspectiva necesaria para entender la red de la vida de la que formamos parte y con la que tenemos que colaborar si queremos continuar nuestra evolución.</p>
<p><strong>Información de Eventos en Octubre:</strong></p>
<p><strong>Conferencia junto a Satish Kumar y Gunter Pauli: “Educación para la vida”. </strong> Fundación Camper. Alaró Viernes 14 de Octubre a las 19:00h. Entrada libre, aforo limitado.</p>
<p>Plano para llegar a Son Fortesa (clica en la imagen para ampliar)</p>
<p><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/10/plano-son-fortesa.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-14398" title="plano son fortesa" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/10/plano-son-fortesa-250x300.jpg" alt="" width="250" height="300" /></a></p>
<p><strong>Seminario y encuentro junto a Satish Kumar y Gunter Pauli: “Encuentro Tierra, Alma y Sociedad”. </strong> Sábado 15 y Domingo 16 de Octubre.  Convent de Pollenca.  <strong>Web:</strong><em> www.pocapoc.org  </em><strong>Inscripciones:</strong> pocapocmallorca@gmail.com</p>
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		<title>Economía, ecología y cambio social</title>
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		<pubDate>Fri, 16 Sep 2011 13:24:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>David Abril</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ecología]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[economía]]></category>

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		<description><![CDATA[Baleares es una tierra maravillosa que en los últimos 50 años ha sido capaz de atraer a millones de turistas y generar cientos de miles de puestos de trabajo, pero también precariedad, inequidad, abandono escolar, segundas y terceras residencias, millones de toneladas de residuos y consumos de energía y de recursos inasumibles para el ecosistema del que disponemos y del que dependemos.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/09/solar_panels.jpg"><img class="size-large wp-image-13621 alignright" title="OLYMPUS DIGITAL CAMERA" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/09/solar_panels-1024x768.jpg" alt="" width="405" height="303" /></a>El término “economía” viene del griego oikos (casa) + nomos (administración), y vista la crisis, podemos afirmar sin tapujos que “la casa no ha sido demasiado bien administrada”, y sobre todo que los “economistas” (o al menos, la mayoría de ellos) no han querido reconocer que la lógica del crecimiento sin más y a costa de todo y de todos, del medio ambiente y de las personas, no genera por sí mismo bienestar social, ni desarrollo humano en un sentido amplio.</p>
<p style="text-align: justify;">Baleares es una tierra maravillosa que en los últimos 50 años ha sido capaz de atraer a millones de turistas y generar cientos de miles de puestos de trabajo, pero también precariedad, inequidad, abandono escolar, segundas y terceras residencias, millones de toneladas de residuos y consumos de energía y de recursos inasumibles para el ecosistema del que disponemos y del que dependemos.</p>
<p style="text-align: justify;">Por eso, cuando se habla de “cambio de modelo”, hay que detenerse a analizar qué intereses defiende quien enarbola alegremente esa bandera, ya que se puede ir en el sentido de “más de lo mismo” (por ejemplo, en el caso del turismo, “todo incluído” y “sol y playa”, con una temporada cada vez más corta e intensiva), o planteando una visión holística, transformadora, y pensando en las personas y el medio ambiente.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Crecimiento y “green jobs”</strong></p>
<p style="text-align: justify;">No podemos caer en la trampa del crecimiento económico que “todo lo arregla”, ya que la actual crisis demuestra que hemos vivido años de “vacas gordas” en los que no se han socializado esos beneficios, pero los poderes políticos y financieros sí quieren repartir el riesgo y las pérdidas. Hay que crecer, sí, pero en actividad productiva y en servicios que garanticen unas mejores condiciones de vida para la gente en equilibrio con el medio.</p>
<p style="text-align: justify;">El paro es la principal preocupación de la ciudadanía, y un terrible drama social que mina la autonomía de las personas. Se puede crecer mucho en servicios de atención (desarrollo de la ley de dependencia, economía de cuidados, redes públicas de 0-3 años en los municipios, etc.), así como en “green jobs”, en empleos verdes, ligados a la agricultura ecològica, la custodia del territorio y los espacios naturales, la rehabilitación de los edificios en clave de eficiencia energética, industria local ligada al desarrollo de las energías renovables, I+D&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Reconversión y cambio de modelo</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El turismo es y seguirá siendo el puntal de nuestra economía regional. Sin embargo, es necesario hablar de transición hacia ese “otro modelo”, y de reconversión. Además de ampliar la oferta turística hacia la cultura y el medio ambiente (más allá del “sol y playa”), es necesario abordar dos niveles de propuesta: por una parte, facilitar la reforma de hoteles obsoletos con la perspectiva de tener un sector hotelero “bajo en carbono” y con una oferta modernizada, de acuerdo además con la sensibilidad medioambiental que manifiestan muchos de los turistas que nos visitan.</p>
