Entrevista a Giorgio Nardone

Psicólogo. Doctor en Filosofía de la Ciencia y profesor de Psicoterapia Breve en el Postgrado de Psicología Clínica de la Universidad de Siena. Fundador, junto con Paul Watzlawick, del Centro de Terapia Strategica (CTS) de Arezzo; psicólogo y psicoterapeuta del CTS; Director, docente y supervisor científico del Master en Terapia Breve Estratégica de Arezzo, Madrid y Barcelona. Director de las Escuelas de Comunicación y Problem Solving Estratégico de Arezzo, Milán, Madrid y Barcelona. Coordinador del “Brief Strategic and Systemic Therapy World Network”.  Es el máximo exponente de entre los investigadores de la Escuela de Palo Alto. Internacionalmente reconocido como uno de los más creativos y rigurosos estudiosos y terapeutas en virtud de sus innovadores y eficaces modelos de Terapia Breve Estratégica y Problem Solving Estratégico, imparte regularmente conferencias y seminarios en los contextos clínicos y organizacionales. Ha publicado 27 libros, traducidos en diversos idiomas, que se refieren a los resultados de sus investigaciones y a las intervenciones realizadas tanto el ámbito clínico como en el ámbito organizacional.

Hablemos de “La Felicidad “, ¿alguna clave para ir en el buen camino hacia ella?

Darnos cuenta que son las pequeñas cosas, los pequeños detalles, los que producen mayores efectos. Aprender a obtener mucho con muy poco. Ser capaz de transformar las cosas complejas en simples. Flexibilizarnos, aumentando nuestra capacidad de cambiar la perspectiva desde la cual miramos nuestros problemas, es lo que nos permitirá cambiar nuestras formas de actuación disfuncional, teniendo presente lo que dijo Marcel Proust: “El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos mundos sino en ver con nuevos ojos”.

 

¿De qué fuentes bebe la Terapia Breve Estratégica?

Cuando hablamos de los orígenes del enfoque estratégico, para hablar con la máxima corrección, debemos referirnos al antiguo mundo helénico o a la antigua China. El pensamiento estratégico y la utilización de estratagemas, formas de actuación que violan la lógica ordinaria para afrontar problemas extraordinarios, nace paralelamente en occidente y en oriente. En la antigua Grecia encontramos el arte de los sofistas y su capacidad para resolver problemas mediante la construcción de nuevos modelos de percepción de la realidad utilizando la comunicación persuasiva; del oriente la sabiduría estratégica nos llega bajo la forma del “arte de la estratagema”.

Durante muchos siglos, en occidente, la filosofía y la lógica ordinaria instituida por Platón, han dominado los varios aspectos de la vida intelectual. Evidentemente la psicología y la psicoterapia se han resentido de este modo de interpretar y gestionar la realidad.

En el inicio del siglo pasado, se verifica un resurgimiento del enfoque estratégico con el nacimiento del Pragmatismo, introducido por W. James; se han dado cuenta de la necesidad de nuevas técnicas que llegaran más allá del pensamiento común.

Milton Erickson, en 1930, publica el primer artículo sobre el enfoque estratégico en psicoterapia, relativo a los métodos indirectos que resultaban más eficaces, que los métodos directos, en la aplicación de sugestión hipnótica en psicoterapia.

Algunos decenios después, gracias a los estudios sobre la comunicación llevados a cabo por Bateson, Weakland y Haley, el enfoque estratégico entra en el campo de la terapia familiar sistémica.

Paul_Watzlawick

En los años sesenta, el grupo MRI compuesto por Weakland, Fisch y Watzlawick formularon un primer modelo de terapia breve que integraba la experiencia de un modelo sistémico en particular, de Don D. Jackson, y las enseñanzas estratégicas de Erickson. El libro “Cambio” representa la primera formulación publicada. Quince años después, Paul Watzlawick y yo mismo, como su único alumno directo, hemos formulado la Terapia Breve Estratégica; el libro “El Arte del Cambio” es el manifiesto de este enfoque evolucionado gracias a la colaboración que hemos mantenido a lo largo de casi veinte años. En virtud de investigaciones sistemáticas y aplicación empírica en miles de casos, realizadas en el Centro di Terapia Strategica di Arezzo, se han puesto a punto técnicas evolucionadas de psicoterapia y comunicación estratégica que nos han puesto en el punto de referencia internacional para los enfoques estratégicos.

A lo largo de los años, los protocolos evolucionados de Psicoterapia Breve Estratégica construidos “ad hoc” para las más importantes formas de Psicopatología, que representan la punta del diamante del enfoque estratégico, han hecho evolucionar la terapia tradicional de una fase históricamente artística a una moderna fase tecnológica.

Esto significa que, si durante algunos decenios el enfoque estratégico había sido criticado como la gran habilidad de ilustres terapeutas y no como un modelo de Psicoterapia o de Problem Solving replicable, gracias al trabajo anteriormente citado, este modelo ha entrado ahora en el grupo de las formas de Psicoterapia más rigurosas y, sobre todo, más fiables.

Son particularmente sorprendentes los resultados publicados sobre los trastornos fóbicos y obsesivos y desórdenes alimentarios en los cuales el enfoque se destaca por sus resultados superiores a todas las formas de Psicoterapia.

En los últimos años hemos elaborado un protocolo específico para volver ya la primera sesión efectivamente terapéutica, lo que representa una evolución adicional del enfoque y de sus técnicas aplicables a contextos no sólo clínicos.

El Centro di Terapia Strategica tiene sedes oficiales de formación y actividad clínica en todo el mundo. Después de decenios, el trabajo que hemos desarrollado, inicialmente junto a Paul Watzlawick y después con la ayuda de numerosos alumnos y colaboradores formados a lo largo de los años, representa una verdadera y propia escuela de pensamiento relativamente a las formas según las cuales los seres humanos construyen sus propios problemas y sus soluciones.

El Modelo no se aplica sólo en el contexto clínico sino también a otros sectores como el Management, al mundo del trabajo, de la educación y al ámbito de la investigación científica.

Hoy, el Problem Solving Estratégico, como enfoque, está en la base de estudios científicos tan rigurosos como creativos en todos los ámbitos en los cuales los seres humanos puedan tener que afrontar problemas aparentemente sin solución.

 

Hay temas centrales que se tratan desde la TBE, el proceso terapéutico que usted ha elaborado, como los trastornos de alimentación o las fobias. ¿Algún interés en particular por ellos?

La puesta a punto de protocolos terapéuticos específicos para determinados patologías es un proceso riguroso de investigación empírico-experimental. Evidentemente se ha de trabajar con casos reales de quién nos vienen a solicitar ayuda. Son las demandas y necesidades de los pacientes que determinan en qué patología nos concentramos más o menos. De esta forma, las fobias y los trastornos de la alimentación están entre los que más se han destacado al inicio de nuestra labor de investigación y publicación de resultados.

En relación al proceso terapéutico de la TBE, la característica fundamental, desde un punto de vista teórico, es la renuncia a cualquier tipo de teoría determinista. Cada intervención está construida sobre la base del objetivo a alcanzar y no sobre la base de una teoría a respetar. Este aspecto diferencia la lógica estratégica de las otras formas de intervención basadas en una teoría que condiciona, a priori, la lógica de la intervención a realizar con el paciente.

Otra característica de la Terapia Breve Estratégica es el hecho de que se concentra sobre lo que las personas han hecho y hacen para resolver los problemas, cómo se relacionan con ellos, cómo perciben su situación, identificando los intentos de solución fallidos y los que han tenido éxito, interviniendo después para modificar los primeros o para potenciar los segundos.

En el enfoque estratégico son las soluciones que nos hacen conocer el problema y su funcionamiento y no viceversa. Esta es otra de las características que distingue la Psicoterapia Breve Estratégica de Arezzo.

De hecho, han sido las soluciones terapéuticas ideadas y aplicadas con éxito a decenas de miles de casos de pacientes con formas específicas de patología, que han permitido conocerlas como clases de problemas. Desde un punto de vista estrictamente científico, lo que caracteriza este Modelo es el hecho de que se ha demostrado eficaz, o sea, capaz de conducir a soluciones de los problemas a los cuales se aplican; eficiente, o sea, capaz de alcanzar resultados en tiempo breve con una relación positiva entre costes y beneficios, en sentido no sólo económico sino sobre todo existencial; replicable, o sea, la técnica puesta a punto para un problema específico se aplica a personas diferentes que presentan tal problema; predecible, o sea, para cada maniobra, son conocidos y están calculados los posibles efectos, lo que significa que los errores pueden ser modificados durante el proceso terapéutico y no solamente al final. Esto significa que el modelo no sólo es riguroso, sino auto-correctivo en función de los efectos producidos durante su aplicación; transmisible, es decir, la técnica puede ser enseñada y aplicada por muchos terapeutas diferentes, por lo que es un modelo real y no sólo la habilidad artística o la habilidad individual de un terapeuta.

Con base en tal relevancia empírica, se aplican las estrategias construidas ad hoc para formas específicas de problemas, se utiliza la comunicación de tipo sugestivo e hipnótica y se recurre a estratagemas retóricas con el propósito de hacer cambiar a la persona la percepción de la situación que la conduce a reacciones patológicas. Todo esto se consigue en muy breve tiempo, la mayoría de las veces en la primera sesión, de modo que los cambios terapéuticos suelen ocurrir, por lo general, durante las tres primeras sesiones; el resto de la terapia, que se prolonga en el tiempo con sesiones distanciadas, tiene como objetivo consolidar los resultados obtenidos tan rápidamente. La gran eficacia de este método terapéutico se debe al hecho de que se ajusta a la percepción que la persona tiene respecto a su realidad, que es modificada terapéuticamente a través de estratagemas que eluden su resistencia al cambio. De hecho, en relación a la terapia tradicional donde para producir un cambio terapéutico se debe guiar primero a la persona a ser consciente de su problema y sus orígenes, en este modelo primero se produce el cambio y después se conduce a la persona a saber cómo ha sucedido y cuáles eran los orígenes de su problema. Por tanto, el cambio terapéutico alcanzado es radical y persistente aunque se produzca en tiempo breve porque induce no sólo a modificaciones conductuales y cognitivas, sino también a cambios perceptivos y emotivos.

 

 

La mujer, es un tema que ha tratado en algunos de sus libros. ¿Cómo ve las relaciones actuales entre hombre – mujer? ¿Qué le diría a la mujer / hombre para mejorar las dinámicas de relación tan poco positivas en las que se instalan a veces las parejas?

