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	<title>Revista Namaste &#187; yoga</title>
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		<title>Confundir el fin con el medio en el Yoga</title>
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		<pubDate>Thu, 01 Dec 2011 09:30:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Tugores</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Cuando alguien dice que hace yoga, lo que quiere decir es que está desarrollando una práctica para llegar a un estado de yoga, el cual es una experiencia subjetiva. En realidad las posturas de yoga no ofrecen nada en si mismas, tan solo son herramientas.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/11/imagen_home4.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-14719" title="imagen_home" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/11/imagen_home4-300x98.jpg" alt="" width="300" height="98" /></a>Muchos son los estilos y las formas de practicar yoga, seguro que has oído hablar del yoga, pero lo que no está tan claro es a qué se refiere la gente cuando dicen que hacen yoga. Primero, sería interesante diferenciar entre yoga como estado y yoga como proceso. En realidad cuando alguien dice que hace yoga, lo que quiere decir es que está desarrollando una práctica para llegar a un estado de yoga, el cual es una experiencia subjetiva y por tanto no definible, sin dar lugar a interpretaciones. Eso, además, da lugar también a la multitud de estilos y formas de practicar.</p>
<p style="text-align: justify;">Así que tomando como punto de partida una de las definiciones de Yoga que encontramos en los Yogasutras de Patanjali, podríamos decir que yoga es el estado en que la percepción (conciencia) no se ve afectada por los condicionamientos mentales. Por lo tanto, la propuesta se refiere a un estado sutil, difícil de percibir, precisamente por la bulliciosa actividad de la mente.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Cómo puede una postura silenciar la mente hasta el punto de ver sus movimientos sin implicarte en ellos? La respuesta es que no es la postura en si, sino la forma de acceder a ella con las implicaciones de atención que conlleva.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando comencé a practicar yoga, fue desde un enamoramiento externo, me maravillaba la belleza de las posturas y durante algún tiempo anduve confundido en el desarrollo de mi práctica. Ponía énfasis en la práctica para conseguir el mayor número de posturas posibles y con la máxima perfección, en realidad me convertí en un verdadero experto de contorsionar mi cuerpo, incluso notaba que mucha gente me admiraba por ello.</p>
<p style="text-align: justify;">Todo ello sin duda contribuye al refuerzo de la personalidad egótica, que curiosamente está marcado como una de las causas del sufrimiento, pero eso es harina de otro costal. En lo que se refiere a la práctica, sin darme, cuenta había convertido las posturas en objetivos, el medio convertido en el fin, confundiendo indagación por imposición.</p>
<p style="text-align: justify;">En realidad las posturas de yoga no ofrecen nada en si mismas, tan solo son herramientas a través de las cuales investigas, indagas en posibilidades, pero no las impones a tu cuerpo. Tu cuerpo es el que es y no tiene sentido imponerle posturas, eso lo único que hará será incrementar más la tensión que ya hay en él. La propuesta de una postura de Yoga va acompañada de una actitud difícil de asumir hoy en día, no se trata de conseguir la postura, sino de sentir las tensiones que impiden que se pueda hacer, de reconocer las limitaciones de tu cuerpo, en definitiva de ser sensible a los impactos que producen las acciones. Para ello no se requiere de ningún proceso de conceptualización a través de la mente, tan solo estar completamente presente en las sensaciones orgánicas, en resumen: sentir. En esta propuesta, el pensamiento, la incesante actividad mental, no es requerida, ya que uno puede sentir su cuerpo sin necesidad de conceptualizarlo a través de la mente.</p>
<p style="text-align: justify;">En el proceso de la práctica, si te mantienes enfocado en las sensaciones orgánicas y dicho sea de paso evitando que éstas sean no solo desagradables sino de excesiva intensidad, poco a poco, la actividad mental va descendiendo, ya que como dije, sentir no requiere el proceso habitual de conceptualizar y al descender la actividad mental manteniendo el foco de atención hace que la consciencia esté presente en lo que es, sin las típicas modificaciones que produce el percibir desde una perspectiva condicionada por la mente.</p>
<p style="text-align: justify;">En realidad el proceso es sencillo, es una forma de internalizar la atención, haciéndole un “bypass” a la mente, el mecanismo a través del cual filtramos lo que percibimos. Es suficiente tener claro el proceso en el cual estás embarcado y así no perder el rumbo (ni el tiempo).</p>
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		<title>El Yoga como camino de confianza</title>
		<link>http://www.revistanamaste.com/unidad-biologica/</link>
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		<pubDate>Wed, 08 Jun 2011 04:46:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Tugores</dc:creator>
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		<description><![CDATA[En muchas ocasiones he podido leer que  la palabra yoga deriva de la raíz sánscrita “yug” que significa Unir. Evidentemente esto puede interpretarse de muchas formas, lo cual puede confundirnos bastante a la hora de encaminar nuestra práctica.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En muchas ocasiones he podido leer que  la palabra yoga deriva de la raíz sánscrita “yug” que significa Unir. Evidentemente esto puede interpretarse de muchas formas, lo cual puede confundirnos bastante a la hora de <a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/06/IMG_6218.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-12604" title="IMG_6218" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/06/IMG_6218-300x205.jpg" alt="" width="300" height="205" /></a>encaminar nuestra práctica. Si observamos de cerca el cuerpo humano, veremos que en sí mismo expresa una unidad biológica, detalle que no debería pasarse por alto en la práctica. Esta unidad de la que hablo no sólo se refiere al aspecto físico, sino que incluye todos los aspectos del ser, independientemente de cuáles sean las clasificaciones que hagas: físico, psíquico, emocional, energético, espiritual… Digo esto porque, si esta unidad es inherente al ser humano, ¿qué se supone que tengo que unir? En realidad nada, no puedes estar más unido de lo que estás con la vida y con todo lo que ello implica; tampoco te puedes separar de ella, a no ser que te mueras.</p>
<h3>Más allá de la visión mecanicista</h3>
<p>A pesar de la visión habitual en Occidente, que aborda el cuerpo como un conjunto de partes que funcionan por separado, la experiencia desde la perspectiva que ofrece la práctica de posturas de yoga puede ser, y de hecho lo es, muy distinta.</p>
<p>El hecho de que la mente perciba como lo hace, crea la sensación en el individuo de que estamos compuestos de partes, es decir: pies, piernas, brazos, manos, etc. Esta percepción se intensifica desde la perspectiva médica occidental del cuerpo: un sistema digestivo, un sistema óseo-muscular, otro nervioso… Esta clasificación es fruto de una visión superficial mecanicista, como si el cuerpo humano se pudiera construir como un coche o algo parecido. Aunque juntáramos varios miembros constituyendo varios sistemas, es evidente que no construiríamos un ser humano. Por lo tanto, se puede afirmar que esta visión del cuerpo sólo es una forma que la mente tiene de interpretarlo.</p>
<h3>Nada ocurre aisladamente en el cuerpo</h3>
<p><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/06/Fotolia_24586583_XL.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-12603" title="Fotolia_24586583_XL" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/06/Fotolia_24586583_XL-300x300.jpg" alt="" width="300" height="300" /></a>Si nos adentramos en la experiencia del cuerpo, desprendiéndonos de los condicionamientos mentales, se puede sentir de una forma vivencial que las acciones en el cuerpo no ocurren aisladamente, y que para alargar un brazo la acción debe estar sustentada por el resto del cuerpo.  El resto del cuerpo es “todo” el resto del cuerpo, porque si hay alguna parte del cuerpo que no secunda el estiramiento del brazo, es probable que éste se estire creando conflicto o no se estire completamente. No sólo a nivel muscular necesita el brazo una compensación del resto de la musculatura, sino que intervienen un sinfín de acciones que la mente es incapaz de determinar durante la acción. En esta cadena de acciones se expresa la “inherente unidad” entre los diferentes aspectos o niveles del ser humano. Esto es de suma importancia para un practicante de yoga, incluso si no lo sabe, ya que cualquier mejora a nivel estructural generará una mejora en el resto de las “partes”, de tal manera que al trabajar la integridad a nivel estructural, estás trabajando la integridad en el resto de los sistemas:  respiratorio, digestivo, circulatorio, etc. De la misma manera que no hay una separación entre nuestros sistemas, tampoco la hay entre los diferentes aspectos del ser. Dicho de una manera más simple: no hay una separación de nuestra parte física, de nuestras emociones, o nuestra condición de seres espirituales – cuerpo mente y espíritu forman un todo unificado que, al mismo tiempo, es un holograma de la conciencia que refleja un microcosmos desde un macrocosmos.</p>
<h3>La clave está en la relajación</h3>