<p style="text-align: justify;">Necesitamos un sector hotelero que genere sinergias y “equilibrio” con otros sectores económicos, como la restauración y el pequeño comercio, la cultura y el ocio, la agricultura o la industria local.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>La tierra como sector estratégico</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Si la agricultura se ha convertido en un sector testimonial en nuestra comunidad, ha sido justamente por las disfunciones del actual modelo, que ha convertido a la tierra en un elemento de especulación. Hay demanda y posibilidades para que la tierra vuelva a ser un sector estratégico a nivel económico, humano y ambiental de primer orden. El papel de las instituciones y los municipios en este sentido es clave, promoviendo por ejemplo servicios de intermediación en el alquiler de tierras para jóvenes agricultores, dinamizando grupos de consumo, mercados locales de productos “kilómetro cero”, etc.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><strong>Economía y democracia</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El desastre de Fukushima ha puesto en evidencia que en el campo económico había ya demasiadas decisiones tomadas, a nivel mundial, sobre el futuro energético del planeta. Este tipo de decisiones, ni en lo local ni en lo global, pueden quedar al margen de la capacidad de decisión de las ciudadanas y los ciudadanos. Es necesario desarrollar herramientas de desarrollo y planificación basadas en la participación y el diálogo social amplio, de lo local a lo global, y tendientes a reducir la triple dependencia financiera, energética y alimentaria.</p>
<p style="text-align: justify;">En 2003 se utilizó el argumento de la falta de trabajo para tumbar a un gobierno que, desde la responsabilidad, había impulsado la ecotasa. Esto no vale en esta ocasión, porque a pesar de la crisis las previsiones turísticas son inmejorables, y deberíamos aprovechar la buena coyuntura para pensar no sólo en el hoy y ahora, sino en el mañana, y en llevar a la práctica ese cambio de modelo que todos quieren, pero que tan pocos se atreven a enunciar. La crisis ya no puede ser una excusa para no transitar hacia la equidad y la sostenibilidad, el único camino posible.</p>
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		<title>Economía solidaria en las biorregiones</title>
		<link>http://www.revistanamaste.com/economia-solidaria/</link>
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		<pubDate>Thu, 01 Sep 2011 20:58:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jonathan Dawson</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ecología]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Tierra]]></category>
		<category><![CDATA[comunidad]]></category>
		<category><![CDATA[economía]]></category>

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		<description><![CDATA[Las ecoaldeas individuales son demasiado pequeñas para escapar de la gravedad perversa de la economía global. Los límites de la mutualidad deben extenderse mucho más allá de los límites de la propia ecoaldea. Esto sólo es posible si se identifican conscientemente ecoaldeas, en la esfera económica, al menos, como pertenecientes a una familia de iniciativas mucho más grande que ellas mismas.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/09/campo_horizontal.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-13479" title="campo_horizontal" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/09/campo_horizontal.jpg" alt="" width="849" height="280" /></a>En contraste con la mayoría de las economías locales de todo el mundo, las ecoaldeas tienden a mostrar un nivel significativo y poco común de vitalidad. Uno ve las panaderías, teatros, tiendas y cafeterías que atraen a visitantes de todas partes. Quesos, vinos, frutas y verduras locales y de cultivo ecológico se combinan con una gran cantidad de alimentos de bajo impacto medioambiental. Talleres de artesanía en los que se producen hermosas cerámicas, textiles, tallas y velas. Florecen escuelas y centros de formación para niños y adultos. Editoriales, imprentas, fabricantes de paneles solares, tratamiento de aguas residuales diseñadores de sistemas, empresas de consultoría&#8230; en todas partes, hay evidencia de la vitalidad económica y la diversificación.</p>
<p style="text-align: justify;">Es una bonita historia, pero la realidad es un poco más complicada, y quizás, un poco menos impresionante de lo que parece. La mayoría de las ecoaldeas están íntimamente ligadas a la economía global destructiva que las rodea. La mayor fuente de ingresos de las ecoaldeas son ingresos que aportan los participantes en los cursos de formación que se organizan en su interior. Y los alumnos dejan grandes huellas ecológicas en forma de millas aéreas y emisiones de CO2.</p>