En uno de mis últimos libros, “Los errores de las mujeres en el amor”, he definido los errores de la mujer como guiones equivocados, es decir, modalidades de relacionarse con el otro sexo de manera rígida y estancada. Los guiones no son equivocados en sí mismos, sino que se convierten en errores cuando se vuelven una modalidad de relación rígida disfuncional. Es más, el hecho de que la mujer utilice un guión sentimental es porque lo ha experimentado con éxito a lo largo de su vida. Por ejemplo, la que he definido como La Desbordante, es una mujer guapa, que tiene éxito en la vida profesional, que es muy positiva, pero que transfiere este guión de éxito al ámbito de la pareja. Por eso se encuentra con hombres que son más débiles que ella, hasta que al final se cansa y los deja. Lo que quiero decir es que el error no es un error de decisión o de actitud, sino que consiste en repetir un guión rígido que funciona en algunos ámbitos de la vida pero que pierde su funcionalidad cuando se transforma en algo inflexible.

El libro está centrado en el papel de la mujer porque ellas, hoy en día, son el punto fuerte de la pareja y son las que más hablan de estos temas; en cambio los hombres cometemos muchos más errores pero somos muy superficiales y limitados en nuestras relaciones sentimentales y, además, no solemos hablar tanto de ello.

En las relaciones heterosexuales actuales se observa que la mujer de hoy es más poderosa que el hombre. A partir de los años 70, con la evolución del feminismo, hubo una evolución cultural con la que la mujer adquirió un papel que antes no tenía. Hay sectores profesionales donde la gran mayoría son mujeres, es el caso del mundo editorial o de la cultura. Esto ha hecho que las mujeres se vuelvan más capaces de gestionar todas las dinámicas de la relación. También se verifica que en la familia moderna el hombre está mucho más protegido que la mujer, y el resultado es un hombre más frágil y una mujer más potente. Esto tiene una repercusión clara en la dinámica de pareja.

Ninguno de los guiones por sí mismo es patológico; el problema es que esta actitud se aferre y sea demasiado rígida. Las mujeres deben mantener su identidad personal en las relaciones amorosas, pero deben ser más flexibles y elásticas e integrar elementos de otros guiones. De hecho, el primer paso para la solución es ser consciente una misma de qué guión “interpreta”. A partir de aquí, lo ideal es ir fluctuando entre guiones de una manera complementaria y funcional. Dicho de otro forma: “La próxima vez enamórate sabiendo cómo te enamoras”.

 

Vivimos unos tiempos de mucha inseguridad, tensos, de gran incertidumbre, ¿qué aconseja usted hacer para aprender a gestionarlos, que no nos arrollen y poder afrontarlos mejor?

 

Coincidentemente, mi próximo libro que se editará brevemente en España, enfoca un aspecto importante de estos tiempos de incertidumbre: La duda patológica. Esto puede conducir también a obsesiones y a fobias sociales, entre otros trastornos.

Es sabido que pensar demasiado o de forma incorrecta puede crear problemas. Sin embargo, no es tan fácil admitir cómo a través de una lógica coherente y rigurosa, se pueda llegar a conclusiones locas si la premisa de la cual se parte es una duda que no se puede responder de una forma racional.

Nuestra necesidad arcaica de seguridad nos lleva a buscar el confort en “verdades” tranquilizadoras. Esta búsqueda, para el hombre moderno emancipado de prácticas esotéricas y adivinatorias, pasa por el aumento de la actividad cognitiva y por el razonamiento. Sin embargo, cuando esta racionalidad se extrema se transforma de recurso en límite; esto ocurre cuando se intenta aplicar la racionalidad a fenómenos a los cuales no puede adaptarse. Consideremos los ejemplos de los miedos irracionales, de las dudas, de las relaciones amorosas controvertidas, en fin, situaciones en las cuales la lógica tradicional se transforma en una trampa. El pensar, puede transformarse de fundamento esencial de la actividad humana en la matriz de sufrimientos profundos que van de la tiranía de la duda a la incapacidad de tomar una decisión. Como ocurre frecuentemente en los días de hoy, puede pasar de la sana revisión crítica de las propias ideas a la duda como verdadera patología psicológica. La duda es el trampolín del pensamiento creativo pero, al mismo tiempo, es la primavera del pensamiento obsesivo. Puede ser “cabalgada” y orientada conduciendo al descubrimiento de nuevos dominios de pensamiento o, por otro lado, puede ser combatida y reprimida transformándose en el verdugo que persigue al pensamiento.

Desde la perspectiva pragmática del “problem solving estratégico” es posible identificar los puntos de palanca adecuados para hacer que nuestro modo de razonar, de pensar y de reflexionar, vuelva a ser una herramienta eficaz y no una trampa mental. Actuando estratégicamente es posible orientar lo que ha conducido a la creación del problema a transformarse en la llave de la solución.

 

 ¿Hacia dónde cree usted que van los métodos terapéuticos hoy en día, donde se da tanta variedad y tanto eclecticismo?

Permítame considerar que los adverbios “tanta” y “tanto” que utiliza en su pregunta ya sugieren una connotación con “demasiado”. Estoy de acuerdo en este aspecto. Sin embargo, la investigación es una de nuestras prioridades para mejorar constantemente las formas de intervención. Con esto quiero decir que nuestra postura no es restrictiva en este ámbito.

Dicho esto, hay que considerar que la investigación en el campo de la psicoterapia debe seguir criterios estrictamente científicos, y no basarse simplemente en la variedad o en lo que algunos consideran, equivocadamente, eclecticismo.

Hay que tener siempre en cuenta los criterios de eficacia y de eficiencia, es decir, buscar la solución adecuada a los problemas de los que nos solicitan ayuda en el menor espacio de tiempo posible.

Creo que resulta evidente que la ética profesional de un terapeuta debe considerar siempre estos aspectos y que la evolución de los métodos terapéuticos no es compatible con pruebas que carecen de rigor científico y que tienden a la aplicación de “extractos” de teorías de referencia, sin que sea fehacientemente demostrable su adecuación, en términos de eficacia y eficiencia, a los ámbitos en los que se interviene. Me permito recordar también lo que he dicho antes sobre los criterios adicionales que utilizamos en la puesta a punto de nuestros protocolos de intervención: los métodos deben ser también replicables, predecibles y transmisibles.

 

 

¿El campo de la infancia usted lo trata de la misma forma que el del adulto desde la TBE o incorpora otras estrategias?

Cada estrategia se adapta a la persona y por lo tanto a la idiosincrasia de cada uno. A pesar de que una estrategia puede parecer ser la misma para una persona u otra, siempre es diferente. Es como si cada vez hiciéramos un vestido a medida para cada uno de nuestros pacientes, sean adultos, adolescentes o niños. En relación al tratamiento con los niños realizamos terapia indirecta, es decir, es a través del trabajo que se realiza con los padres que logramos hacer cambiar a los niños.

 

 

Usted dirige el Master en Comunicación, Problem Solving y Coaching Estratégico, enfocado a los problemas de comunicación y desarrollo de las personas dentro de las organizaciones. Desde esta perspectiva, ¿qué retos cree que tienen que afrontar las organizaciones en el mundo actual?

Actualmente, la problemática de cómo alinear a los equipos con la definición de los objetivos y la estrategia es una de las manifestaciones de la dificultad de los directivos en el ejercicio del liderazgo. La falta de alineamiento se pone de manifiesto con frecuencia en el trabajo cotidiano y ahí empiezan a surgir las dudas de cómo actuar, qué estilo utilizar, cómo adecuar el estilo a la situación, al contexto y a las necesidades de las personas.

Cómo definir la ESTRATEGIA adecuada, cómo ACTUAR comunicando y relacionándose con los demás eficazmente de forma persuasiva para que la estrategia pueda ser implementada con éxito, cómo MANTENER la estrategia a lo largo del tiempo necesario, cómo GESTIONAR los efectos colaterales de la aplicación de dicha estrategia.

Esto es válido para todas las áreas de las organizaciones, desde los recursos humanos internos a la relación con clientes y proveedores, pasando por la comunicación (interna y externa), el marketing, la publicidad, etc.

 

¿Recoge su método terapéutico la TBE algo de la Filosofía oriental?

La lógica que utiliza nuestro modelo para desbloquear los sistemas perceptivos patológicos recurre a la aplicación de estratagemas específicas, concretamente 13, seleccionadas y puestas a punto. El conjunto de estratagemas se recogen en el libro “El arte de la estratagema” (Nardone, 2003) basado en más de quinientas estratagemas que se encuentran tanto en la literatura oriental como occidental. Para elaborar este trabajo cito las “36 estratagemas chinas” (1990) redactado por monjes guerreros por ser la mejor expresión del pensamiento estratégico chino, así como el libro “El arte de la guerra” de Sun Tzu (1998) que representa un buen manual para todos aquellos que se ocupan del problem solving.

Las dos últimas estratagemas: “Cambiar permaneciendo siempre el mismo” y “Vencer sin combatir” representan la síntesis máxima de la habilidad estratégica que debemos tener como buenos terapeutas, directivos, profesionales, o simplemente como personas.

Gunter Pauli. Sistemas económicos inspirados en ecosistemas naturales.

Supongamos que somos unos empresarios y nuestro negocio consiste en producir cerveza. En nuestra fábrica, como en el resto del sector, solo se emplea el almidón de la cebada y desechamos la proteína y la fibra, es decir, ¡el 92 % de la biomasa del cereal se va a la basura! Algo falla.

Si aplicamos la manera de funcionar de los ecosistemas a nuestro negocio, lo primero que haremos será preguntarnos ¿Quién está interesado en comerse estos desechos? Y pronto averiguaremos que las setas digieren la fibra y producen más proteína que, por cierto, es ideal para los cerdos, que a su vez generan excrementos que producen biogás. Y el pH del excremento del animal genera lodo que es ideal para alimentar a las algas. Con los desperdicios de nuestra industria cervecera hemos producido setas, cerdos, biogás y algas. Nuestro negocio ha dejado de ser lineal y además de ser más rentable ya no produce desperdicios. Estamos en el camino de la sostenibilidad y somos más competitivos.

Esta es la filosofía empresarial de Gunter Pauli, escritor y economista que se define a sí mismo como un emprendedor sistémico. Una de sus influencias más importantes ha sido  Fritjof Capra (“La trama de la vida”, “El tao de la física”). De él aprendió que cuando aceptamos que queremos vivir dentro de la trama de la vida, tenemos que ajustar nuestras acciones. Mientras mucha gente lo puede considerar un límite, él rápidamente descubrió que era la gran oportunidad. La retroalimentación que en la naturaleza y en la trama de la vida es lo más normal no existe en el mundo de los negocios y Pauli se dedicó a traducir esta lógica del ecosistema al mundo empresarial.

1o años, 100 innovaciones, 100 millones de empleos

El último fruto del trabajo de Pauli acaba de ver la luz, se trata del libro “The Blue Economy” en el que recoge 100 casos prácticos de la sabiduría de los ecosistemas aplicada al mundo de la empresa. Todos estos ejemplos de éxito en innovación y sostenibilidad han sido identificados e inventariados durante los últimos años por Zero Emissions Research & Initiatives (ZERI), la fundación que preside Pauli desde 1994. Y Pauli afirma que representan una filosofía que puede ser el cambio de modelo económico que todos estamos buscando. Sus previsiones son ambiciosas: pueden generar 100 millones de empleos sostenibles en 10 años.

