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	<title>Revista Namaste &#187; política</title>
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		<title>Entrevista a Arcadi Oliveres</title>
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		<pubDate>Sat, 28 Jan 2012 09:30:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto D. Fraile Oliver</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Por cada uno de los vagabundos que ruedan en las noches de invierno, sin refugio donde dormir, hay cien pisos vacíos, cerrados, para especular con ellos. Esta es una economía que no está al servicio de las personas. Tampoco en la vía industrial estamos adecuadamente trabajando, horarios que son malos, contrataciones que son perversas… Servicios financieros completamente especulativos…]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2012/01/Copia-de-foto_1.jpg"><img class="size-full wp-image-15306 alignleft" title="Copia de foto_1" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2012/01/Copia-de-foto_1.jpg" alt="" width="252" height="252" /></a>Arcadi Oliveres, suavemente, con tono de cuenta-cuentos travieso suelta afirmaciones rotundas. Su apuesta por una economía que se ponga al servicio de las empresas le hace cargar contra el capitalismo y sus injusticias. Su lucha por la dignidad de los más desfavorecidos le ha convertido en una de las voces más críticas contra el poder: multinacionales, aristocracia, oligopolios y organismos poco democráticos quedan en evidencia ante la claridad con la que habla este catalán.</p>
<p style="text-align: justify;">Su labor le llevó a ser uno de los protagonistas del Foro Social Mundial y convertirse en un referente de la apuesta por una globalización alternativa en la que además del dinero se tenga en cuenta los derechos, la justicia y la paz. Con esta misión preside la Asociación ‘Justícia i Pau’.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Siempre se dice que “la información es poder”, pero ¿quién posee ese poder?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Yo diría que la información es poder y hoy en día de los más fuertes. Lo mediático está a la órden del día. Naturalmente, aquí lo que influye fundamentalmente es la propiedad de los medios de comunicación. También influyen los anunciantes, algún cronista importante&#8230; Pero pienso que hoy en día estos poderes están en manos muy concentradas, además manos muy vinculadas al poder financiero, a poderes transnacionales. Aquellos que utilizan este poder, básicamente, en su propio beneficio, y no en aras de la información, que es lo que deberían hacer.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Actualmente existe un proceso de democratización de la información a través de Internet ¿Tú crees que eso realmente es un salto cualitativo de descentralización o no?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Es muy importante y muy interesante, incluso diría que prometedor. Tengo la impresión de que estamos en un camino en el que podemos liberarnos de ser ciudadanos absolutamente pasivos, y convertirnos en ciudadanos interactivos. Ser capaces de ir a buscar nuestra información. Reconozco que la existencia de tecnologías como los blogs, Youtube, Twitter, Facebook… aunque a mí ya me pilla un poco tarde, se deben aprovechar.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Ignacio Ramonet habla de que “estamos pasando de la comunicación para las masas a la autocomunicación de masas”. Esto es un fenómeno totalmente nuevo, en el cual ya no somos meros receptores de información, sino que cada uno de nosotros ya es un agente creador de información. ¿Rompe esto el equilibrio de poder?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Afortunadamente. Cuando veamos el resultado de esto, nos daremos cuenta de que habrá sido un cambio positivo. Aunque unos resultados muy primerizos, ya los hemos podido ver. Además en España tenemos la suerte de ser casi pioneros en esta forma de hacer las cosas. Siempre recordaré que en el momento en que se produjeron los atentados del día 11-M en la estación Atocha, cuando el Gobierno en manos de José Mª Aznar nos quería engañar diciéndonos que la autoría de los atentados apuntaba a ETA, y luego resultó ser Al Qaeda. Ahí la gente se dio cuenta de que nos estaban engañando vilmente, y fue entonces cuando empezaron a circular, cuando no había todavía ni Facebook, ni Twitter, los sencillos SMS: “…éstos nos están engañando…”, que la gente enviaba… y esto cambió el resultado a dos días vista de las elecciones. Nadie se imaginaba en ningún momento que el candidato Zapatero hubiera podido ganar las elecciones. Nadie se creía que nos íbamos a dar cuenta, y entonces en este sentido el resultado “primerizo” fue interesante.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Tú eres economista y estás haciendo una gran labor divulgativa y pedagógica porque la economía, tal y como la entendemos, es muy compleja. Muchos ciudadanos no sabemos muy bien qué juego se está jugando. Un ciudadano medio, que quiera ser responsable de lo que está sucediendo, ¿cómo tiene que relacionarse con la economía?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Yo diría, de entrada, que la economía debería estar a su servicio. A mí me explicaron en la facultad, que la economía era la ciencia que administraba recursos escasos que nos da la naturaleza, para transformarlos y obtener bienes y servicios que fueran de interés para las diferentes necesidades humanas. Por tanto, la economía ha de estar al servicio de las personas para satisfacer sus necesidades. No a un nivel individual, ya que tiene un componente social muy importante. Hoy en día no lo hacemos bien. Se han construido pisos en exceso, cuando hay una gran cantidad de personas que no tienen piso.</p>
<p style="text-align: justify;">Esto no cubre las necesidades básicas de las personas. Por cada uno de los vagabundos que ruedan en las noches de invierno, sin refugio donde dormir, hay cien pisos vacíos, cerrados, para especular con ellos. Esta es una economía que no está al servicio de las personas. Pero es que tampoco la agricultura está al servicio de las personas, ni de los propios campesinos. Se destruye su modo de vida y además luego nos traen alimentos de sitios carísimos, con un coste de transporte extraordinario. Tenemos kiwis de Nueva Zelanda, ¡no nos hace ninguna falta comer kiwis de Nueva Zelanda!, que llevan incorporados miles y miles de litros de gasolina. Se utilizan transgénicos y aditivos químicos que tampoco necesitamos. Tampoco en la vía industrial estamos adecuadamente trabajando, horarios que son malos, contrataciones que son perversas… Servicios financieros completamente especulativos… Para ser responsable hay que potenciar productos de agricultura ecológica, comercio justo y banca ética.</p>
<p style="text-align: justify;">Es importante preguntarse a dónde van a parar nuestras finanzas y evitar la banca convencional. Intentar establecer empresas de formas más cooperativas. Intentar comprender el fenómeno de la inmigración, que no es tan económico como social. Estas actitudes que nosotros como ciudadanos debemos de tener. Con sinceridad, no estamos para comprar en el Corte Inglés, ni para comprar Coca Cola, ni para comprar McDonald’s. Analicemos el historial de estas empresas y veremos que son perversas cien por cien, y nosotros nos hacemos cómplices consumiendo sus productos. También somos cómplices al utilizar los Fondos de Pensiones. Cuando alguien se hace un fondo de pensión su dinero inmediatamente se pone a disposición de una industria destructiva.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>El contexto de la crisis que estamos viviendo está convenciendo a mucha gente de que hace falta un cambio. Para que se produzca ese cambio social, hace falta una transformacón personal ¿Cómo podemos introducir nuevos valores que sustituyan a los que en este momento nos han llevado a un callejón sin salida? ¿Cómo se hace ese cambio cultural?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">No lo sé. Efectivamente, la crisis más importante que vivimos es la de valores. Hay que cambiar radicalmente los valores. Pienso que hay que buscar tres responsabilidades, que todas se resuelven en una, que es la educación. ¿Qué responsabilidades hay que buscar en los que practican la educación? ¿Quiénes son? En primer lugar, las escuelas. Aunque no es que estén del todo bien, la escuela, según mi experiencia, enseña valores de solidaridad, valores de austeridad, valores de cooperación… En segundo lugar, y quizá el más importante, la familia. Ésta lo hace muy mal. Por ejemplo, un chaval puede estar educado en una escuela en las que practica semanas de solidaridad, recibe una formación relativamente abierta al mundo, y llega el momento de llevar a cabo la selectividad y le dan una hojita para que marque su carrera, y entonces la chica o el chico se lo plantea y decide que va a estudiar historia medieval. Se lo enseña a su padre, y su padre le dice: “¿Historia medieval? ¿Con esto pretendes ganarte la vida? ¡Estudia Empresariales!”. En este sentido, pienso que la familia tiene un mal papel y fomenta la codicia.</p>
<p style="text-align: justify;">Y el tercero, por descontado, son los medios de comunicación, de los cuales ya hemos dicho en manos de quién están.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>En el año 2008 hubo un impacto financiero en Wall Street del que todavía ahora se están viviendo las consecuencias. Desde entonces hemos entrado en una espiral de meter dinero público a espuertas a la banca privada. ¿Qué está pasando?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Bueno, el capitalismo no es la panacea. Se basa en destruir, y nada más que destruir. Es injusto y perverso, se lleva tantas vidas humanas cada día. Hace poco escuchaba a Federico Mayor Zaragoza, antiguo director de la UNESCO, persona bien formada, que hablaba de 80.000 muertos por hambre diarios. Los que predicaban una mejora en la evolución del capitalismo. No se puede hacer nada con el capitalismo, salvo disolverlo. Hay alternativas. Aunque no es algo automático. No se puede decir “hoy a las 0:00 de la noche se termina el capitalismo y empieza otra cosa…” ¡No! Por suerte, asistí en muchas ocasiones al Foro Social Mundial, en Puerto Alegre. Desde entonces están definidos los ámbitos en los que hay que trabajar para renovar la economía. El cambio se puede hacer, lo que pasa es que no es interesante para el capitalismo. Hay que buscar un nuevo sistema, y no serán los políticos que tenemos ahora los que lo van a encontrar.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Entonces, ¿el capitalismo, está herido de muerte?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Yo lo desearía. Pero a veces el capitalismo ha resurgido de sus propias cenizas, y es capaz de seguir matando. Además, nosotros pensamos que no nos vamos a morir de hambre, pues no nos importa. Pero es un sistema asesino, sin ninguna duda.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Puedes dibujar, a grandes rasgos, cómo sería esa sociedad que ha encontrado el sentido común?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Para eso hay que mirar en un terreno desconocido para mí, la filosofía. Pero si lo hacemos, hay una definición muy sencilla: y es que toda la gente viviera con dignidad. Tenemos las intrínsecas necesidades básicas cubiertas, tenemos un nivel cultural que es medidamente aceptable, la posibilidad de gozar de todo lo que nos da la naturaleza, de poder disfrutar de las personas que están con nosotros… Eso lo tenemos, pero a veces no lo sabemos aprovechar. Incluso sin tener recursos intentamos comprar cosas nuevas, un coche nuevo, ir de viaje… Si en vez de eso, siguiéramos nuestras propias intuiciones, podríamos vivir muy bien.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>De la trilogía de la Revolución Francesa: igualdad, libertad, fraternidad, ¿nos hemos olvidado de la última, la fraternidad?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Bueno, y de la libertad también nos hemos olvidado, porque nos la están coartando cada día. La diferencia entre ricos y pobres va aumentando. Y la fraternidad, como tú bien dices, está fuera de lugar. Tenemos que hacer una nueva Revolución Francesa, a nivel mundial.