<p style="text-align: justify;">Las empresas de las ecoaldeas, al igual que el resto de la economía capitalista, depende de una cultura de consumismo que es muy superior a la satisfacción de necesidades básicas. A pesar de que las huellas ecológicas de las ecoaldeas son más bajas que la media, la mayoría siguen haciendo un uso bastante amplio de la producción industrial y de la distribución en masa de materiales de construcción, ropa, computadoras, líneas aéreas. Por otra parte, las reglas del mercado implican que sean los ricos quienes pueden permitirse el lujo de participar en los cursos que organizan y que sean los únicos que pueden comprar los maravillosos objetos hechos a mano que allí se hacen, dejando tras de sí una sensación de elitismo. Incluso las monedas alternativas de la comunidad &#8211; el Crédito en Damanhur (Italia) y el Eko en Findhorn (Escocia) &#8211; están vinculados a las monedas nacionales y finalmente, nadan o se hunden con ellas.</p>
<p style="text-align: justify;">Esto no aporta a mucho a los intentos de cambiar la forma de hacer las cosas, ni es un avance pionero hacia un nuevo paradigma del comportamiento económico. En efecto, es en el ámbito de la economía sobre todos los demás que a las ecoaldeas y comunidades intencionales les resulta más difícil ir a contra corriente. En lo económico, su pequeña escala, que es una gran ayuda en muchos otros ámbitos, es una grave limitación. En un mercado global tan fuertemente sesgado hacia los intereses de los grandes y poderosos, en el que los bienes producidos en masa acaban con los realizados artesanalmente con materiales locales materiales para satisfacer las necesidades locales (lo que pretendemos cuando hablamos de reducir la huella ecológica y de relocalizar la economía), ¿cómo pueden encontrar las ecoaldeas un camino realista para poner en práctica sus ideales?</p>
<p style="text-align: justify;">Los que se han acercado entre ellos han dado la espalda, en la medida que puedan, a la economía global. Por ejemplo, los residentes en la ecoaldea Tinker’s Bubble en Somerset (Inglaterra) limitan el uso de combustibles fósiles a la parafina para sus lámparas y al combustible para dos coches de propiedad comunal (para una comunidad de alrededor de 15 personas), mientras se busca ser autosuficiente en alimentos y construir sus propias casas utilizando materiales locales. Del mismo modo, el Club 99 vecinos de la ecoaldea alemana, Sieben Linden, es pionero en un estilo de vida de huella ecológica muy baja, reduciendo al mínimo las compras de la economía mundial. Ambas comunidades reducen su dependencia de los equipos motorizados a través del uso de caballos para ayudar en las tareas de uso intensivo de energía.</p>
<p style="text-align: justify;">Estas son experiencias importantes pero para bien o para mal, sabemos que esto no es un modelo que muchos vayan a comprar. Sin embargo, representan una estrategia para la evolución hacia una economía de estado estacionario (a menos que uno vea inevitable el colapso de la sociedad para volver inminentemente a un estilo de vida más o menos libre de combustibles fósiles).</p>
<p style="text-align: justify;">¿Hay, entonces, un término medio entre la integración en la economía mundial y cortar todos &#8211; o casi – los vínculos con ella? La identificación de este camino puede ser descrito como el Grial Santo económico de ecoaldeas y otros movimientos hermanos en la familia de la sostenibilidad. La buena noticia es que hay un precedente valioso de se puede pedir prestado.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong> Rescatar el movimiento cooperativo</strong></p>
<p style="text-align: justify;">De particular interés es la historia de un grupo de tejedores de Lancashire de la ciudad de Rochdale (Inglaterra) en la década de 1840. Frente a un mercado menos distorsionado y y dañino (aunque en menor escala) que el que experimentamos hoy en día, los tejedores trabajaban largas horas por poco dinero y se vieron obligados a hacer sus compras en la tienda de la compañía a precios inflados. El movimiento cooperativo que ellos ayudaron a crear se basaba en el principio de reciprocidad. Es decir, el apoyo entre los grupos que buscan romper su dependencia de los patrones explotadores. El éxito de las empresas de propiedad de los trabajadores es que utilizan sus beneficios para la puesta en marcha y el apoyo de otras empresas también propiedad de sus trabajadores. Ciento cincuenta años después, el movimiento cooperativo tiene una membresía de muchos millones de personas disfrutando de apoyo mutuo dentro de productores, consumidores, crédito, comercialización, salud, seguridad y muchas otras formas de cooperación.</p>
