Ser mujer y ser mayor de manera autónoma sana y equilibrada
Somos mujeres mayores... grandes mujeres.
Por Associació Ciutat d'EllesCon sus acciones e iniciativas las mujeres mayores desmontan cada día, los tópicos que se han asociado a la vejez: desaparición de la sensualidad y de la sexualidad, la enfermedad, la invisibilidad social y económica, la pasividad y la soledad obligada.
Nunca como hasta ahora ha habido tantas mujeres mayores tan preparadas, y con tanta energía, con un bagaje tan grande y con tantos años por delante.
El envejecimiento de las personas es un proceso natural y progresivo y como tal es importante saber aceptarlo. La edad –como construcción social- asigna a las personas espacios sociales, actividades y valores diferentes. A menudo se asigna a la vejez la invisibilidad, a pesar de los saberes acumulados y la experiencia.
Las mujeres mayores padecemos un envejecimiento múltiple: se nos considera invisibles en la vida afectiva, social, económica, política y también en los medios de comunicación.
La menopausia que es un proceso natural, se equipara socialmente al inicio de la vejez y de la enfermedad.
¿ROMPEMOS EL CLICHÉ?
¿Dejaremos de valorarnos por el valor que nos otorguen los otros? ¿Aprovecharemos la vejez para aceptar con dignidad nuestros cuerpos? ¿Pondremos al servicio de la sociedad la experiencia y la sabiduría que nos dan los años?
Ser mujer y ser mayor no significa…
…Dejar de ser guapa o sexy, porque nuestro cuerpo ha estado siempre en transformación.
…Ser, necesariamente, dependientes ni vivir mal nuestra dependencia. Todos los seres humanos necesitan soporte mutuo en todas las edades.
…Ser pasivas; porque también en la edad mayor tenemos numerosas actividades y responsabilidades.
…Ser enfermas potenciales, si sabemos envejecer de forma sana.
…Ser inútiles, porque seguimos disponiendo de la capacidad de hacer y aprender.
…Ser invisibles, porque somos muchas y significativas.
El cuidado de otras personas ha sido asignado a las mujeres como un deber “natural”.
Las mujeres lo hemos aceptado porque la cultura nos ha hecho “seres al servicio de los demás” y porque valoramos el bienestar de las personas de nuestro entorno.
El trabajo de cuidado que hacemos mayoritariamente las mujeres, es un bien público y social que permite el desarrollo económico de la sociedad.
Las mujeres mayores asumimos este papel de cuidadoras, sin contabilizar los costes físicos, emocionales y financieros que esto conlleva.
Cada vez hay más abuelas de larga duración que, por elección u obligación, se han convertido en una red de cuidadoras que aporta seguridad emocional a los niños.
Las abuelas mueven el mundo y son el soporte de las madres y padres jóvenes.
Las mujeres mayores aportan un cúmulo de servicios y de bienestar a la sociedad y merecen el reconocimiento social por esta tarea de sostenibilidad de la vida.
ENVEJEZCAMOS DE FORMA SANA.
Hacerse mayor con salud requiere una alimentación y una actividad física adecuada. Ha llegado el momento de hacer un cambio en nuestra alimentación, que tiene que ser sana, variada y mesurada. Necesitamos comer menos y de forma más saludable. La actividad física es una necesidad central que nos permite disponer de agilidad y tono muscular: Si estamos sanas y fuertes, nos gustamos más.
Nuestros cuerpos están cambiando, si, pero la sensualidad y la sexualidad no tiene porqué desaparecer de nuestras vidas. La sexualidad es un espacio de comunicación íntima que aporta felicidad a todas las edades. Durante muchos años, la sexualidad de las personas mayores, y especialmente de las mujeres mayores, ha sido un tema tabú.
Ya no somos una sociedad de parejas heterosexuales únicamente. Las personas elegimos libremente nuestra opción sexual y tenemos relaciones diferentes y plurales
Queremos deshacer el tópico de que las mujeres mayores no tenemos deseos sexuales ni gozamos del sexo.
Si aceptamos el cuerpo maduro, y lo reconocemos como propio, podemos gozarlo en libertad, ya sea para una sexualidad activa o para una no sexualidad elegida
Un atractivo de hacerse mayor es poder dedicar mas tiempo a actividades que quedaron relegadas.
…Mover el cuerpo, a través de ejercicio físico y moderado, continuo y adecuado…
…alimentar la mente, empezar estudios o acabarlos, en la escuela de personas adultas, en la universidad, a través de talleres, grupos…
…Explorar nuevos aprendizajes, atreverse con las nuevas tecnologías (ordenador, Internet, correo electrónico, teléfono móvil, mp3…).
