Retomando nuestro poder con la bioconstrucción

La Finca Ecoconvivencias ofrece los siguientes cursos de bioconstrucción:

Curso de Invernadero de Caña – Del 6 al  10 de febrero 2013.
Curso de Water Seco de Compost – Del  21 al 26 de febrero de 2013.

Más información e inscripciones

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Cuando hablamos de conceptos como Permacultura, cuidar de la tierra, crear un mundo más sostenible, etc…indudablemente uno de los aspectos intrínsecos es el de “cobijo” o casa. La bioconstrucción y la ecoconstrucción tratan de satisfacer esta necesidad tan básica a todos los seres, para primero poder sentirnos seguros y después poder desarrollarnos en otros aspectos y facetas de nuestro ser; de forma armónica y respetuosa con el medio ambiente. El enfoque de la vivienda desde la bioconstrucción tiene varios ángulos importantes:

Los materiales que se utilizan
Se utilizan materiales naturales, locales y que sean saludables para las personas y para el medio. Estos dependerán del entorno en el nos encontremos; no todos los materiales naturales y ecológicos van a estar en la zona donde habitamos. La coherencia nos guiará para escoger  aquéllos autóctonos. Unos ejémplos de materiales naturales para la bioconstrucción son: la paja, diferentes tipos de piedra, barro-adobe, madera (de distintos árboles o de ágave), caña, bambú, varas de avellano, celulosa, lana, cáscaras de avellana, conchas de mejillón….y más que rescatemos de la construcción vernácula, usos tradicionales y nuestra imaginación y experimentación.

¿Por qué decidímos utilizar materiales locales?
Por una parte los materiales locales no necesitan casi transporte, con lo que reducimos emisiones de CO2 y la huella ecológica de nuestra construcción será mucho menor.
Por otra parte, cuanto más naturales sean y menos procesados estén, más económicos y ecológicos serán.
Si podemos proveernos directamente de nuestros materiales recolectándolos en nuestro terreno o área es ideal. Para ello hay que ser conscientes y cuidadosos de cómo y dónde los extraemos, para evitar que al final nuestro impacto sea negativo y dañino.
El hecho de recoger nuestros propios materiales nos permite tener un mayor acercamiento a la naturaleza, profundizar en el contacto y conocimiento con todos sus elementos y seres;  poder llegar a sentirnos parte integrante de ella. Este conocimiento directo y profundo, también de los materiales y sus cualidades, nos permitirá que el trabajo con estos se parezca más a una colaboración entre ambos (persona y materia prima). Nos mostrarán cómo podemos utilizarlos de la mejor manera y proporcionarles los cuidados y mantenimiento que requieren.

Otro aspecto importante, además del impacto que podamos tener en la obtención de los materiales y creación de la obra, es el impacto después de la construcción. Idealmente, nuestra huella tendría que ser nula o mínima. Intentar que sí hemos adquirido algunos materiales con embalajes, estos sean compostables, como paquetes de cartón, papel, o cuerdas de fibras vegetales… e intentaremos evitar los plásticos y otros residuos no orgánicos.

Que nuestras construcciones estén integradas en el entorno
Así, con el paso de los años (décadas o siglos) cuando ya no sean más habitables, puedan ser reintegradas en la naturaleza de donde vinieron y así cerrar el ciclo. Por ejemplo, las construcciones de adobe, de paja o de caña, podrán desmontarse, deshacerse y convertirse en compost y materia del suelo. Dando vida a la máxima: “nada se destruye todo se transforma”.

Después está el factor de sostenibilidad humana. En la bioconstrucción trabajamos a escala humana. Más que hacer construcción pasamos a hacer artesanía. Es asequible a todos, cualquier persona puede aprender técnicas muy básicas y sencillas y con la ayuda de unos pocos amigos o vecinos realizar su proyecto.
Por una parte, nos empoderamos como personas, redescubriendo nuestra capacidad y habilidad para cubrir nuestras necesidades más básicas, en este caso la del cobijo.
Y por otra parte, nos empodera como comunidad, haciéndonos volver a prácticas y valores de colaboración, de compartir esfuerzos, conocimientos y tiempo.
De esta manera podremos vivir mejor la crisis existente, que no es solo económica, sino también ecológica, social y cultural, convirtiéndola en una gran oportunidad.
Retomando el control y la responsabilidad sobre nuestros recursos y la gestión de nuestras vidas, y no dejarlas en manos de constructóoas y bancos-hipotecas. Podemos conseguir hogares y construcciones más saludables, ecológicas, económicas y humanas, y hacerlas a nuestro gusto.

La Finca Ecoconvivencias ofrece los siguientes cursos de biocontrucción:

 

Curso de Invernadero de Caña – Del 6 al  10 de febrero 2013.
Curso de Water Seco de Compost – Del  21 al 26 de febrero de 2013.

Más información e inscripciones

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Permacultura, diseño basado en patrones naturales

 

La permacultura tiene como objetivo la integración armoniosa de los seres humanos y otras formas de vida en paisajes agrícolas productivos y entornos socialmente justos que producen resultados económicos que tienen sentido. Mediante la observación y la reflexión sobre patrones en la naturaleza, la permacultura es un sistema de diseño que busca construir interconexiones funcionales que permitan la eficiencia energética y de gran rendimiento. ¿Suena como un trabalenguas? ¡Es todo un tema!.

El término “permacultura” fue acuñado por Bill Mollison y David Holmgren en los años 70 para dar nombre al sistema de diseño que idearon después de pasar tiempo en el bosque en busca de soluciones a la contaminación que veían a su alrededor. La palabra está compuesta por “permanente” y “agricultura” y mira a la naturaleza para que nos enseñe cómo producir nuestros propios alimentos de una manera sostenible, no contaminante. En estos días, la permacultura es generalmente considerada como una “cultura permanente” – tomando en cuenta temas sociales y ambientales. Nos fijamos en el uso de energía, la economía, las construcciones, etc, y mira que rediseñar todos los aspectos de nuestras vidas utilizando los patrones naturales que organizan los sistemas naturales que nos rodean.

¿Qué hace que el diseño de permacultura sea diferente de otros sistemas de diseño basados en la ética y que utilizan los principios tomados de la naturaleza?. La ética se resume en cuidado de la tierra, la gente y la participación equitativa. Los principios se basan en la observación de la naturaleza y los diseñadores de permacultura tratan de imitar a la naturaleza en sus diseños. Conectando a las personas dentro de la comunidad, la permacultura trata de ofrecer una forma divertida e inspiradora para las personas de comprometerse con el cumplimiento de sus propias necesidades utilizando los recursos disponibles a su alrededor.