<p>Por lo tanto no puedes unir lo que ya está unido, en todo caso puedes hacerte consciente de esta unidad, por lo que encuentro más acertado dirigir la práctica del yoga hacia el acto de observar esta unión, más que hacia la intención de unir algo.</p>
<p>Esto implica una actitud de confianza en el proceso de la vida y un volverse íntimo con las sensaciones que destila nuestra práctica. No necesitas enseñarle a una célula de tu hígado cómo ser célula de tu hígado, ni tienes que enseñarles a tus riñones cómo deben depurar la sangre – esa información está implícita en tu ADN, el código genético de la especie, al igual que el resto de informaciones que necesitas para sentirte pleno, unido o completo, por expresarlo de algún modo. La propuesta fundamental del yoga es reconocer esa información de una forma en la que te sientas seguro. Cuando te sientes totalmente seguro, te relajas y de esta relajación profunda, que viene de una experiencia celular e incluso atómica, es de donde surge esa paz que traspasa todo entendimiento. En realidad no has unido nada, tan solo se ha revelado esta unidad de vida que se expresa a través del cuerpo, como vehículo o receptáculo de conciencia finito.</p>
<p>Puede ser que esta apreciación te parezca insignificante, pero a través de la práctica de posturas de yoga, si están bien utilizadas, la conciencia del observador acaba por disolverse en lo observado, que no es más que una expresión de la Conciencia pura. Pero si pones énfasis en un “yo” intentando unir algo, lo más probable es que acabes reforzando esa sensación del “yo” y al mismo tiempo la sensación de estar separado de algo. Por esta razón encuentro, como poco, interesante, no tan solo matizar las implicaciones de unir o unión, sino también reconocer la obviedad de esta unidad biológica que expresa el ser humano.</p>
<p>Otros artículos de autor:</p>
<p><a title="Articulo yoga" href="http://www.revistanamaste.com/yama-niyama-el-diamante-oculto-del-yoga/" target="_self">El diamante oculto del yoga</a></p>
<p><a title="Articulo yoga" href="http://www.revistanamaste.com/%C2%BFsabemos-que-es-el-yoga/" target="_self">¿Sabemos qué es el yoga?</a></p>
<p><a title="Articulo yoga" href="http://www.revistanamaste.com/la-esencia-de-la-practica-de-yoga/" target="_self">La esencia de la práctica de yoga</a></p>
<p>Más información:</p>
<p><a href="www.escueladeyoga.com">www.escueladeyoga.com</a></p>
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		<title>Entrevista: Alejandro Villar</title>
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		<pubDate>Mon, 02 May 2011 09:42:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Revista Namaste</dc:creator>
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		<description><![CDATA[La meditación Big Mind es un proceso que permite a los participantes acceder a estados meditativos profundos sin esfuerzo y sin luchar contra el ego o sentido de identidad separado, soltando su identificación con determinados aspectos de su conciencia para moverse libremente por todos ellos, integrándolos todos]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a title="Curso Big Mind" href="../taller-de-meditacion-integrativa/" target="_self">Namaste organiza en Mallorca un curso de Big Mind los días 14 y 15 de mayo de 2011</a></p>
<p><strong>¿Qué es la meditación Big Mind?</strong></p>
<p>Es un proceso que permite a los participantes acceder a estados meditativos profundos sin esfuerzo y sin luchar contra el ego o sentido de identidad separado, soltando su identificación con determinados aspectos de su conciencia para moverse libremente por todos ellos, integrándolos todos. Ayuda a desidentificarse de nuestro pequeño ego e identificarse con la <a title="¿Qué es Big Mind?" href="http://www.revistanamaste.com/big-mind/" target="_blank">Gran Mente (Big Mind),</a> y desde ahí usar libremente nuestros distintos aspectos personales y transpersonales cuando sea apropiado. No se requiere práctica meditativa previa y en una sesión se pueden tener comprensiones directas y estados meditativos que suelen llevar a los meditadores muchos años conseguir. La práctica meditativa ayuda a convertir esos estados en una vivencia permanente que se integra en todos los aspectos de nuestra vida.<a title="La vía de la no-búsqueda" href="http://www.revistanamaste.com/la-via-de-la-no-busqueda/" target="_self"> La técnica es una síntesis de budismo Zen y diálogo de voces junguiano.</a></p>
<p><strong>¿Quién es Genpo?</strong></p>
<p>Genpo Roshi es un maestro de la tradición Zen que ha revitalizado esta tradición adaptándola a los tiempos que corren, para transmitir la esencia de las enseñanzas del Zen de una manera que sea fácilmente accesible y relevante para la vida cotidiana de los occidentales. En el núcleo de su enseñanza está la certeza firme y contagiosa de que cualquier persona puede despertar instantáneamente a su naturaleza real, y esta experiencia puede ayudarnos a eliminar la ansiedad y el miedo y vivir una vida más compasiva y llena de gozo y de sentido.</p>
<p>En 1971 Genpo Roshi tuvo su primera experiencia de la Gran Mente, y dos años después se ordenó como monje Zen con el maestro Taizan Maezumi. En 1980 se convirtió en el segundo sucesor de Maezumi Roshi. Recibió Inka (reconocimiento formal como maestro Zen) de Bernie Glassman en 1996, convirtiéndose en uno de los pocos occidentales reconocidos como maestros en el linaje tanto Soto como Rinzai del Zen. En 1982 empezó a enseñar por toda Europa y fundó el grupo internacional denominado Kanzeon (Amor y Compasión) sangha (comunidad espiritual), cuyo centro está en Salt Lake City, Utah, con delegaciones en Francia, Holanda, Polonia, Bélgica, Alemania, Inglaterra y Malta. Genpo Roshi fue también presidente de la White Plum Asang , la comunidad mundial que incluye a todos los herederos de Maezumi Roshi. Hasta ahora ha publicado varios libros (The Eye that Never Sleeps, Beyond Sanity and Madness, 24/7 Dharma y The Path of the Human Being) y varios DVD.</p>
<p><strong>¿Cómo surge este tipo de meditación?</strong></p>
<p><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/05/alejandrovillar.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-11768" title="alejandrovillar" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/05/alejandrovillar-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>La misión de un maestro Zen es que los discípulos lleguen a percibir y realizar esa consciencia no dual (la Gran Mente) en torno a la cual gira toda la tradición Zen. Ante la dificultad de transmitir esta consciencia, Genpo Roshi pasó por una etapa de crisis que duró varios años. Él había estado trabajando con el diálogo de voces junguiano con Hal y Sidra Stone y, en 1999, con una persona en uno de sus talleres, se le ocurrió utilizar este proceso para pedir hablar con algunas voces del Zen. Se sorprendió por las respuestas tan precisas que esta persona le daba. Había nacido el proceso Big Mind, que todavía hoy sigue evolucionando y que revitalizó totalmente el Zen, haciendo fácilmente accesible la esencia a la que esta tradición apunta.</p>
<p><strong>¿Por qué es recomendada por Ken Wilber?</strong></p>
<p>Ken Wilber llamó a Genpo Roshi para que les hiciera una demostración del proceso Big Mind. Ken estaba presente con la intención de observar y tomar notas sin participar. Al poco tiempo no pudo mantener más esa posición de observador externo y se metió de lleno en el proceso. Parece que tuvo una gran experiencia, porque desde entonces dice que es la mejor técnica que conoce para inducir el reconocimiento de la consciencia no dual.</p>
<p>¿Cuál es la principal diferencia entre la meditación Big Mind y otro tipo de meditación?</p>
<p>Big Mind sirve para inducir muy fácilmente un estado meditativo en que la mente se queda tranquila de forma espontánea y sin esfuerzo. Desde ese espacio puede practicarse cualquier técnica meditativa. Ya no se sienta uno a intentar alcanzar un estado meditativo, sino que se sienta a tratar de no salirse de él.</p>
<p><strong>¿Cómo y dónde has aprendido este tipo de meditación?</strong></p>
<p>Tuve una experiencia profunda con el proceso Big Mind en el retiro de Ameland de 2005 (todos los años Genpo Roshi viene a dirigir un retiro en esta isla holandesa). Cuando volví a España comprobé, para mi sorpresa, que podía reproducir la experiencia en mis alumnos de Yoga y después en grupos de amigos. Así que acudí a la formación como facilitador de este proceso en Salt Lake City (Utah, USA), donde recibí la certificación de Genpo Roshi para ofrecer el proceso Big Mind en España. Desde entonces, he ido a Salt Lake City todos los años a seguir estudiando con él, ya que su proceso sigue evolucionando año tras año.</p>
<p><strong>¿Cómo es una sesión de Big Mind?</strong></p>
<p>Comenzamos dejando que hablen los distintos aspectos de nuestra personalidad (subpersonalidades o voces). Mi función es ir guiando el proceso a través de las distintas voces. Después pasamos a hablar desde las voces transpersonales o no duales, situándonos automáticamente en esos aspectos de nuestra consciencia con sus correspondientes estados meditativos.</p>
<p><strong>¿Cuál es el resultado que puede obtenerse de esta práctica?</strong><strong><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/05/meditation-sxc-florant.jpg"><img class="size-medium wp-image-11765 alignleft" title="meditation-sxc-florant" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/05/meditation-sxc-florant-200x300.jpg" alt="" width="200" height="300" /></a></strong></p>
<p>Una mayor libertad interna. Al sacar a la luz de nuestra consciencia nuestros distintos aspectos, voces o subpersonalidades, nos desidentificamos de ellos, pudiendo usarlos en nuestra vida a voluntad cuando se requiere, y no ser usados por ellos desde el inconsciente, como ocurre cuando alguno de esos aspectos está disociado. Todo ello se da en ese entorno de Libertad y Plenitud que es nuestra consciencia no dual</p>