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Tú crees que nos estamos acercando a un movimiento social que ya no sea alternativo, sino que ya sea una corriente principal de la sociedad?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Sería deseable, y pienso que sí, que esta corriente va creciendo día a día y que revuelve las cosas. Debemos estar esperanzados aunque no serán cambios para mañana. El tema del 15-M que se ha extendido a otros países, como EE.UU., puede ser una gran corriente para que las transformaciones sean sustanciales al final de este periodo. Es quizá demasiado pronto para decir estas cosas, pero yo estoy convencido de que hay que hacerlo y que es el momento de hacerlo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Hay hipótesis sobre el fin del petróleo. Es un hecho que va a producirse pero no se sabe cuándo. ¿Tienes información de cuándo, esa fuente que nos ha dado una capacidad extraordinaria durante los últimos 150 años, para desarrollar tecnologías y transportes impensables… va a dejar de ser barato? ¿Y cuáles pueden ser los efectos?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Si mis informes no fallan, el pico del petróleo aparecía sobre el año 2006-2007, lo cual significa que ya estamos hacia la baja, no estamos hacia el alza. A la baja no significa su desaparición de aquí a 10 años, pueden ser 60 o 70 años de declive. La respuesta inevitablemente será, de entrada, el cambio de actitudes de consumo. La búsqueda de fuentes alternativas de energía no evitará una necesidad de reducir el consumo energético. No podemos seguir consumiendo esas absurdas cantidades de petróleo, de gas natural, de uranio… Estamos despilfarrando a lo loco. Hay que cambiar a consumos responsables y no debemos buscar falsas salidas. Y una falsa salida, por ejemplo, es el biocombustible. ¡La cantidad de gente mejicana que se está muriendo de hambre porque hemos querido alimentar nuestro coche con productos derivados del maíz! Esto es criminal. ¡Somos criminales! Preferimos darle alimento a nuestro coche antes que dárselo a los mejicanos, en este caso. No podemos hacer esto porque el tema energético seguramente será el que más marcará la pauta de nuestra transformación económica.</p>
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		<title>Por amor al arte</title>
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		<pubDate>Fri, 27 Jan 2012 09:30:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julio Gisbert</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Las alternativas económicas, ¿simplemente complementan nuestro débil o escaso poder adquisitivo para seguir acumulando objetos y seguir simplemente consumiendo y permitiendo que esa élite del 1% que denuncian los indignados de más allá del charco sigan abusando y acaparando los recursos y riquezas de todos, sobre el otro 99%? ¿Estamos cambiando nuestros hábitos de consumo, o los estamos alimentando de otra forma más ”alternativa”?]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2012/01/imagen.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-15292" title="imagen" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2012/01/imagen.jpg" alt="" width="393" height="275" /></a>No deja de sorprenderme de un tiempo a esta parte, cómo hemos podido trasladar modelos de comportamiento propios del sistema que pretendemos sustituir a nuestras iniciativas económicas alternativas. Un ejemplo pueden ser el caso de los innumerables mercadillos de trueque que están tan de moda a lo largo y ancho de nuestro país – pobreza obliga-. O incluso las transacciones e intercambios que se efectúan en nuestros mimados bancos de tiempo.</p>
<p style="text-align: justify;">Yo mismo lo pude experimentar hace poco en un mercadillo de trueque en Madrid, donde al final y por un ansia de ”comprar algo” como si estuviera poseído en rebajas, me llevé unas ridículas copias de películas españolas de los años 60 que no sé si veré algún día y que empiezan a guardar polvo en algún rincón de mi casa.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Pretendemos que estas iniciativas sean realmente transformadoras y que apuesten por un modelo social diferente, decrecentista y solidario? ¿O que simplemente complementen nuestro débil o escaso poder adquisitivo para seguir acumulando objetos y seguir simplemente consumiendo y permitiendo que esa élite del 1% que denuncian los indignados de más allá del charco sigan abusando y acaparando los recursos y riquezas de todos, sobre el otro 99%? ¿Estamos cambiando nuestros hábitos de consumo, o los estamos alimentando de otra forma más ”alternativa”?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Redes tradicionales de ayuda mutua</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Otra sorpresa que me estoy llevando últimamente, es la opinión diferente que tienen algunos jóvenes indignados del movimiento 15-M sobre los temas de los que habitualmente trato. La reflexión, en definitiva, es si estamos invitando a acumular de nuevo o a intercambiar lo acumulado entre todos con exquisitas reglas de reciprocidad obligada que asemejan el marasmo de transacciones comerciales y obligaciones propias de cualquier economía formal, donde alguien debe a alguien algo y se necesita de un árbitro imparcial que regule para que todo funcione; ¿No es caer de nuevo en lo mismo?</p>
<p style="text-align: justify;">Las redes de trueque como bancos de tiempo intentan restaurar las redes tradicionales de ayuda mutua que existían en las sociedades tradicionales y que aún perviven en pueblos y áreas rurales. Estas economías no dejan de ser una transición hacia otros modelos económicos y sociales donde la reciprocidad mutua propia de estos sistemas económicos alternativos no existe, porque es la comunidad la que responde compartiendo desinteresadamente sus recursos entre todos, una economía del PROCOMUN o de la propiedad múltiple.</p>
<p style="text-align: justify;">En el libro “Vivir sin empleo” que he publicado, hay un capítulo que corresponde a lo que yo denomino ”Ayuda mutua” y que es precisamente este tipo de economía, donde se DA o se PIDE – se comparte &#8211; de forma natural en comunidad sin esperar reciprocidad y sin acumular ningún tipo de deuda, beneficio o crédito, pues todo está a disposición de todos. Me refiero a fenómenos como los bancos o redes de intercambio de conocimientos, verdaderas universidades públicas donde todo el mundo enseña lo que sabe sin registrar ningún tipo de crédito a favor del que enseña, pues cuando quiera puede él también formarse por otro miembro de la comunidad. Otro ejemplo es el bookcrossing, los libros que cualquiera puede leer y posteriormente liberar y que danzan por medio mundo. O el Couchsourfing, comunidad de alojadores donde puedes pasar gratuitamente una noche y seguir viajando por todo el mundo con habitación asegurada aportando tú mismo un sofá para cualquier otro miembro de esta comunidad que quiera pernoctar eventualmente en tu casa… etc.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Qué necesitan las comunidades?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">En Bristol nació hace unos años una experiencia con el nombre de ”Just for the love of it” – traducido sería ”por amor al arte” – donde la gente comparte lo que tiene con los demás a través de una web del mismo nombre, si bien esta iniciativa se ha internacionalizado y son ya más de 35.000 miembros en más de 161 países que comparten sus habilidades y sus recursos sin esperar nada a cambio, por amor al arte.</p>
<p style="text-align: justify;">Otra de las grandes experiencias pero exclusivamente en el ámbito del trueque, el reciclaje y la reutilización es ”Freecycle”, nacida hace 8 años en EEUU y que actualmente tiene más de 9 millones de socios en 75 países. Son dos ejemplos globales de cómo la red ha permitido implementar de forma global la acción de grupos locales no sólo para elevar su nivel de vida, sino también para mejorar el planeta.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero también estas iniciativas se quedan cortas. Cubren determinadas necesidades personales que pueden tener sus usuarios, pero no otro tipo de necesidades que por algún oscuro motivo no estamos atendiendo, y son las necesidades colectivas que dejamos precisamente en manos de nuestros políticos de turno, los que pagamos para que gestionen esos asuntos que parece no podemos arreglar nosotros mismos, y de los que los indignados discrepan tanto (y con mucha razón).</p>
<p style="text-align: justify;">Otro de los paradigmas de los bancos de tiempo que repetimos una y otra vez es la importancia de la entrevista personal con el futuro usuario, al objeto de informarle claramente qué es un banco de tiempo y cómo funciona, que va a tener una cuenta donde va a acumular su tiempo y que tiene que saber que puede aportar a los demás miembros del banco – sus habilidades y aptitudes – así como también que puede necesitar de los demás, que todo está basado en la reciprocidad y el intercambio. ¿Alguien se ha preocupado de preguntarles a las comunidades que es lo que realmente necesitan, no sólo de puertas para adentro, sino precisamente de puertas hacia fuera? Yo traslado esta misma dinámica de descubrimiento tanto de los recursos como de las necesidades en un banco de tiempo, a la hora de implementar una moneda social en una comunidad: ¿qué recursos tenemos y que necesidades o problemas queremos solucionar? La moneda social únicamente nos va a servir como herramienta para los intercambios de esos recursos, y lo que queramos resolver o solucionar con esa gestión será todo lo ambiciosos que queramos ser respecto a nuestros sueños e ideales. Y esto se llama hacer política, hacer autogestión, aprender a gobernarnos, a solucionar nuestros problemas como comunidad, barrio, pueblo o ciudad, a hacer de los pretendidos asuntos públicos asuntos que nos conciernan a todos, y podamos decidir sobre ellos.</p>
<p style="text-align: justify;">Y lo que he aprendido con los jóvenes y no tan jóvenes del 15-M es que hay que empezar a organizarse para cambiar las cosas, simplemente eso.</p>
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		<title>El proyecto Fiare de Banca Ética</title>
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		<pubDate>Wed, 25 Jan 2012 09:30:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Peru Sasia</dc:creator>
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		<description><![CDATA[La subordinación del poder político al económico, imposibilita pensar en poderes públicos lo suficientemente libres como para impulsar transiciones que pudieran ir en perjuicio de las personas y organizaciones más poderosas del planeta. La Banca Ética trata de rescatar el valor social de la intermediación financiera, y se sacudan el yugo de la utilidad económica para quienes tienen el poder.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2012/01/imagen-22.jpg"><img class="size-full wp-image-15268 alignright" title="imagen 22" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2012/01/imagen-22.jpg" alt="" width="300" height="212" /></a>La respuesta puede parecer obvia: frente al sistema económico actual, pensar en alternativas es pensar en otros modos de realizar actividades económicas que no generen los problemas que produce este sistema: insostenibilidad medioambiental, pobreza extrema, bienes básicos sujetos a especulación, oligopolio de las agencias de rating, países en manos de “mercados”&#8230; Sin embargo, afirmar algo tan evidente no es suficiente. Es necesario profundizar un poco más si no queremos caer en una simplificación que allane el camino a un fácil desprestigio de cualquier propuesta alternativa en manos de argumentos de índole práctico que sitúan dichas propuestas en el cementerio de los sueños imposibles.