Cursos de Diseño de Permacultura

La permacultura tiene un enfoque de diseño holístico, y con esto en mente lo primero para entender acerca de esta región mediterránea es que hay maneras de reducir la velocidad del agua y almacenarla en las tierras. Podemos leer sobre el mismo paisaje que no era un paisaje seco, ya que las características del terreno son redondeadas, un claro signo de una larga historia de humedad. En efecto, los bosques latifoliados mixtos que se encuentran en España y Portugal, igualan en biodiversidad a las selvas tropicales. Es importante comprender plenamente la ecología de un lugar, el potencial de un lugar, antes de acercarte a la tierra con tus ideas. Mediante la comprensión de las limitaciones y malos entendidos implícitos en los enfoques modernos de la agricultura, los permacultores se centran en la creación de sistemas que no se basan en gran medida en aportaciones externas y tratar de producir lo que realmente se necesita a nivel local.

Mediante la construcción de reservas de un suelo sano (mucho del cual se ha perdido con años de lluvias cortas) pueden suceder cosas que no parecían posibles anteriormente en esta isla. Eso es de lo que este sistema de diseño trata, de ver oportunidades en vez de obstáculos. No importa dónde vayas hoy en el planeta, la gente están sufriendo de cosas similares. La falta de una buena comida, la pérdida de suelo, la contaminación, la escasez de agua, las enfermedades y las epidemias los bajos salarios, la falta de confianza en sí mismos, la desintegración de la comunidad. La lista es interminable. Lo irónico es que las soluciones están ahí, y son a menudo vergonzosamente simples. La permacultura trata de conectar los puntos que nos permitan satisfacer nuestras necesidades de forma natural con el menor esfuerzo posible.

Otro elemento importante para la formación consiste en la construcción de una gran comunidad de personas con una visión compartida en torno a la creación de los cambios positivos que desean ver en sus comunidades para continuar este importante trabajo después del curso. En un entorno diverso y solidario del curso, los participantes llegan a experimentar un ambiente de aprendizaje diseñado para satisfacer las necesidades de nuestros diferentes estilos de aprendizaje, muy diferente a la mayoría de nuestras experiencias de la escuela!

Estudiando una amplia gama de estrategias ecológicas para el manejo de tierras destinadas al clima local y las condiciones culturales, los estudiantes completan una serie de diseños de grupo para llegar realmente familiarizarse con la forma de evaluar la tierra y elaborar sistemas de seguimiento integrados que puedan satisfacer sus necesidades de alimentación, vivienda, negocios, etc, mientras que restablecen la tierra a la abundancia. Este es un tiempo de presión para la región Mediterránea, que está pasando por un proceso de desertificación lento. Es un paisaje normalmente mal entendido y muy motivante para trabajar ya que tiene más potencial que la mayoría de los climas del planeta!

En los cursos PDC se realizan actividades diarias de prácticas para profundizar y ampliar los conocimientos del curso, los participantes tienen la oportunidad de practicar construcción natural, diseño de bosque comestible y su establecimiento, entre otras muchas cosas, mientras simplemente viven juntos en un entorno bello. Al final del curso, habremos hecho un largo recorrido juntos! Además de disfrutar de un montón de diversión, los estudiantes tendrán claro cómo evaluar y diseñar sistemas que benefician a sí mismos y a los ecosistemas naturales en los que se encuentran, confiado en cómo el diseño de Permacultura encaja en su vida y con los recursos necesarios para seguir aprendiendo e investigando cualquier área de este amplio estudio.

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En octubre de 2012 , el consultor y profesor de Permacultura Richard Perkins, regresa a Mallorca para acoger el segundo PDC residencial completo en la finca Ecoconvivencias, en Esporles. Richard trabaja con diversos clientes, desde empresas con pequeñas parcelas hasta grandes granjas comerciales en todas las zonas climáticas más importantes del mundo. Lo que el Curso de Diseño de Permacultura internacionalmente acreditado (PDC) ofrece es un cambio de vida intensivo de 2 semanas de duración donde los estudiantes aprenden a aplicar el diseño de permacultura a su propia situación y a la de su comunidad.

Junto con Richard Perkins, será profesor del curso Julio Cantos, conocido permacultor con más de 20 años de experiencia y que nos enseñará, entre otras cosas, los detalles del diseño del bosque comestible, una de sus especialidades.

Ecoconvivencias es una finca en Mallorca que se está desarrollando como un lugar de demostración de permacultura. Durante el curso en octubre, los estudiantes diseñarán los aspectos de la tierra que realmente se establecerán durante el curso o en el futuro cercano, una fantástica oportunidad de participar con uno de los proyectos pioneros en sostenibilidad en Mallorca.

Más información: Ecovivencias.

 

Permacultura, sostenibilidad y empleo.

La asociación PermaMed organiza un curso de Diseño en Permacultura en Mallorca que comienza el 31 de marzo de 2012. Mas información aquí

La permacultura es una metodología de diseño ambiental, esto hay que tenerlo bien claro, a veces se la asocia con técnicas específicas o con una forma de agricultura y nada más, pero en realidad se trata de un sistema para diseñar espacios humanos sostenibles en el tiempo, este sistema de diseño se basa en una ética y unos principios, principios de la ecología que de hecho son las leyes que las rigen la vida en la tierra. Solo adaptándonos a esas leyes de la naturaleza podemos vivir en armonía con nuestro entorno. Si nos saltamos las leyes, como cualquier infractor, al final nos toca pagar, quizás no lo paguemos los infractores mismos pero si nuestros hijos. Estamos dejando una herencia un tanto envenenada a nuestros herederos: residuos nucleares, acuíferos repletos de fertilizantes y pesticidas, tierras infértiles, mares sin peces y contaminados, etc. Paradójicamente, al mismo tiempo somos capaces de desarrollar técnicas de gran eficiencia ecológica y social, como sistemas naturales de depuración de aguas, bioconstrucción, sistemas agrícolas sumamente eficientes, etc.

En Permacultura diferenciamos diseño de técnología. Las normas de diseño son universales, las técnologías son específicas de un tema, de una zona, o incluso de un espacio concreto o unas circunstancias, ambientales, humanas, por ejemplo tiene que ver con lo que hace el vecino…

 

Las técnologías que usamos los permacultores son las que son eficientes en equilibrar ecología y economía. En la arquitectura de nuestros entornos, usamos la bioconstrucción, la bioclimática, materiales ecológicos, sistemas de aguas basados en la recogida, el uso eficiente, la reutilización y depuración para devolverla al ciclo en el mismo estado o parecedi al que la recogimos. En agricultura aplicaremos la biodinámica, la agroforestería, la aquapónica, etc. A veces se confunde permacultura con un tipo de agricultura semi silvestre. La permacultura en su origen se definió como un sistema “agrosilvopastoril”, un sistema de producción de alimentos complejo, compuesto mayoritáriamente por especies plurianuales que no necesitaban del arado, un paisaje comestible, orientado tanto a la comercialización como al autoconsumo. Esa seria una de las definiciones de perma-cultura, cultivos permanentes. ¡Pero no solo es eso! No, no solo no es eso, sino que es mucho más, se puede definir como una gestión sostenible de las áreas de influencia del ser humano.