<p style="text-align: justify;">Dos características del movimiento cooperativo son especialmente importantes para los propósitos actuales. En primer lugar, mediante el otorgamiento de un voto por cada inversor (con independencia del total invertido por cada uno), que confiere los derechos democráticos en el ámbito económico, que generalmente es dominado por el capitalismo especulativo. En segundo lugar, y fundamentalmente, que permitió a los propietarios de las cooperativas tomar decisiones sobre la base de consideraciones que no sean la maximización del beneficio a corto plazo. Para los primeros cooperantes, estas preocupaciones eran en su mayoría de carácter social: la mejora de las condiciones de trabajo, mejor comida y el fortalecimiento de las comunidades. Hoy, además, nos gustaría añadir un fuerte énfasis en la protección y restauración ambiental.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Qué podemos tomar prestado para la economía de las ecoaldeas de la experiencia cooperativa? Hasta cierto punto, ya está en la base, existen numerosas empresas de propiedad cooperativa en existencia dentro de las ecoaldeas. Mi propia comunidad, Findhorn, ha creado una Sociedad Industrial de Previsión (una forma legal establecida en la primera pieza de la legislación cooperativa, en Inglaterra en 1852) para permitir a los miembros invertir en empresas e iniciativas de propiedad comunal. Más de un millón de dólares han invertido de esta manera los miembros de la comunidad, incluyendo una entrada de la tienda de la comunidad, la compra de los aerogeneradores y la inversión en vivienda asequible.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/09/vi%C3%B1a.jpg"><img class="alignleft size-large wp-image-13481" title="viña" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/09/vi%C3%B1a-1024x551.jpg" alt="" width="450" height="242" /></a>Sin embargo, en la economía globalizada de hoy, esto ya no es suficiente. Un paso más importante es reconocer que por separado, las ecoaldeas individuales son demasiado pequeñas para escapar de la gravedad perversa de la economía global. Los límites de la mutualidad deben extenderse mucho más allá de los límites de la propia ecoaldea. Esto sólo es posible si se identifican conscientemente ecoaldeas, en la esfera económica, al menos, como pertenecientes a una familia de iniciativas mucho más grande que ellas mismas.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Ecoaldeas que cultivan la biorregión</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Vamos a tomar un par de ejemplos que ilustran el tipo de alianzas de cooperación que se propone. Las ecoaldeas alemanas, Zegg y Linden Sieben, están fomentando el desarrollo de las redes de productores de alimentos ecológicos y los proveedores en sus propias regiones. En lugar de tratar de lograr la seguridad alimentaria y la plena autonomía dentro de sus comunidades, han ayudado a mejorar la capacidad de los productores locales para que les puedan servir productos para su uso y las necesidades de los numerosos visitantes que vienen a participar en sus cursos. La comunidad de Zegg también está involucrada en muchas otras iniciativas para fortalecer el tejido de su propia bio-región, incluyendo un sistema de intercambio de comercio local (LETS), campañas de promoción de productos de comercio justo, apoyo comunitario a la agricultura, una escuela libre, un café que actúa como centro de tolerancia frente a la extrema derecha y la violencia, los proyectos con refugiados y solicitantes de asilo, un jardín de infancia en el bosque, y todo tipo de actividades culturales.</p>
<p style="text-align: justify;">Un ejemplo definitivo de una ecoaldea involucrada en la actividad cooperativa, basada en la biorregión, es Ithaca en el estado de Nueva York. Ithaca trabaja en estrecha colaboración en materia de educación para la sostenibilidad tanto con la Universidad de Cornell y el Ithaca College. Su asociación con la universidad de Ithaca incluye el desarrollo de un plan de estudios en la &#8220;ciencia de la sostenibilidad&#8221; y el Ithaca College se ha comprometido a convertirse en &#8220;uno de los campus universitarios de primera clase en el país, introduciendo la sostenibilidad en todos sus aspectos.&#8221; Ithaca es un jugador importante en el desarrollo sostenible en el condado de Tompkins, cuyo objetivo es hacer de este el condado el más ecológico de los EE.UU. Comisiones asociadas con este ambicioso proyecto están trabajando en un proyecto de ciudad con coche compartido, un desarrollo urbanístico sostenible, la gestión de residuos y los círculos de la sostenibilidad en las escuelas.</p>
<p style="text-align: justify;">Este es el camino a seguir para las ecoaldeas que tratan de lograr una mayor autonomía de la economía mundial y para hacer una contribución a la aparición de las economías en estado estacionario. La metáfora de las ecoaldeas como la levadura que buscan levantar la masa de las biorregiones de su entorno hacia la sostenibilidad parece especialmente oportuna. Como hemos visto en los ejemplos anteriores, los primeros pasos en esta dirección ya son visibles: una, la necesidad de las ecoaldeas a identificarse como pertenecientes a algo más grande que ellas solas, y dos, la creación de alianzas con socios con los que pueden trabajar bioregionalmente.</p>