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta necesaria profundización en la naturaleza de las alternativas económicas resulta imprescindible al entender que, frente a todas esas situaciones absolutamente rechazables, abrumadoramente injustas, se muestra una sombría realidad: hoy no es posible pensar en que se promueva una alternativa formalizada y completa al neoliberalismo, y muy especialmente al sistema financiero, que es su núcleo. Las llamadas a su refundación o, al menos, a una profunda revisión, realizadas tras el crack financiero desde muy diversos ámbitos, en muchos casos por personas nada sospechosas de tener aspiraciones ni tan siquiera levemente progresistas, finalmente han quedado en nada. Cualquier intento, surja de donde surja, choca con formidables barreras: la imposibilidad que surge de la necesidad de conjugar una transición necesariamente global con estructuras políticas no globalizadas es una de ellas. Otra, quizás la más determinante, es la cada vez más alarmante subordinación del poder político al económico, que imposibilita pensar en poderes públicos lo suficientemente libres como para impulsar transiciones que pudieran ir en perjuicio de las personas y organizaciones más poderosas del planeta.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Los contornos de la Banca Ética</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Es ante esta sombría realidad ante la que cabe reconocer el valor y alcance de las propuestas de alternativa. ¿Quiénes tienen (tenemos) la legitimidad, la capacidad y, sobre todo, la motivación para promoverlas? Ante esta radical pregunta, la Banca Ética plantea una posible respuesta, quizás la única hoy en día: es necesario articular a la ciudadanía organizada, que rescata un lugar y una responsabilidad social que nunca debió perder. Los proyectos de Banca Ética no se sitúan en las grandes estructuras macroeconómicas. No es esa su vocación. Sus dinamismos van íntimamente unidos a una estrategia de agregación ciudadana para la transformación, como medio de ir articulando un espacio de alternativa. Banca Ética y responsabilización ciudadana se vinculan de forma muy estrecha desde el convencimiento de que la ineludible superación del sistema económico actual pasa necesariamente por esa reconquista del espacio público que supere nuestra condición de meros consumidores.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta inspiración esencial de la Banca Ética condiciona radicalmente los contornos de estas iniciativas y ayuda a entender su valor. Es bien cierto que una mirada ética a la intermediación financiera nos remite inmediatamente al bien social de esta actividad y plantea preguntas tan sencillas como los criterios de reconocimiento del derecho al crédito, la distribución de los excedentes, los mecanismos de retribución, la cartera de inversión, el uso de paraísos fiscales, etc.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero esa misma mirada nos plantea también cuál es el lugar de la ciudadanía en la construcción y desarrollo de proyectos de intermediación financiera que respondan a las exigencias de la justicia. Es importante no olvidar este segundo horizonte ético, porque en muchas propuestas autocalificadas como solidarias, cívicas, sostenibles o éticas no se encuentra ni rastro de la efectiva participación, con poder e información, de la ciudadanía en ellas. La Banca ética trata de rescatar el valor social de la intermediación financiera, planteándola de tal manera que las respuestas a esa mirada ética que la orienta al bien común se sacudan el yugo de la utilidad económica para quienes tienen el poder, al tiempo que promueven un marco de transformación al que esa ciudadanía hoy adormecida se encuentra convocada como protagonista y responsable. Se condiciona así no solo la práctica bancaria de los proyectos de Banca Ética, sino aspectos tan esenciales como su estructura de poder y propiedad o su estrategia de crecimiento.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>El Proyecto Fiare</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Esta naturaleza de alternativa ciudadana es la principal seña de identidad del Proyecto Fiare (www.proyectofiare.com), una iniciativa en marcha desde el año 2003 y que reúne ya una base social de más de dos mil personas y organizaciones, articuladas en redes territoriales y grupos locales por toda España. Operando inicialmente con el apoyo de la italiana Banca Popolare Ética hasta el momento de su establecimiento definitivo como cooperativa de crédito, ha recogido ahorro por valor de más de 30 millones de euros, y ha concedido financiación a más de 150 proyectos por un valor superior a los 23 millones de euros.</p>
<p style="text-align: justify;">Vinculada estrechamente su actividad de crédito al apoyo de proyectos de alto valor social como la lucha contra la exclusión, la cooperación al desarrollo, la agroecología o la economía solidaria, el Proyecto Fiare declara su compromiso por convertirse en una alternativa posible hoy, que vaya desarrollándose sobre la base de una ciudadanía que entiende que no solo es necesario consumir responsablemente, sino que es urgente contribuir a la construcción de proyectos sostenibles que ofrezcan desde la autonomía y el conocimiento de la realidad palancas de transformación social.</p>
<p style="text-align: justify;">Por eso resultan tan importantes para el Proyecto Fiare aspectos como su estilo de construcción, su estructura de propiedad, su carácter esencialmente no lucrativo o su metodología de evaluación de los proyectos a financiar. Por eso el marco jurídico es cooperativo. Por eso mantiene vivos más de treinta grupos locales y una red organizacional presente en casi todo el estado, que garantiza la cercanía y mutua implicación de la herramienta financiera y la base social, desarrollando la estructura operativa sobre la base de una estrecha cercanía y conocimiento de las realidades de injusticia que persigue cambiar.</p>
<p style="text-align: justify;">En las Islas Baleares, contamos con la Asociación Fiare Illes Balears nacida de los esfuerzos de numerosos ciudadanos y entidades sociales. Los objetivos son los de contribuir en la construcción de la cooperativa facilitando las aportaciones al capital y el ahorro, fomentar las finanzas éticas e incentivar y evaluar los nuevos proyectos medioambiental y socialmente positivos en el territorio. Ser miembro de la asociación es ser miembro del proyecto colectivo, ciudadano y cooperativo de finanzas éticas Fiare.</p>
<p style="text-align: justify;">www.proyectofiare.com</p>
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		<title>La cooperativa de consumo y producción de energía verde</title>
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		<pubDate>Tue, 24 Jan 2012 09:30:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Serra</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ecología]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
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		<category><![CDATA[cambio de conciencia]]></category>
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		<description><![CDATA[En el Estado Español, hay un sistema de producción de energía altamente contaminante. Un sistema que está en manos de unas pocas compañías energéticas, que constituyen un oligopolio que domina el mercado, y un lobby poderoso que condiciona las políticas de las administraciones públicas, al servicio de sus intereses económicos, y a costa de la salud de las personas, del ambiente, de la paz, del futuro, y del sentido común.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2012/01/imagen_2.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-15252" title="imagen_2" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2012/01/imagen_2.jpg" alt="" width="256" height="256" /></a>Al levantarnos por la mañana, y después de desayunar, medio mundo ya ha trabajado para nosotros, pero en nuestra inconsciencia, repetimos hábitos cotidianos de forma automática, adictiva. Encendemos el televisor y quejándonos de las noticias que nos amargan el primer café del día, estamos colaborando, desde el consumo, con un modelo socioeconómico que explota a los seres humanos y a los recursos del planeta.</p>
<p style="text-align: justify;">En el Estado Español, hay un sistema de producción de energía altamente contaminante, basado en los combustibles fósiles, que supone elevadas emisiones de gases de efecto invernadero, y nos conduce aceleradamente hacia el cambio climático.</p>
<p style="text-align: justify;">Un sistema de producción de energía dependiente del exterior, que importa petróleo, carbón y gas de países y zonas en las que estas fuentes de energía se convierten en fuentes de exclusión social, de explotación laboral, de conflictos armados y guerras .</p>
<p style="text-align: justify;">Un sistema que está en manos de unas pocas compañías energéticas, que constituyen un oligopolio que domina el mercado, y un lobby poderoso que condiciona las políticas de las administraciones públicas, al servicio de sus intereses económicos, y a costa de la salud de las personas, del ambiente, de la paz, del futuro, y del sentido común.</p>
<p style="text-align: justify;">Un sistema que dice externalizar costes y nos pasa facturas falsa y oscuramente rebajadas –aunque cada vez más caras-. Un sistema que juega a la ruleta rusa con la energía nuclear, que deshoja la margarita, y vende el producto como energía limpia y barata. Pero nadie se lo compra (¿cuantos estamos dispuestos a tener una central nuclear o un cementerio de residuos nucleares en casa?).</p>
<p style="text-align: justify;">Un sistema que nos deslumbra con su publicidad engañosa, que pervierte el lenguaje, que nos reduce y nos confunde hasta la impotencia y la indefensión, que se esconde a nuestro entendimiento y nos llega a casa, lleno de sombras, para salvaguardar nuestro hipotético estado del bienestar. Un sistema que nos convierte en sujetos pasivos, cómplices, sumisos, ignorantes, sin fe.</p>
<p style="text-align: justify;">En nuestras islas, la situación es mucho más grave e insostenible. Mientras en la Península la energía de origen renovable supone aproximadamente un 35 % del consumo total, en Mallorca sólo un 2% de la energía que consumimos se genera localmente gracias al sol, al viento, o a la biomasa. Además, se ha puesto freno al progreso de las energías renovables, disminuyendo las primas y acotando los cupos de producción, en un sistema eléctrico insular, segregado y maltratado.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Una opción que rompe monopolios</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Ante esta cascada de energía negativa (el lado oscuro de la luz), ante esta decepcionante situación local y global, hay y debe haber respuesta. Som Energia es una cooperativa sin ánimo de lucro nacida en Girona en diciembre de 2010, que quiere impulsar el cambio de modelo energético a partir del consumo y producción de energía de origen renovable.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Y les mueven muchos motivos:</strong></p>
<p style="text-align: justify;">• Participar de una gestión de la energía más cooperativa, democrática y transparente.</p>
<p style="text-align: justify;">• Combatir el cambio climático.</p>
<p style="text-align: justify;">• Fortalecer y apoyar a la economía local.</p>
<p style="text-align: justify;">• Aumentar la seguridad y la autosuficiencia energética.</p>
<p style="text-align: justify;">• Adaptarnos mejor al inminente pico y al encarecimiento del petróleo.</p>
<p style="text-align: justify;">• Combatir el oligopolio de las grandes empresas energéticas.</p>
<p style="text-align: justify;">Y sobretodo, escribir nuestra propia historia, y la de nuestros hijos. Con la letra que más nos gusta. Participar del cambio. Ser agentes de la transformación social y cultural necesaria e inevitable hacia una vida comunitaria sentida como propia, humana y digna. Sumar y gozar el poder que te de la fuerza de voluntad, la magia de la cooperación entre las personas. Convertir en sueños tu realidad y en realidad tus sueños. La rebelión del pequeño. Pasar de las palabras a la acción. Ser coherentes con la consciencia que emerge y empezamos a desarrollar. Y sentirnos libres.</p>
<p style="text-align: justify;">Auténticamente libres y responsables. Utilizar nuestra energía endosomática (conciencia y motivación interior) para generar energía exosomática (luz y modelos), y nuestra energía renovable y respetuosa (medio ambiente ecológico y social exterior) para alimentar nuestra ilusión. Las particularidades del sistema eléctrico insular implican que para poder cambiar de comercializadora eléctrica son necesarios 350 socios en Mallorca. Este es el primer objetivo que se ha marcado el grupo local de Som Energia Mallorca, que hace unas semanas ha empezado a trabajar. La energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma. La energía colectiva transforma la sociedad, el presente y el futuro. No se puede paralizar ni someter. No se puede delegar. Está hecha para transformarse. Una y otra vez.</p>