<p>A la gente que medita les puede ayudar a dar un gran salto en su práctica meditativa, ayudándoles a alcanzar mucho más facilmente estados meditativos más profundos.</p>
<p><strong>¿A quién puede estar orientada?</strong></p>
<p>A cualquier persona que quiera conocerse mejor y vivir una vida más plena y libre. Puede ser especialmente útil para gente que esté embarcada en algún tipo de búsqueda espiritual o para psicólogos, para trabajar sobre sí mismos o para usar sobre pacientes, ya que puede conseguir que éstos tomen contacto con aspectos de la conciencia o subpersonalidades que tienen disociadas, que no aceptan fácilmente como propias, enterrándolas en el inconsciente. Big Mind proporciona un marco seguro desde el que todos esos aspectos pueden sacarse a la conciencia y reconocer su función positiva en nuestra psique. Cuando esos aspectos disociados pueden hablar y expresarse se produce una gran sensación de alivio, consiguiendo una imagen interior más sana, completa y madura.</p>
<p><a title="Curso Big Mind" href="http://www.revistanamaste.com/taller-de-meditacion-integrativa/" target="_self">Namaste organiza en Mallorca un curso de Big Mind los días 14 y 15 de mayo de 2011<br />
</a></p>
<p>“Gran Mente, Gran Corazón, encontrando tu camino” de Genpo Roshi, editorial La Liebre de Marzo</p>
<p><a href="www.integralnaked.org" target="_blank"> www.integralnaked.org</a></p>
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		<title>No busques más</title>
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		<pubDate>Sat, 19 Feb 2011 05:30:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Sergi Torres</dc:creator>
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		<category><![CDATA[comunidad]]></category>
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		<description><![CDATA[Como seres humanos, seguimos sufriendo de la búsqueda de aquello que ya tenemos y no percibimos. Es por eso que, al no ver nuestra felicidad ni nuestra paz, usamos nuestras vidas para buscarlas en el único lugar en el que no se encuentran: afuera de nosotros mismos.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Como seres human<a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/02/felicidad-horizontal.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-10740" title="felicidad horizontal" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/02/felicidad-horizontal-300x123.jpg" alt="" width="385" height="158" /></a>os, seguimos sufriendo de la búsqueda de aquello que ya tenemos y no percibimos. Es por eso que, al no ver nuestra felicidad ni nuestra paz, usamos nuestras vidas para buscarlas en el único lugar en el que no se encuentran: afuera de nosotros mismos. Al no encontrar la felicidad ni la paz, nace la necesidad de cambiar todo lo externo para que pueda satisfacer nuestra búsqueda. Intentamos cambiar a nuestras parejas para que nos amen como nosotros queremos ser amados, mientras nuestras parejas tratan de cambiarnos para que las amemos como ellas quieren ser amadas. Intentamos cambiar nuestras vidas para que puedan aportarnos paz, felicidad y amor. Todo ello sin tener éxito. Sí es cierto que encontramos nuevas formas de conseguirlo, pero no tardamos en descubrir que sólo fue una relación más, un empleo más o un atardecer más.</p>
<p>En el “Tratado de Fisiología Médica”, Guyton-Hall nos dice que “el cerebro desecha más del 99 por ciento de toda la información sensorial, por carecer de interés o importancia.” Esto significa que creamos nuestra propia realidad a partir del uno por ciento de la información disponible. Esta cifra está basada en aquello que nosotros consideramos importante e interesante fruto de nuestra interpretación de la realidad. Y aquí está nuestra confusión. Pensamos que si buscamos ser felices centraremos nuestra atención en la felicidad, pero en realidad si nos paramos un momento y nos miramos con honestidad, veremos que estamos pensando desde un enfoque basado en la necesidad, en la necesidad de ser feliz, desechando así el 99 por ciento de información que pudiera mostrarme mi felicidad presente.</p>
<p>¿Cómo puedo yo saber en verdad si soy feliz, si mis emociones son el resultado de interpretar lo que ocurre en mi vida con sólo un uno por ciento de la información de todo lo que ocurre? Parece entonces que la alternativa más coherente es encontrarnos a nosotros mismos, aventurarnos a sumergirnos en el vacío de aquello que uno desconoce de uno mismo. Aquellos que lo hicieron nos relatan experiencias de amor, paz, sanación y felicidad que van mucho más allá del lugar al que nos pueden llevar las palabras.</p>
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		</item>
		<item>
		<title>Yama-Niyama: El Diamante oculto del Yoga</title>
		<link>http://www.revistanamaste.com/yama-niyama-el-diamante-oculto-del-yoga/</link>
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		<pubDate>Thu, 10 Feb 2011 05:30:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Tugores</dc:creator>
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		<category><![CDATA[yoga]]></category>

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		<description><![CDATA[Mirar en una única dirección puede provocar que creas que lo que ves es lo que es, cuando en realidad tan solo es una parte de lo que es. Eso fue lo que me ocurrió a mí durante largos años con respecto a los Yoga-Sutras de Patanjali.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignright size-full wp-image-10399" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/02/Screenshot_16-950x410.jpg" alt="Practicando yoga" width="228" height="98" />Mirar en una única dirección puede provocar que creas que lo que ves es lo que es, cuando en realidad tan solo es una parte de lo que es. Eso fue lo que me ocurrió a mí durante largos años con respecto a los Yoga-Sutras de Patanjali.</p>
<p>Los Yoga-Sutras, o aforismos sobre el Yoga, se le atribuyen a Patanjali, y datan del siglo III a. C. aunque hay bastantes discrepancias, tanto en la fecha como en la identidad del mismo Patanjali. En cualquier caso, son un clásico y una referencia para todo practicante de Yoga. Consisten en una descripción magistral del funcionamiento de la mente humana, pero debido a la complejidad del sánscrito (idioma del texto original) hay multitud de traducciones e interpretaciones, que van desde visiones moralistas, represivas y dualistas, hasta sus opuestas, naturalistas des-represivas no-duales.</p>
<p>En la primera versión de los Yoga-Sutras que llegó a mis manos se comentaba algo así como que Yama era la observación de 5 principios éticos o actitudes para con el mundo que un yogui debía seguir: No violencia (Ahinsa), No mentir (Satya), No robar (Asteya), Dominio de la energía hasta la castidad (Bramacharya) y, por supuesto, Austeridad (Aparigraha). Por otro lado estaba Niyama, otros cinco principios y en este caso las actitudes internas del yogui para con uno mismo: Pureza (Saucha), Conformidad (Shantosha), Autodisciplina (Tapas), Autoestudio (Swadyaya) y Devoción al Divino (Isvarapranidhana). Según la interpretación que se hacía, estos 10 principios eran el código moral de un aspirante a yogui. Si te fijas, verás que hay cierta similitud con los famosos 10 mandamientos cristianos, pero ¿cómo puede ser si el Yoga está desprovisto de imposiciones, supuestamente no es dogmático y traspasa las culturas para apelar a la vida? Cualquiera que honestamente le dé ese enfoque a su práctica espiritual no sólo se extenuará, sino que acabará en la más profunda de las frustraciones, con depresión incluida, a no ser que se esté engañando a sí mismo.</p>
<p>Mirando en esa única y dogmática dirección, extenuado hasta el punto de querer abandonar el Yoga, una feliz mañana de un diciembre gélido, mi sensación de angustia desapareció al escuchar la definición y el enfoque de Yama y Niyama que Godfrey Devereaux expresaba con su peculiar inglés. Recuerdo que se me saltaron las lágrimas, y no fui el único, cuando explicaba que Yama y Niyama no era un código moral ni podía ser impuesto como tal. Según Devereaux, Yoga es una invitación a descubrir la realidad más allá de lo aparente, no un empeño por transformarla.</p>
<p>Eso abrió mi comprensión a una nueva actitud de una forma automática. Literalmente me liberaba del juicio y la culpa, del bien y del mal, de la presión incesante que ejerce el pensamiento dual.</p>
<p>Imagínate que usas Yama como una lente a través de la cual mirar. Y, además, en vez de empezar por el NO, empiezas por lo que sientes…  sensible a lo que se expresa en tu cuerpo (Ahinsa), lo haces honestamente (Satya) con una actitud abierta (Asteya) en la presencia (Bramacharia) de lo que generosamente se te ofrece (Aparigraha).  Este enfoque nos lleva de lleno a la práctica de las posturas de yoga, o dicho de otra manera, contextualiza la práctica.</p>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-10398" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2011/02/patanjali-fondo-rojo-con-logo.jpg" alt="Patanjali" width="307" height="148" /></p>
<p>No puedes ser más sensible de lo que eres. Es imposible, pero en el momento en que eres consciente de que estás practicando sin sensibilidad, ya estás siendo todo lo sensible que necesitas ser. Seguramente no podrás permanecer impasible, inevitablemente mirarás a través del resto de lentes. Yama es como un diamante de cinco caras a través de las cuales puedes mirar.</p>
<p>Si te fijas, ser sensible no puede ser impuesto, es una característica que la vida va expresando por sí misma. Yama es una expresión directa de cómo Conciencia y Vida se expresan en sí mismas.</p>