Un proyecto impulsado por ZERI que ya está en marcha consiste en la conversión de los gases contaminantes de una hidroeléctrica de carbón en nutrientes para el alga espirulina cuya producción se destina a combatir la malnutrición y para fomentar la producción de biocombustibles. La primera planta ya está operativa en Brasil. Reúne todos los ingredientes que la convierten en un negocio verdaderamente sostenible: genera empleo, absorbe emisiones contaminantes, apoya las energías renovables y aporta capital social. “Cuando operas dentro de un sistema tienes la posibilidad de ser generoso y ofrecer componentes de alto valor añadido gratis”, explica Pauli. En este caso, una parte de la espirulina producida, en lugar de usarse para fabricar biocombustibles, se entrega a los habitantes de la zona como suplemento alimenticio para acabar con la malnutrición bajo el paraguas de los planes del Gobierno Brasileño para acabar con el hambre en el país.

A comienzos de los años 90, este belga de 54 años miembro del club de Roma, consultor permanente de gobierno de Japón y de la O.N.U y profesor de diseño sistémico de la facultad de Torino fundó la conocida fábrica de jabones ecológicos Ecover. Su empresa fue tomada como ejemplo ya que tanto sus productos como la propia fábrica eran biodegradables. Pero en su experiencia en Ecover descubrió que biodegradable no es lo mismo que sostenible. Mientras el consumo de jabón biodegradable amentaba y ganaba más y más dinero se dio cuenta de que la creciente demanda de aceite de palma como materia prima provocaba la destrucción de millones de hectáreas de selva tropical de Indonesia, el hábitat de los orangutanes. Llegó a la conclusión de que nunca llegaremos a ser una sociedad sostenible haciendo lo menos malo. En el terreno de la ética tenemos que pasar “del mal menor al mejor bien posible”. Siguiendo esta reflexión decidió vender sus acciones e ir un paso más allá: multiplicar el empleo sin dañar la naturaleza.

 

Para llegar a esta conclusión fue decisivo otro encuentro importante en su vida, en este caso con Elie Wiesel, el Premio Nobel de la Paz que sobrevivió al holocausto nazi. Él le mostró que ni lo empresarial ni lo sistémico valen la pena si no hay ética. Es decir, alcanzar el equilibrio entre poder, dinero y ética. Si tú eres un emprendedor exitoso, vas a adquirir poder y dinero, pero ¿dónde está la ética? Para Pauli “la ética empresarial consiste en generar un capital social. El emprendedor no puede tener como objetivo únicamente la acumulación de dinero que luego mete en cuentas bancarias para que generen más dinero de lo que ha generado como emprendedor con sus innovaciones.”

La naturaleza también ha sido una escuela de ética para Pauli. Para ilustrar esta afirmación nos habla de una planta muy especial que crece en el desierto de Namibia, la Welwitschia Mirabilis, que es capaz de captar el rocío cada mañana antes de que se evapore y que generosamente se deja comer por los ratones porque es la única fuente de agua y de minerales. Se deja devorar para dar vida a otros, pero gracias a este proceso se convierte en la planta más vieja de la tierra, pudiendo alcanzar los 2.000 años. “La moralidad y la ética que tiene esta planta es tan espectacular que nosotros como seres humanos deberíamos inspirarnos en ella”, afirma Pauli.

Innovación: hacer nuevas conexiones con lo que ya tenemos

¿Por qué las zebras tienen rayas negras y blancas? No parece que sea por motivos de camuflaje. Se trata más bien de un regulador térmico. Gracias a la peculiar pigmentación de su superficie la zebra consigue reducir hasta 9ºC la temperatura del cuerpo simplemente por las microcorrientes de aire que se generan por la diferencia de temperatura entre las rayas negras y blancas. Todos sabemos que el color blanco repele el calor y que el negro lo absorbe, pero lo que sabe la zebra es que combinando ambas propiedades se genera una diferencia de presión que produce una refrigeración envidiable. Y existe una empresa en Japón que ha tomado a las zebras como maestras. De momento han conseguido que en verano la temperatura de la casa se reduzca hasta 5ºC. No han alcanzado la maestría de la zebra, pero hay que reconocer que el animal lleva miles de años utilizando la técnica… aunque la simple combinación de blanco y negro en la fachada de un edifico puede reducir un 20% el consumo de energía.

Si hablamos de refrigeración hay que acudir a las termitas, maestras en arquitectura bioclimática desde hace millones de años. En el interior de sus termiteros, que son una combinación de bioconstrucción y granja de hongos, la temperatura y la humedad están perfectamente reguladas, lo que les permite un más que eficiente cultivo de micelios. En los años cincuenta el arquitecto sueco Bengt Warne estudió los nidos de las termitas desde el punto de vista arquitectónico y quedó deslumbrado. Observó que estos insectos desarrollaban unas chimeneas que calentaban el aire con exactitud matemática y que la humedad siempre se mantenía al 60%. La primera lección que aprendió fue que es muy poco eficiente (y sano) calentar o enfriar el aire ya que hay más posibilidades de contaminación o enfermedad, y que lo óptimo era renovar el aire de una estancia con oportunas corrientes reguladas por el aumento y disminución de la humedad. Tuvo que llegar Anders Nyquist, otro arquitecto para codificar matemáticamente las observaciones de Warme. El modelo resultante dejó a los sistemas automáticos de control de temperatura obsoletos. En los años 80 se construyó el primer edificio utilizando las enseñanzas de las termitas, el Eastgate Shopping and Office Centre se encuentra en Harare, la capital de Zimbabwe. Tiene 10 plantas y es capaz de mantener el edificio fresco en verano y cálido en invierno sin gasto energético alguno, únicamente con corrientes de aire naturales. Pura física.

Otros ejemplos recogidos en el libro de Pauli son la posibilidad de disponer de teléfonos móviles sin baterías gracias a la diferencia de temperatura entre el cuerpo y el teléfono, y la conversión de las ondas de sonido de la voz a corriente eléctrica. O que gracias al uso del vórtice es posible ahorrar energía y eliminar productos químicos en el tratamiento de aguas. Un dispositivo con forma de huevo que permite liberar la sal y el aire del agua, sin la utilización de productos químicos, ni membranas, únicamente haciendo uso de la física.

“Lo más importante para mi –dice Pauli- es convertir la escasez en abundancia. El único ser en la tierra que no es capaz de vivir en abundancia es el ser humano, y esta es la verdadera estupidez de nuestro conocimiento”. Para lograrlo, Pauli hecha mano de la biomímesis, o lo que es lo mismo, se pregunta cómo ha resuelto la naturaleza un desafío e imita sus soluciones. Una ciencia a caballo entre la ingeniería y la biología. Cualquier cosa que queramos implementar, seguro que la naturaleza ya lo ha resuelto. Un pequeño cálculo puede servirnos como orientación. Se calcula que a lo largo de la historia de la vida han existido 100 millones de especies que han resuelto problemas durante 2,5 millones de años, el número de soluciones obtenidas es casi infinito. ¿Acaso vamos a enseñar a una luciérnaga como fabricar luz sin perdida de energía, a una araña a producir un tejido resistente y dúctil o a un tiburón como vencer la resistencia al agua?

De la escasez a la abundancia

El libro de cabecera de Pauli para desarrollar su modus operandi ha sido “Los cinco reinos de la naturaleza” de la bióloga Lyn Margulis. En él, Margulis explica cómo la naturaleza realiza la autopoiesis (crear algo de la nada) y lo hace produciendo nutrientes con un sistema que integra los 5 reinos naturales: bacterias, algas, hongos, plantas y animales. Cualquier proceso vivo genera deshechos y lo entrega a otro reino que lo utiliza como alimento. El árbol entrega sus hojas a las bacterias y hongos. El deshecho del animal es alimento para las bacterias. El deshecho de la bacteria es alimento para el alga. Este principio aplicado al mundo empresarial nos indica que el punto de partida de un negocio sistémico es un deshecho y el objetivo es generar valor añadido integrando múltiples niveles.

Hay un proyecto de ZERI en Zimbabwe al que Pauli le tiene especial cariño y en el que la innovación tiene como objetivo crear un sistema sostenible e incluir a los más vulnerables de la comunidad. Desde hace 14 años la fundación trabaja para dar el poder de la autosuficiencia a huérfanas de África. Intentan que una mujer pobre que no tiene ni dinero ni poder, ni siquiera un padre que pueda aportar una dote para que se case, sea quien marque la diferencia y pueda ser el cambio en la sociedad a la vez que disponen de un trampolín para salir de la pobreza. Estas chicas, lideradas por Chido Govero, son las encargadas de dirigir un proyecto en el que se produce café y con la biomasa restante (¡el 99,8 %!) se producen setas shitake que se importan al primer mundo con un alto valor añadido. Al igual que sucedía en la cervecera del principio han generado también proteína para alimentar animales y disponen de una cascada de nutrientes que les han permitido diversificar su negocio. El proyecto es sostenible desde los ángulos económico, ecológico y social. Según explica Pauli, “el punto de partida de una innovación sistémica es algo que no tiene valor. Y lo que tiene una función debe tener varias porque la naturaleza siempre es multifuncional”.

Más información:

Zero Emissions Research and Initiatives

www.zeri.org

Matrix Revelations II

Matrix, es, para muchos, una obra maestra del cine postmoderno. En cambio, sus secuelas son consideradas innecesarias y fallidas por un amplio espectro de crítica y público.

MatrixCiertamente, Matrix es más redonda que Matrix Reloaded y Matrix Revolutions. El principal problema de ambas secuelas es estructural, al ser una película partida en dos por un molesto continuará (como El Imperio Contraataca y El Retorno del Jedi). Lo ideal hubiera sido fundir Reloaded y Revolutions en una o haberlas hecho autoconclusivas. Sin embargo, están injustamente infravaloradas y en este artículo trataré de reivindicarlas y de demostrar que las tres forman un todo, siendo absurdo analizarlas por separado. Tomadas como trilogía, constituyen una de las obras más ambiciosas de la historia del cine, en temática, logros y mensaje.

Al final de Matrix, Neo despierta y se convierte en una suerte de superhéroe nietzschiano, mezcla de Luke Skywalker y Jesucristo. Ha trascendido el samsara, descubriendo la red ilusoria que es matrix. No sin dudas, como Jesucristo, asume su papel de Salvador y emprende una cruzada para liberar a los hombres de las máquinas. Elegir el camino de la violencia es señal de que aún no ha alcanzado el Nirvana. Neo ve la realidad en base a opuestos, no ha superado su ego y sigue preso del sufrimiento y el deseo, los principales obstáculos, según el budismo, a la iluminación.