<p style="text-align: justify;">www.somenergia.coop</p>
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		<title>El pueblo saharaui</title>
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		<pubDate>Thu, 04 Aug 2011 08:00:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carme Moreno</dc:creator>
				<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[comunidad]]></category>
		<category><![CDATA[conciencia]]></category>
		<category><![CDATA[niños]]></category>
		<category><![CDATA[política]]></category>

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		<description><![CDATA[En Baleares existe una gran sensibilidad con la causa saharaui. Gran parte de los ciudadanos conoce bastante bien la grave situación que viven las miles de familias en los campamentos de refugiados saharauis en Tindouf (Argelia), porque algún conocido se lo ha explicado, lo ha podido leer en los medios de comunicación o bien ha acogido  algún niño o niña, en el marco del programa Vacaciones en Paz.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/Rapita-070909-018_COMPLETA1.jpg"><img class="size-medium wp-image-12964   alignright" title="Rapita 070909 018_COMPLETA1" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/Rapita-070909-018_COMPLETA1-300x224.jpg" alt="" width="270" height="202" /></a>En Baleares existe una gran sensibilidad con la causa saharaui. Gran parte de los ciudadanos conoce bastante bien la grave situación que viven las miles de familias en los campamentos de refugiados saharauis en Tindouf (Argelia), porque algún conocido se lo ha explicado, lo ha podido leer en los medios de comunicación o bien ha acogido  algún niño o niña, en el marco del programa Vacaciones en Paz.</p>
<p style="text-align: justify;">Este verano casi doscientos niños y niñas de los campamentos de refugiados vendrán a Mallorca y Menorca a pasar dos meses de vacaciones. Los niños y niñas se convertirán, un año más, en los pequeños embajadores de su tierra. Su presencia en nuestros hogares ayudará a divulgar el conflicto político que lleva ya 36 años sin resolverse; una cruda situación que obliga a los desplazados a vivir en medio del desierto de Argelia.</p>
<p style="text-align: justify;">Es menos conocida, y no menos importante, la existencia de un kilométrico muro que separa los campamentos del Sáhara Occidental. Algunos de los datos más llamativos de esta construcción conocida como ‘el muro de la vergüenza’ es que es el segundo más largo del mundo después de la muralla China. Tiene 2.700 kilómetros de longitud y, según diversas fuentes consultadas, el muro está vigilado por unos 150.000 soldados marroquíes. Esto supone un gasto millonario de mantenimiento cada año para el país alauí donde, en el 2010, sólo el 61% de los niños estaban escolarizados, según el Informe sobre el Desarrollo Humano.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/inhumano.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-12966" title="inhumano" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/inhumano-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a>Un muro inhumano</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Marruecos construyó el muro de la vergüenza, entre otras cosas, para mantener fuera del alcance de los saharauis el terreno donde se hallan las minas de fosfatos de Bucraa, una fuente importante de beneficios para  Marruecos, situada en los Territorios Ocupados (la otra zona del conflicto saharaui). Además de dividir a familias enteras y separar vidas, el muro de la vergüenza está plagado por 4 millones de minas antipersona y bombas de racimo. ONGs como el Portal de Muro y Minas desconocen el número exacto de personas que han perdido la vida desde que esta construcción se empezó a levantar en el año 1980, y en estos momentos están elaborando un registro de las víctimas. El director de esta entidad que acaba de crearse -y se dedica a ayudar a las víctimas del muro de la vergüenza-, Gaici Nah, ha estado recientemente en Mallorca para explicar la situación actual en la zona.</p>
<p style="text-align: justify;">Nah explica que “tanto en los campamentos como en los territorios ocupados, y también en los territorios liberados, se dan casos de personas que han tenido que sufrir amputación de miembros a causa de la explosión de las minas”. Nah añade que, “en muchas ocasiones, la situación de las víctimas es de desamparo total por las secuelas y los traumas psicológicos que padecen. Hay hombres heridos, pero también las mujeres y los niños de diferentes edades se convierten en víctimas”. Además, “los heridos son un lastre para la economía familiar, porque sus cuidadores muchas veces tienen que dejar el trabajo para atenderles. Y a todo esto, hay que añadir los medios económicos y las medicinas que necesitan para curar sus heridas”, especifica. “Algunos casos son muy traumáticos. Recuerdo ahora la situación de un hombre que a causa de las bombas antipersona se quedó ciego y le tuvieron que amputar ambas manos”, comenta Gaici Nah. “Hay casos de familias que viven situaciones completamente dramáticas: padres que no trabajan por la amputación de algún miembro y que tienen siete hijos a su cargo.  Los hijos, al final, son los responsables de sacar la familia adelante”.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/Bombas-yminas-36COMPLETA.jpg"><img class="size-medium wp-image-12965 alignright" title="Bombas yminas (36)COMPLETA" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/Bombas-yminas-36COMPLETA-225x300.jpg" alt="" width="203" height="270" /></a>Lejos de disminuir el número de afectados, actualmente, los saharauis continúan sufriendo las consecuencias del muro porque las zonas donde hay minas antipersona no están señalizadas y, muchas veces, coinciden con las áreas donde pastan los animales domésticos. Además de ofrecer ayuda a las víctimas, la ONG también busca ayuda institucional y subvenciones para los afectados. Una de las posibilidades que se plantea llevar a cabo Nah es crear microcréditos para las familias afectadas. Gaici Nah considera que la acción civil y social y las reivindicaciones a nivel internacional son elementos básicos para derribar el muro de la vergüenza y lamenta que Marruecos haga caso omiso a estas peticiones.</p>
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		<title>Entrevista a Andrés Rábago, “EL ROTO”</title>
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		<pubDate>Wed, 27 Jul 2011 10:48:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto D. Fraile Oliver</dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[activismo]]></category>
		<category><![CDATA[crisis]]></category>
		<category><![CDATA[política]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>

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		<description><![CDATA[Hay una frase de Leonard Cohen que dice: “Hay una grieta en todo, por ahí se filtra la luz”. Algo parecido sucede con “El Roto”. El dibujante que nos despierta cada mañana con su viñeta-bofetada en las páginas de El País. Como un café solo. Expresso sin azúcar. Amargo pero exquisito. Constante como el canto del gallo. Su insistencia casi mecánica es un regalo para todos. Sátira social de 24 quilates que circula en papel y por Internet de mente en mente.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/el-roto.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-12847" title="el roto" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/el-roto-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>Hay una frase de Leonard Cohen que dice: “Hay una grieta en todo, por ahí se filtra la luz”. Algo parecido sucede con “El Roto”. El dibujante que nos despierta cada mañana con su viñeta-bofetada en las páginas de El País. Como un café solo. Expresso sin azúcar. Amargo pero exquisito. Constante como el canto del gallo. Su insistencia casi mecánica es un regalo para todos. Sátira social de 24 quilates que circula en papel y por Internet de mente en mente.</p>
<p>La pintura y el dibujo son sus dos caminos de expresión. Dos lenguajes distintos que se equilibran con una tercera pata, su faceta satírica. La que es capaz de ver el bosque, sin que le tapen los árboles. Corazón y mente. “El Roto” ha creado un leguaje visual y conceptual en el que convergen muchas personas.</p>
<p>Sus viñetas son intemporales pero al mismo tiempo describen magistralmente el tiempo que nos ha tocado vivir. Aunque su obra, en muchas ocasiones, más que describir, esculpe la realidad.</p>
<p>La sabiduría que transmiten sus viñetas es comprometida y joven a la vez que amarga y madura. Es un maestro autodidacta que consigue procesar la lucidez hasta hacer con ella un fino arte social, casi espiritual. Porque “El Roto”, Andrés Rábago, tiene algo de Zen.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>En tu crítica al sistema y tu sátira periodística, ¿hay hueco para el optimismo?</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Sin optimismo, sin posibilidades de que las cosas lleguen a buen puerto, no se puede trabajar. En mi trabajo hay una voluntad de no transmitir pesimismo, sino de señalar los puntos donde hay problemas. Por ello, lógicamente, tu mirada se centra en zonas oscuras, pero eso no significa que no haya territorios de luz. La sátira no se ocupa de esos territorios de luz, hay otros lenguajes que se ocupan de esas cosas. De todas maneras, si se miran un poco más a fondo los dibujos, te das cuenta que hay cierto reproche sobre las cosas que hacemos mal&#8230; y en bastantes ocasiones hay leves apuntes de por dónde están las salidas. Digamos que no hay voluntad dirigista, pero sí se apuntan. Si se ve más ampliamente mi trabajo, se apuntan caminos de salida.</p>
<p><strong><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/roto.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-12846" title="roto" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/roto-262x300.jpg" alt="" width="262" height="300" /></a>Háblanos de esos caminos de salida. Por tu trabajo, entiendo que eres una persona idealista y utópica. ¿Es así?</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>No lo llamo utopía, ni lo llamo idealismo; lo llamo realidad. Nuestro problema es que no estamos en la realidad, estamos en una especie de sueño colectivo en el que nos hemos metido, y ahí nos hemos perdido. Se trata de encontrar la salida de ese laberinto. No es algo que haya ocurrido ahora, sino que llevamos muchos siglos perdidos. Yo creo que la salida es la que todas las grandes tradiciones han señalado, y que básicamente se podría resumir en autoconocimiento: encontrar en qué punto estamos perdidos, cuáles son los mecanismos de ese engaño y de qué forma podríamos salir de ellos.</p>
<p><strong><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/20100422elpepivin_3.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-12848" title="20100422elpepivin_3" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/20100422elpepivin_3.jpg" alt="" /></a>Somos individuos perdidos que nos juntamos con otros que también están perdidos y nos perdemos en grupo&#8230;</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>En ese momento entramos en el lenguaje que yo llamo estadístico, es decir, en el lenguaje del poder, y ahí desde luego estamos muy perdidos, porque está basado en la fragmentación de lo que llaman masa, colectividad, cuerpo social&#8230; o como quieras llamarlo.</p>
<p><strong>Cuando hablas del autoconocimiento y de la búsqueda personal, tocamos la frontera de la espiritualidad. De la parte del ser humano qué se pregunta ¿de dónde vengo? ¿a dónde voy? ¿quién soy? Evidentemente tiene sentido hacerse esas preguntas, pero ¿tienen respuesta?</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Yo creo que no hay respuestas literarias; solamente, hay respuestas personales. Y en ese sentido volvemos al punto de partida: es el individuo el que tiene que encontrar su propio camino de salida de su propia locura, de su propia pérdida. Es posible que, de alguna manera, eso sea el trabajo de la vida. Normalmente se nos presentan tantas cosas, que nos tienen tan entretenidos, que perdemos de vista lo esencial.</p>