<p>De la misma manera, Niyama puede ser utilizado en el mismo sentido. Pero el prefijo “ni” en sánscrito implica profundidad y esto nos indica que Niyama es un refinamiento de Yama, como si aumentáramos la resolución de las lentes para mirar todavía más hondo, más profundo. Niyama se encuentra implícito en Yama, pero apunta a una profundización en el contexto de la praxis, como si Patanjali nos invitara a ir a aspectos todavía más sutiles de la existencia para aclarar a la luz de la conciencia los misterios de la existencia expresándose a través de nuestro cuerpo. Una vez penetrada esta naturaleza, toda naturaleza es penetrada.</p>
<p>Saucha, esa pureza que se supone tienes que alcanzar, ya está implícita: la coherencia e integridad de tus células y la vida expresándose a través de tu organismo son una evidencia velada para la mayoría. Del mismo modo, la profundización a través de la práctica destila una confianza sin precedentes en el proceso de la vida expresando vida (Santosha), que al mismo tiempo despierta una fascinación por ese universo interno. Es el apasionamiento del enamorado de la vida (Tapas), que nos lleva de la mano al autoconocimiento, más como consecuencia que como intención (Swadyaya), lo que equivale a reconocer el proceso de la vida ocurriendo más allá de un yo personal. Equivale a reconocer la Fuente de la causalidad, la matriz causal de Conciencia (Ishavara pranidana) o alinearse con la fuente de la acción, reconociendo su impersonalidad. Igual que Yama, también Niyama es un diamante de cinco caras; una vez que te asomas a la profundidad de una de ellas las otras vendrán detrás.</p>
<p>La posibilidad de contextualizar Yama-Niyama en el marco de la práctica de posturas de yoga, y que además dejara de ser una especie de código moralista o ético, liberó tanta presión de mi interior que no pude ni quise contener el llanto, quizá por la felicidad que sentía (que todavía dura), o por sentirme necio, al haber estado obcecado y mirando en una sola dirección, convencido de que mi dirección era La dirección. Y todo ello porque le había dado más crédito a un libro que fue escrito hace 2.500 años en sánscrito, que a mis propios sentimientos.</p>
<p>Si tu profesor de yoga ha entendido el significado de Yama y Niyama, no te dará ningún discurso moralista sobre lo que es la violencia y lo que no lo es, simplemente te invitará a mirar con atención lo sensible que es la vida que se expresa en ti (Yama) y su profunda eternidad (Niyama).</p>
<p><a title="Escuela Internacional de Yoga" href="http://www.escueladeyoga.com/" target="_blank">Escuela Internacional de Yoga</a></p>
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		<title>¿Sabemos que es el Yoga?</title>
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		<pubDate>Wed, 15 Sep 2010 08:01:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Tugores</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuerpo]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
		<category><![CDATA[yoga]]></category>

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		<description><![CDATA[Como profesor de Yoga me he encontrado en situaciones realmente extrañas con respecto al Yoga. Parece haber una corriente de gente que quiere practicar Yoga pero no siempre con los mismos objetivos ni las mismas razones. ¿Pero a qué responde esa necesidad realmente? La cosa sería mucho mas sencilla si la gente reconociera qué es exactamente lo qué le pasa, y entonces nos evitaríamos muchas deformaciones en la práctica de Yoga.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2010/09/yoga_toñete.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-8493" title="yoga_toñete" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2010/09/yoga_toñete-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a>Como profesor de Yoga me he encontrado en situaciones realmente extrañas con respecto al Yoga. Parece haber una corriente de gente que quiere practicar Yoga pero no siempre con los mismos objetivos ni las mismas razones. ¿Pero a qué responde esa necesidad realmente? La cosa sería mucho mas sencilla si la gente reconociera qué es exactamente lo qué le pasa, y entonces nos evitaríamos muchas deformaciones en la práctica de Yoga.</p>
<p>Al Yoga se le han atribuido infinidad de técnicas y variantes que no hacen más que confundir a los practicantes y desviar la atención y al final lo que tenemos es un modo de refinar nuestras ansiedades, una especie de olla a presión que en el momento más inesperado acaba reventando.<br />
La practica de Yoga ocurre en un contexto muy determinado, que es el cuerpo. Los yoguis proponen aclarar la realidad del cosmos, leyéndola en el marco del microcosmos del cuerpo. Se valen de la característica holográfica del universo y por lo tanto del cuerpo para realizar su indagación. Por lo tanto al Yoga no le importa el análisis científico objetivo, sino la experiencia subjetiva personal. Y se oye de fondo&#8230; “ah! Ahora entendí el porqué de la práctica”. ¿Qué elementos debe tener esta práctica para cumplir su cometido de aclarar la realidad del cosmos?</p>
<p>Lo primero de todo empezaremos por la presunción de inocencia. Tu indagación no debe estar fundamentada en el miedo, la intimidación y la amenaza. ¿Por qué digo esto? Por qué si echas un vistazo a las revistas y artículos de Yoga, en su mayoría proponen que tienes que ser mejor, más puro, más ecuánime, más consciente, más humilde, y todo lo habitual. Es decir, dan por sentado que no lo eres. O al menos no lo suficiente, y claro, por eso sufres y debes practicar, para mejorar tus deficiencias. Con este planteamiento tu práctica se vuelve una obligación para tapar tu vergüenza. ¿de qué te va a liberar eso? ¿no es más carga de la que ya tienes? Realmente no hay nada malo en ti, desde la perspectiva de la Consciencia, eres completo y nada te puede completar, como el agua no puede ser más mojada, ni el fuego más cálido, son lo que son; intrínsecamente perfectos, como tú.</p>
<p>Si soy perfecto ¿por qué Yoga?  El que seas perfecto no implica que lo sepas, y mucho menos que te lo creas,  así que surge la sensación de estar desubicado, como si algo no encajara en tu vida, entonces empiezas a buscar, y eso lo produce la Conciencia, así que tanto si surge como si no, está bien. Pero si surge, la naturaleza de la necesidad provocará tu necesidad de satisfacerla, y seguramente ya no pararás hasta que se resuelva. La forma que ésta búsqueda adopte puede ser de muy diversas índoles. Por eso lo más importante es aclarar qué buscas. En realidad tanto el Budha como Patanjali lo describen con claridad, pero quizás no haya sido interpretado con tanta precisión ni acierto. Tan sólo se trata de conocer nuestros mecanismos de percepción, y aclarar a la nítida luz de la Conciencia, la tendencia de la mente a interpretar afectada por el condicionamiento, confundiendo en la mayoría de los casos los hechos aparentes con los reales. Al basar nuestras vidas en esta forma de percibir personalizamos lo impersonal y surgen los sufridores y los culpables. Esto es maya, la ilusión a la que el Budha se refirió. Así que tenemos una definición, algo que a nuestra mente le encanta.</p>
<p>Patanjali en los Yogasutras describe magistralmente el proceso que te lleva al estado de Yoga, pero en ningún momento suscribe técnica alguna y mucho menos la posibilidad de que esto suceda por un acto de voluntad personal, independiente del cosmos, cosa que por otro lado es imposible. Lo que nos deja en una situación bastante precaria, aunque eso sí, rica en sus posibilidades.</p>
<p>El proceso de reconocer la naturaleza de la mente debe estar desprovisto de todo aquello con lo que la mente se pueda identificar, lo cual es un problema, ya que la supuesta personalidad que pretende conocer el terreno es el obstáculo en si mismo, pero no nos queda más remedio que partir de ésta personalidad, ya que es de lo que en principio disponemos. Es por ello que la propuesta de la práctica de posturas de Yoga se centra en el cuerpo, y progresivamente, a través de un proceso de internalización de la atención en las sensaciones orgánicas la mente deja de atender a los estímulos de los sentidos (pratyahara) quedando así la posibilidad de concentrar la atención en los aspectos sutiles del cuerpo (darhana).</p>
<p><strong><br />
Las sutilezas de la relajación</strong></p>
<p>Si algo tiene que ver con que esta atención suspendida en las sutilezas se prolongue en el tiempo es la relajación, cualquier tensión en el cuerpo llamará la atención y nos llevará de vuelta al mundo de los sentidos. No pasa nada, sólo que es donde habitualmente nos encontramos y no se revela nada. Sin embargo, si la atención se mantiene atraída por las sutilezas, fruto de la profunda relajación, pronto se revela la actividad mental como algo ajeno al observador. Es un primer <a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2010/09/yoga_1.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-8496" title="yoga_1" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2010/09/yoga_1.jpg" alt="" width="283" height="605" /></a>paso de desidentificación: si puedo observar la actividad mental y su contenido es que no son yo. En el marco de esta revelación, además de evidenciarse la impersonalidad del flujo de pensamientos, se disuelve la sensación del yo y la conciencia advierte un vasto vacío amorfo donde la separación entre observador y observado se disuelve por momentos (dhyana) quedando al descubierto el mecanismo de percepción. El hecho de que la naturaleza de los mecanismos de percepción sea conocida, también revela los condicionantes de la misma  y la naturaleza interrelacional de todas las cosas. Nuevamente este estado es fruto de una relajación más profunda y no de un acto de voluntad. En estado de dhyana el conocimiento adquirido es intuitivo más no es definible desde la mente dual, no requiere la condición espacio-temporal que percibimos habitualmente, es la meditación intuitiva que abre las puertas del conocimiento de la Consciencia. Es en ésta penetración de la mente en la naturaleza de los objetos donde se disuelven sus características, el objeto en si, su categorización y la interrelación de los mismos. Lo que equivale a decir que la brecha perceptual entre sujeto y objeto queda disuelta, esto es conciencia pura (samadhi). Cualquier técnica que conduzca a estos estados puede considerarse Yoga. Lo que lo dificulte no.</p>
