16

marzo

2011

Gatillazo

Por

Entre la espesa cortina de humo, los decibelios disco,

y el sudor colectivo, se encontraron las miradas.

La cadena de movimientos corporales se puso en marcha:

un encogimiento de hombros, un guiño cómplice,

y unos besos al aire invitando a la química.

El encuentro se consumó en la barra. Todo fue abrir la boca

y el último movimiento corporal: fue meter la pata.


    Facebook Twitter Meneame Digg del.icio.us Google Bookmarks email

Relatos de bolsillo


Dejar un comentario

Solo se publicarán mensajes que:
- sean respetuosos y no sean ofensivos.
- no sean spam.
- no sean off topics
- siguiendo las reglas de netiqueta, los comentarios enviados con mayúsculas se convertirán a minúsculas.



W3Counter