<p><strong><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/roto1.jpg"><img class="size-medium wp-image-12852 alignleft" title="roto1" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/roto1-262x300.jpg" alt="" width="262" height="300" /></a>¿Es posible desde ese lugar contemplar el sistema y la cultura desde fuera?</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Sí. Llega un momento en el que te “separas”. Hay una cierta distancia. Esa toma de distancia, como en cualquier otra cosa, es realmente importante. Cuando te separas un poco, empiezas a ver con claridad en qué jaleo estás metido. Y desde ahí, por lo menos, has empezado a caminar, sabes que te diriges a un sitio, que no sabes cuál es, pero que sabes que te has “apartado” o te has “ido”, entre comillas, de donde estabas.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Como observador de la realidad y una persona con espíritu crítico, ¿cómo describirías el momento en que vivimos? </strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Si eres un observador, no es suficiente. Digamos que no soy un observador, soy uno más que está ahí, activo en la propia realidad. Creo que la realidad no es observable: es vivible, pero no observable. Puedes estar dentro de ella, pero si te sales de ella y la observas de algún modo se muere, desaparece&#8230; Estamos dentro de la realidad y a la vez somos conscientes de lo que está pasando.</p>
<p><strong>¿&#8230;Y cómo describirías el momento de cambio que estamos viviendo?</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Ni siquiera sé si estamos en eso. Parece, parece.. como que  hay indicios de cambio, pero yo creo que los cambios no van a ser sociales, sino en el proceso evolutivo del hombre. No creo que se vaya a producir de la noche a la mañana, sino más bien que va a ocurrir lentamente y aún falta mucho tiempo para que se produzca ese cambio.</p>
<p><strong>En tus dibujos se ve un toque de una visión de la realidad, en la cual hay unas leyes suprahumanas que nos gobiernan de alguna manera&#8230;</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Yo creo que el propio ser humano tiene esa noción de algo que está más allá de él mismo. Y eso es algo que antes mencionabas como espiritualidad. Inevitablemente, cuando observas un poco cómo es el cosmos o cómo son las cosas, empiezas a comprender que tiene que haber ciertas leyes que están ahí. Y que el hombre después ha ido encontrando ciertas leyes científicas, como la termodinámica… que son leyes que responden a preguntas pequeñas, pero a preguntas grandes no responden.</p>
<p><strong><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/roto2.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-12854" title="roto2" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/roto2-264x300.jpg" alt="" width="264" height="300" /></a>Un tema que tiene mucho protagonismo en tu obra es la economía, el dinero y sus consecuencias. En teoría, lo hemos creado para organizarnos mejor. Sin embargo, está causando mucho sufrimiento en este momento. ¿Tú cómo lo contemplas?</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>He dedicado muchos dibujos a ese asunto. Resumiendo, el dinero y la economía son como una especie de emanación del ego, un instrumento de intercambio entre los distintos egos, y por lo tanto está sostenido sobre algo falso. Mientras creamos en ello, tendrá su fuerza. En sí mismo, ese intercambio, esa comunicación, entre las personas es necesaria, y por lo tanto, el dinero como algo que nos permite el intercambio de cosas sin complicarnos demasiado, es razonable que exista. Lo que pasa es que la “hipertrofia” del dinero lo ha convertido en un monstruo que nos está devorando. Creo que primero tiene que estar perfectamente controlado, socialmente, y desde luego no puede erigirse ni en nuestro guía, ni en nuestro “amo y señor”; y ahí es donde realmente está el problema: se ha convertido en nuestro señor, en vez de en nuestro servidor.</p>
<p><strong>El sistema económico, en teoría, debería estar encajado dentro de otro sistema mayor, que es el sistema ecológico. Pero no sucede así y la economía aplasta a la ecología ¿Qué opinión tienes sobre las amenazas hacia la sostenibilidad del planeta?</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Creo que lo que ocurre es que hay un bajísimo nivel de conciencia. Y esa conciencia está muy fragmentada, está muy compartimentada. Cuando estamos en el bosque, somos ecologistas; y cuando volvemos a la ciudad, se nos olvida el bosque&#8230; y así estamos continuamente, en diversos territorios, sin continuidad. En el fondo se trata de una ausencia de conciencia. Si tuviésemos conciencia, no ocurriría lo que está ocurriendo. Cuando vuelves tras unas vacaciones en un sitio “muy limpio”, los primeros días hay una sensación desagradable, te das cuenta de que existe la contaminación, porque tus sentidos están alerta, la detectan y la rechazan; cuando llevas varios días en la ciudad, ese sentido se atrofia, y dejas de tener esa percepción. Y eso es lo que nos pasa en casi todas las cosas: se nos atrofian los sentidos y, además, estamos fragmentados.</p>
<p><strong>Tienes una tribuna importante en El País y llega a mucha gente&#8230; ¿Qué influencia crees que tiene? </strong></p>
<p>Creo que, sobre todo, la influencia es la de acompañar. Que sintamos que no estamos solos, que sepamos que hay pensamiento colectivo, que tiene un cierto parecido al que nosotros tenemos. Eso nos hace sentirnos menos solos y podemos caminar con mayor seguridad. Creo que esa función de dar seguridad, de aclarar ciertos pensamientos que están en nosotros, pero que no están bien concretados&#8230; es una de las funciones básicas. Si además, apuntas en algún momento en direcciones en la que no había pensado el lector y que puedan, digamos, abrirle caminos que en ese momento no tenía, pues mejor ¿no?</p>
<p><strong>Dentro del panorama artístico, periodístico, cultural&#8230; en el ámbito en el que tú te mueves, ¿qué voces son las que a ti te resuenan?</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>No vivimos, precisamente, en un momento especialmente brillante. En este sentido, no tengo gurús, no tengo maestros, ni gente a quien siga, pero sí que oigo, bastante a menudo, voces y pensamientos que me reconfortan, que me alivian y que me alimentan&#8230;</p>
<p>Sí que hay cosas, lo que pasa es que hay demasiada broza, demasiado ruido ambiental, pero con un poco de olfato encuentras esa lectura que te sirve, que te alimenta el pensamiento&#8230; lo que pasa es que, efectivamente, estamos en un momento de excesivo ruido. Eliminar ese ruido de tu espacio vital te permite escuchar con más claridad.</p>
<p><strong><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/roto3.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-12855" title="roto3" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/roto3-263x300.jpg" alt="" width="263" height="300" /></a>Cuando la obra de alguien brilla tanto como la tuya me gusta preguntarle cuál es su rutina de trabajo. ¿Qué hábitos permiten que tu obra tenga tanta luz?</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Pues yo creo que es justo eso, la rutina (risas). <strong> </strong>Hay mucha rutina, soy bastante metódico en mis horarios y ritmos de trabajo. Eso me permite desarrollar bastante trabajo. Supongo que habrá otras formas de verlo, pero yo no soy partidario del artista bohemio. Creo que el artista bohemio generalmente es un desastre, no sólo como persona sino también como artista. Creo que el arte requiere una cantidad y calidad de esfuerzo, que sólo con un ritmo metódico y continuado se puede obtener algo. Y lo ideal es que ese ritmo surja de forma poética o natural.</p>
<p><strong>¿Te estresa el hecho de que tenga que salir una viñeta cada día? ¿Confías en que saldrá?</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>No es mío, es algo que está ahí, y como hay muchas cosas en el ambiente, siempre encuentras una. Digamos que este es un trabajo para personas que tienen fluidez en sus mecanismos mentales. Si eres un estreñido, francamente, vale más que te dediques a otra cosa.</p>
<p><strong>Cuando admiras alguna gran obra del arte, una obra maestra, ¿cómo crees que se ha creado? </strong></p>
<p>Poquísimas obras del hombre son creaciones de altísimo nivel; pero sí que hay una gran cantidad de obras de grandísima calidad. Lo que tú ves en esas obras maestras es el nivel humano que alcanzó ese individuo. En cierto modo su obra refleja el punto en el que estuvo, el territorio que él vivió, su experiencia. Te llevan al punto más alto, al nivel más alejado que él alcanzó, y lo recorres con él.</p>
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		<title>La rebelión del sentido común: del 15M al 19J</title>
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		<pubDate>Wed, 20 Jul 2011 17:35:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marc Masmiquel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[crisis]]></category>
		<category><![CDATA[política]]></category>

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		<description><![CDATA[El movimiento 15M brotó en una anodina escena política, dio frescura a las plazas y ha conseguido enarbolar un mensaje multigeneracional de regeneración política – no mero reformismo, sino un cambio más profundo y sutil. Esto es el principio de un largo proceso. Y en esta génesis evolutiva todo influye: Islandia, las insurrecciones árabes, las ideas sugerentes, los análisis sesudos, las militancias anónimas, la generosidad y la esperanza. Confiando en el proceso, conservando la templanza.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>&#8220;Si tu pasado es experiencia, haz del mañana sentido común.&#8221;</em><br />
Edgar Morin</p>
<p>La vida se adapta al entorno, la evolución es lenta, y las tareas que parecen insalvables, lo que necesitan es serenidad y confianza. La impaciencia puede ser un enemigo escondido. El pasado 19 de junio, la indignación no violenta transitó un centenar de ciudades – cientos de miles de personas manifestaron su deseo común de democracia en acción. Lo que el 15 de Mayo fue una efervescencia, ahora empieza a ser la levadura de un pan al que todos tenemos derecho. Los medios conservadores usan cinismo en diferente grado para desviar el tema, para hablar de la ingenuidad del 15M y sus secuaces – pero todos somos parte, todos vivimos en el enjambre y los derechos a una vida digna son logros que no pueden quedarse en meras palabras.</p>
<p><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/foto_bcn_adriananicosia.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-12826" title="foto_bcn_adriananicosia" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/foto_bcn_adriananicosia-300x199.jpg" alt="" width="300" height="199" /></a>Los sistema económicos y políticos se apoyan en viejos paradigmas, y los monopolios financieros perpetúan la polarización social. Cuando prevalece el interés de unos pocos frente a la mayoría las tensiones sociales aparecen. La sociedad postindustrial basada en el capital ha ido blindando un modo de funcionar que genera sangrantes diferencias e impactos en los ecosistemas globales. Esto ha sido posible gracias a un esqueleto financiero, con  una base aceptada -pero impuesta- que pivota sobre la usura y el beneficio a corto plazo. Esta miopía organizativa ha ido potenciando determinados mitos y creencias, aderezadas con propaganda, y nuestra civilización se ha instaurado como modelo de desarrollo a martillazos y con la delicadeza de un buldózer. Entonces, ¿qué le queda al ciudadano? Indignación, y esta indignación ha sembrado compromiso en plazas, corazones y mentes. El compromiso está reuniendo ahora sinergias y precisa de ser inclusivo, e invitar a la innovación social. Con imaginación está planteando propuestas en la gestión de la polis, en la instauración de una renovada civitas. Esta revolución de gente normal sigue creciendo y tomando conciencia.</p>