<p>Parece que llegamos al resultado de la practica de Yoga.  Se podría decir que este proceso ocurre en el marco de la relajación de las tensiones del cuerpo, por eso se asocia el efecto relajante a la práctica de Yoga. Para liberar la tensión del cuerpo, es necesario crear espacios en las articulaciones y  reestructurar la función muscular, por eso muchos médicos lo recomiendan. Lo cierto es que se puede hacer un análisis de los diferentes efectos del Yoga en diferentes niveles. En una primera etapa se pueden observar claros impactos anatómicos; cambios evidentes en nuestra anatomía que sientan muy bien, la mayoría de la gente hace Yoga sólo por eso.  A continuación le siguen impactos fisiológicos menos claros. Se equilibra la función digestiva, mejora el sistema respiratorio, se estimula la función circulatoria y linfática, aunque nadie te dirá que hace Yoga por este tipo de cosas. Un poco más sutiles son los efectos neurológicos; principalmente una descompresión del sistema nervioso central, regulando toda la función glandular y los niveles de stress físico y mental, que desencadenan en todavía más sutiles efectos energéticos; esto es más difícil de definir en el cuerpo pero no imposible, al regularse las funciones glandulares hay más energía y vitalidad. Este proceso acaba resolviéndose en una nueva conciencia, lo que puede llamarse “impacto espiritual”. En ningún momento se trata de una imposición de reglas o costumbres, ni siquiera está presente, un modelo ideal hacia el que ir. Es así como se establecen los diferentes tipos de práctica, dependiendo de la idea que se tenga sobre lo que el Yoga provoca y lo desubicado que te encuentres, ya sea a nivel físico, mental o espiritual.</p>
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		<title>Practicar yoga durante el embarazo</title>
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		<pubDate>Sat, 19 Jun 2010 08:00:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Montse Cob</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuerpo]]></category>
		<category><![CDATA[Mente]]></category>
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		<description><![CDATA[El embarazo es un proceso extraordinario que abarca de forma general 40 semanas (contando como referencia el primer día de tu última regla) pero cada bebé, si el embarazo transcurre sin complicaciones, sabe exactamente cuando tiene que nacer.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2010/06/pregnant_inside.png"><img class="aligncenter size-full wp-image-7426" title="pregnant_inside" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2010/06/pregnant_inside.png" alt="" width="650" height="346" /></a></p>
<p><span style="font-size: 13.3333px;">El embarazo es un proceso extraordinario que abarca de forma general 40 semanas (contando como referencia el primer día de tu última regla) pero cada bebé, si el embarazo transcurre sin complicaciones, sabe exactamente cuando tiene que nacer. Muchos cambios ocurren en tu interior, cambios fisiológicos, anatómicos y emocionales. Es el momento de tu vida en que te vuelves más intuitiva, más instintiva en esta transición hacia la maternidad. La práctica del yoga durante esta etapa tan especial en tu vida te ayuda a ser más consciente de estos cambios, a sentirlos, comprenderlos y vivirlos en su plenitud. Las asanas (posturas) modificadas para cada periodo de la gestación te hacen conectar con tu cuerpo. Es una ayuda inestimable para soltar tensión física en los músculos y articulaciones, pero también para liberar emociones y ayudarte a sentirte libre de inhibiciones.</span></p>
<p>El momento del día que eliges para practicar yoga es un momento de pausa. Es un momento de conexión única entre tú y tu bebé, sintiendo cómo tu cuerpo cambia día a día. Es, sobre todo, una oportunidad única para ser absolutamente consciente de tu respiración. De tu respiración natural. A través de la respiración conectas con tu propio cuerpo, pero también con tu bebé, que se mece rítmicamente con cada ciclo respiratorio. Una mala postura, una actitud corporal inadecuada, tensión en la parte alta de tu cuerpo, el estrés, las preocupaciones, comprometen, sin duda, el ritmo natural de la respiración. A través de la práctica del yoga ayudas a reestablecer, sin forzar y siempre de una forma suave, una postura adecuada para que el fluir de la respiración no se vea entorpecido. La columna vertebral es nuestro eje, con dos direcciones claramente definidas; un descenso hacia la tierra de cintura para abajo, influenciada claramente por la gravedad y una parte más ligera y suelta, de cintura para arriba, que se alarga hacia el cielo. El crecimiento de tu bebé en el interior de tu cuerpo pone claramente de manifiesto estas dos fuerzas. Todo tu organismo se está adaptando a estos cambios, tu bebé es un compañero activo durante el embarazo. El sonido de tu voz, tus emociones, tus movimientos, tus pensamientos, interaccionan con el bebé. La comunicación con el bebé, sea cual sea tu situación y tus sentimientos es muy importante. El  miedo, la tristeza y las preocupaciones también forman parte de las emociones y el reconocerlo y expresarlo enseñan al bebé ya desde su vida en tu interior. Durante el embarazo estáis profundamente conectados.</p>
<p><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2010/06/pregnancy-yoga-769466_inside.png"><img class="alignright size-full wp-image-7424" title="pregnancy--yoga-769466_inside" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2010/06/pregnancy-yoga-769466_inside.png" alt="" width="200" height="300" /></a>La práctica frecuente del yoga durante el embarazo (es mejor practicar todos los días 15 minutos que una vez por semana 1 hora)  te hace consciente de tu cuerpo y te prepara para el día del parto. Has aprendido a reconocer diferentes partes de tu cuerpo; cómo cierta tensión puede liberarse si eres consciente de la respiración. Aprendes a reconocer tu suelo pélvico, esa puerta que el bebé tendrá que atravesar en su camino hacia el exterior. Tu cuerpo sabe más. Los diferentes movimientos que has realizado durante el embarazo con tu práctica del yoga te proporcionan memoria corporal para que el día del parto todo tu ser sepa moverse de forma instintiva, sin que tengas que pensar.</p>
<p>Nadie nos puede enseñar a parir, nadie puede enseñar a un bebé a nacer. Es un proceso completamente involuntario y espontáneo. Ocurre. Es potente, bello y absolutamente salvaje. Sí podemos, sin embargo, elegir ser conscientes de un proceso tan increíble como es el embarazo, el milagro del parto y el nacimiento.</p>
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		<title>Entrevista a Ramiro Calle. Maestro de Yoga</title>
		<link>http://www.revistanamaste.com/entrevista-a-ramiro-calle-maestro-de-yoga/</link>
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		<pubDate>Sun, 13 Jun 2010 08:00:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Joaquin Tamames</dc:creator>
				<category><![CDATA[Alma]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Espiritualidad]]></category>
		<category><![CDATA[meditación]]></category>
		<category><![CDATA[mestizaje]]></category>
		<category><![CDATA[yoga]]></category>

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		<description><![CDATA[Tengo el privilegio de ser amigo de Ramiro Calle desde hace años. En mis estanterías hay cerca de 60 de sus más de 200 obras publicadas, que me han enseñado y me han acompañado, y en las que he buscado y encontrado refugio. En dos de ellas he colaborado como co-autor, con gran alegría y disfrute.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2010/06/ramiro-calle_inside.png"><img class="aligncenter size-full wp-image-7344" title="ramiro-calle_inside" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2010/06/ramiro-calle_inside.png" alt="" width="650" height="406" /></a><br />
Tengo el privilegio de ser amigo de Ramiro Calle desde hace años. En mis estanterías hay cerca de 60 de sus más de 200 obras publicadas, que me han enseñado y me han acompañado, y en las que he buscado y encontrado refugio. En dos de ellas he colaborado como co-autor, con gran alegría y disfrute.</p>
<p>Ramiro me introdujo en la práctica del hatha yoga un día de julio de 2005. Desde entonces he seguido con asiduidad sus clases, en el centro de Shadak, abierto desde los primeros años setenta. He disfrutado en particular la silenciosa clase de los sábados, que dura hora y media. Cada vez que he acudido al centro (no exagero), Ramiro me ha recibido como si fuera el alumno más importante. He podido comprobar que este es el trato con todos sus alumnos: cercano, cariñoso, amable, sumamente amoroso.</p>
<p>Ramiro hace buena la práctica de que la amistad es uno de los regalos más hermosos de los que podemos disfrutar en esta vida, y la inspiración siempre le encuentra trabajando: en sus libros, en sus conferencias, en su programa de radio, en su centro. En actitud de dar y de darse a los demás, Ramiro Calle nos ha regalado una obra colosal en la que todo buscador podrá entresacar la milenaria sabiduría de Oriente, que tanto puede aportarnos.</p>