…Perfeccionar actividades por el placer de hacerlas: escribir, pintar, hacer punto, cocinar…
…Hacer lo que desees hacer, porque tú lo has decidido libremente
UN COMPROMISO SOCIAL
La participación social y la vida activa son elementos importantes para la satisfacción personal a lo largo de toda la vida. La participación de las mujeres mayores en las asociaciones y entidades de todo tipo se ha convertido en un elemento transformador y enriquecedor.
Las asociaciones potencian la ciudadanía activa y facilitan el acceso a recursos educativos y culturales. Son una escuela de valores y una red de soporte emocional donde se comparten ideas, sentimientos y donde se invierte tiempo personal en proyectos socialmente útiles.
El uso de la libertad disponible que tenemos pasa también, por:
…Disfrutar la calle y gozar de los espacios públicos.
…Hacernos visibles en la vida de la ciudad.
…Implicarnos en proyectos colectivos intergeneracionales.
Vivimos un momento histórico sin precedentes.
Pero, también, necesitamos construir modelos válidos para saber envejecer y superar las ideas tradicionales sobre la vejez.
Nota: Estos escritos han sido extraídos de una exposición del Institut Catalá de la Dona que a su vez se inspiró en el libro Demà més. Dones, vides i temps de Ana Freixas.
5 comentarios para “Ser mujer y ser mayor de manera autónoma sana y equilibrada”
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En culturas con una base espiritual más desarrollada que en Occidente, la vejez se considera una etapa de reflexión para la última prueba de la vida, la muerte, algo de suma relevancia para un ser humano que haya tomado este tiempo como un aprendizaje. Sin embargo la carencia de vivencias espirituales en nuestra sociedad , incluso quiere acabar con esta etapa tan importante, que de una forma natural debe dedicarse al sosiego, a la meditación; una persona anciana ya no tiene que estar activa , en ese tiempo de la vejez debe ser mantenida por sus familiares o la sociedad y así tener todo el tiempo para absorber su mente en la transcendencia.
Es completamente patético hablar de abuelos “sexis”, no solo patético también es vulgar, superficial, intrascendente, enfin todo los adjetivos que definen la sociedad actual, que con todo su supuesto “progreso”, no hace más que esclavizar al hombre.
La mujer es el soporte de la humanidad. No sólo porque da a luz y amamanta sino porque es paciente y constructiva. Solo las mujeres desnaturalizadas posan de agresivas. Las mujeres construyen el tejido social que nosotros los varones nos empecinamos en destruir. La mujer trabaja así no haya esperanza…y sonríe. Levanta a sus hijos, mal o bien, pero los levanta. Ella es la que espanta a los fantasmas de la noche o cura los resfriados del invierno. El aporte de la mujer ha sido, es y será, fundamental para la civilización. Mientras el hombre se enloquece descubriendo e inventando ella alimenta, calienta, da consuelo…y sonríe.
Una mujer raramente se mete en discusiones teóricas fundamentalistas. Está muy ocupada dando amor a sus hijos y familia. Es práctica, elemental si se quiere, sabe a que hora almorzamos, se preocupa de que lleguemos a tiempo, acompaña al hombre, le calma el fuego con su sexo bienhechor, da luz a nuestros días, nos enseña cuánto son dos más cuatro, aguanta nuestros embistes de testosterona, sugiere cosas sensacionales de puro sencillas y evidentes (para ella, porque nosotros andamos ciegos de tan sabios que somos), nos lleva la contraria cuando conviene y al caer la noche de un largo día es capaz aún de ser coqueta y a pesar de todo….sonríe.
Una mujer mayor supone una persona de experiencia, de sabiduría recogida por el paso de los años. La edad no es impedimento para nada, al menos no lo debería ser por eso como muy bien se dice es importante la buena alimentación cambiando los hábitos malos que se venían teniendo e incorporando un poco de ejercicio físico moderado para poder sentirse activa en una sociedad que deja de lado la experiencia.
Es maravilloso leer este artículo. Nos recuerda nuestros múltiples roles y los valora.
Me llegó justo en el momento preciso. Lo comparto con mis amigas abuelas de Facebook. Gracias!
Esta comunidad me resulta encantadora, por los imortantes temas de su contenido, la forma en que se los trata, las actividades que se realizan y la seriedad y elespiritu que les son propios. Muchas gracias por el bian que nos hacen , suerte en todo lo que hagan, me gustaría poder participar en algo , cualquier cosita que pueda significar un aporte más. Bendiciones. Franca