<p>Ampliando el campo de visión observamos que  un vendaval de libertad recorre muchos rincones del globo. Esto no es nuevo, es una vieja pugna, pero son nuevas las maneras de esta emergencia. No hay que olvidar que el sistema económico entró en crisis, y esta crisis ha ido agrietando unos modelos de hacer política, enfermizamente asociados al poder privado de entidades financieras, accionistas y grupos industriales multinacionales. El sistema económico planetario, mundializado por el movimiento de capital y orquestado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), defiende a una mafia corporativa de dudosa ética, pero escrupuloso márketing. Y esto no es un debate teórico: las cacareadas virtudes de la sociedad de consumo están más que en entredicho, hay un índice de desempleo descomunal, el acceso a las necesidades básicas -como la vivienda- ha sido parasitado con trampas legales diseñadas por las entidades bancarias&#8230; En esta compleja sociedad, todo es de masas: la comunicación, la política, el ocio, el modo de vivir, el modo de consumir energía&#8230; y esta maquinaria chirría, estratifica a las personas y mantiene a determinadas castas inamovibles.</p>
<p><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/foto_bcn_CarlottaBetbese.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-12827" title="foto_bcn_CarlottaBetbese" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/foto_bcn_CarlottaBetbese.jpg" alt="" width="500" height="333" /></a>Según Chomsky, en los 90 el capital especulativo representaba un 10% del total. Una década después los índices eran del 90%. Ahora el porcentaje es mayor. Ha entrado en una cadencia exponencial. Las economías están además de en recesión en desaceleración y rompiendo más aún su capacidad de endeudamiento. Los rescates económicos están revoloteando por todas partes. El incipiente “Pacto del Euro” obliga a recortes en gastos sociales y emparenta los sueldos a los índices de productividad de las empresas, no al Índice de Precio del Consumo (IPC); aumenta impuestos; aplica Planes de Ajuste Estructural al hilo de las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional, del Banco Central Europeo&#8230; flexibiliza aún más el despido, y sintetizando: precariza la situación de un creciente número de ciudadanos y nos empobrece en aras de la potenciación de una economía que ni distribuye ni nos hace más felices.</p>
<p>Estamos en los albores de una mutación de las estructuras políticas. Las sociedades evolucionan, y como rezaba con ironía una pancarta el pasado 19 de Junio, “no podemos apretarnos el cinturón y bajarnos los pantalones a la vez”. Los cambios no operan sólo con palabras, precisan de hechos. Comprometerse para que las palabras signifiquen. El movimiento 15M brotó en una anodina escena política, dio frescura a las plazas y ha conseguido enarbolar un mensaje multigeneracional de regeneración política – no mero reformismo, sino un cambio más profundo y sutil. Esto es el principio de un largo proceso. Y en esta génesis evolutiva todo influye: Islandia, las insurrecciones árabes, las ideas sugerentes, los análisis sesudos, las militancias anónimas, la generosidad y la esperanza. Confiando en el proceso, conservando la templanza.</p>
<p><strong><br />
</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>¿QUÉ SE ESTÁ COCIENDO?</strong></p>
<p>Las nuevas herramientas nos permiten aunar opiniones y análisis de un heterodoxo equipo planetario que tiene en común abogar por los derechos humanos y por un cambio en el sistema político y económico hacia la dignidad y libertad de las personas. Hemos consultado a algunos activistas y pensadores, con tal de acopiar puntos de vista e integrar con humildad y autocrítica qué se está cociendo.</p>
<p>Stéphane Hessel, el único redactor vivo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, ha sido quien ha recordado a los jóvenes la necesidad de crear como acto de resistencia – la imaginación ha hecho el resto. Tras su Indignez-vous, acaba de publicar un nuevo libro, dando pistas acerca de la dirección a considerar, con el claro título: “Comprometeos”. Hessel, una de las fuentes inspiradoras de las que bebe el movimiento ciudadano nacido el 15 de Mayo, parece invitarnos a inventar una especie de “foro ciudadano permanente” que audite a la clase política, pues ellos son los administradores de lo público, y no de lo privado. Por eso esto no es un panfleto, sino un verdadero símbolo de los nuevos tiempos que se avecinan. Hace ya décadas, Albert Camus, otro francés rebelde y premio Nobel de literatura, apostilló sin pestañear ante los desmanes del poder: “Ellos mandan hoy&#8230; porque tú obedeces”.</p>
<p>Hördur Torfason es uno de los impulsores clave de la revolución islandesa. Visitó Palma y comentó al respecto: “Esto es trabajo, trabajo duro, y va a llevar su tiempo. Pero ¡no os rindáis! Los políticos no merecen nuestra confianza. Ellos trabajan para nosotros, nosotros les pagamos su sueldo y deben ganarse nuestra confianza.” Es decir, hay que mantener un espíritu crítico y escéptico con el poder político, y a la vez hay que ser pacientes, perseverantes. Estamos en un proceso de contagio de entusiasmos e ideas, Internet canaliza esta red horizontal de flujo de conocimiento y estrategias&#8230; y por eso el 15M en sus diferentes manifestaciones está aprendiendo, viendo sus puntos flacos y sus reales fortalezas.</p>
<p><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/foto_bcn_RamonSerra.jpg"><img class="size-full wp-image-12828 alignleft" title="foto_bcn_RamonSerra" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/foto_bcn_RamonSerra.jpg" alt="" width="500" height="333" /></a></p>
<p>El movimiento indignado está entrando en una siguiente fase: tras la ocupación de las plazas públicas para utilizarlas como ágoras en las que conectar, intercambiar y organizarse, el trabajo se está trasladando a los barrios y a los pueblos en forma de asambleas vecinales.</p>
<p>Quizá son revoluciones de andar por casa, pero su esencia es ciudadana y legítima: la gente común está quitándose la venda, destapándose los oídos y abriendo la boca. El pensamiento único quiere ser sustituido por el pensamiento diverso. La profesionalización de la política y la gestión suelen favorecer a  grupos de poder. Esta cultura política ha mostrado sus límites – es tiempo de la emergencia subterránea, de ser generoso y de la innovación social: presupuesto participativos, sistemas de intercambio sin correlato con el dinero, referendos periódicos, decisiones ciudadanas vivas.</p>
<p><strong><br />
</strong></p>
<p><strong>#WORLDREVOLUTION</strong></p>
<p>Valentina Karga es una arquitecta griega a quien le ha llamado la atención el espíritu pacífico y cívico que se ha demostrado con creces en las multitudinarias marchas del 19J. “Creo que el pueblo español ha encontrado un modo muy bueno de protestar, muy original: los campamentos urbanos. Por otro lado se siente como algo muy tranquilo en comparación con las protestas griegas, donde la gente recibe disparos”. Aunque las realidades geopolíticas son diferentes, tanto las protestas griegas como la revolución en el mundo árabe tienen nexos, y también diferencias obvias. La explosión de protestas ciudadanas tienen en común un punto: que el FMI siempre está a la saga.</p>
<p>En Túnez, meses antes de las revueltas, hubo Planes de Ajuste Estructural y recortes sociales diversos. La primavera democrática de los sociedades árabes tiene un largo camino por delante, los lastres que acarrea cada pueblo del mundo es diferente, pero comparten franquear la barrera del miedo y tomar medidas tácticas para defender la dignidad: la estrategia del enjambre. Amira Charfeddine es una diseñadora tunecina y activista feminista, y nos relata cómo están ahora: “La revolución de los jóvenes se basa en la dignidad y la libertad, todos teníamos la misma voz. Pero hay una deriva islamista institucionalizada que ha raptado la revolución. Planteamos poder hacer un referéndum sobre la Constitución. Túnez es la encrucijada de varias civilizaciones – queremos ser laicos. Lo que está sucediendo en España no es lo mismo, pero necesitamos que nos deseen suerte para hacer frente a la fuerza que viene de Oriente Medio. Aplicar la religión en las leyes no es aceptable para nosotros y nunca lo aceptaremos, la revolución de los jazmines no puede derivar a la revolución de las flores del mal.” La gallina y el huevo surgen de Túnez, tras la auto-inmolación de Mohamed Buazizi, un vendedor ambulante de fruta, como signo trágico de la indignación ante la tiranía y la corrupción de Ben Alí. Todas las acusaciones han sido confirmadas, y WikiLeaks, las redes sociales y la cadena Al-Yazeera han permitido dejar patente que el hurto del dictador tenía el beneplácito de muchos gobiernos occidentales.</p>
<p>Según Noam Chomsky, para entender el conjunto hay que preguntarse cómo funciona el poder financiero de las grandes empresas en las políticas de los estados y especialmente cómo afectan a los ciudadanos los intereses corporativos, y nos dice: “El poder empresarial tiene una influencia preponderante en la política estatal. Desde la década de 1970, las instituciones financieras se han expandido rápidamente, y como resultado, su influencia en el sistema político ha aumentado considerablemente.” Las protestas ciudadanas en el caso español no dejan claro si se trata del advenimiento de una nueva democracia ciudadana, pero como mínimo es un proceso de cambio singular. “Estos movimientos son muy alentadores y en muchos casos con desarrollos interesantes, pero hasta ahora la estructura organizativa y los programas parecen ser obras en proceso, es difícil de comentar”. Lo mismo que contestó ante lo que las insurrecciones árabes están generando: “Son procesos, no metas.” Más claro, agua.</p>
<p><strong>EL EJEMPLO ISLANDÉS:</strong></p>
<p>En noviembre de 2010 el pueblo Islandés escogió a veinticinco ciudadanos para conformar la Asamblea Constituyente encargada de redactar la nueva Constitución Islandesa. Katrín Oddsdóttir, licenciada en periodismo y con una maestría en Derechos Humanos, afirma: “La Constitución es el contrato básico de la sociedad. Si la sociedad se ha roto a causa de la inmoralidad y los crímenes económicos, es muy importante poner al día la Constitución y proteger la paz en la sociedad. Esta es una parte importante de la cura de la identidad de la ciudadanía. Si el contrato social en España se ha roto, yo les recomendaría que lo reparen y esto es algo que deben hacer los ciudadanos,  no sólo los abogados, no sólo los políticos.” El cantautor Hördur Torfason añade: “Mi consejo sería que defináis  unas propuestas concretas, 3 ó 4 a lo sumo, las presentéis a los políticos y les deis seguimiento hasta que se cumplan. Después, se les vuelven a presentar más propuestas. Ellos trabajan para nosotros, pero no pueden hacerlo si no les decimos claramente lo que queremos que hagan.&#8221;</p>
<p>¿Quién guarda a los guardianes?¿Quién gobierna a los gobiernos? No es ético para los ciudadanos aceptar que sean los bancos y las grandes empresas. El Pacto del Euro es su credo más reciente y el más discutido por muchos economistas (Arcadi Oliveres, José Luis Sampedro, Carlos Taibo, Vicenç Navarro) además de los varios centenares de miles de ciudadanos que se manifestaron el 19 de Junio.</p>
<p>Torfason sabe de lo que habla: &#8220;Seguramente, ninguno de nosotros tenga las soluciones, pero sí tenemos una visión compartida y queremos resistirnos al sistema que hay, por lo que os recomiendo que resistáis y os mantengáis con el objetivo común de lograr un mundo mejor y con menos corrupción&#8221;.</p>
<p>Confiando en el proceso, conservando la templanza.</p>
<p><a title="pdf completo del 15m al 19j" href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/artículo-extendido-con-fotos1.pdf">Aquí puedes descargarte el artículo completo en PDF.</a></p>
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		<title>Editorial: Transición 2.0</title>
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		<pubDate>Mon, 18 Jul 2011 17:24:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto D. Fraile Oliver</dc:creator>
				<category><![CDATA[Editoriales]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[crisis]]></category>
		<category><![CDATA[política]]></category>