<p><strong>¿Qué entiendes por espiritualidad?<br />
</strong><br />
Entiendo la espiritualidad como una actitud y un proceder. También como una aspiración y un modo de vivir. Una aspiración de perfeccionarse, lograr que la consciencia evolucione, mejorar no solo la calidad de vida exterior sino la interior. Un modo de vivir que se base en la nobleza, la compasión, la cooperación y la mutua ayuda. Una actitud inspirada en la atención consciente, el sosiego, la ecuanimidad, la lucidez. Un proceder que permita conciliar los propios intereses con los de los demás, que esté libre de ofuscación, avidez y odio, y encuentre su luz en la claridad mental, la generosidad y el amor.</p>
<p>Para mí la espiritualidad nada tiene que ver con las creencias, los dogmas o las religiones. Una persona puede ser muy espiritual sin pertenecer a ningún culto o sin tener ninguna creencia, y otra que se dice muy religiosa y sigue los dogmas, no tiene nada de espiritualidad. La espiritualidad es, pues, una motivación consistente en humanizarnos y respetar a todas las criaturas sintientes. Y la espiritualidad hay que llevarla al corazón mismo de la vida y con esa actitud que es la del noble arte de vivir, impregnarlo todo. La espiritualidad está en el cuerpo, la sexualidad y el instinto, las emociones y la mente. Es un espacio de consciencia y el que llamaba Buda el recto proceder y el recto sustentamiento. ¡Ay de aquel- dicen los sabios de Oriente- que por ir en su propio beneficio va sistemáticamente en detrimento del de los otros.</p>
<p><strong><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2010/06/ramiro_india_inside.png"><img title="ramiro_india_inside" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2010/06/ramiro_india_inside.png" alt="" width="400" height="267" /></a>¿Cómo tratas de vivirla tú y de llevarla a tu vida cotidiana?<br />
</strong><br />
Le trato de dar a cada instante un sentido de elevación de la consciencia. No creo para nada en la moralidad convencional. Creo en el ser humano como individuo realizado, pero no en la que llamaba Azorín “la densa y espesa masa”. Cada uno tiene que hallar su vía, su senda, y cada uno es su propia doctrina. El sentido de la vida es el que uno quiera procurarle y el más hermoso es cooperar en la evolución propia y contribuir así a la de la humanidad. Somos homoanimales y yo trato de vivir la espiritualidad humanizándome, con la recta aspiración de poder alcanzar el privilegio de ser un verdadero ser humano. Hay que aprender a moverse en el plano de lo cotidiano y en el interior. Valoro extraordinariamente la consciencia, que es la lámpara de la mente, y de la cual brotan la lucidez y la compasión. Mente clara y compasión tierna: ¿Qué mayor sentido para la vida? Así siento la verdadera espiritualidad. No se trata de creencias, sino de experiencias. No se trata de palabras, sino de actos. Cada uno debe encender su propia candela interior. Y siento la verdadera espiritualidad como libre de todo dogma, propia del librepensador, del que trata de conectar con su maestro interior.</p>
<p><strong>¿Qué opinas de la oración consciente? ¿Y de la contemplación, la meditación y el yoga?<br />
</strong><br />
La plegaria consciente, es decir, vivida con atención y sentimiento, desde adentro, y sin palabrería mecánica, es un método liberatorio de importancia. Nos ayuda a conectar la mente con lo Otro; a invocar, evocar y convocar la Presencia. La contemplación es vaciarse de todo para ser el Todo; despojarse del ego para ser el Ser. La meditación y el yoga son los métodos más antiguos de transformación interior para hacer posible la evolución de la consciencia. Son una necesidad específica, son insoslayables. Hay un maestro que ya dijo: “meditación o suicidio”. No hay peor suicidio que el espiritual y el psíquico. La meditación es la senda directa hacia lo que uno nunca ha dejado de ser. Mueres al ego para nacer al Ser. La meditación es adiestramiento mental para que todas las hermosas simientes aletargadas en la mente florezcan: la energía, la atención, el sosiego, el contento interior, la lucidez, la compasión, la ecuanimidad. La meditación es el arte de parar y de ser-se.</p>
<p><strong>La mayoría de las personas tenemos una consciencia semidormida. ¿Cómo podemos salir de ella?<br />
</strong><br />
Se requiere un esfuerzo de gran envergadura porque estamos narcotizados por el ego y la frenética actividad sensorial y mental. Estamos robotizados y la consciencia es sonambulita… si a eso puede llamarse consciencia. Hay que estar más vivo, diligente, atento, vital, intenso, para combatir sin tregua la mecanicidad del homoanimal que somos, para superar la urdimbre impresionante que hemos tejido de autoengaños y desidentificarnos de lo que no somos, pero creemos ser, y nos roba la libertad interior. Hay que poner todos los medios y condiciones para superar la consciencia embotada y dejar que eclosione la energía de lucidez y compasión de la supraconsciencia o mente supramundana. No son palabras, no son conceptos, son hechos; pero igual que en el bloque de mármol ya está potencialmente la escultura, pero hay que hacerla, así hay que trabajar sobre uno para disipar la densa niebla de la mente y encontrar una veta de luz.</p>
<p><strong>Siempre se habla de un cambio colectivo, pero nunca llega y cada día hay más codicia, ofuscación, odio, rivalidades. ¿Qué puede hacer una espiritualidad verdadera para cambiar el mundo?<br />
</strong><br />
Se ha dicho que si por cada ciudad hubiera una persona despierta, verdaderamente despierta, cambiaría la faz del mundo. Todo lo peor surge de la ofuscación, en la que entroncan la desmesurada codicia y el odio. La tragedia es vivir de espaldas a lo mejor de uno mismo, creer ilusoriamente que no morimos (el “ milagro” es siempre creer que los que mueren son los otros) y no tratar de crecer interiormente y humanizarnos. Como dice Baba Sibananda, venimos aquí unos solos días para hacernos la foto y luego nos marchamos. El único sentido, y en eso la actitud de la verdadera espiritualidad es de enorme ayuda, es cooperar con nosotros mismos y con los demás. La espiritualidad verdadera, y no las iglesias instituidas, es la que puede mejorar el mundo… Pero para ello urge cambiar la mente, porque si el reformador no reforma su mente, por ejemplo, ¿qué tipo de reforma podemos esperar de él? De los políticos prefiero ni hablar: son actores frustrados. Como dijo Jesús, ciegos dirigiendo a otros ciegos y todos al barranco. Coincido plenamente con Krishnamurti cuando dijo que los políticos no son gentes de fiar, pero no quiere decir que no haya alguna excepción al respecto.</p>
<p><strong>¿Qué recomendarías a los líderes mundiales para que bajen las armas y busquen genuinamente la paz?<br />
</strong><br />
Si no cambian su mente y su proceder, nada hay que esperar de ellos. Están guiados por el narcisismo, la ofuscación, la codicia y el odio. O sea, están mal guiados. El poder siempre es putrescible. Lao-tsé, Buda y Jesús reaccionaron contra el mismo. ¿Nos gobiernan los más sabios y despiertos? Todo lo contrario. Esos dirigentes mundiales no suelen querer a nadie que no sea su propio ego-rascacielos. Son muchos de ellos como perversos duendes disfrazados de humanos. Ya lo decía Ramakrishna: hay espíritus malévolos con envoltura carnal humana. ¡Dios sea misericordioso para que no caigamos en sus manos! Lo que recomendaría a un líder mundial es que tenga ojos para las necesidades ajenas y las alivie; que sepa que también él es finito y la vida es un erial y un estercolero cuando no hay compasión, y ya dijo Nisargardatta, “incluso la vida sin amor es un mal”. Les recomendaría que meditasen, pero prefieren enredar para provocar caos y conseguir así “ganancias en ríos revueltos”.</p>
<p><strong>¿Cuál es tu sentimiento y pensamiento sobre Jesús?<br />
</strong><br />
Para mí Jesús forma parte del linaje de los grandes liberados-vivientes, aquellos que han sido, en palabras suyas, la sal de la tierra; los que han superado todas las mancillas de la mente y han permitido así que aflore la compasión infinita. Por esa compasión infinita invirtieron sus vidas en llevar hasta los demás las enseñanzas, métodos y claves para la elevación de la consciencia y la conexión con el nivel de Arriba. Jesús era de Arriba.<a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2010/06/ramiro-calle_1_inside.png"><img title="ramiro-calle_1_inside" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2010/06/ramiro-calle_1_inside.png" alt="" width="400" height="172" /></a></p>
<p><strong>¿A qué hay que renunciar para ser libre?<br />
</strong><br />
Al afán de posesión, a la necedad y ofuscación de la mente, a la idea ilusoria de que podemos controlarlo todo, al apego y el aborrecimiento, a los viejos patrones y esquemas y filtros socioculturales. Morir para renacer. A cada momento, a cada instante, sin acarrear la mente vieja saturada de heridas, rencor, miedo, afán de venganza. Desidentificarse del ego para ser uno mismo; desalienarse, recuperar el hogar interior.</p>
<p><strong>¿Cómo discernir la llamada de Jesús: deja todo y sígueme?<br />
</strong><br />
Deja tu ego, deja tu avaricia y tu afán de posesividad, deja tus dogmas y tus derroteros marcados por la avidez, deja el que crees que eres para realmente ser el que eres, deja los excesivos apegos mundanos, los dogmas y fanatismos que esclavizan y dañan a los otros, el legalismo y el poder, las palabras vacuas que no son seguidas de actos, la vanidad y la prepotencia.</p>
<p><strong>¿Por qué hay tanta avidez y codicia en el mundo?<br />
</strong><br />