 

El objetivo, es crear una sociedad humana sostenible, duradera, permanente, y como toda sociedad, su base económica es la alimentación, para ello hay que crear sistemas agrícolas, forestales y ganaderos que produzcan sin hipotecar nuestro futuro, pero también incluye, nuestras fuentes de energía, provisión de agua, viviendas, educación, economía, organización, etc.

 

“Lo que los permacultores están haciendo es la actividad más importante que ningún otro grupo está haciendo en el planeta.No sabemos cuáles van a ser los detalles de un futuro verdaderamente sostenible,pero necesitamos opciones, necesitamos personas experimentando todos tipo de posibilidades y los permacultores son uno de los grupos cruciales que lo están haciendo.”David Suzuki.

 

Podemos hacerlo mejor de cómo lo hemos hecho hasta ahora, desde principios del siglo XX tenemos el concepto de ordenación territorial, un paso más avanzado sería hacerlo de una forma ecoeficiente. Construir productos con una obsolescencia programada y que generen residuos, unas viviendas que no sean eficientes y con una vida útil muy corta, un sistema educativo que no promocione la creatividad, la sociabilización de la información, la cooperación, etc. son la base de nuestra ruina como sociedad.

La permacultura diseña  y gestiona espacios, entornos tanto grandes como pequeños, se trata solo de escala, una finca, una terraza, una isla… Mallorca es como una perla flotante en un mar muy concurrido. Es un espacio muy bien definido, siendo isla, tenemos visión de sus límites, de sus recursos. Una gestión muy compleja, pero no por eso no hay que trabajar, requiere un esfuerzo colectivo, de toda la ciudadanía. Consensuar un futuro realizable, quizás deberíamos responder a la pregunta: ¿Qué clase de futuro queremos tener? ¿Como nos gustaría vivir en 10, 20, 100 años? 100 años parecen muchos pero el tiempo vuela. No nos conviene perder el tiempo ni en pesimismo ni en inactividad, hay que participar, tener iniciativas, ser creativos, participativos, etc. Todos tenemos cualidades increíbles que podemos potenciar y compartir.

Actualmente en Mallorca hay un movimiento social con inquietudes. La crisis es una oportunidad para cambiar las cosas que no funcionan, podemos reinventar un modelo económico y social, desde arriba es muy complicado, todo movimiento social tiene una base popular, somos lo que creemos, nuestra educación convencional no tuvo en sus objetivos la creatividad, más bien ha seguido una doctrina de la memorización y del individualismo. Pero eso ya hace un tiempo que está cambiando, existen programas educativos que fomentan la participación y la cooperación, un huerto en el colegio es un elemento muy importante, es una forma de estar en contacto con los ciclos de la naturaleza y con la conciencia en la producción de la comida

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En octubre de 2012 , el consultor y profesor de Permacultura Richard Perkins, regresa a Mallorca para acoger el segundo PDC residencial completo en la finca Ecoconvivencias, en Esporles. Richard trabaja con diversos clientes, desde empresas con pequeñas parcelas hasta grandes granjas comerciales en todas las zonas climáticas más importantes del mundo. Lo que el Curso de Diseño de Permacultura internacionalmente acreditado (PDC) ofrece es un cambio de vida intensivo de 2 semanas de duración donde los estudiantes aprenden a aplicar el diseño de permacultura a su propia situación y a la de su comunidad.

Junto con Richard Perkins, será profesor del curso Julio Cantos, conocido permacultor con más de 20 años de experiencia y que nos enseñará, entre otras cosas, los detalles del diseño del bosque comestible, una de sus especialidades.

Ecoconvivencias es una finca en Mallorca que se está desarrollando como un lugar de demostración de permacultura. Durante el curso en octubre, los estudiantes diseñarán los aspectos de la tierra que realmente se establecerán durante el curso o en el futuro cercano, una fantástica oportunidad de participar con uno de los proyectos pioneros en sostenibilidad en Mallorca.

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Entrevista a Jane Hera

“La Tierra es nuestra madre y es sagrada”

 

Jane Hera ha sido la encargada de impartir cursos  de permacultura y resolución de conflictos en la ecoaldea de Findhorn (Escocia) durante varios años. Esta ecoaldea es uno de los laboratorios de convivencia humana más importantes del planeta. Allí se están experimentando alternativas sobre agricultura, crecimiento personal y ecología verdaderamente revolucionarias.
Jane comenzó a experimentar la permacultura en 1990. Paralelamente ha desarrollado su trabajo en escucha profunda, facilitación de grupos y ecología profunda. Pronto llegó a la conclusión de que estos caminos dicen lo mismo de formas distintas: la importancia del cuidado de la tierra y el cuidado de las personas.

La asociación PermaMed organiza un curso de Diseño en Permacultura en Mallorca que comienza el 31 de marzo de 2012. Mas información aquí

Cada vez nos escuchamos menos. Tu propones la escucha profunda. ¿En qué consiste?

Está basado en el trabajo inventado por un americano llamado Harvey Jackins en los años 50. Observó que solemos intentar parar a la gente cuando está sanándose a su manera. Es lo mismo que en la permacultura cuando abrimos la tierra y llegan las  “malas hierbas” para proteger la tierra del sol y de la lluvia. Pero los humanos las quitan constantemente. Estamos inhibiendo el proceso de sanación de la naturaleza. Harvey Jackson dice que lo mismo ocurre con los seres humanos. Si alguien se hace daño y necesita llorar, le decimos: “No, no llores” (especialmente a los hombres). Y su flash de inspiración fue: ¿Cómo sería si dejáramos que la gente haga esas cosas? Él aportó la idea que el llorar no es el dolor, es lo que sana el dolor. Y que la risa no es la vergüenza o el miedo, es la sanación de la vergüenza o del miedo. La rabieta no es el enfado, es la sanación del enfado. El bostezo no es el aburrimiento, es la sanación del aburrimiento. Observando a la gente, el vio que si no se interrumpe la sanación natural, esta ocurre. Y si se le da muy buena atención -no sólo no interrumpir pero crear una atmósfera dónde se siente la persona escuchada, segura y a gusto-, que esa sanación se acelera. Tuvo la idea de turnarse: tú me das atención, me escuchas y yo me puedo sanar, y luego nos cambiamos, yo te doy atención para que te puedas sanar.

Tu trabajo está basado principalmente en la ecología profunda y en la permacultura. ¿Cómo entiendes tú la ecología profunda?