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		<description><![CDATA[Durante la transición del franquismo a la democracia se otorgó a los partidos políticos de nuestro país un exceso de poder. Había una razón: tras 40 años de prohibición, necesitaban reforzarse. Hoy, esta hipertrofia está ocasionando la paradoja de que su existencia, condición fundamental para la democracia, se esté convirtiendo en un obstáculo para el desarrollo de la misma, y esté creando una creciente separación entre gobernantes y gobernados, que cada vez se sienten menos representados.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>“La democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo”. Abraham Lincoln</em></p>
<p>Durante la transición del franquismo a la democracia se otorgó a los partidos políticos de nuestro país un exceso de poder. Había una razón: tras 40 años de prohibición, necesitaban reforzarse. Hoy, esta hipertrofia está ocasionando la paradoja de que su existencia, condición fundamental para la democracia, se esté convirtiendo en un obstáculo para el desarrollo de la misma, y esté creando una creciente separación entre gobernantes y gobernados, que cada vez se sienten menos representados.</p>
<p>Este alejamiento, sumado a la crisis económica, han desencadenado el movimiento 15M, una movilización popular que reclama más peso político de los ciudadanos en detrimento de los partidos.</p>
<p><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/manoss.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-12820" title="manoss" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/07/manoss-300x201.jpg" alt="" width="300" height="201" /></a>Es una demanda muy lógica. Sobredimensionados y obsesionados por el poder, esos partidos, que en teoría deberían servir para canalizar la participación de los ciudadanos en la política, la monopolizan y expulsan a los ciudadanos de ella. Un mal diseño institucional permite que mezclen según sus intereses los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, cuya separación es un principio esencial de la democracia.</p>
<p>Cada 4 años se pregunta a los ciudadanos qué partido político desean que les gobierne, pero nunca se les pregunta si el comportamiento del Estado les parece correcto, si los poderes y privilegios del Estado y de sus administradores son o no excesivos.</p>
<p>El acto de votar queda también desvirtuado porque el elector, dentro de un sistema de listas cerradas y bloqueadas, tampoco puede elegir a sus representantes.</p>
<p>La democracia debe estar basada en la participación de los ciudadanos. Sin embargo, los políticos profesionales argumentan que la participación es imposible en la vida real, que los ciudadanos son una masa heterogénea y que únicamente los militantes de un partido están capacitados para gestionar correctamente nuestro mundo. Pero eso no deja de ser despotismo y desde luego que no es democracia. Es un argumento que ya no se sostiene.</p>
<p>Necesitamos una evolución del sistema, una reforma que nos permita adaptarnos a retos acuciantes como la ecología, economía, energía y educación. Es preciso actualizar las instituciones para el nuevo entorno en que vivimos, cambiar la ley electoral, dotar al sistema de una transparencia radical que evite la corrupción, regenerar la separación de poderes y establecer controles ciudadanos que permitan exigir responsabilidades políticas.</p>
<p>Quienes exigen cambios deben ser también responsables y discernir qué cosas de nuestro sistema funcionan para que perduren. Nuestros antepasados han conseguido algunos logros en ciertas áreas y no tenemos que desechar su legado. Primero porque seríamos poco inteligentes, y segundo porque no estaríamos honrando su sacrificio. No hay que inventar cosas que ya existen. No hay que destruir, hay que construir.</p>
<p>Esto no excluye la necesidad de perseverar en la exigencia de que se actualice todo aquello que ha quedado obsoleto de manera no-violenta y creativa.</p>
<p>Por su parte, los políticos deben estar a la altura de los acontecimientos y rescatar la humildad, el espíritu de concordia y sentido de estado para hacer posible la segunda transición. La transición 2.0.</p>
<p>El mundo entero nos mira.</p>
<p><a title="Editorial transición 1" href="http://www.revistanamaste.com/editorial-hacia-una-segunda-transicion/" target="_self">Aquí puedes leer la primera parte del artículo</a></p>
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		<title>Algunas ideas básicas que aglutinan al 15M</title>
		<link>http://www.revistanamaste.com/algunas-ideas-basicas-que-aglutinan-al-15-m/</link>
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		<pubDate>Thu, 26 May 2011 16:29:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Taibo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[crisis]]></category>
		<category><![CDATA[economía]]></category>
		<category><![CDATA[política]]></category>

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		<description><![CDATA[He intentado reconstruir aquí, sobre la base de mis apuntes, lo que dije en la Puerta del Sol madrileña el domingo 15, al final de la multitudinaria manifestación que convocó la plataforma Democracia Real Ya. Tiempo habrá para valorar --a mí me cuesta trabajo-- qué es lo que está ocurriendo estos días. ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/05/plaza-islandia-1.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-12271" title="plaza islandia 1" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/05/plaza-islandia-1.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>He intentado reconstruir aquí, sobre la base de mis apuntes, lo que dije en la Puerta del Sol madrileña el domingo 15, al final de la multitudinaria manifestación que convocó la plataforma Democracia Real Ya. Tiempo habrá para valorar &#8211;a mí me cuesta trabajo&#8211; qué es lo que está ocurriendo estos días. Me contento ahora con llamar la atención sobre una discreta experiencia personal que algo nos dice &#8211;creo&#8211; de la zozobra con la que los medios de incomunicación del sistema han asumido la revuelta de tantos jóvenes.</p>
<p>En los jornadas sucesivas al día 15 recibí un buen puñado de llamadas de esos medios de incomunicación. Algunas procedían, por cierto, de emisoras de radio y de periódicos que de manera altiva y descortés me habían puesto en la calle en su momento. Me pareció evidente que los profesionales correspondientes andaban desesperados buscando alguna cara que ponerle al movimiento que, fundamentalmente articulado por jóvenes, empezaba a tomar la calle. En todos los casos –ya tendré tiempo de cambiar, si procede, de conducta&#8211; me negué a hacer declaración alguna y en todos sugerí que entrevistasen a los organizadores de las manifestaciones y, más aún, a los propios manifestantes. En una de esas conversaciones mi interlocutor insistió en su demanda y me preguntó expresamente si no habría algún otro profesor universitario que pudiera poner su cara. Al parecer, y a los ojos de algunos, para explicar lo que está sucediendo es inevitable echar mano de las sesudas explicaciones que proporcionamos los profesores de universidad, como si la gente de a pie no supiera expresarse con claridad y contundencia. Menos mal que hay algún profesional que se salva. Ayer, y de nuevo en la Puerta del Sol, un periodista me dijo que los jóvenes a los que había entrevistado hablaban mucho mejor que Tomás Gómez y &#8211;me da el pálpito&#8211; que la propia señora De Cospedal.</p>
<p>Antes de colocar mi texto, me permito agregar una última observación: no sólo debemos estar sobre aviso ante lo que hacen los medios &#8211;para cuándo una activa campaña de denuncia de lo que supone esa genuina plaga contemporánea que son los tertulianos&#8211;. También debemos guardar las distancias con respecto a lo que dicen y se aprestan a hacer muchas gentes de la izquierda de siempre que, bien intencionadas, se proponen encauzar unos movimientos que en último término no comprenden y miran con desdén. Ahí van, en cualquier caso, mis palabras del día 15.</p>
<p>&#8220;Quienes estamos aquí somos, a buen seguro, personas muy distintas. Llevamos en la cabeza proyectos e ideales diferentes. Han conseguido, sin embargo, que nos pongamos de acuerdo en un puñado de ideas básicas. Las intento resumir de manera muy rápida.</p>
<p><strong>Primera. Lo llaman democracia y no lo es. </strong>Las principales instituciones y, con ellas, los principales partidos han conseguido demostrar su capacidad para funcionar al margen del ruido molesto que emite la población. Los dos partidos más importantes, en singular, escenifican desde tiempo atrás una confrontación aparentemente severa que esconde una fundamental comunidad de ideas. Uno y otro mantienen en sus filas, por cierto, a personas de más que dudosa moralidad. No es difícil adivinar lo que hay por detrás: en los hechos son formidables corporaciones económico-financieras las que dictan la mayoría de las reglas del juego.</p>
<p><strong><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/05/islandia-4.jpg"><img class="size-full wp-image-12272 alignleft" title="islandia 4" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/05/islandia-4.jpg" alt="" width="300" height="400" /></a>Segunda. Somos víctimas con frecuencia de grandes cifras que se nos imponen.</strong> Em mayo de 2010, por proponer un ejemplo, la Unión Europea exigió del Gobierno español que redujese en 15.000 millones de euros el gasto público. Nadie sabe a ciencia cierta qué son 15.000 millones de euros.</p>
<p>Para comprenderlo no está de más que asumamos una rápida comparación con otras cifras. Unos años atrás ese Gobierno español que acabo de mencionar destinó en inicio 9.000 millones de euros al saneamiento de una única caja de ahorros, la de Castilla-La Mancha, que se hallaba al borde de la quiebra; estoy hablando de una cifra que se acercaba a las dos terceras partes de la de la exigida en recortes por la Unión Europea. Durante dos años fiscales consecutivos, ese mismo Gobierno obsequió con 400 euros a todos los que hacemos una declaración de la renta. A todos, dicho sea de paso, por igual: lo mismo recibió el señor Botín que el ciudadano más pobre. Según una estimación, ese regalo se llevó, en cada uno de esos años, 10.000 millones de euros. Estoy hablando del mismo Gobierno, que se autotitula socialista, que no dudó en suprimir un impuesto, el del patrimonio, que por lógica grava ante todo a los ricos, reduciendo sensiblemente la recaudación, mientras incrementaba en cambio otro, el IVA, que castiga a los pobres. El mismo Gobierno, en fin, que apenas hace nada para luchar contra el fraude fiscal y que mantiene la legislación más laxa de la Unión Europea en lo que hace a evasión de capitales y paraísos fiscales.<br />
<strong><br />
Tercera. Si hay un dios que adoran políticos, economistas y muchos sindicalistas, ese dios es el de la competitividad.</strong> Cualquier persona con dos dedos de cabeza sabe, sin embargo, en qué se han traducido, para la mayoría de quienes están aquí, las formidables ganancias obtenidas en los últimos años en materia de competividad: salarios cada vez más bajos, jornadas laborales cada vez más prolongadas, derechos sociales que retroceden, precariedad por todas partes.</p>
<p>No es difícil identificar a las víctimas de tanta miseria. La primera la aportan los jóvenes, que engrosan masivamente nuestro ejército de reserva de desempleados. Si no hubiera muchas tragedias por detrás, tendría su gracia glosar esa deriva terminológica que hace media docena de años nos invitaba a hablar de mileuristas para retratar una delicada situación, hoy nos invita a hacerlo de quinientoseuristas y pasado mañana, las cosas como van, nos obligará a referirnos a los trescientoseuristas. La segunda víctima son las mujeres, de siempre peor pagadas y condenadas a ocupar los escalones inferiores de la pirámide productiva, a más de verse obligadas a cargar con el grueso del trabajo doméstico. Una tercera víctima son los olvidados de siempre, los ancianos, ignorados en particular por esos dos maravillosos sindicatos, Comisiones y UGT, siempre dispuestos a firmar lo infirmable. No quiero olvidar, en cuarto y último lugar, a nuestros amigos inmigrantes, convertidos, según las coyunturas, en mercancía de quita y pon. Estoy hablando, al fin y al cabo, de una escueta minoría de la población: jóvenes, mujeres, ancianos e inmigrantes.<br />