La primera parte aisladamente es una convencional película de buenos y malos, dualista y maniquea: opresores y oprimidos, hombres contra máquinas, el Bien contra el Mal. Una especie de Star Wars más adulta, con referencias budistas y el mismo patrón narrativo del viaje del héroe de Joseph Campbell. Reloaded y Revolutions aportan una complejidad y riqueza que desintegran la, hasta ahora, marcada frontera entre el bien y el mal.

Esto ocurre por primera vez cuando el Oráculo le revela a Neo que ella es un programa. Resulta que no todos los programas del complejo sistema operativo Matrix buscan someter a la humanidad y van apareciendo aliados y simpatizantes: Seraph, Perséfone, Sati… Incluso muestran sentimientos humanos, como el amor de Rama Kandra por su hija.

MatrixMatrix Reloaded y Revolutions profundizan en temas sólo apuntados antes: libre albedrío, poder, iluminación… Reloaded en concreto, reflexiona sobre el libre albedrío. Si la trilogía avanza en base a elecciones (píldora roja o píldora azul, puerta de la derecha o puerta de la izquierda…), Reloaded presenta, encarnadas en sendos personajes, distintas posturas filosóficas sobre ellas. En su primer encuentro Morfeo le pregunta a Neo si cree en el destino. Éste contesta que cree en su capacidad de decidir el futuro. Morfeo, en cambio, es determinista: tiene fe en las profecías del Elegido y en las predicciones del Oráculo, pero también cree que lograr el propósito al que está llamado depende de su esfuerzo (No veo coincidencia, veo providencia. Estamos aquí no porque seamos libres, sino porque no lo somos). No en vano, cree que el Oráculo no dice el futuro, sino lo que necesitan oír para alcanzar su destino. Su postura es compatibilista, combinando determinismo y libre albedrío. Por contra, Merovingio cree en un determinismo fatalista, en el que el pasado y las leyes de la naturaleza causalmente conducen a un único futuro (parece replicar a Morfeo cuando dice: donde otros ven coincidencia, yo veo consecuencia). Los Wachowski dejan que el espectador decida si las decisiones de los personajes cuentan o si no son más que peones de un complejísimo juego sutilmente manipulado por fuerzas superiores, de la misma forma que las masas esclavizadas de píldoras azules creen que matrix es la única realidad que existe.

Los titiriteros que mueven los hilos son el Oráculo y el Arquitecto. Junto con Sati (la niña que crea la aurora en el epílogo) forman una Trinidad similar a la hindú integrada por Brahma (el Creador), Vishnú (el Preservador) y Siva (el Destructor). El Arquitecto es el programa diseñador de Matrix, un Yahvé con apariencia de burócrata de barba y traje blancos, que desde su panóptico particular, una habitación repleta de monitores, vela por la estabilidad de matrix. Es determinista, pues su creación pretende ser un sistema armónico de precisión matemática. El Oráculo (mujer, en la mejor tradición de los oráculos griegos) es la madre de matrix, la que la dotó de elección y que busca desequilibrarla mediante sus profecías y su apoyo a El Elegido. El enfoque de ambos personajes es opuesto: La racionalidad masculina contra la intuición del Oráculo. Su diálogo final así lo demuestra: Lo sabías sugiere el Arquitecto. No. Lo creí replica la interpelada. Los Wachowski toman partido, finalmente, en favor del libre albedrío. Tal vez Smith se equivocaba y la libertad, la verdad, la paz y el amor son algo más que constructos del intelecto humano que intentan justificar una existencia sin significado o propósito. Tal vez valga la pena luchar por ellos. Tal vez nuestra existencia tenga sentido.

MatrixLa dualidad Arquitecto/Oráculo no es casual. El yin y el yang es integral a la sofisticada cosmogonía de la historia. Del mismo modo que una moneda tiene una cara y una cruz unidos por metal (su principio generador o tao) todos los opuestos son complementarios e indisociables de forma que uno es imposible sin el otro. Sólo así se entiende la paradoja que pone de manifiesto el Consejero Hamann de que los humanos dependan de la tecnología para mantener Sión y luchar contra las máquinas (estas máquinas nos mantienen vivos y las otras nos quieren matar). Hombres/máquinas, mente/cuerpo, eros/agape, Neo/Smith, Neo/Trinity, son algunos opuestos de la historia. Los más importantes son estos últimos y conviene analizarlos en profundidad.

Como mantienen Gnosticismo y tantrismo, hombre y mujer no pueden encontrar la iluminación separados. Neo y Trinity representan la parte masculina y la femenina de la divinidad que combinadas dan lugar a una Rebis alquímica o entidad andrógina que logra la conjunción de los opuestos y el cese del tormento de la separación. El mensaje es que hemos de terminar con el enfrentamiento entre opuestos, tan del gusto de machistas y feministas y aspirar a una cierta androginia mental. Hablar de Neo y Trinity es también hablar de amor. Del amor entre hombre y mujer (eros) y del Amor divino y como sacrificio (agape), algo que en nuestra sociedad egoísta e individualista estamos olvidando y que aparece en múltiples momentos (en Matrix incluso homenajeando el beso revitalizador de La bella durmiente, sólo que invirtiendo los géneros). Y principalmente, del Amor como principio motor del Universo.

Neo y Smith son opuestos, antagonistas de objetivos antitéticos: un troyano, una anomalía que amenaza el sistema contra un programa antivirus. Pero en realidad se necesitan, son complementarios. En Matrix, Smith no lucha contra Neo, sino contra Anderson (en el clímax, Smith sentencia Adiós, señor Anderson y el otro contesta: Me llamo Neo). Lo que parece una réplica es, en realidad, una confirmación. Neo ha vencido a Anderson, su alter ego, gracias a Smith. Neo derrota a Smith metiéndose dentro de él. Le contamina de su esencia y le convierte en otro virus.

Smith ve la dorada luz del espíritu y deviene un ángel caído. Su condición demoníaca se subraya con su capacidad de replicarse poseyendo a otros. Es legión. Pero a medida que la historia avanza los extremos se tocan: Neo se vuelve cada vez más máquina (Es una máquina, exclamaba un asombrado Mouse al ver la destreza con que Neo se desenvolvía en el mundo virtual) y Smith más humano (crece y se multiplica como los humanos, cosa que en la primera parte confiesa que es lo que más odia). La impresionante batalla final de Matrix Revolutions es un Apocalipsis reminiscente del Miracleman de Alan Moore, en el que el diluvio bautiza a los contendientes lavándoles del pecado original de la separación. Neo se da cuenta de que debe dejar de luchar y hacerse uno con Smith, su Sombra. Sólo alcanzará su yo esencial y la paz espiritual, si trasciende e incluye la parte de él que ha alienado.

La liberación ha de ser para todos, hombres y máquinas. No puede haber vencedores y vencidos pues todos somos Uno. Es necesario redimir todos los planos de la realidad, para integrarlos y acabar con la fragmentación. Neo lo ve sólo tras dejarlo ciego Smith (de nuevo su antagonista es su mejor aliado). Los Wachowski insisten sobre la falibilidad epistemológica de los sentidos y la necesidad de abstraerse de ellos para alcanzar la iluminación. Sólo un invidente puede ver que los otros son víctimas de una alucinación colectiva. Sólo cuando Neo queda ciego es capaz de ver la auténtica luz, la del espíritu. Y la Ciudad de las Máquinas está imbuida de la luz dorada espiritual. Negar el mundo espiritual nos hace verlo como máquinas o demonios que te atacan. Neo muere en un sacrificio postumo y alcanza la paz espiritual. Vuelve a la fuente. Matrix se transforma. Los opuestos se han unido y un nuevo ciclo comienza.

Anima Mundi

AnimalesFue E.F.Schumacher quien dijo que estamos en guerra con la naturaleza, y que si alguna vez ganábamos la guerra descubriríamos que estamos del lado de los perdedores. La idea principal por la que se lucha es la noción de que la Tierra y sus formas enredadas de vida: rocas, atmósfera y océanos no son mas que una colección de recursos insensatos mecanizados que solo tienen valor cuando se extraen y son convertidos en productos para la venta en el mercado global.

Anima Mundi

Nuestros antepasados tribales sentían que vivían dentro de una gran psicología, la psicología del mundo en sí mismo: el anima mundi. De acuerdo con sus enseñanzas, este alma del mundo les afectaba profundamente con extraños dictados desde las profundidades desconocidas y a su vez respondía a sus oraciones y formas de ser en el mundo. La gente tribal era gente del sueño, mientras que nosotros en occidente nos vanagloriamos de ser gentes de la mente, la razón y del intelecto.

Siguiendo los dictados de Descartes, el conocido filósofo del siglo XVII que proclamó que la razón humana está completamente desconectada de un universo mecánico y aburrido, nuestra civilización está rápidamente siguiendo su paso hacia la inconsciencia a medida que la naturaleza comienza su contraataque utilizando el arma letal del cambio climático. Así pues, ¿cómo podemos empezar a encontrar el camino hacia una relación mas armoniosa con la Tierra sin abandonar los importantes logros de la cultura occidental?

Las maneras de saber de Jung

Quizás en estos tiempos de crisis, anima mundi, manifestándose como la Tierra viviente, está intentando desesperadamente alcanzarnos a través de lo que el gran psicólogo suizo, C. G. Jung, llamó nuestras cuatro funciones psicológicas, o maneras de saber, que trabajan como pares opuestos: La Intuición y el Sentido, el Pensamiento y el Sentimiento.

La Intuición nos da comprensión en cuanto a la naturaleza y al significado más profundo de las cosas, mientras que el Sentido deja una impresión directa del mundo que nos rodea a través de nuestro cuerpo físico. El Pensamiento interpreta lo que hay, de una manera un tanto lógica y racional, mientras que el Sentimiento nos ayuda a acreditar un valor positivo o negativo a los fenómenos y las situaciones. Este es el dominio de la ética. El Pensamiento y el Sentimiento son evaluadores, mientras que el Sentido y la Intuición son perceptivos. Jung descubrió que cada uno de nosotros tiene una función dominante, mientras que la función opuesta permanece mayoritariamente inconsciente y subdesarrollada. Las otras dos funciones son sólo parcialmente conscientes; sirviendo generalmente a la función dominante como auxiliares.

Actuar para reparar el equilibrio.

Animales¿Y si en nuestra relación con la naturaleza hay una disfunción debido a una evolución retorcida y pervertida de estas maneras de saber dentro de nuestra cultura global? ¿Y si sólo podemos intuir en nuestro interior el estímulo del anima mundi trayendo estas cuatro maneras de saber a la balanza individual y colectiva? ¿Y si en estos tiempos de crisis profunda la propia alma del mundo está intentando alcanzarnos desde las profundidades de sus sueños para inspirarnos e informarnos por medio de nuestras cuatro maneras de saber?

