Quien de verdad sabe de qué habla, no encuentra razones para levantar la voz. — Leonardo Da Vinci

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Frente a la crisis, meditación

El arte de la respiración consciente

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La meditación es el antídoto perfecto para el sentimiento general de insatisfacción que genera el materialismo y el vacío de valores que nos rodea. Es la fuente más solvente de calma mental, lucidez y armonía de que dispone el ser humano.  A meditar se aprende meditando, sólo es necesario ser perseverante y regalarnos unos minutos al día de silencio.

La meditación es la mejor herramienta para introducirnos en nuestro interior y vernos tal y como somos, con nuestras virtudes pero también con nuestros defectos y bloqueos físicos, emocionales y psicológicos. No para recrearnos en ellos y lamentarnos de nuestra suerte sino para tener una percepción objetiva de ellos y comenzar el camino de nuestra recuperación y crecimiento.

Meditar es lo que ocurre cuando se calma la mente: silencio y paz interior. Un suceso más bien escaso en los tiempos que vivimos, donde normalmente el desfile de pensamientos suele ser imparable y nuestra mente nos somete. Ciertos pensamientos insisten en quedarse y con ellos el sentimiento que traen de la mano. Este puede ser de diferente signo, desde eufórico hasta deprimente. Los deseos pueden proyectar un sentimiento de insatisfacción, las preocupaciones  traernos la angustia y los recuerdos, el rencor. Aquí se inicia una peligrosa cadena: Los pensamientos afectan a nuestros sentimientos, nuestros sentimientos condicionan nuestras decisiones y la suma de nuestras decisiones  crean nuestros hábitos.

Iniciar el camino de la meditación es la mejor fórmula para romper la catarata de pensamientos, cuyos sentimientos asociados nos generan desasosiego y finalmente configuran nuestros hábitos. Cuando los pensamientos se dispersan en diversas direcciones, se malgasta la energía; pero con la meditación tienden a concentrarse y se logra con mayor facilidad enfocarse en algo concreto. Entrando en nuestro interior podemos observar a nuestra propia mente y sus mecanismos, basados en lo que fue y en lo que será, pasado y futuro. En lugar de estar aquí y ahora, revivimos sentimientos angustiosos en nuestra mente y esto nos obliga a experimentar la angustia de nuevo.

Apenas nos hemos sentado a meditar los pensamientos acuden en manada: recuerdos, preocupaciones y proyectos. Jamás debemos luchar contra nuestra mente, eso la reforzaría. La paciencia y la perseverancia, revestidas de dulzura son las armas que deberemos emplear para domesticar a la fiera de nuestros pensamientos y  convertir este potro salvaje y desbocado en un noble y fiel caballo que nos obedezca. La meditación es el cultivo armónico de la mente, a fin de potenciar todos sus recursos y adquirir sosiego y equilibrio. Es un fin y un medio.

Conciencia respiratoria.

La respiración es un puente entre nuestra mente y nuestro cuerpo. Una manera de sosegar la primera es calmando la segunda. Tomar conciencia de nuestra respiración es una de las fórmulas más sencillas y eficaces de meditación. La respiración consciente calma el proceso del pensamiento. La preocupación nos aleja de nuestro vehículo, el cuerpo. Nuestra mente absorbe la energía y nuestros cuerpos desaparecen de nuestra atención y nos convertimos en cabezas sobredimensionadas. Sin embargo, al respirar conscientemente nuestros procesos mentales no reclaman tanta energía y ésta se puede destinar a la conciencia corporal algo que nos hace sentimos más vivos.

La meditación nos devuelve al presente

La mente es el intermediario entre nosotros y la experiencia directa del momento presente, lo que está ocurriendo ahora. Nosotros estamos donde está nuestra atención, y si está en otro lugar o en otro tiempo (presente o futuro), no podemos estar aquí y ahora por completo. Sin embrago, cuando experimentamos lo que existe en este momento, la mente se detiene. Somos niños otra vez.

Los requisitos básicos de la meditación son:

Postura corporal estable y con el tronco y la cabeza erguidos.

Moverse lo menos posible y hacerlo lentamente cuando sea inevitable.

Respiración pausada y por la nariz.

Atención consciente, dirigida hacia a la meditación.

Beneficios de la meditación

Ayuda a regular la hipertensión

Fortalece el sistema inmunológico.

Retrasa el envejecimiento.

Aumenta la energía.

Aumenta la autoestima.

Aporta claridad, calma, serenidad.

Mejora la concentración disminuyendo la distracción.

Mejora la memoria.

Mejora el aprendizaje.

Ayuda en el proceso creativo.

Reduce la necesidad de atención médica.

Ayuda a reducir el consumo de tabaco, alcohol y otras drogas.


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Un comentario para “Frente a la crisis, meditación”

  1. jose miguel espallargas llabres dice:

    Interesante, resume muy bien lo que es una meditación, algo que a veces se nos antoja raro y alejado de nuestras posiblidades dado nuestro ritmo y manera de ver la vida.
    Articulos como este son muy apropiados para que la curiosidad llame a nuestra mente y probemos a meditar, a ver que pasa. Yo lo probé un dia y no lo pienso dejar, es una puerta abierta a tu interior que se va abriendo poco a poco.

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