La codicia es el resultado del ego irrefrenablemente voraz, que solo quiere acumular y retener, que está en el tener y nunca en el ser. Es la mente calculadora y rentabilizadora, que no tiene fin, que es como un rapaz estómago sin fondo. Es el mayor mal de esta sociedad, la que crea todo tipo de desigualdades, explotaciones, denigraciones, manipulaciones, horror. La codicia no tiene fin y un sabio hindú la llamó el “círculo vicioso del noventa y nueve”. Cuando uno tiene de algo noventa y nueve, la mente dice “voy a redondear hasta cien” y cuando tiene ciento noventa y nueve, “voy a redondear hasta doscientos” y así sucesivamente. El signo del kali-yuga, la época más negra, es la codicia. Invade todos los estamentos, instituciones, y demás, como una marea negra y pestilente.</p>
<p><strong>¿Dónde está la sabiduría? ¿Y dónde la gracia?<br />
</strong><br />
Dentro de uno. La gracia si estuviera fuera, vendría y se iría, pero está dentro de uno. Hay que ganarla, hay que activarla, hay que merecerla. No viene gratuitamente. Es lucidez y compasión. Igual que un ave necesita de ambas alas para remontar el vuelo, así las alas para remontar el vuelo hacia el Ser son la lucidez y la compasión.</p>
<p><strong>¿Qué reacción te despierta la muerte?<br />
</strong><br />
Déjame hacer una broma, querido Joaquín: cuando me esté muriendo te lo diré. Mientras tanto es una idea, pero una idea que hay que instrumentalizar para ser más honesto, vital, sabio, amoroso. El recordatorio de la muerte es fantástico. Tenemos que aprender a soltar, empezando por este cuerpo, que un día dejaremos como unos zapatos viejos. Decía Buda que ante la muerte todo palidece. Recordarla nos hace más humildes. Si fuéramos a cada momento conscientes de la muerte no seríamos tan mezquinos, no tendríamos tantos apegos bobos, seríamos más cooperantes y amaríamos más a los seres queridos, pues les podemos perder en cualquier instante.</p>
<p><strong>Una ultima pregunta: ¿Cómo convertirse en uno mismo? ¿Cómo tratas tu de hacerlo?<br />
</strong><br />
Si un actor cuando está desempeñando un papel, se creé el personaje que interpreta: eso es alineación. Si nos creemos el yo social, eso es enajenamiento. No me lo creo, trato de no creérmelo jamás. Hay que despojarse de muchas cosas que están en uno para ser uno mismo. Considero esenciales la meditación y la contemplación. No hay que vivir en base al ilusorio yo idealizado, sino a si mismo; ni en base a descripciones ajenas o creencias con las que nos han adoctrinado. Hay que tomar el cielo por asalto, que quiere decir ser intrépido para merecerlo. Por eso en el yoga no solo hablamos de aprender, sino de desaprender. ¡Cuánto hay que desaprender para ser uno mismo!. Como digo en mi novela El Faquir, el deber de todo aprendiz es seguir aprendiendo. Siempre estoy aprendiendo. Me reviso, me vigilo para tratar de ir superando autoengaños y trabajar sobre mi lado difícil y confiar en los aliados internos. No hay día sin yoga ni meditación para mi. Pero todos los días traigo a mi mente un viejo adagio que me refirió un maestro: “Estamos en la vida para ayudarnos. No hay otra cosa que el amor”.</p>
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		<title>Los centros de energía del cuerpo</title>
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		<pubDate>Mon, 31 May 2010 22:06:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ascensión Belart</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuerpo]]></category>
		<category><![CDATA[Espiritualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[energía]]></category>
		<category><![CDATA[yoga]]></category>

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		<description><![CDATA[Wilhelm Reich, padre de la bioenergética y precursor de la terapia corporal, y posteriormente su discípulo A. Lowen analizaron el carácter de las personas desde un punto de vista somático describiendo la interrelación entre la mente y el cuerpo; en otras palabras, investigaron la manera como la experiencia vital se reflejaba en la estructura corporal.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size: 13.3333px;">Wilhelm Reich, padre de la bioenergética y precursor de la terapia corporal, y posteriormente su discípulo A. Lowen analizaron el carácter de las personas desde un punto de vista somático describiendo la interrelación entre la mente y el cuerpo; en otras palabras, investigaron la manera como la experiencia vital se reflejaba en la estructura corporal.</span></p>
<p>Llegaron a la conclusión de que en el cuerpo se refleja nuestra forma de ser y sentir, nuestra vida emocional. Las emociones son experiencias somáticas, es decir, se experimentan en y pertenecen al cuerpo, y la energía que emana de ellas puede quedar liberada o, por el contrario, bloqueada. Cuando se bloquean o reprimen las emociones se crea un reflejo que deja una huella en partes localizadas del cuerpo, como nos pasa por ejemplo con los dolores de estómago a causa de del estrés o cansancio.</p>
<p>A través de la bioenergética hemos comprendido que la mente y el cuerpo no están separados, sino íntimamente interrelacionados. Sabemos que hay emociones que paralizan mientras que otras movilizan el cuerpo: experimentamos contracción ante el miedo y el dolor, y expansión en situaciones gozosas. Los estados de tensión crónica así como los bloqueos de emociones como el enfado, la tristeza y la ansiedad quedan inscritos en la estructura corporal, y pueden provocar diferentes síntomas físicos. Según las experiencias y el tipo caracterológico de personalidad van reflejándose en el cuerpo unas tensiones u otras, y se manifiesta por ejemplo la desconfianza, el vacío, el miedo o la debilidad.</p>
<p>Así pues, a lo largo de nuestra vida nos vamos formando una coraza de carácter producto de nuestra historia personal, de las tensiones, dolores y miedos, lo que significa que la estructura psíquica se va transformando en la física, y viceversa. Según Reich y sus discípulos, el carácter es un mecanismo defensivo, una forma estructurada de reaccionar ante situaciones conflictivas cuya función primordial es la búsqueda de amor y seguridad.</p>
<p>Aprender a tomar conciencia de la coraza requiere valor y compromiso; sin embargo, el esfuerzo vale la pena porque una mayor apertura emocional aumenta la capacidad para el placer y el amor. Liberarnos de la coraza, disolver barreras para sentirnos más completos y compartirnos con los demás requiere autodisciplina y un contacto más profundo e íntimo con uno mismo.</p>
<p><strong>Siete anillos de tensión</strong></p>
<p>W. Reich describió siete anillos de tensión debido a la armadura o coraza corporal, perpendiculares al cuerpo. Son los segmentos de la zona de los ojos y frente, boca, cuello, tórax, diafragma, abdomen y pelvis, áreas corporales que curiosamente se corresponden y están relacionadas con el sistema oriental de los <em>chacras </em>o centros de energía.</p>
<p>Los <em>chacras</em> son centros receptores, asimiladores y transmisores de la energía vital del cuerpo situados a lo largo de la columna vertebral que también se relacionan con el sistema endocrino de glándulas y hormonas vitales. Cada <em>chacra</em> es un centro de energía de una importancia trascendental, pues refleja un aspecto de la conciencia esencial para nuestras vidas.</p>
<p>Es posible que las estructuras caractereológicas de personalidad y sus dificultades específicas estén vinculadas a ciertas perturbaciones en el funcionamiento de los <em>chacras</em>, a un exceso o defecto de su actividad. Así, por ejemplo, una persona con un hiperfuncionamiento del primer <em>chacra</em>, demasiado enraizada y con un tono muscular muy tenso, se evidenciará como muy identificada con el plano material y el trabajo, mientras que otra, con un hipofuncionamiento de ese mismo <em>chacra</em>, estará poco enraizada y se mostrará excesivamente imaginativa y fantasiosa.</p>
<p>Generalmente los <em>chacras</em> van abriéndose de abajo a arriba, del primero al séptimo, empezando por aspectos materiales como la supervivencia, sexualidad o poder personal, para ir ascendiendo e integrando aspectos más sutiles, relacionales, comunicacionales y espirituales.</p>
<p><strong><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2010/05/setechacras_inside.png"><img class="alignleft size-full wp-image-7044" title="setechacras_inside" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2010/05/setechacras_inside.png" alt="" width="650" height="516" /></a>Los 7 chacras</strong></p>
<ul>
<li>El primer <em>chacra</em> también llamado raíz se encuentra situado en la base de la columna vertebral o coxis, y regula las glándulas suprarrenales. Su función principal se asocia a la seguridad, el enraizamiento y la voluntad de sobrevivir, de manera que podamos sentirnos firmemente asentados sobre nuestros pies. El modo como una persona se mantiene en pie dice mucho de ella; revela la manera de estar en la vida y de cómo se yergue en el mundo: bien plantada y confiada, o insegura y descompensada. Cuando el primer centro está bien desarrollado hay conexión y arraigo en la tierra (en la realidad), confianza, sensación de independencia, estabilidad y poder personal. Cuando es disfuncional puede fluctuar entre un exceso de dependencia y desvalimiento o un exceso de control y miedo a la dependencia.</li>
<li>El segundo <em>chacra </em>o Hara se halla situado en el bajo vientre, a cinco centímetros por debajo del ombligo, y es el centro de gravedad del cuerpo, centro energético o sede de la vida. Se relaciona con el deseo, las emociones, la sexualidad, la reproducción y la fecundidad. Es el centro del bienestar, del estar centrado en uno mismo por excelencia, fundamental en la práctica de la meditación. Estar centrado supone hallarse bien conectado con el ritmo de la respiración. Por su importancia lo analizaremos con más detalle en el capítulo 18.</li>