<p style="text-align: justify;">El tercer paso, en la actualidad menos desarrollado, consiste en la creación de lazos de reciprocidad económica específica. Este es un punto importante de crecimiento para las ecoaldeas y otras comunidades intencionales. Estamos limitados por la falta de recursos y socios nobles en la comunidad. Sin embargo, hay muchas personas y organizaciones que entienden que la asignación de capital de inversión que existe hoy en la actualidad en la economía mundial, en última instancia no sirve a nadie.</p>
<p style="text-align: justify;">La montaña a la que se enfrentaban los hombres y mujeres trabajadores de Lancashire hace un siglo y medio atrás no parecía menos intimidante que la montaña a la que nos enfrentamos hoy en día. Tenemos mucho que aprender de su ejemplo. Sólo mediante la creación de una economía alternativa de la solidaridad dentro de la cual seamos capaces de tomar decisiones sobre la base de criterios distintos a la maximización del beneficio a corto plazo, podremos liberarnos de la gravedad de la economía capitalista global. Esto toma un peso y un músculo que el movimiento de comunidades intencionales no está siendo capaz de configurar sin apoyo externo. Las asociaciones y alianzas definirán el camino a seguir.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Más información</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Jonathan Dawson ofrecerá un curso de Economía Social y Alternativa junto a Alberto Fraile, editor de Namaste.<a title="Info curso Gaia" href="http://www.revistanamaste.com/educacion-de-diseno-de-comunidades-sostenibles-en-son-rul-lan/"> En el Curso de Diseño de Comunidades Sostenibles de Gaia Education.</a> Entre los días 15 y 18 de septiembre en Son Rul·lan (Mallorca).</p>
<p style="text-align: justify;">Más información: 971 734 990</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Mallorca acoge un curso de Diseño en Permacultura</title>
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		<pubDate>Tue, 16 Aug 2011 16:49:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Revista Namaste</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Tierra]]></category>
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		<description><![CDATA[Mallorca va a acoger un curso de Diseño en Permacultura con destacados profesores internacionales y locales. Los alumnos recibirán una formación integral en diseño sostenible durante 16 días (del 27 de septiembre al 12 de octubre de 2011).]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/08/14_permacultura.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-13303" title="14_permacultura" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/08/14_permacultura-300x210.jpg" alt="" width="300" height="210" /></a>Mallorca va a acoger un curso de <a title="Articulo Permacultura" href="http://www.revistanamaste.com/la-permacultura-se-extiende/" target="_self">Diseño en Permacultura </a>con destacados profesores internacionales y locales. Los alumnos recibirán una formación integral en diseño sostenible durante 16 días (del 27 de septiembre al 12 de octubre de 2011).<br />
El australiano <a title="Bio Darren Doherty" href="http://www.permaculture.biz/education/darrenCV.php" target="_blank">Darren Doherty</a> y el norteamericano <a title="web Richard Perkins" href="http://www.integralpermanence.org/biography.html" target="_blank">Richard Perkins</a>, dos referentes internacionales en la materia, impartirán conocimientos teóricos y prácticos de diseño sostenible. Además, Julio Cantos, el permacultor más destacado de Baleares también se suma al equipo pedagógico que estará complementado por la también profesora de Permacultura Maria Svennbeck. Los cuatro profesores abordarán temas como métodos de diseño y estrategias para regenerar tierras y pueblos. Los alumnos obtendrán, tras 93 horas lectivas, un Certificado de Diseño en Permacultura.<br />
Además, expertos en diversas materias relacionadas con la sostenibilidad compartirán sus experiencias con los participantes. Por el curso pasarán: el diseñador Guillem Ferrer, el periodista Alberto Fraile, el biólogo Toni Font, la bióloga evolucionista Elisabet Sahtouris, el constructor Miquel Ramis, el equipo de Slow Food y otros.<br />
<a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/08/permacultura-gente.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-13304" title="permacultura - gente" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/08/permacultura-gente-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>El curso se desarrollará en la finca <a title="Web Ecocenvivencias" href="http://www.frantarantino.com/es/ecoconvivencias.html" target="_blank">EcoConvivencias</a> ubicada en Esporles (Mallorca), en las montañas de la &#8220;Serra de Tramuntana&#8221;, declarada recientemente Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.<br />
El curso está impulsado por la <a title="web OWF" href="http://www.openworldcafe.com/xn/detail/2084144:Event:26983?xg_source=activity" target="_blank">Open World Foundation</a>.</p>
<p><a title="Dossier PDC Mallorca" href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/08/PDC_Mallorca_2011_Espanol_vs.110811-3.pdf" target="_self">Programa completo del curso en español: clic aquí.</a></p>
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