<strong><br />
Cuarta. No quiero dejar en el olvido los derechos de las generaciones venideras y, con ellos, los de las demás especies que nos acompañan en el planeta Tierra. </strong>Lo digo porque en este país en el que estamos hace mucho tiempo que confundimos crecimiento y consumo, por un lado, con felicidad y bienestar, por el otro. Hablo del mismo país que ha permitido orgulloso que su huella ecológica se acrecentase espectacularmente, con efecto principal en la ruptura de precarios equilibrios medioambientales. Ahí están, para testimoniarlo, la idolatría del automóvil y de su cultura, esos maravillosos trenes de alta velocidad que permiten que los ricos se muevan con rapidez mientras se deterioran las posibilidades al alcance de las clases populares, los castigos, acaso irreversibles, que han padecido nuestras costas o, para dejarlo ahí, la dramática desaparición de la vida rural. Nada retrata mejor dónde estamos que el hecho de que España se encuentre en el furgón de cola de la Unión Europea en lo hace a la lucha contra el cambio climático, con un Gobierno que alienta la impresentable compra de cuotas de contaminación en países pobres que no están en condiciones de agotar las suyas.</p>
<p><strong>Quinta. Entre las reivindicaciones que plantea la plataforma que promueve estas manifestaciones y concentraciones hay una expresa relativa a la urgencia de reducir el gasto militar.</strong> Me parece tanto más pertinente cuanto que en los últimos años hemos tenido la oportunidad de comprobar cómo nuestros diferentes gobernantes rebajaban de manera muy sensible la ayuda al desarrollo. Nunca lo subrayaremos de manera suficiente: el momento más tétrico de nuestra crisis dibuja un escenario claramente preferible al momento más airoso de la situación de la mayoría de los países del Sur.</p>
<p>Vuelvo, con todo, a lo del gasto militar. Este último, visiblemente ocultado tras numerosas partidas, responde a dos grandes objetivos. El primero no es otro que mantener a España en el núcleo de los países poderosos, con los deberes consiguientes en materia de apoyo a esas genuinas guerras de rapiña global que lideran los Estados Unidos. El segundo se vincula con el designio de preservar un apoyo franco a lo que hacen tantas empresas españolas en el exterior. ¿Alguien ha tenido noticia de que algún portavoz del Partido Socialista o del Partido Popular se haya atrevido a criticar, siquiera sólo sea livianamente, las violaciones de derechos humanos básicos de las que son responsables empresas españolas en Colombia como en Ecuador, en Perú como en Bolivia, en Argentina como en Brasil?</p>
<p>Acabo. Me gustaría en estas horas tener un recuerdo para alguien que nos ha dejado en Madrid el martes pasado. Hablo de Ramón Fernández Durán, que iluminó nuestro conocimiento en lo que respecta a las miserias del capitalismo global y nos puso sobre aviso ante lo que nos espera de la mano de esa genuina edad de las tinieblas en la que, si no lo remediamos, nos adentramos a marchas forzadas. No se me ocurre mejor manera de hacerlo que la que me invita a rescatar una frase que ha repetido muchas veces mi amigo José Luis Sampedro, de quien escucharemos, por cierto, un saludo dentro de unos minutos., La frase en cuestión, que creo refleja bien a a las claras nuestra intención de esta tarde, la pronunció Martin Luther King, el muñidor principal del movimiento de derechos civiles en los Estados Unidos de cincuenta años atrás. Dice así: &#8216;Cuando reflexionemos sobre nuestro siglo, lo que nos parecerá más grave no serán las fechorías de los malvados, sino el escandaloso silencio de las buenas personas&#8217;. Muchas gracias por haberme escuchado&#8221;.</p>
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		<title>Durmiendo sobre el asfalto</title>
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		<pubDate>Wed, 25 May 2011 11:22:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Koldo Aldai</dc:creator>
				<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
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		<category><![CDATA[política]]></category>

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		<description><![CDATA[Lo que ha distinguido la “spanish revolution” de otras revueltas anteriores ha sido su orden, su espíritu noble y no-violento, su capacidad de autoorganización, de proporcionar propuestas, su ánimo de reconstrucción de otro mundo, no sólo de tumbar el viejo sistema. Debajo del asfalto de Sol aguardaba la fiesta en la calle Génova, pero ya nada será como antes de aquel 15 M en que descubrimos, gracias a las redes sociales, nuestro poder y capacidad para ir en pos de nuestros sueños. ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/05/islandia3.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-12239" title="islandia3" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/05/islandia3-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>Se llevaron las palabras, las más respetadas, mas no los ideales en ellas contenidos. La palabra “socialismo” mantuvo su hechizo cuando leíamos a Gorky hasta al amanecer, cuando perseguíamos su ideal puro, reluciente en el pasado, cuando su bandera ponía nuestros pasos a caminar, cuando su logro era el más alto vuelo…</p>
<p>Por eso hay que acampar en Sol, en la luna, en las nubes, en el asfalto…, para que los mismos y superiores ideales progresen, ya desnudos de ideología. Nos equivocamos, no sabíamos que nuestras más preciadas palabras se podían marchitar hasta tal punto, que en su nombre se perpetrarían crímenes detestables. Socialismo era compartir, cooperar, era una ética intachable… Socialismo era en realidad sólo una excusa para comenzar a entregarnos a algo más ancho que nosotros  mismos. Vinieron “tiranos” y “timoneles” que en Rusia y China ultrajaron esa sentida palabra, vinieron otros  que  hoy, ya en las costas del Caribe, ya  en una suite de Nueva York, la siguen malintepretando…</p>
<p>En medio de aquella inocencia, no llegamos a pensar que un dirigente socialista perseguiría desnudo a la camarera de uno de los hoteles más lujosos de Manhattan… Así aprendimos que, hasta la floración, los ideales se  guardan mejor en el interior, sin nombre, ni marca, en toda su fuerza original, en toda su transparencia. Así aprendimos que si se llevaron nuestras palabras, nos queda la guitarra, el saco de dormir, la tienda “Quechua”… Si se llevaron las palabras, sólo se quedaron con el continente, no con el contenido. Su esencia puede alcanzar la tierra entera, pasearse por los “Tahir” de todos los continentes. Si se llevaron las palabras, los sueños se pueden sembrar en el asfalto, en el corazón de la ciudadanía, en el corazón de las ciudades. Si se llevaron las palabras, sólo con su eco podemos reconstruir otro mundo.</p>
<p>Acampemos sin rabia, sin ira, sin odio…, con cartabón y lápices de colores, con alternativas, con proyectos…, conscientes del poder enorme que proporciona la  Red para extender la asonada. Acampemos no tanto con la idea de tumbar y destruir, sino de esbozar y apuntalar la otra realidad posible. Acampemos sin tutelas interesadas, sabedores de las posibilidades de las nuevas tecnologías para conformar nuevos, autónomos, emancipadores movimientos sociales.</p>
<p>Acampemos, que no nos quiten los ideales, que se vistan cuando salen del baño, que no gasten suites de a 3000, que lean a Máximo Gorky, que no conduzcan Porches, mientras alguien pasa  hambre… Carguemos la mochila, acampemos, pero no indignados, entusiasmados porque los ideales de solidaridad, de fraternidad humana nunca murieron, no pueden jamás morir.</p>
<p><strong>La audacia e imaginación manifestados</strong></p>
<p>Las verdaderas trasformaciones no tienen ventana a los telediarios, no se anuncian en las noticias de las nueve. Los auténticos progresos van más por dentro, son más sigilosos, más imperceptibles a las pupilas de afuera. No conviene preocuparse en exceso por unos  resultados electorales. No debería afectarnos el gran avance de las fuerzas conservadoras en las elecciones  pasadas, tampoco su próxima toma de la Moncloa  en los escrutinios generales de Marzo.</p>
<p>Las trasformaciones más reales y duraderas acontecen en la urbe interior hasta que comienzan a florecer a la luz del día. La ley de la manifestación opera de lo más sutil a lo más denso, nunca al contrario. Progreso y libertades son ante todo conquistas personales a las que un buen día, de forma espontánea, les llega la hora de manifestarse allá fuera. Debajo del asfalto de Sol estaba también el triunfo de los populares, pero nuestras esperanzas no se ciñen a lo que se manifiesta ya debajo, ya encima de las grandes plazas. Tienen más que ver con una nueva forma de latir, sentir, mirar, abrazar, caminar, construir…, ya sobre ese hormigón, ya preferiblemente donde se acaba.</p>
<p>Los números de los escrutinios tienen una importancia relativa. ¿Quién escruta por dentro, quién lee la transformación que va operando en las personas hacia una mayor donación de sí mismos/as, de mayor entrega a la humanidad y a la vida? Por muy  hartos que estemos de los bancos y de los poderosos, nunca deberemos perder de vista al tacaño, al tirano… que también pulula por dentro. Los definitivos cambios arrancan más cerca de lo que imaginamos. Si esa mutación interna se contagia, la vieja y obsoleta civilización materialista e individualista, sostenida merced a nuestro propio temor e ignorancia, se irá desmoronando. No será siquiera necesario precipitar su caída.</p>
<p>El gran valor del movimiento del 15M es el espíritu exquisitamente pacífico, la audacia e imaginación manifestados, lo cual es ya la expresión de un nivel de conciencia y desarrollo internos. Debajo del asfalto de Sol estaba una reacción copando más y más centros de poder, pero, ¿quien hará olvidar a los jóvenes la utopía que, siquiera por unos días, aterrizaron y plantaron en el corazón de las ciudades?, ¿quién les hará olvidar ese otro Mayo en el que descansaron juntos bajo las estrellas, en el que dieron rienda suelta a toda su creatividad?  Quienes han dormido cabeza con cabeza, sueño con sueño sobre el duro asfalto tienen  al amanecer un largo itinerario, todo un recorrido juntos por delante.</p>
<p>Lo que ha distinguido la “spanish revolution”  de  otras  revueltas anteriores ha sido su orden, su espíritu noble y no-violento, su capacidad de autoorganización, de proporcionar propuestas, su ánimo de reconstrucción de otro mundo, no sólo de tumbar el viejo sistema. Debajo del asfalto de Sol aguardaba la  fiesta en la calle Génova, pero ya nada será como antes de aquel 15 M en que descubrimos, gracias a las redes sociales, nuestro poder y capacidad  para ir en pos de nuestros sueños.</p>
<p>Quienes han  vivido esa primavera con toda la fuerza de la mutua ayuda, de la solidaridad, de la co-creación…, albergan la semilla en sus corazones para engendrar nuevas primaveras allí donde vayan.  Saben ya cómo se tensan las lonas, cómo se dibujan las grandes letras y se moderan asambleas, cómo se acaricia el futuro y se conjuga la esperanza…</p>
<p>Debajo del  asfalto de Sol aguardaba también un avance del inmovilismo, sin embargo ello no debiera mermar la ilusión entre los/as constructores/as de lo nuevo. Sigamos reciclando el descontento de forma que vaya encontrando más y más concreción en nuevos y amplios movimientos sociales, en nuevas y emancipadoras propuestas alternativas, que nunca de confrontación.</p>
<p>Lo pequeño es también  en  grande. Quienes han creado un mundo más armonioso, fraterno y colorido siquiera por unos días, bajo unas lonas precarias, podrán recrearlo a una escala más extendida, por un tiempo más prolongado. Olvidemos los triunfos de los populares, el color de los concejales y junteros, reparemos más en el color que lanzamos a las paredes de nuestros días, el color que somos capaces de imprimir a la convivencia en nuestro entorno más cercano. Al fin y al cabo son las pequeñas revoluciones las que puntúan, las grandes las abrazaremos más tarde, una vez haya amanecido lo suficiente por dentro.</p>
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