Tiene mucho que ver con las religiones antiguas. Por ejemplo con las prácticas sagradas de las Islas Británicas antes de la llegada de los cristianos, incluso antes de la llegada de los celtas. En este caso la palabra religión es demasiado formal. Era la sabiduría de observar las estaciones, y de vivir a su ritmo, celebrarlas, observar las energías de las estaciones del sol, de la luna, del planeta. La Tierra es nuestra madre, es sagrada, y debemos cuidarla.

¿Cómo crees que podemos cambiar la estructura establecida en el mundo de la agricultura industrial?

Yo estuve viviendo una temporada en África del Este, y mi marido entonces era un agricultor. Me sentía incómoda con el imperialismo agrícola que se extendía a través del Banco Mundial a los agricultores de Sudán. Pero no sabía porqué estaba incomoda con eso. Cuando descubrí la permacultura, fue una afirmación para mi. Me confirmó que lo que esta gente estaba haciendo con sus semillas híbridas de importación, sus fertilizantes y sus tractores era completamente inadecuado. Y cuando me crucé con la permacultura, me di cuenta que los conocimientos eran de sentido común y que siempre lo había sabido pero no había encontrado la forma de articularlo. La permacultura me hizo sentir mucha fuerza, me abrió la posibilidad de enseñarla instantáneamente porque sentía que resonaba conmigo.
Creo que podemos cambiarla porque la gente ya no quiere el tipo de comida que consiguen en los supermercados, quiere aprender a cultivar sus plantas, sus lechugas. Quiere aprender cómo reducir la cantidad de agua que utilizan. Quiere aprender a utilizar la energía de forma más eficiente, quiere apoyar el comercio justo. Creo que los conceptos que aporta la permacultura caen en tierra fértil. Mucha gente está preparada para encontrar un sistema que les permite hacer algo realmente alternativo Estamos destrozando nuestro planeta, pero mucha gente se pregunta ¿qué puedo hacer yo como individuo? La permacultura, al estar está basada en actitudes, y no sólo en acciones como reciclar y coger la bici en vez del coche, está respondiendo a una necesidad muy profunda de la gente.

Mucha gente habla de sostenibilidad y ecología, sin embargo muy poca gente sabe lo que es la permacultura. ¿En qué consiste?

El significado original de la palabra permacultura era agricultura sostenible y ahora significa cultura sostenible. Fue creada hace unas décadas por Bill Mollison y David Holmgrem en Australia. Ambos creían que el mayor daño que le estábamos haciendo a nuestro planeta era la agricultura. Al final de la segunda guerra mundial las fábricas que se dedicaban a elaborar bombas se reconvirtieron en fábricas de productos químicos. En ese momento comenzó una forma de hacer la guerra con el suelo, una guerra contra la Tierra. También se dieron cuenta de que el único modelo de sistema sostenible es la naturaleza, así que decidieron crear esa palabra con perma de permanente y cultura de agricultura, para hablar de una forma de agricultura sostenible. Luego se dieron cuenta que se tenían que fijar en la cultura entera, no solo la agricultura.
La permacultura siempre empieza en la ética. Tiene un triángulo de tres éticas, llamadas cuidado de la tierra, cuidado de las personas, y la tercera compartir a partes iguales. Lo que sobra en el planeta, ya sea información, comida o agua es necesario que lo compartamos entre todos, en vez de que algunos lo acumulen y a otros les falte.

¿Y la forma de hacer eso es imitar a la naturaleza?

Consiste en imitar los principios de la naturaleza, no necesariamente imitar la naturaleza. Por ejemplo, en la naturaleza, en un lugar podemos ver varios tipos de plantas creciendo juntas. Podemos copiar ese patrón, pero quizás las plantas que nosotros plantemos serán otras, que sean útiles para nosotros o comestibles. Cogemos los patrones de la naturaleza y los volvemos a diseñar para que puedan satisfacer nuestras necesidades.
Los patrones se repiten varias veces en varios lugares. Por ejemplo, el patrón de las venas dentro del cuerpo es el mismo que el de los recorridos del agua en el paisaje, también es el mismo patrón que tienen los árboles. Hay muchos patrones que son inherentes en la naturaleza, y los podemos copiar.

¿Qué podemos hacer para colaborar con la naturaleza?

Bill Molison propuso cinco actitudes. La primera dice “Trabaja con la naturaleza, no en su contra”. Es decir, colabora y copia la naturaleza. Por ejemplo, si la naturaleza trabaja en sucesión, cuando abrimos y preparamos la tierra, la tierra rápidamente intenta cubrirse con lo que llamamos malas hierbas que intentamos arrancar. Pero es un intento de la tierra de cubrirse porque no le gusta estar desnuda, y vienen las plantas a preparar la tierra para que puedan crecer los árboles. Si dejamos a la tierra tranquila, siempre se convertirá a través de sucesiones en un bosque, el tipo que sea más adecuado para esta zona. Si trabajamos con esto en vez de hacer monocultivos, etc, trabajamos con la naturaleza y no en contra.
Otra actitud es: “El problema es la solución”. Intentamos dar la vuelta a las cosas. Si vives en un lugar con mucho viento puedes poner molinos de viento y así conseguir la electricidad sin tener que traerla de fuera. El problema se convierte en una solución.
La tercera actitud es: “El menor esfuerzo para un efecto mayor”. Es una cuestión de observar en vez de llegar y hacer algo deprisa. Antes de actuar hay que mirar para ver cómo se puede hacer la menor aportación posible y conseguir el mayor efecto posible. Por ejemplo, en Inglaterra, todos los bordes de ríos se erosionan mucho porque la agricultura quitó los árboles y llevó los cultivos hasta el mismo borde de los ríos. Entonces, se pierde mucha tierra cada vez que llueve. Así que es necesario volver a plantar árboles en los bordes de los ríos, lo cual supone mucho trabajo. Pero si vamos al origen del río y plantamos árboles allí cuyas semillas son transportadas por el agua, hemos hecho un esfuerzo pequeño pero con el paso del tiempo los efectos pueden ser muy grandes.
La cuarta idea es que en teoría el rendimiento de cualquier sistema es ilimitado. Por ejemplo, si tenemos un monocultivo, cosechamos tantos kilos por hectárea. Este es el rendimiento. Pero si cultivamos manzanas y plantamos espárragos entre los manzanos, la cosecha de manzanas puede bajar un poco, pero tenemos la cosecha extra de espárragos. Sumamos las cosechas. Cuantas más cosas podemos meter en un sistema, más rendimiento conseguimos, lo cuál hace que sea ilimitado. Hay gente que se molestan mucho con esta actitud porque dicen que debe haber un límite. Pero los límites están en nuestra imaginación. Se trata de imaginar que siempre podemos aportar algo nuevo dentro de un sistema, tanto si es un sistema de producción de fruta como si es un grupo de personas trabajando juntas, siempre se puede meter algo más para que crezca el resultado.