Si fuese así, entonces cuando trabajamos por medio de nuestra intuición, la Tierra viviente nos da ciertos conocimientos de que todo es sensible.

En palabras del filósofo Christian de Quincey, la materia siente hasta sus raíces más profundas y el mundo que nos rodea es intensamente inteligente y, quizá, despierto a cada herida profunda que infligimos sobre él con las escavadoras y sierras mecánicas en nuestra loca codicia para tener más y más materia prima. Parafraseando las palabras del geólogo Thomas Berry, el mundo no es una colección de objetos sino mas bien una comunión de sujetos.

Cuando trabajamos mediante nuestros sentidos, la Tierra viviente permite que nuestro cuerpo animal sienta el hormigueo con el mero placer de una comunicación sensual con el mundo animado y consciente que nos rodea, con la luz de la luna sobre un tranquilo lago o el rugir del ancho mar, o con el relajante gotear del agua resbalando por las copas de los árboles de un bosque después de una breve lluvia.

Cuando actuamos mediante nuestras mentes pensantes, la Tierra viviente inspira a los científicos, como James Lovelock, con la idea de que nuestro planeta consiste en un conjunto de interacciones fuertemente acopladas entre la vida, las rocas, el aire y el agua y que debido a estas interacciones, el planeta en su totalidad, tiene la habilidad emergente para regular sus propias condiciones en su superficie, dentro de los estrechos márgenes adecuados para la vida.

¿Podría ser que el anima mundi inspirase a Lovelock a ponerle el nombre a esta teoría en recuerdo a Gaia, la antigua divinidad Griega de la tierra? El estilo de pensar de Lovelock, conocido para algunos como pensamiento sistémico, nos enseña que no hay entidades aisladas de un modo inherente; que las relaciones son primarias; que las interacciones dan lugar a sorprendentes propiedades emergentes que con frecuencia desafían el análisis racional; y que no podemos predecir y controlar muchos de los fenómenos naturales. Cuando trabajamos a través de nuestros sentimientos, la tierra viviente nos instruye que cada ser tiene un valor intrínseco simplemente porque existe, independiente de su utilidad para los humanos, y que no tenemos derecho, en principio, a destruir la gran diversidad de seres vivos. Este es el camino de ecología profunda que desarrolló el gran filósofo noruego, Arne Naess.

Haciendo las paces con la naturaleza.

Cuando nos dejamos sensibilizar por la tierra viviente mediante nuestras cuatro maneras de saber, empezamos a hacer las paces con la naturaleza volviendo a aprender el arte de vivir la vida con sentido dentro de la gran masa que nos envuelve, nuestro planeta. Una contribución a esta tarea es desarrollar nuevas maneras de hablar sobre nuestra percepción de la naturaleza interior de la tierra que permite que sus dimensiones animistas emerjan sin ofender a la mente racional, para evocar en nosotros un profundo sentido de que pertenecemos al gran ser planetario que nos dio vida.

Artículo publicado en la revista Resurgence. Número 236.

Matrix Revelations (I)

Matrix magiaAlgo pasa con Matrix. Algo tendrá la trilogía de los hermanos Wachowski cuando entre sus seguidores figuran algunos de los más prominentes filósofos (entre otros Ken Wilber, Slavoj Zizek, David Chalmers o Cornel West, quien incluso interpreta a uno de los ancianos del Consejo de Sión).

La trilogía de Matrix destaca entre otras películas filosóficas como 2001, Dogville, Stalker, El Séptimo Sello, Pi, Delitos y faltas y El Show de Truman, como una de las más ambiciosas por la cantidad de campos del saber que abarca (filosofía, espiritualidad, política, tecnología, etc.) y por el alcance de los temas que analiza (ontología, poder, libre albedrío, problema mente-cuerpo, etc.) Sócrates, Platón, Descartes, Kant, Nietzsche, Berkeley, Baudrillard y Foucault son sólo algunos de los filósofos cuyo influjo es evidente. Andy y Larry Wachowski aprendieron bien la lección de su padre filósofo.

Pero lo que la hace verdaderamente distinta es su asequibilidad. Existe una regla no escrita, según la cual el cine comercial es superficial y simplón y el cine de ideas, el de autores como Tarkovski, Bergman o Haneke, lento y discursivo, y por tanto, minoritario y elitista. Los Wachowski decidieron romper el principio de que acción e ideas son irreconciliables y gestaron Matrix, una trilogía plena de acción e influencias del cómic, los videojuegos, las películas de artes marciales y los westerns, con una estética y unos efectos especiales absolutamente revolucionarios pero que además invita al espectador a plantearse cuestiones últimas relacionadas con la realidad, la libertad y el sentido de la vida.

En este primer artículo me centraré en analizar la primera entrega y en el próximo número me ocuparé de la segunda y tercera parte, pero quiero dejar claro que, como apunta el gran Ken Wilber, la obra debe concebirse como un todo indisociable hasta tal punto que el visionado de la segunda y tercera entregas redefinen la primera.

El mensaje central de esta primera parte se resume en una sola palabra: Despierta. Es similar al abre los ojos de Amenábar y comparte con otras películas como Dark City, El Show de Truman, Cube, Pleasantville , Existenz, etc. el deseo de cuestionar la realidad que nos rodea.

El despertar al que nos exhorta es de naturaleza filosófica y espiritual. Si consideramos que no tenemos acceso directo al mundo sino sólo a nuestras sensaciones, y que nuestro conocimiento está limitado por las imperfecciones de nuestros sentidos y cerebro, ¿cómo podemos asegurar que no somos víctimas de una ilusión similar a la que sufre Neo antes de su renacimiento? ¿cuántas veces al despertarnos no tenemos la misma duda de Calderón y Descartes dónde acaba el sueño y dónde empieza la realidad? La obra recicla tres de las más famosas alegorías filosóficas relacionadas con el problema de lo real: En primer lugar al genio maligno de Descartes, una inteligencia sobrehumana que en la película son las máquinas, capaz de manipular nuestras mentes generando una realidad ilusoria. En segundo lugar al mito de la caverna de Platón, según el cual somos como prisioneros en una cueva que creen que la realidad son las sombras que se proyectan en la pared como si de una rudimentaria sala cinematográfica se tratara. Análogamente, en la película, lo real no es más que una simulación informática llamada matrix creada por inteligencias artificiales. Lo que nos lleva a la tercera fábula, el cerebro en la cubeta, dilema escéptico según el cual existe la posibilidad de que yo no sea más que un cerebro suspendido en una cubeta y conectado a un ordenador que lo alimenta con señales eléctricas que son interpretadas por aquél como experiencias. Algo muy similar a la realidad virtual diseñada por las máquinas, para mantener a los humanos bajo control y alimentarse de su energía vital.

Como dice Morfeo:Matrix nos rodea. Está por todas partes. Incluso ahora, en esta misma habitación. Puedes verla si miras por la ventana o al encender la televisión. Puedes sentirla cuando vas a trabajar, cuando vas a la iglesia, cuando pagas tus impuestos. Es el mundo que ha sido puesto ante tus ojos para ocultarte la verdad.

Thomas Anderson es un individuo alienado con problemas con la autoridad, que trabaja en una organización deshumanizada y burocrática, un mero engranaje de la gran máquina que es el sistema en el que se encuentra inmerso. Desde esta perspectiva casi marxista, The Matrix puede ser vista como una incitación a la revolución para superar la mentalidad de rebaño que criticaba Nietzsche. Según Nietzsche, la socialización nos hace esclavos del sistema y obedientes a las normas. Despertar supone liberarse de estas normas sociales que aceptamos sin cuestión. Sólo el superhombre puede superar la moral de rebaño y ver la auténtica verdad.

Pero ¿cuál es esa verdad? Neo tiene la primera revelación (el primer sueño lúcido que le brinda Morfeo) tras tomar la famosa pastilla roja (clara alusión al uso de enteogénicos como forma de abrir las puertas de la percepción, y rasgar el velo de Maya). La película entronca con todas las tradiciones espirituales que sostienen que el problema del hombre es la ignorancia y que la solución es la iluminación o la revelación de que la realidad es una ilusión. Desde esta perspectiva, la película puede ser entendida como un mito o una sincrética parábola moderna, de influencias fundamentalmente budistas y cristianas. Ambas religiones recurren a la figura de un Mesías, un Redentor o bodhisattva que libera a los hombres y les ayuda trascender el mundo de las apariencias. En The Matrix, esta figura es Neo (anagrama de One), avatar de Thomas Anderson (el hijo del hombre). En numerosos momentos se relaciona a Neo con Jesús o Buda de forma directa (refiriéndose a él como el Elegido o el Salvador y relacionándolo con sus anteriores reencarnaciones) o indirecta (eres mi Jesucristo particular o el rótulo Mark III no. 11que hay en la nave Nebuchadnezzar, alusión a un pasaje del Evangelio de San Marcos que habla del Hijo de Dios). El resto de personajes también tienen resonancias míticas: Por ejemplo, Morfeo es el dios griego del sueño y el Juan Bautista que pregona el advenimiento del Mesías. Trinity es la parte femenina que con Neo conforma el andrógino divino, y hasta el Dios que resucita a Jesús-Neo. Cypher es Judas.

Sin embargo, liberarse de matrix no conduce en esta primera entrega al Cielo, Nirvana, Pleroma, Moksa o Keter, sino al desierto de lo real. Éste es un concepto de Baudrillard (el autor del libro Simulacro y Simulación en el que Neo esconde el software con el que trafica y que Keanu Reeves tuvo que leer) para aludir a la realidad que ha sido sustituida por el simulacro hiperreal que nos rodea. El desierto de lo real que Morfeo muestra a Neo es un mundo árido que nada tiene de paradisíaco. Por ello Cypher prefiere la ilusión de matrix a ese mundo gris y desolado, fruto no tanto de la hegemonía de las máquinas, como de la ambición y la codicia del hombre. El resto de los rebeldes prefieren ser libres a la cómoda esclavitud de matrix. Es otro de los grandes dilemas de la película: ¿la ignorancia es felicidad o la verdad nos hace libres? Gran pregunta para el mundo en que vivimos.

Pero tiene que haber algo más. Neo se ha iluminado, se ha convertido en un superhombre, pero no ha alcanzado la liberación suprema: la superación del ego, el fin del conflicto, el fin del sufrimiento. Es lo que nos contarán los próximos episodios de forma tan sorprendente que tendremos que reinterpretar este primer capítulo.

Hacer surf con la vida

PlayaUn día, de paso en un país no tan lejano, iba sobre una carretera que bordeaba una playa casi infinita. En realidad, todo el país parecía estar hecho de una carretera y una playa. Todos los habitantes del país pasaban el día en la playa.