<li>El tercer <em>chacra</em> está en el plexo solar, debajo del diafragma, y está asociado a las glándulas pancreáticas. Este centro se relaciona con la voluntad, con el poder personal como capacidad «de» (y no «sobre»), así como con el autodominio y la autoafirmación. Aquí se reflejan el manejo de los conflictos, el dominio y la sumisión, la capacidad de cooperar y la responsabilidad de uno mismo. También se relaciona con el miedo, la inseguridad, la rabia y la angustia, así como con la falta o exceso de límites: el invadir o dejarse invadir.</li>
<li>El cuarto <em>chacra</em> es el del corazón o centro emocional. Está asociado al timo y se relaciona con la apertura del corazón, la aceptación incondicional, el amor irradiante, la compasión, la soledad y el anhelo de conexión con quienes nos rodean. Interviene en la capacidad de establecer vínculos amorosos y compasivos con los demás, y su falta de equilibrio o disfunción se refleja en la existencia de problemas tanto de adicciones afectivas y pérdida de individualidad, como de relaciones superficiales, indiferentes o transitorias. Este centro es el nexo de unión entre los <em>chacras</em> inferiores y superiores, donde se unen instinto y espíritu, Tierra y Cielo.</li>
<li>El quinto <em>chacra</em> es el de la garganta, se asocia a la glándula tiroides y se relaciona con la capacidad de expresarse, la creatividad y la comunicación. Supone la aptitud de dejar expresarse al corazón, sus percepciones y sentimientos de forma creativa, la propia verdad o voz interior. Bloqueos de este centro provocan tanto culpas y acusaciones hacia los otros como por el contrario el hecho de «tragarse» cuanto a uno le digan.</li>
<li>El sexto <em>chacra</em> se encuentra en el centro del cerebro a la altura del entrecejo, en la glándula pineal, y se relaciona con la visión interior, la intuición, la contemplación y la compresión. Indica tanto un mirar hacia fuera como hacia el interior. Favorece la capacidad imaginativa y la visión de la esencia de las situaciones. Las disfunciones de este centro pueden dar lugar a obsesiones y alucinaciones.</li>
<li>El séptimo <em>chacra </em>está en la parte superior de la cabeza, área de la fontanela y la glándula pituitaria, y nos comunica con el universo; supone estar abierto a algo mayor que uno mismo, el sentido religioso o trascendente. Conecta el espacio interior con el exterior, y favorece procesos de conocimiento y entendimiento universales. Problemas en este centro pueden generar tanto miedo existencial como sentimiento de omnipotencia.</li>
</ul>
<p>De esta manera, al ir despertando, movilizando e incorporando la energía de cada centro se van integrando diferentes niveles de conciencia, la cual va expandiéndose cada vez más en su camino hacia la individuación.</p>
<p>El cuerpo es el vehículo de la conciencia: somos un alma en un cuerpo. El Ser esencial es la energía vital irradiante y luminosa que da vida al cuerpo. En todo gesto verdadero se halla presente la unidad del cuerpo y el alma. En los gestos se ve la medida en que la persona está comprimida por la coraza de su personalidad o hay apertura y transparencia al Ser esencial.</p>
<p>Trascender la dualidad mente-cuerpo, sentir la unidad de la mente y el cuerpo como un todo integrado y armónico proporciona y genera vitalidad. La conciencia corporal facilita el equilibrio y la integración de la persona, nos conecta con el aquí y ahora, con la experiencia de la <em>presencia despierta</em>. Escuchar nuestro cuerpo y sentirlo nos acerca a la esencia de nuestro Ser.</p>
<p><strong> </strong></p>
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		<title>Deepak Chopra visitará Mallorca en mayo de 2010</title>
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		<pubDate>Mon, 25 Jan 2010 15:12:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto D. Fraile Oliver</dc:creator>
				<category><![CDATA[Alma]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Salud Natural]]></category>
		<category><![CDATA[Mallorca]]></category>
		<category><![CDATA[medicina]]></category>
		<category><![CDATA[meditación]]></category>
		<category><![CDATA[yoga]]></category>

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		<description><![CDATA[El doctor Deepak Chopra ofrecerá un encuentro en Palma titulado: “Unificando la ciencia occidental con la filosofía oriental”. La cita tendrá lugar el 22 de mayo en el Auditórium de Palma. Chopra está considerado por la revista Time como uno de los 100 iconos del siglo y le ha nombrado el “poeta-profeta de la medicina alternativa”.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2010/01/deepak-chopra.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-4863" title="deepak chopra" src="http://www.revistanamaste.com/wp-content/uploads/2010/01/deepak-chopra.jpg" alt="deepak chopra" width="350" height="480" /></a>El <a title="Video meditación Deepak Chopra" href="http://www.revistanamaste.com/meditacion-de-deepak-chopra/" target="_self">doctor Deepak Chopra</a> ofrecerá un encuentro en Palma titulado: “Unificando la ciencia occidental con la filosofía oriental”. La cita tendrá lugar el 22 de mayo en el Auditórium de Palma y está organizado por “<a title="Web de Leadershipintime" href="http://www.leadershipintime.com/" target="_self">Leadership in Time</a>” y cuenta con la colaboración de la <a title="wiki de Namaste" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Revista_Namaste" target="_self">revista Namaste</a>.<br />
Chopra está considerado por la revista Time como uno de los 100 iconos del siglo y le ha nombrado el “poeta-profeta de la medicina alternativa”. Es reconocido mundialmente como uno de los grandes líderes en el campo de la medicina mente/cuerpo. La obra de Deepak Chopra ha contribuido significativamente a cambiar la forma en la que el mundo enfoca el bienestar físico, mental, emocional y espiritual. Estableció un nuevo paradigma en el que la perfecta salud es más que sólo la ausencia de enfermedad. Para Chopra la salud es &#8220;un profundo estado de balance e integración del cuerpo, la mente y el espíritu&#8221;.<br />
Su misión consiste en “crear puentes entre los milagros tecnológicos de occidente y la sabiduría de oriente” y  sigue siendo lo que le impulsa, tanto a él como a sus colegas, a realizar seminarios y talleres además de dar formación a los profesionales del campo de la salud en todo el mundo.<br />
A través del Centro Chopra, El Dr. Chopra está contribuyendo a revolucionar la sabiduría común en cuanto a la conexión crucial que existe entre el cuerpo, la mente, el espíritu y la sanación. El Dr. Chopra es miembro del Colegio Oficial de Médicos de Estados Unidos, y de la Asociación Americana de Endocrinólogos Clínicos. Es también Científico Superior de la Organización Gallup y Profesor Adjunto de la Escuela Empresarial de la Universidad Kellog.</p>
<p><strong>Mentor de fama mundial y conferenciante de relieve.<br />
</strong>La popularidad de Chopra como conferenciante internacional y ponente está avalada por la larga lista de reconocimientos. Como ponente, participó en la inauguración del Foro Internacional sobre el Estado del Mundo cuyo anfitrión fue Mikhail Gorbachev. Así mismo fue ponente en la Fundación de la Paz y el Progreso Humano fundada por el Presidente de Costa Rica y Premio Nobel Oscar Arias. La revista Esquire designó al Dr. Chopra uno de los diez conferenciantes más motivadores del país, y en 1995 se unió a la distinguida compañía del Presidente Nelson Mandela, la Congresista Barbara Jordan, Tom Peters y Garrison Keillor al ser galardonado con el Premio concedido por Toastmasters International a los 5 Mejores Conferenciantes del Mundo. Chopra ha participado como ponente en varias instituciones académicas, incluyendo la Harvard Divinity School y la Harvard Business School.</p>
<p><strong>Uno de los más importantes autores de este siglo.</strong><br />
A Chopra se le conoce también por ser autor prolífico que ha publicado más de 56 libros, y más de 100 títulos de audio y CD-Rom, que han sido traducidos a 35 idiomas y han vendido más de 20 millones de copias en todo el mundo. Doce de sus libros versan sobre la salud del cuerpo y la mente, la mecánica cuántica, la espiritualidad y la paz y estos títulos han aparecido en la lista de los más vendidos del New York Times.</p>
<p>Algunos de sus libros más importantes son: 	&#8220;Cuerpos Sin Edad, Mentes Sin Tiempo&#8221;, &#8220;El Libro De Los Secretos&#8221;, &#8220;El Sendero Del Mago&#8221;., &#8220;Iluminación&#8221;, 	&#8220;Sincrodestino&#8221;.<br />
<strong> </strong></p>
<p><strong>Breve biografía</strong></p>
<p>Deepak Chopra nació en Nueva Delhi en el año 1947. Hijo de un médico militar, recibió desde muy temprano las primeras clases de medicina, carrera que cursó en el &#8220;All Institute of Medical Sciences&#8221; de la India. Luego de graduarse se marchó a Estados Unidos para trabajar en un hospital de New Jersey y continuar con su formación en la especialidad de Endocrinología. Estudió en la escuela de medicina de Boston y se convirtió en médico jefe del Hospital New England de esta ciudad y en profesor en la universidad.<br />
En su búsqueda personal, formó parte del movimiento de Meditación Trascendental, liderado por el Maharishi Mahesh Yogi. Fue así como llegó a conocer la Medicina Ayurveda, disciplina originaria de la India que ayuda a la curación. En 1991 fundó la Asociación Americana de Medicina Ayurveda, y en 1995 fundó y dirige El Centro Chopra para el Bienestar y el Instituto Médico Mente-Cuerpo, ambos en La Jolla, California (EE.UU).</p>
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