La quinta actitud es la creencia de que cada elemento del sistema está trabajando siempre para crear el entorno que necesita. Los algarrobos sueltan semillas de algarrobo que se desintegran para crear una tierra muy rica. Los árboles fabrican su propia tierra. Podemos observar lo que hacen los elementos en la naturaleza y ver cómo podemos utilizarlo para nuestro beneficio. Las gallinas, por ejemplo, rascan y pican la tierra y dejan sus heces, dejando la tierra lista para que la podamos utilizar. Viendo eso, podemos poner las gallinas en el lugar donde queremos cultivar el huerto y pedirles que hagan el trabajo para nosotros. Cada ser vivo convierte el entorno para cubrir sus propias necesidades y podemos utilizar los elementos del sistema para ayudarnos en nuestro trabajo.

¿Cuáles son los principios de la permacultura?

Todos los diseñadores tienen sus principios, pero básicamente están de acuerdo con la idea de eficiencia energética y del incremento de la diversidad. Uno de los principios con los que trabajamos es ser siempre conscientes del sol, de dónde se encuentra. En el hemisferio norte deberíamos construir todas las casas cara al sur, teniendo la mayoría de las ventanas al sur y pocas al norte. Otro principio de eficiencia energética es poner agua en frente de nuestros edificios para que se refleje más sol. Hay muchos ejemplos de eficiencia energética.
Otro principio es lo que llamamos el modelo de zonas. Por ejemplo, cultivaremos las hierbas y las verduras y todo lo que hemos de visitar frecuentemente, más cerca de la casa. También pondremos las gallinas cerca, no tan cerca porque hacen mucho ruido pero les visitaremos cada día, así que tienen que estar a mano. Pondremos los árboles que cultivamos para la leña más lejos porque no nos hace falta visitarlos cada día, pero pondremos la leña cerca. Se trata de colocar bien todos los elementos en el sistema en relación con la necesidad que tienen de servicio y cuanta cosecha nos requieren. De esta manera también utilizamos nuestra energía de forma más eficiente.
Trabajamos con la idea de 5 zonas o 6 (la zona 0 es la casa o el centro de actividades): La zona 1 es la más cercana, es el huerto, las hierbas, la leña. La zona 2 son las gallinas, los arbustos fruteros, pequeño estanque. La zona 3 es dónde quizás tengamos las patatas, los cultivos más grandes. Tendremos las lechugas en la zona 1, pero los cultivos más grandes pueden estar más lejos porque no los cosechamos tan a menudo. Podemos tener allí árboles fruteros o de frutos secos. La zona 4 sería con árboles más grandes, para leña por ejemplo. También si tenemos animales grandes en el sistema (vacas, etc.) La zona 5 es la naturaleza salvaje. Es una zona que no tocamos porque todo lo que hemos de aprender está en los sistemas naturales y debemos proteger la naturaleza por encima de todo. Deberíamos diseñar todos nuestros sistemas de tal forma que siempre haya un lugar en nuestro terreno que no cultivamos, incluso en un lugar pequeño. Un sitio salvaje que nos enseñara.
Tenemos la idea de zonas y luego tenemos la idea de factores. El sol y la lluvia y el viento atraviesan nuestras zonas y vemos por ejemplo que el sur es el mejor lugar para cultivar ciertas cosas porque hay más sol, y en el norte podemos cultivar cosas que crecen bien en la sombra. Cuando creas el mapa de tu terreno, o de ti mismo o de tu organización con zonas y factores, te indica dónde has de poner todos los elementos. En la permacultura inglesa, hemos inventado otra zona que llamamos la zona 00 que es el yo, la persona. Esta es la zona dónde observamos los factores limitantes dentro de uno mismo. Por ejemplo, en Escocia hemos perdido la mayor parte de nuestros bosques. Sólo queda el uno por ciento del bosque original. Eso es porque hemos cortado los árboles para fabricar naves de guerra y los hemos sustituido por ovejas en el campo. Podríamos intentar plantar árboles y ponerles protección para impedir que las ovejas se los coman, otra vez supone mucho trabajo plantar árboles. O podemos poner vallas para delimitar zonas extensas y quitar las ovejas y los ciervos de la zona y dejar que el bosque se regenere por si mismo. Porque el factor limitante en este caso es que las ovejas se comen todos los planteles. Si lo eliminamos, el problema se soluciona. Tal vez hemos de ayudar un poco, plantar algunos árboles, pero la idea de diseñar eliminando el factor limitante es otra vez el menor esfuerzo para el mayor efecto, fijándose más en lo que hemos de parar de hacer en vez de lo que hemos de hacer. Lo mismo ocurre cuando nos observamos a nosotros mismos, los seres humanos, con todo el estrés, el dolor y el condicionamiento que nos ha llegado, el factor limitante a menudo es la creencia que tenemos de cómo nos hemos de comportar, de lo que hemos de hacer y de qué nos gusta realmente. La zona 00 es sobre la aplicación del diseño de permacultura con nosotros mismos, eliminando las limitaciones para permitirnos trabajar con el sistema entero.

¿Es la permacultura una forma de espiritualidad?

Bill Mollison, el cocreador de la permacultura, siempre ha tenido antipatía hacía la noción de la espiritualidad. Se ha pasado mucho tiempo trabajando y viviendo con los aborígenes, que son gente muy espiritual, pero siempre ha negado la presencia de cualquier cosa espiritual dentro de la permacultura. Pero para mí, seguir los caminos de la permacultura es una forma de estar profundamente conectada con el flujo de la vida. Así que para mí, ha sido una parte de mi práctica espiritual. Pero no es inherente a la creación original de la permacultura, que es acerca del diseño, de utilizar nuestra mente, analizar, observar los sistemas. Son conceptos que no son espirituales, pero para mi lo son. Hay un pequeño debate dentro del movimiento de la permacultura acerca del lugar de la espiritualidad.

 

La asociación PermaMed organiza un curso de Diseño en Permacultura en Mallorca que comienza el 31 de marzo de 2012. Mas información aquí

Mallorca acoge un curso de Diseño en Permacultura

Mallorca va a acoger un curso de Diseño en Permacultura con destacados profesores internacionales y locales. Los alumnos recibirán una formación integral en diseño sostenible durante 16 días (del 27 de septiembre al 12 de octubre de 2011).
El australiano Darren Doherty y el norteamericano Richard Perkins, dos referentes internacionales en la materia, impartirán conocimientos teóricos y prácticos de diseño sostenible. Además, Julio Cantos, el permacultor más destacado de Baleares también se suma al equipo pedagógico que estará complementado por la también profesora de Permacultura Maria Svennbeck. Los cuatro profesores abordarán temas como métodos de diseño y estrategias para regenerar tierras y pueblos. Los alumnos obtendrán, tras 93 horas lectivas, un Certificado de Diseño en Permacultura.
Además, expertos en diversas materias relacionadas con la sostenibilidad compartirán sus experiencias con los participantes. Por el curso pasarán: el diseñador Guillem Ferrer, el periodista Alberto Fraile, el biólogo Toni Font, la bióloga evolucionista Elisabet Sahtouris, el constructor Miquel Ramis, el equipo de Slow Food y otros.
El curso se desarrollará en la finca EcoConvivencias ubicada en Esporles (Mallorca), en las montañas de la “Serra de Tramuntana”, declarada recientemente Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El curso está impulsado por la Open World Foundation.