Al acercarme, observé algo curioso. Nadie se quedaba en la arena. Todos estaban en el agua, que les llegaba a la altura de la cintura. Pero no nadaban; se mantenían de pie, derechos y tiesos como estacas.

Encontré este comportamiento muy curioso.

Me acerqué y le pregunté a una de esas personas qué hacía allí.

Espero la próxima ola me dijo ella.

Ah! ¿Y por qué?, pregunté yo.

!Es para resistir lo mejor posible!

¿Pero porqué?

!Porque es así como se ha de hacer!

La próxima ola llegó. El hombre que me había respondido tensó sus músculos para enfrentarla. La ola le salpicó y casi lo tiró, pero se mantuvo firme. Permaneció de pie a costa de grandes esfuerzos. ¿Ves? ¡Resistí! me dijo, agotado pero feliz por su victoria.

Inmediatamente, retomó su posición y se preparó a enfrentar la siguiente ola. Esta era más grande que la anterior. El hombre perdió el equilibrio y tragó una gran cantidad de agua salada. Casi se ahoga, pero por suerte consiguió volver a ponerse de pie justo a tiempo para la siguiente ola. Así se pasaba el día.

Ola después tras ola el hombre se ponía cada vez más crispado, más duro, más cerrado. Al cabo de un momento, ni siquiera percibía mi presencia ni escuchaba mis preguntas. Dedicaba toda su energía en prepararse para enfrentar la ola siguiente.

Y este hombre no era el único con este comportamiento extraño: eran centenares, miles, millones que se habían puesto como objetivo resistir a las olas a toda costa.

Las olas no parecían preocuparse de la actitud de los hombres. Se iban sucediendo incansablemente. Pequeñas, medias o grandes en función del tiempo y del viento pero sin preocuparse en absoluto del comportamiento extraño de las personas que habían decidido enfrentarlas.

Estuve un buen rato intrigado por esta práctica. ¿Cuál es el interés en ponerse rígido contra las olas? ¿Poner de manifiesto que uno es más fuerte que ellas? ¿Poner de manifiesto que uno es sólido? ¿Demostrar su voluntad? ¿Demostrar su capacidad de resistencia? No comprendía el sentido de este hábito. Sólo veía gente que pasaba su tiempo agotándose. A mi, el extranjero, me resultaba obvio que solo podían agotarse hasta la muerte. Las olas siempre habían existido y existirían mucho tiempo después de la desaparición de sus opositores. Entonces, ¿cuál era el sentido de pegarse contra ellas?

Además, cuando los hombres tenían la impresión de estar dominando la ola, siempre se trataba de una ola pequeña. Luego, la siguiente podía ser mucho más grande. En todo caso, su juego no parecía de ningún modo divertido. Nadie sonreía en esta playa: todo el mundo apretaba los dientes y esperaba el próximo choque que no tardaría en producirse.

Sacudí la cabeza y me sentí un poco triste por esta gente que derrochaba su vida en una lucha inútil y perdida por adelantado. Si todos son así en este país, tal vez será mejor que vaya un poco más lejos… Aquí nadie tiene el tiempo ni la energía necesaria para hablar de otra cosa que de la lucha que se ha convertido en algo normal para ellos.

Iba a retomar mi ruta cuando vi, más lejos en el mar, gente visiblemente distinta. No se enfrentaban a las olas. Iban a su encuentro. Disponían de una tabla pequeña, nadaban en dirección de la ola, subían ligeramente sobre la tabla y se dejaban llevar por la ola. Al contrario de los otros, no se veía ninguna rigidez en ellos sino una gran flexibilidad. Ninguna actitud de lucha sino una forma de simbiosis. No fijaban su atención en la ola, sino que desprendían una presencia abierta en cada momento. Y la diferencia más importante era que parecían tomar un placer intenso allí donde otros solo encontraban agotamiento!

Uno ellos se dio cuenta de que los observaba y se dejó llevar hasta mi. Usted parece interesado por lo que hacemos con las olas. Me explicó que surfeaba la vida. Para eso sólo se requería una tabla no demasiado grande, no tener miedo de las olas, conocer un poco de técnica, estar abierto a todo cambio, ser flexible y saber adaptarse a la intensidad de cada momento tomando decisiones que implicaban su plena responsabilidad.

Es muy diferente de la actitud de las personas cerca de la playa. le dije.

¡Totalmente! Ellos se pegan contra la ola y nosotros la acompañamos; ellos se hacen azotar por las olas y nosotros nos dejamos elevar… Y observa bien: ¡son exactamente las mismas olas!

Me sorprendió que tan poca gente disfrutaba con las olas, que tanta gente prefería ponerse rígida en vez de seguir la corriente; transformarse en estatuas de hierro en lugar de seres vivos.

¿Y lleva un nombre, esta práctica? le pregunté, muy interesado.

Con las olas de verdad, eso se llama surf… En la vida real, eso se llama Inteligencia Sistémica.

La ecoalfabetización

La ecoalfabetizaciónEl concepto de sostenibilidad ecológica fue introducido hace más de veinte años por Lester Brown, quien lo definió una sociedad sostenible como aquella que es capaz de satisfacer sus necesidades sin reducir las oportunidades de las futuras generaciones. Esta definición clásica de sostenibilidad es una exhortación moral importante, pero no nos dice nada sobre cómo realmente construir una sociedad sostenible. Por esta razón, todo el concepto de sostenibilidad sigue siendo complejo para muchas personas.

Lo que necesitamos es una definición práctica de sostenibilidad ecológica. La clave para esta definición es darnos cuenta de que no necesitamos inventarnos comunidades humanas sostenibles a partir de cero, sino que podemos emplear como modelo los ecosistemas de la naturaleza, que son las comunidades sostenibles de las plantas, animales y microorganismos. Puesto que la característica mas destacada de la bioesfera es su habilidad innata de conservar la vida, una comunidad humana sostenible debe estar diseñada de tal manera que su forma de vida, negocios, economía, estructuras físicas y tecnologías no interfieran con la habilidad innata de la naturaleza para sustentar la vida.

Esta definición de sostenibilidad implica que en nuestra lucha por construir comunidades sostenibles, debemos entender los principios de organización que han desarrollado los ecosistemas para sostener los hilos de la vida. Entender esto es lo que llamamos ecoalfabetización. En las próximas décadas la supervivencia de la humanidad dependerá de nuestra habilidad para entender los principios básicos de la ecología y vivir en consecuencia.

Necesitamos enseñar a nuestros hijos -¡y a nuestros líderes políticos y corporativos!- los hechos fundamentales de la vida, por ejemplo, que la materia gira continuamente a través de la red de la vida; que la energía que mueve los ciclos ecológicos fluye desde el sol; que la diversidad nos asegura la elasticidad; que el desperdicio de una especie es el alimento de otra especie; que la vida, desde sus comienzos hace más de tres mil millones de años, no se hizo cargo del planeta combatiendo sino hilando y trabajando. Enseñar este conocimiento ecológico, que es igualmente una sabiduría ancestral, será el papel mas importante de la educación del siglo XXI.

Un nuevo paradigma

La ecoalfabetizaciónEntender por completo los principios de la ecología requiere una nueva manera de ver el mundo y una nueva forma de pensar en términos de relaciones, conexión, y contexto. La ecología es primeramente y sobretodo una ciencia de relaciones entre los miembros de las comunidades del ecosistema. Para entender completamente los principios de la ecología necesitamos pensar en términos de relaciones y contexto. Este pensar contextual o sistémico implica varios cambios perceptivos que van en contra de la corriente de la ciencia occidental tradicional y la educación.

En lugar de ver el universo como una máquina compuesta por bloques de construcción elementales, los científicos han descubierto que el mundo material, finalmente, es una red de patrones de relaciones inseparables; que el planeta en su totalidad es un sistema viviente, y autoregulador. La visión del cuerpo humano como una máquina y de la mente como una entidad separada se está reemplazando por una que no solo ve el cerebro, sino también el sistema inmunológico, los tejidos corporales e incluso cada célula, como sistemas cognitivos vivientes. Esta visión ya no considera la evolución como una lucha competitiva por la existencia, sino que en cambio, la ve como un baile cooperativo en el cuál la creatividad y el constante emerger de novedades son las fuerzas conductoras.

Cuando estudiamos los principios básicos de la ecología en profundidad, encontramos que están interrelacionados. No puede existir ningún organismo individual aisladamente. Los animales dependen de la fotosíntesis de las plantas para sus necesidades energéticas; las plantas dependen en el dióxido de carbono que producen los animales, así como también del nitrógeno que produce las bacterias en sus raíces; y conjuntamente, las plantas, los animales y los microorganismos regulan toda la biosfera y mantienen las condiciones que posibilitan la vida. La sostenibilidad, por tanto, no es propiedad individual sino propiedad de una red completa de relaciones. Siempre implica a toda una comunidad. Esta es la lección profunda que necesitamos aprender de la naturaleza. La manera de sostener la vida es construyendo y alimentando la comunidad.

Todo está relacionado

La ecoalfabetizaciónCuando enseñamos esto en nuestras escuelas, es importante para nosotros que los niños no solo entiendan la ecología, sino la experimenten en la naturaleza – en un huerto escolar, en una playa, o en el nacimiento de un río- y que también experimenten la comunidad mientras estudian. En caso contrario, podrían dejar la escuela y ser ecologistas teóricos de primera línea pero importarles bien poco la naturaleza, la Tierra.

La comunidad es esencial para comprender la sostenibilidad, y también es esencial para la enseñanza de la ecología de la manera multidisciplinaria que requiere. En las escuelas, hace falta integrar varias disciplinas para crear un curriculum orientado ecológicamente. Obviamente esto solo es posible si los profesores de las distintas disciplinas colaboran, y si la administración escolar hace posible dicha colaboración. En otras palabras, las relaciones conceptuales entre las distintas disciplinas se pueden hacer explícitas solamente si hay relaciones humanas correspondientes entre los profesores y administradores.

Diez años de trabajo nos ha convencido de que la educación para la vida sostenible se puede practicar mejor si toda la escuela se transforma en una comunidad de aprendizaje. En dicha comunidad, los profesores, alumnos, administradores y padres están todos interconectados en una red de relaciones, trabajando juntos para facilitar el aprendizaje. La enseñanza no fluye de arriba hacia abajo, pero existe un intercambio cíclico de conocimiento. El enfoque está en aprender y todos, dentro del sistema, son tanto profesor como alumno.

En la visión convencional de la educación, los alumnos aparecen como aprendices pasivos, y el curriculum es un conjunto de información predeterminada, fuera de contexto. Nuestra pedagogía educativa para la vida sostenible rompe completamente con este convenio, involucramos a los alumnos en el proceso educativo con ayuda de proyectos basados en la vida real. Esto genera una fuerte motivación e involucra a los alumnos emocionalmente. En lugar de presentar información fuera de contexto predeterminada, fomentamos el pensamiento crítico, las preguntas y experimentación, reconociendo que el aprendizaje implica la estructura del significado según la historia personal del alumno y su antecedente cultural.