Programa completo del curso en español: clic aquí.

“Premio Nobel” de ecología para un permacultor mexicano

No todo el mundo lo sabe, pero existe un premio parecido al “Nobel” de Ecología. La última edición la ha ganado Jesús León Santos, de 42 años, un campesino indígena mexicano que ha estado realizando, durante los últimos 25 años, un excepcional trabajo de reforestación en su región de Oaxaca, México.

El nombre de la recompensa es “Premio Ambiental Goldman”. Fue creado en 1990 por dos generosos filántropos y activistas cívicos estadounidenses, Richard N. Goldman y su esposa Rhoda H. Goldman. Se entrega cada año en la ciudad de San Francisco, California (Estados Unidos).

Hasta ahora ha sido otorgado a defensores del medioambiente de 72 países. En 1991, lo ganó la africana Wangari Maathai, quien luego obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 2004.

A Jesús León Santos se lo han dado porque cuando tenía 18 años decidió cambiar el paisaje de Mixteca, la provincia donde vivía en México. Cuando llegó, la zona parecía un paisaje lunar: campos yermos y polvorientos, desprovistos de arboleda, sin agua y sin frutos. Había que recorrer grandes distancias en busca de agua y de leña. Casi todos los jóvenes emigraban para nunca regresar, huyendo de semejantes páramos y de esa vida tan dura.

Con otros comuneros del lugar, Jesús León se fijó el objetivo de reverdecer los campos. Y decidió recurrir a unas técnicas agrícolas precolombinas que le enseñaron unos indígenas guatemaltecos para convertir tierras áridas en zonas de cultivo y arboladas.

¿Cómo llevar el proyecto a cabo? Haciendo revivir una herramienta indígena también olvidada: el tequio, el trabajo comunitario no remunerado. Reunió a unas 400 familias de 12 municipios, creó el Centro de Desarrollo Integral Campesino de la Mixteca (Cedicam), y juntos, con recursos económicos limitadísimos, se lanzaron en la gran batalla contra la principal culpable del deterioro: la erosión.

En esa región, Mixteca, existen más de 50.000 hectáreas que han perdido unos cinco metros de altura del suelo desde el siglo XVI. La cría intensiva de cabras, el sobre-pastoreo y la industria de producción de cal que estableció La Colonia deterioraron la zona. El uso del arado de hierro y la tala intensiva de árboles para la construcción de los imponentes templos Dominicos contribuyeron definitivamente a la desertificación.

Jesús León y sus amigos impulsaron un programa de reforestación. A pico y pala cavaron zanjas-trincheras para retener el agua de las escasas lluvias, sembraron árboles en pequeños viveros, trajeron abono y plantaron barreras vivas para impedir la huida de la tierra fértil.

Todo eso favoreció la recarga del acuífero. Luego, en un esfuerzo titánico, plantaron alrededor de cuatro millones de árboles de especies nativas, aclimatadas al calor y sobrias en la absorción de agua. Después se fijaron la meta de conseguir, para las comunidades indígenas y campesinas, la soberanía alimentaria.

Desarrollaron un sistema de agricultura sostenible y orgánica, sin uso de pesticidas, gracias al rescate y conservación de las semillas nativas del maíz, cereal originario de esta región, sembrando principalmente una variedad muy propia de la zona, el cajete, que es de las más resistentes a la sequía.

Se planta entre febrero y marzo, que es allí la época más seca del año, con muy poca humedad en el suelo, pero cuando llegan las lluvias crece rápidamente.

Al cabo de un cuarto de siglo, el milagro se ha producido.

Hoy la Mixteca alta está restaurada. Ha vuelto a reverdecer. Han surgido manantiales con más agua. Hay árboles y alimentos. Y la gente ya no emigra.

Actualmente, Jesús León y sus amigos luchan contra los transgénicos, y siembran unos 200.000 árboles anuales. Cada día hacen retroceder la línea de la desertificación. Con la madera de los árboles, se ha podido rescatar una actividad artesanal que estaba desapareciendo: la elaboración, en talleres familiares, de yugos de madera y utensilios de uso corriente.

Además, se han enterrado en lugares estratégicos cisternas de ferrocemento de más de 10.000 litros de capacidad, que también recogen el agua de lluvia para el riego de invernaderos familiares orgánicos.

El ejemplo de Jesús León es ahora imitado por varias comunidades vecinas, que también han creado viveros comunitarios y organizan ocasionalmente plantaciones masivas.

Así funciona CEDICAM, el proyecto liderado por Jesús León:

Agricultura sostenible

Las acciones de las áreas agrícola y forestal se han integrado en agricultura sostenible, ante la visión de que se requiere un enfoque más integral en la preservación del suelo, la integración del árbol y los cultivos anuales, e incluso la ganadería a través de los sistemas agroforestales. Las acciones predominantes en este área han estado concentradas en:

Conservación y mejora de suelos
A través de zanjas-trinchera que permiten detener procesos erosivos y retener el agua, favoreciendo la infiltración y la recarga de mantos acuíferos, barreras vivas y muertas, abonos verdes, cultivos de cobertura y abonos orgánicos.

Aspectos productivos relacionados con los cultivos básicos (maíz, frijol y trigo)
Empleando para ello diversas prácticas agroecológicas como son: el control integrado de plagas, la diversificación productiva, la rotación de cultivos, la selección y mejora de semillas criollas, el abonado orgánico, reducidas aplicaciones de fertilizantes químicos y modificaciones al tipo de siembra, entre otras.

Fortalecimiento de la fruticultura
A través de la propagación, injerto e introducción de variedades injertadas. Reforestación con árboles de uso múltiple, y agroforestería.

Promoción de huertos familiares.

Nutrición y salud comunitaria

El área de salud y nutrición promueve la mejora de la calidad de vida de las familias mediante acciones colectivas e integrales de salud comunitaria, aprovechando y rescatando recursos locales y regionales. Sus actividades incluyen el huerto familiar integral; el establecimiento de jardines de plantas medicinales a escala familiar y comunitaria; la elaboración de medicamentos con ingredientes naturales; el establecimiento de botiquines comunitarios; la elaboración de conservas de frutas y verduras para aprovechar los productos agrícolas de temporada.

Formación y capacitación

El área de formación y capacitación ha tenido un rol trascendental. Su objetivo es que los campesinos se apropien de una metodología de trabajo comunitario que ayude a elevar sus capacidades, habilidades y conocimientos para su desarrollo integral. Tiene un funcionamiento transversal, pues es parte integral del trabajo en las otras áreas. Su principio básico es “aprender haciendo”, porque es a partir de la práctica concreta en los días de campo, las visitas de intercambio, los encuentros entre campesinos, las reuniones comunitarias, los talleres y cursos de capacitación, donde se da el aprendizaje.


La transición que necesitamos

Del materialismo a la vida consciente.

Del consumismo a la sostenibilidad.

De la dependencia del petróleo a la resiliencia local

Del individualismo a la empatía.

De la agricultura a la permacultura.

Del turismo de masas al turismo responsable.

De la competición a la cooperación.

Del yo al nosotros.

Ecoaldea de Findhorn

FindhornLa historia de Findhorn puede ser contada de muchas maneras. Puede contarse como la historia de cómo los seres humanos y la fuerzas de la naturaleza volvieron a entrar en contacto después de mucho tiempo y cómo llegaron a un pacto de mutua colaboración. También puede ser contada como la historia de una lugar donde los seres humanos decidieron crear una comunidad en la que la integridad personal, la práctica espiritual y el crecimiento personal fueran lo más importante. Otra forma de describir este lugar puede ser explicando que es un ejemplo para inspirar a los soñadores y darles alas para continuar creyendo en sus sueños. Porque Findhorn además de ser un lugar, ubicado en Escocia, es también un milagro. Es una utopía en un constante proceso de materialización que sirve de ejemplo e inspiración para todos aquellos que piensan que otra forma de vida es posible. Es la confirmación de que hay lugar para esperanza y la paz en un mundo lleno de trampas. En definitiva, Findhorn es un oasis en el camino. Un lugar donde nos podemos sanar de una de las más peligrosa enfermedades del alma: el cinismo.

La voz interior

La historia de Findhorn es muy peculiar. Todo comenzó en el año 1962 cuando Eileen Cady, su marido Peter y sus tres hijos, junto con Dorothy MacLean, dejaron su trabajo en el hotel del pueblo escocés de Forres. Cogieron una caravana y se instalaron en las inmediaciones de un parque de caravanas ubicado en una pequeña localidad costera llamada Findhorn, próxima al hotel. En aquel momento no tenían intención de fundar una comunidad ni nada que se le pareciese. Solo buscaban un lugar donde instalarse, y el dueño del parque de caravanas les dejó aparcar la suya en las inmediaciones de sus instalaciones para que pudieran utilizar los servicios del parque. En aquel lugar, este peculiar equipo inició una intensa práctica espiritual que les conduciría a una de las experiencias más sorprendentes de nuestro tiempo.

Eileen era una gran meditadora y tenía una profunda conexión espiritual. Una voz interior le iba dictando de una manera bastante concreta los pasos que debían dar. Uno de ellos fue la idea de montar un huerto. Eileen le transmitió las instrucciones precisas que había recibido a su marido Peter, que en marzo de 1963 se puso manos a la obra. En un principio la idea no era muy lógica ya que Findhorn está situado sobre una zona de dunas de arena a lado de una playa, y las verduras no tiene muchas posibilidades de crecer allí. Sin embargo, la historia de Findhorn puede ser también narrada a través de los saltos al vacío que han tenido que dar sus miembros en muchas ocasiones. Su confianza ha sido puesta en juego en innumerables ocasiones y siempre han salido adelante pese a que a priori la lógica indicase lo contrario.

Dorothy a través de sus meditaciones se dio cuenta que podía contactar con las inteligencias formativas de la naturaleza, aquellas fuerzas que subyacen a todas las formas de la naturales planteas, árboles, ríos… lo que en sánscrito se conoce como Devas, y que significa los que brillan… algo sucedía porque en el huerto que Peter inició se recolectaban verduras cada vez más grandes. Algo casi impensable en un suelo tan pobre como las dunas de Findhorn y que nadie podía explicar. Las verduras eran tan descomunales que este hecho atrajo la atención del mundo entero y el flujo de visitantes cambio las cosas para siempre y fue necesario establecer la comunidad que perdura hasta nuestros días. De lo que no hay duda para cualquiera de visite Findhorn es que la llama del espíritu está encendida en aquel lugar.

Años después, cuando la comunidad ya había sido fundada, Eileen recibió la indicación de comprar el hotel en el que había trabajado hasta el momento en el que se instalaron en el parque de caravanas. No tenía dinero para hacerlo, pero cuando tomaron la decisión de acatar la indicación de la voz interior el dinero apareció. En la actualidad el Cluny Hill Hotel, es una de las instalaciones docentes de la comunidad y un lugar lleno de luz por el que cada año pasas miles de personas para formarse.

Comunidad Espiritual, ecoaldea y centro educativo

A día de hoy, más de cuarenta años después de su fundación, aquella pequeña comunidad espiritual que había conectado con las fuerzas de la naturaleza se ha tenido que reinventar a sí misma en varias ocasiones.

Findhorn es una saludable ecoaldea (un pequeño pueblo sostenible), un centro educativo y una auténtica comunidad espiritual. Esas tres patas sujetan uno de los centros espirituales más importantes del mundo, que irradia en todas direcciones un mensaje de conexión entre la espiritualidad y la ecología, entre el ser interior y la naturaleza. Un mensaje que nos recuerda que no estamos separados de la naturaleza sino que somos naturaleza, y que la naturaleza es sagrada. Allí, viven en armonía más de 200 familias, que aplican en su día a día grandes dosis de integridad, inspiración, creatividad, sostenibilidad y entendimiento. Este revolucionario asentamiento humano es un laboratorio donde se está diseñando la convivencia del futuro. Un lugar por el que merece la pena pasar aunque solo sea para confirmar que un lugar puede existir.

Un huerto de seres humanos

En la actualidad es un huerto de seres humanos por el que pasan miles de personas cada año para recibir enseñanzas en varias áreas: sostenibilidad, vida en comunidad , arte y meditación en contacto con la naturaleza. En su seno conviven e interactúan diferentes proyectos e iniciativas. Es un rico ecosistema de personas y proyectos que se relacionan y llegan a acuerdos. Algunos de los habitantes han montado algunos proyectos empresariales que benefician a todos, por ejemplo, un grupo ha comprado unos molinos de viento con los que suministran energía eólica a toda la comunidad. Otros llevan una vida más austera volcados en el servicio a la comunidad y el trabajo docente o espiritual, y algunos más se dedican a trabajar y experimentar en los huertos.