La Tierra es nuestro hogar común y crear un mundo sostenible para nuestros hijos y para futuras generaciones es nuestra tarea común.

Más información: www.ecoliteracy.org

Biomímesis: Tecnología inspirada en la naturaleza

BroteLa seda de la araña es muchísimo más dúctil y cinco veces más resistente en relación a su peso que el acero de mayor grado. La luciérnaga produce luz fría con una pérdida de energía casi nula (una bombilla incandescente normal desperdicia el 98 % de su energía en forma de calor). Un escarabajo, que desova en madera recién quemada, ha desarrollado una estructura capaz de detectar la radiación infrarroja exacta que produce un incendio forestal y ubicarlo a cientos de kilómetros de distancia. Muchos, muchísimos procesos, que siguen siendo actualmente una utopía para los técnicos, ya se han materializado de forma óptima en la naturaleza.

La disciplina científica, que se ocupa de este tema, recibe el nombre de biomímesis o biónica y está en auge a nivel internacional. Se están descubriendo desarrollos de trascendencia insospechada. Biólogos e ingenieros de todos los continentes analizan conjuntamente las tecnologías desarrolladas y probadas por la naturaleza durante millones de años.

Hasta lo más superficial es genial

La flor del loto es un símbolo de pureza para las religiones asiáticas: las hojas salen absolutamente limpias del barro de las aguas. Este fenómeno de autolimpieza ha sido estudiado a fondo y ofrece informaciones impresionantes sobre las posibilidades de la naturaleza para protegerse tanto de la suciedad como de los microorganismos. Mediante el traspaso de esta característica a superficies técnicas, se pueden limpiar mediante la lluvia casi todos los materiales que se encuentran al aire libre. Se están creando pinturas que repelen el agua y las manchas a partir de la estructura de la hoja del loto, que posee unas micro y nanoestructuras que por su ángulo de contacto con el agua hacen que ésta forme gotas que limpian la superficie de la hoja a su paso.

Actualmente existen materiales que permiten este tipo de recubrimiento. Están disponibles pinturas de fachadas, lacas para metales, superficies cerámicas y acristaladas… Un sistema de autolimpieza que permite ahorrar millones en detergentes -nocivos para nuestros sistemas fluviales – y en horas de limpieza.

Recién empezamos a vislumbrar la increíble efectividad, la compleja simplicidad de muchísimos procesos naturales que apenas hemos empezamos a comprender recientemente. La mas humilde planta, cualquier helecho, cualquier hierbecilla es capaz de transformar materia y luz en vida.

Nosotros con toda nuestra tecnología no somos capaces de nada parecido… ni de mejorar la enorme variedad y riqueza de elementos, sustancias y compuestos que las plantas son capaces de producir: variadas y exquisitas frutas y nutritivos alimentos, sutiles medicamentos, increíbles fragancias, bellísimas flores, diferentes tipos de fibras, variados materiales, combustibles, tintes, fármacos… eficaces insecticidas biológicos… es tan grande y variada la bioproducción del mundo verde que la contaminante química humana resulta limitada, tosca y palidece a su lado.

MelónLa científica Janine Benyus, que en 1997 publicó el libro de referencia Biomimicry: Innovation Inspired by Nature comenta que el motivo por el que la gente empieza a observar el mundo natural en busca de inspiración es porque tenemos que encontrar la manera de reducir nuestro consumo de combustibles fósiles y utilizar la cantidad mínima de energía. ¡No disponemos de materiales infinitos! Por tanto, debemos disminuir nuestro uso de materiales… nos estamos ahogando en nuestro propio veneno; tenemos que dejar de utilizar tóxicos… y, cuando sales al mundo natural, cuando caminas por la naturaleza, estás en un laboratorio de química en el que no hay que llevar mascarilla, ni gafas protectoras, porque la vida ha descubierto la manera de hacer lo que intentamos hacer nosotros ahora. De modo que, si nuestra economía imitara al mundo natural, si nuestros diseños lo imitaran… ¡seríamos una especie más bien recibida en el planeta! Lo más increíble de la hoja es el segundo acto de su vida porque, cuando ha terminado de recabar energía solar, de defender a la planta y de controlar su temperatura, entonces cae al suelo y se convierte en sustancia nutritiva para otra cosa: una seta, un arbusto, una planta. En cambio, ¡nuestras tecnologías no dejan de infiltrar veneno a la tierra! Así que deberíamos parecernos un poco más a la hoja; ése es el truco que debemos aprender si queremos permanecer aquí.

Ingenieros que imitan la naturaleza

Existen una infinidad de ejemplos en los que los ingenieros han copiado modelos de la naturaleza. En los rápidos tiburones la superficie de la piel está dotada de pequeñísimas escamas pegadas. En estas escamas se encuentran unas ranuras afiladas muy finas paralelas a la corriente. Estas ranuras microscópicas consiguen una reducción de la resistencia al rozamiento. Se ha usado esta idea para fabricar nuevos revestimientos para buques y para el desarrollo de prendas que reducen la resistencia al agua y mejoran la velocidad. A través de los microsurcos circula el agua sin turbulencias, reduciendo la fricción. Este efecto reductor del rozamiento también funciona en el aire. Los aviones que cuentan con una película delgada provista de un fino perfil aserruchado, tienen un consumo inferior de combustible en un 3%.

Científicos israelitas de la universidad de Tel Aviv encontraron en el esqueleto exterior del avispón oriental unos cristales orgánicos semiconductores, que funcionan como las células solares. Estos insectos utilizan la corriente solar, tanto para la producción de calor como para abastecer con energía su aparato cinético y su metabolismo. Lo más excepcional es el hecho de que este sistema biológico no sólo es capaz de crear energía eléctrica, sino que también es capaz de almacenarla. Por eso, los científicos biónicos creen que en algún momento no muy lejano las células solares vivas podrán revolucionar la tecnología fotovoltaica.

Durante el desarrollo de un neumático nuevo se tomaron como modelo las patas del gato; en una amplia serie de pruebas se fue perfeccionando el sistema. La pata de gato se hace más grande cuando frena, transmitiendo más fuerza sobre el suelo, que cuando camina o corre normalmente. Con la ayuda de un nuevo concepto para el contorno del neumático se ha conseguido mejorar esta característica. El nuevo neumático se ensancha al frenar, haciendo que más goma tenga contacto con el asfalto y reduciendo por lo tanto la distancia de frenado.

SetasLos biólogos del Laboratorio Nacional de Ingeniería y Medio Ambiente de Idaho (EEUU) han clonado cinco proteínas de mejillón para desarrollar un adhesivo natural resistente al agua. Los mejillones producen una resina con propiedades adhesivas que no desmerecen en nada a cualquier superpegamento comercial.

El sonar de los murciélagos ha servido a la empresa británica Round Foresight para crear un bastón que permite a los invidentes desplazarse de forma más sencilla y segura.

Julian Vincent, profesor de biomimética en la Universidad inglesa de Bath desarrolló en 2004 una ropa inteligente que se adapta a los cambios de temperatura basándose en las piñas.

La biomímesis no sólo es una forma de percibir la naturaleza, es también una estrategia de reinserción de los sistemas humanos dentro de los sistemas naturales, de reintegrar la tecnoesfera en la biosfera. Estudiar esta última nos indica como reformar el mal diseño de aquella, para reconstruir los sistemas humanos haciéndolos compatible con la biosfera, de manera que encajen armoniosamente, sin inconsistencias, con los sistemas naturales.

No sólo se trata de una aplicación de ingeniería o arquitectura… Se trata de comprender los principios de funcionamiento de la vida en sus diferentes niveles (en particular el nivel de ecosistema), de manera que el espacio urbano, industrial y agrario, se parezca más al funcionamiento de los ecosistemas naturales. La naturaleza, la única empresa que nunca ha quebrado en unos 4.000 millones de años según el biólogo Frederic Vester, nos proporciona el modelo para una economía sostenible y de alta productividad. ¿Podrá la biomímesis inspirarnos para una reconstrucción ecológica de la economía?

Los pioneros

Janine BenyusJanine Benyus, líder de la Red de Biomímesis, y fundadora del Biomimicry Institute y de Biomimicry Guild (EE UU) añadió, La Biomímesis es ciencia puntera en la economía del siglo XXI y esta basada en 3,8 billones de años de evolución. Obviamente, la manera en que la naturaleza crea sustancias nuevas, genera energía y sintetiza estructuras excepcionales son indicadores de cómo los seres humanos podemos sobrevivir y prosperar en este planeta.
Más información: www.biomimicry.net

Gunter PauliGunter Pauli, fundador y director de ZERI añade; El vapor y el carbón transformaron el siglo XIX, las telecomunicaciones y la electrónica, el siglo XX. Ahora estamos al borde de una revolución basada en la biología.
Más información: www.zeri.org

Editorial: Redes

Cyril BrownLa idea del enriquecimiento individual en perjuicio de los demás empieza a ser cuestionada. Poco a poco está siendo sustituida por una visión en la que tiene lugar el avance conjunto donde todos ganan y nadie pierde. Cada vez menos gente piensa que se puede crecer a costa de otro y la competición va cediendo en favor de la colaboración. La certeza de que somos seres interdependientes, es decir, que lo que cada uno de nosotros hace repercute al conjunto, está calando cada vez más profundamente en nuestra conciencia.

A medida que este proceso se despliega a nivel personal, se hace evidente que es preciso fomentar un espíritu de armonía y cooperación en la política y la economía. Esta tendencia indica la necesidad de ir abandonando las organizaciones obsoletas, rígidas y piramidales del pasado para evolucionar hacia formas más participativas, horizontales y cocreativas. Las estructuras basadas en la autoridad, el dominio y la explotación se van vaciando porque no son acordes a los nuevos tiempos y se ven sustituidas por otras nuevas en las que los individuos que las forman han recuperado su propio poder y son dueños de las riendas de su destino.

El resultado de este proceso que se está produciendo en todos los ámbitos humanos es que la estructura piramidal y jerárquica que ha sido el sello distintivo de la organización social se está viendo sustituida por una estructura en forma de red. La implantación de esta estructura pone fin a la sumisión, delegación y dependencia e invita a compartir y cooperar entre iguales tras metas comunes.

La naturaleza ha diseñado muchas de sus estructuras en forma de red. Sin ir más lejos, las células que dan forma a nuestro cerebro, las neuronas, se conectan entre sí en forma de red y el resultado de esta colaboración es una de las piezas más complejas, eficaces y sorprendentes de la creación.