La vida social en aquel lugar es muy rica y disponen de interesantes y evolucionados métodos de toma de decisión y resolución de conflictos. Sus habitantes conviven en pequeños barrios en los que abundan el arte, las plantas y los espacios de encuentro. Las casas están construidas con criterios absolutamente ecológicos que han ido sustituyendo a las iniciales caravanas.

Una de las virtudes de Findhorn es que no es un santuario espiritual construido en la cima de una montaña aislado del mundo, sino que es está en contacto con el mundo que le rodea. Es más, es uno de los motores de la economía de la región y ofrece a los habitantes de los alrededores varias atracciones muy apreciadas, una de ellas es un magnífico teatro con forma pentagonal por el que pasan artistas de todo el mundo.

Visitar Findhorn tiene un efecto muy terapéutico porque insufla aquel que pasa por allí de un soplo de esperanza. Aquel lugar y la gente que lo habitan tienen un mensaje para el resto del mundo: otra forma de vida es posible y algunas personas ya la están experimentando. Una forma de vida en contacto y devoción hacía la naturaleza, sin protagonismos personales y con unas relaciones humanas basadas en el respeto y la comunicación directa, una convivencia basada en la no-violencia, y la cooperación.

Más información: www.findhorn.org

La permacultura se extiende

Casa ruedasLa asociación PermaMed organiza un curso de Diseño en Permacultura en Mallorca que comienza el 31 de marzo de 2012. Mas información aquí

 

El significado original de la palabra permacultura era agricultura sostenible y ahora significa cultura sostenible. Fue creada hace unas décadas por Bill Mollison y David Holmgrem en Australia. Ambos creían que el mayor daño que le estábamos haciendo a nuestro planeta era la agricultura. Al final de la segunda guerra mundial las fábricas que se dedicaban a elaborar bombas se reconvirtieron en fábricas de productos químicos. En ese momento comenzó una forma de hacer la guerra con el suelo, una guerra contra la Tierra.

También se dieron cuenta de que el único modelo de sistema sostenible es la naturaleza, así que decidieron crear esa palabra con perma de permanente y cultura de agricultura, para hablar de una forma de agricultura sostenible.

Al poco tiempo, se dieron cuenta que para lograr su objetivo era necesario incluir las culturas, porque los seres humano tienen aun muchos conocimientos sobre como interactuar en armonía con el medio y este conocimiento está codificado en cada cultura, muchas de ellas a punto de perderse hoy en día.

En resumen, podemos decir que la permacultura consiste en emplear de manera conciente y sistemática el sentido común para diseñar hábitats humanos que satisfagan las propias necesidades de manera local sin impactar negativamente con el medio.

Las tres éticas

Casa permaculturaLa permacultura siempre empieza en la ética. Tiene un triángulo de tres éticas, llamadas cuidado de la tierra, cuidado de las personas, y la tercera compartir a partes iguales. Lo que sobra en el planeta, ya sea información, comida o agua es necesario que lo compartamos entre todos, en vez de que algunos lo acumulen y a otros les falte.

Lo más importante es empezar en el umbral de nuestra casa, transformando nuestro estilo de vida personal, nuestros hábitos de consumo y ahorrando recursos (agua, energía). También es importante cuidar de nuestra salud y desarrollo personal, nuestras relaciones con los demás y crear comunidad para ayudarnos mutuamente en caso de necesidad.

También es posible rediseñar nuestras casa o pisos, por pequeños que sean, para incluir algo de producción de alimentos frescos y sin productos contaminantes, en el balcón, en el terrado, en el jardín etc., recoger y almacenar el agua de lluvia para regar las plantas y para otros usos, generar nuestra energía eléctrica y agua caliente con energía solar u otros sistemas sostenibles.

Cooperativas de consumo

PermaculturaCómo los supermercados se abastecen de productos que proceden de muy lejos (muchos miles de kilómetros en muchos casos), se necesitan soluciones más elaboradas para conseguir alimentos locales. Una opción son las cooperativas de consumo, que implican trabajar en grupos organizados de vecinos de una zona o un barrio para obtener alimentos de producción biológica, lo más local posible. Esto permite abaratar los costes de los productos biológicos por comprarlos directamente a los pequeños productores locales y garantizaría, a estos últimos, entradas dignas y regulares y disminuiría drásticamente los kilómetros recorridos por los alimentos antes de llegar a nuestra mesa.

También es muy importante fomentar la creación de huertos comunitarios en terrenos públicos y privados en desuso dentro de las ciudades, dando a todo el que quiera la posibilidad de cultivar sus propios alimentos.

Aunque todo esto suene difícil y en apariencia se requiera mucha organización, recursos y personas no lo es tanto. Ya existen muchos grupos que ya lo están haciendo, así que no se empezaría de cero. En general la gente que se ha formado en permacultura está preparada para apoyar esta transición y puede asesorar tanto a particulares como a entidades públicas y privadas

Producción ecológica y local

La crisis que se ha producido tiene sus raíces en la liberalización de los mercados mundiales y el uso descontrolado de los combustibles fósiles que, entre otras cosas, fomenta el comercio de mercancías entre países muy lejanos entre ellos, aun cuando un mismo país ya produce estos mismos productos. En muchos casos, estos mismos países acaban comprando el mismo producto que habían vendido al exterior, a lo mejor con alguna pequeña elaboración que podrían hacer en su casa. Todo esto tiene un enorme coste energético y medioambiental y ha sido posible gracias a la existencia de los combustibles fósiles baratos, cosa que está cambiando puesto que estos combustibles ya han alcanzado (según muchos expertos), la máxima capacidad de producción a nivel planetario y su extracción será cada vez más económica y energéticamente costosa. La permacultura aboga para un retorno a la producción local y a pequeña escala de las cosas que necesitamos para vivir. Deberíamos poder satisfacer la gran mayoría de nuestras necesidades primarias allí donde vivimos y traer de regiones cercanas, algunas cosas (pocas) que no podemos producir in situ. Las crisis también se pueden ver como oportunidades y en este caso podría ser la ocasión para empezar a potenciar las dinámicas comunitarias, para poder relacionarnos sin tener conflictos, saberlos tratar adecuadamente cuando surjan y aprender a colaborar en lugar de competir. En el momento en que los aportes energéticos y las crisis económicas se harán más escasos la vida será más dura y estas capacidades serán clave para poder salir adelante. Evidentemente tenemos que aprender a dejar de generar residuos tóxicos y limitar nuestro consumo de cualquier cosa, transformando nuestros residuos en comida. Se trata de un cambio muy drástico en el estilo de vida de la gran mayoría de personas. La permacultura, como ciencia de diseño, nos ofrece las herramientas para hacer que este cambio sea más suave.

La asociación PermaMed organiza un curso de Diseño en Permacultura que comienza el 31 de marzo de 2012. Mas información aquí