Walter HansenUna red, como organización social, representa la forma más flexible, libre y evolucionada, y no es más que una agrupación de elementos libres que deciden voluntariamente colaborar en pos de un objetivo común. Es la forma natural que utilizan los individuos maduros para relacionarse. Sus integrantes se relacionan de manera horizontal, es decir, de igual a igual, lo que posibilita su libertad, creatividad e iniciativa.

En la mayoría de la ocasiones es la necesidad la que nos empuja a colaborar. En el escenario de grandes necesidades globales que se está desplegando ante nuestros ojos en este momento la colaboración se hace indispensable. La degradación del medio ambiente, la violencia y la pobreza causadas por la desconexión con nuestra alma y el crecimiento ciego y materialista están provocando que las personas más sensibles se esfuercen en crear espacios de colaboración, ya que son retos con los que no podemos solos.

La redes son la arquitectura del mundo futuro. Pero para que puedan constituirse necesitan de seres que hayan recuperado su poder y hayan despertado a un nuevo estado de conciencia.

Sin ese despertar no hay cambio social que valga, no será más que una imposición de un sistema como ya ha ocurrido numerosas veces en la historia, en las que un sistema social supuestamente liberador sustituye a otro sistema opresor, convirtiéndose el primero, con el paso del tiempo, en un nuevo sistema opresor.

Lo que permitirá que en esta ocasión se pueda crear una nueva organización social es el despertar de cada uno de los miembros que la conforman. Es decir, que cada uno de nosotros deje de vivir ciegamente y consigamos que los motores que impulsan nuestra vida dejen de ser el miedo, la codicia y el ansia de poder.

Un porcentaje de la humanidad todavía relativamente pequeño, pero en rápido crecimiento, está experimentando ya en su interior la descomposición de los viejos patrones y el resurgimiento de una nueva dimensión de la conciencia. Cuando esa minoría alcance la masa crítica (un concepto usado en física y que significa la masa mínima necesaria, en un proceso de fisión nuclear, para que dicha fisión se produzca) es posible que algo realmente nuevo y liberador suceda.

Internet

Cartel InternetPensemos por un momento en un espacio libre, sin fronteras, sin jerarquías, donde el tiempo y el espacio no son limitaciones… Ese lugar ya existe y no se llama utopía, se llama Internet. Este maravilloso y revolucionario medio de comunicación es uno de los símbolos de nuestro tiempo y de los profundos cambios que están aconteciendo ante nuestros ojos. Internet también es conocida como la red de redes. En ella, algunos individuos se unen formando una pequeña red. Esta red se une a otras redes de individuos y forma una red un poco más grande. Esta nueva red se une a otra red… y así sucesivamente hasta formar un inmenso tejido a escala planetaria que permite millones de interconexiones posibles. La estructura que emplea es la mejor posible. Basta mirar por un momento como se organizan las células del cerebro para comprobarlo. La naturaleza cuando quiere crear inteligencia une las células en red.

Cada vez son más los que afirman que Internet es uno de los elementos precursores de un gran cambio que se avecina y del que todavía no podemos ver su verdadera dimensión. La Red es un espacio donde con sólo apretar una tecla, cualquier persona puede enviar y recibir información, puede comunicarse con cualquier parte del mundo, acceder a bibliotecas, museos, medios de comunicación, archivos, libros, personas… sin someterse al control de ningún poder y de forma casi gratuita. Internet está ayudando a tirar las fronteras que algunos se empeñan en seguir construyendo. En Internet no hay sedes, ni jefes, ni autoridades, nadie es dueño de este entramado. Esas son las reglas, quien mejor se adapte a ellas mejor se adaptará a los nuevos tiempos. Un ordenador y una conexión son la puerta de entrada a un mundo donde hay millones de personas compartiendo información. El funcionamiento de la red se apoya en una inteligente estructura que se va haciendo más poderosa en la medida en que se van sumando más y más pequeñas redes.

Niño con ordenadorEsta revolución incipiente es un peldaño más en la transformación que ha sufrido el ser humano desde que apareció el lenguaje y todas sus fórmulas de comunicación: la escritura, la imprenta, el teléfono y la televisión. Internet es el último eslabón de esa cadena, no el definitivo, ni mucho menos, pero aúna todos eso avances y los multiplica a través de una autopista virtual que nos conecta instantáneamente y sin movernos con Nueva York, Pekín (por mucho que las autoridades comunistas de China traten de poner trabas a la implantación de Internet en ese país) o Bombay.

El crecimiento es exponencial: entre 1988 y 1998 el número de ordenadores conectados a la red aumentó de cien mil a treinta y seis millones. Y a día de hoy ya somos mil cien millones los conectados de manera estable a la Red. ¡Mil cien millones de seres humanos conectados a una red! (1.100.000.000) Está previsto que dentro de 10 años seamos 2.000 millones de conectados.

El mundo de hoy poco se parece al de hace tan solo 15 años e Internet tiene mucho que ver en este cambio. Sin embargo, la revolución de Internet no ha hecho más que empezar, ahora que la red ya es estable y en constante crecimiento y mejora, la explosión de creatividad que va a provocar esa conexión de miles de millones de seres humanos en los próximos años va acelerar el proceso de cambio que se está produciendo en el mundo y en la mente de los individuos.

Mente colectiva

Hay una aportación de la red de redes más sutil y no tan visible, y es que está contribuyendo a que podamos familiarizarnos con un concepto que cada vez es más importante: la mente colectiva o esfera supramental. Internet es en el plano material la representación, o metáfora, de algo que tiene lugar en el plano mental y que algunos sabios han mencionado en el pasado para referirse al siguiente paso de la evolución humana (Se pueden citar por ejemplo Sri Aurobindo o Teillard de Chardin). Este fenómeno es la superación de la mente individual para acceder al estado supramental o mente colectiva. A medida que las mentes individuales se van liberando, purificando y sutilizando pueden acceder a un plano de conciencia en el que se accede a una mente superior formada por todas las mentes que se han liberado. Internet nos puede ayudar a entender este fenómeno: Un ordenador representa a la mente individual e Internet representa ese campo supramental en el cual todos los individuos pueden acceder al resto.

Mapa de InternetEl científico británico Rupert Sheldrake, creador de las teorías de los “campos morfogenéticos” y de la “mente extendida”, afirma que la mente no permanece encerrada dentro del cerebro sino que se extiende al mundo que nos rodea, conectándonos con todo lo que vemos. Es decir, nuestra mente no sólo está sometida a la influencia de un universo circundante, sino que también deja su huella e información en todo lo que le rodea. En esto consiste su teoría de la “mente extendida”. El Universo está lleno de campos mentales por los que continuamente circulan ideas, información, etc. Si el hombre aprendiera a desarrollar y emplear su mente, podría traspasar las barreras del espacio, comunicarse con sus semejantes a distancia y lo que es más importante, podría participar conscientemente en la materialización del futuro.

Fin de la jerarquía

La red rompe definitivamente con la estructura jerárquica piramidal que ha dominado tradicionalmente nuestra sociedad y la sustituye por una reticular. En Internet las fronteras no existen y la información circula libremente y llega casi instantáneamente a todos los rincones. Todos los individuos pueden ser emisores y receptores. La jerarquía es sustituida por una especie de conciencia colectiva común entre individuos distantes que ni se conocen, pero que gracias a la Red pueden coincidir en un punto de este ciberespacio y relacionarse.

Criterio propio

Al navegar por la Red no aparece una fórmula definitiva. Internet no es un camino sino muchos. Surgen mil opciones a valorar en un universo libre, plural y complejo donde uno debe saber lo que quiere y lo que busca; de lo contrario puede acabar en un mundo de confusión o incertidumbre. Internet ha puesto de manifiesto la importancia de tener un criterio propio y el discernimiento bien afilado para que la red no se convierta en una tela de araña en la que quedemos atrapados.

Libertad verdadera

Otra cosas que ha hecho posible es que la libertad de expresión sea una realidad. El fenómeno de los blogs o biotácoras, pequeños diarios personales, que se han multiplicado como setas por el ciberespacio y que dan a un individuo las mismas posibilidades técnicas de expresión que a un gran medio de comunicación son la muestra más clara.

Igualdad

Los poderosos de ayer temen lo que la red está generando. Es algo que crece sin su control y sin sus límites. Es el primer medio de comunicación de muchos para muchos y esto es algo muy goloso que no están sabiendo controlar. Internet está repartiendo el poder de otra manera.

Velocidad

No cabe duda que las nuevas tecnologías e Internet en particular han acelerado los procesos. La velocidad para transmitir y recibir se ha multiplicado. De hecho el crecimiento de la red ha pasado de ser geométrico a ser exponencial. No solo cambia rápidamente lo que circula por la Red sino que el propio sistema está en continua evolución. Esta velocidad nos puede atropellar si no entendemos que somos el propio tiempo. El tiempo no es algo que está en los relojes y se agota, sino que está en nuestro interior y es una ola que surfeamos. Otro tanto podemos decir del espacio, que ha pasado a ser un ciberespacio con posibilidades de crecimiento infinitas sin limitaciones físicas.

Caos

Es la palabra que mejor define a la Red. Caos entendido como ruptura de un orden creado. Recordemos que la creatividad crece en medio de la incertidumbre y el caos. Ante cualquier pequeño cambio en la red el resultado es diferente e imprevisible y puede traer aparejados cambios de dimensiones gigantescas. La incertidumbre hace desaparecer las jerarquías, rompe fronteras y permite expansión sin límites. Sin duda pone en marcha un nuevo modelo de sociedad.

Cómo nació Internet

El origen de la Red es militar y se remonta a 1969 cuando el Departamento de Defensa de EEUU a través de su Agencia de Proyectos para la Investigación Avanzada (ARPA), conectó cuatro sistemas de distintas instituciones militares con el fin de que las comunicaciones no se interrumpiesen en caso de ataque a alguno de ellos. Esta red se conoció como ARPAnet. Pronto las universidades se percataron de las enormes posibilidades que este sistema ofrecía, así que en 1972 y siguiendo este esquema ya estaban conectadas más de cincuenta universidades y centros de investigación de EEUU. En los ochenta se produjo una especie de caos ante el aumento del número de ordenadores conectados y de pequeñas redes que poseían distintos formatos. La comunicación entre ordenadores se convirtió en una especie de Torre de Babel. Había que unificar el lenguaje. Así nacen los denominados protocolos de comunicación cuya labor consiste en dividir la información en bloques para que viajen de forma independiente por la red y luego sean ensamblados siguiendo el esquema original.

En 1989 se dio un gran salto, dos investigadores del Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN), Tim Berners-Lee y Robert Cailliau, inventaron un sistema de intercambio de información basado en el hipertexto (posibilidad de consultar un texto y sin salir de él, poder saltar a otros textos relacionados a través de enlaces o palabras clave). Así nace la World Wide Web (WWW), el elemento que ha contribuido a popularizar Internet.