Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas. — Rabindranath Tagore

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Editorial: Aprendamos las lecciones de Japón

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Desde la revista Namaste queremos transmitir toda nuestra solidaridad a la gente de Japón. Un país admirable en muchos aspectos. Esperamos que la sutuación tras el terremoto, el tsunami y la emergencia nuclear se normalice cuanto antes. Confiamos en que serán capaces de reponerse una vez más como han hecho otras veces en el pasado. Y deseamos que se conviertan en una potencia en sostenibilidad que sirva de mascarón de proa para un cambio global.

No, a las nucleares

Tras lo sucedido en Japón es conveniente saber que existen 442 centrales nucleares instaladas en la Tierra. Y que hay planes en marcha para doblar el número de ellas en las próximas décadas. Solo China tiene previsto instalar 332 nuevas plantas en breve, y sus autoridades han corrido a decir que lo de Japón no les va a hacer reflexionar ni un minuto sobre su plan. Lo van a llevar a delante. Nos guste o no. Nos afecte o no. Barak Obama también apoya la energía nuclear incluso ahora, y así muchos líderes mundiales. De momento solo dos países han reaccionado al susto japonés: Alemania y Brasil. La mayoría se han reafirmado: Rusia, Francia… la posición del gobierno Español en este tema es muy sensible ya que no están cumpliendo el programa electoral que la gente voto para llevar al Gobierno al actual equipo. La central de Garoña es el ejemplo. El debate se ha abierto. Y las posiciones son las siguientes: El PP apoya las nucleares y el PSOE continúa ambiguo. Lo que viene a significar un apoyo con la boca pequeña. En este momento el movimiento político en gestación, Equo, está liderando junto a los grupos ecologistas el discurso antinuclear.

Ante la evolución de los sucedido en Japón y la presión de los ciudadanos en las redes sociales y la calle, está haciendo que algunos países estén revisando ahora sus primeras reacciones y están cambiando el discurso sobre la marcha (actualizaremos esta información). La previsible respuesta social sin duda será decisiva.

No compartimos los argumentos de aquellos que defienden este tipo de instalaciones. Es imposible garantizar el riesgo 0 y la energía nuclear es inasegurable. Ninguna compañía aseguradora puede asumir la responsabilidad de un accidente y mucho menos de una catástrofe. Además, no podemos predecir ni controlar los movimientos de nuestro planeta. No podemos tratar de ser más poderosos que un terremoto, un tsunami, un huracán o un meteorito. Debemos diseñar nuestros sistemas pensando en que la Tierra pueda temblar brutalmente bajo una central nuclear o que inesperadamente el mar arrase una ciudad costera o que un huracán barra con violencia una comarca.

La seguridad nuclear es indefendible.

Por mucho que se empeñen las personas que se ganan la vida con esta generación de energía, es obvio que lo peor puede suceder. Y, por desgracia, a veces, como ahora en Japón, sucede.

Desde esta publicación nos oponemos a la energía nuclear. Sabemos que de poco sierve nuestra oposición si no hay una decisión política al respecto. Trabajaremos para que ellos suceda. Aunque nuestros líderes no sean capaces de tomar esta decisión, por los menos las víctimas de ésta y otras catástrofes y nuestros hijos sabrán que hubo gente que no quería. Que estaba en contra de esta imprudencia.

Los residuos hipotecan a las futuras generaciones

Se ha repetido muchas veces pero pese a lo lógico del razonamiento hay gente a la que no le cabe en la cabeza: los residuos nucleares son una herencia muy tóxica que les dejamos a nuestros hijos, nietos, biznietos… que tendrán que lidiar con ellos durante milenios. Somos unos irresponsable y unos egoístas respecto a las futuras generaciones cada vez que producimos un vatio en una central nuclear.

Estamos ante una encrucijada muy seria. Necesitamos una transición hacia la sostenibilidad global. El petróleo cada vez es más escaso y cada vez genera más violencia contra el planeta y otras naciones para obtenerlo, y la energía nuclear es sucia, peligrosa y muy cara. Todo ello se ve nítidamente en la información que llega de Japón.

En los últimos años el planeta ha sufrido al menos cuatro grandes catástrofes: El tsunami del Índico, el huracán Katrina en Louisiana, el terremoto de Haití y ahora el desastre de Japón. Y otras muchas crisis naturales han salpicado diversas esquinas del globo. No sabemos si está situación se va a mantener o incluso incrementar.

Planteémonos un escenario probable, tanto, que los científicos esperan que suceda en algún momento de las próximas décadas. Un suceso parecido al ocurrido en Japón pero en la costa Californiana de EE.UU. Se trata de una zona sísmica de primera magnitud, similar a Japón en riesgo. Una crisis como la vivida pero con California como escenario sería de consecuencias apocalípticas, (aunque el Consejo Europeo ya le ha puesto este adjetivo a lo sucedido en Japón).

Si superponemos en un mapa las zonas de alta actividad sísmica, observaremos que sobre los puntos más calientes están construidas centrales nucleares. La mala combinación que estos dos factores suponen ya lo hemos visto estos días. Si no se desmantelan las centrales nucleares es más que posible que lo volvamos a vivir tarde o temprano. Con la diferencia que Japón es un pueblo disciplinado y ejemplo de prevención ante estos hechos, algo que California no puede alegar.

Si miramos más cerca, en nuestro país, veremos que en España hay 6 centrales nucleares. El parque atómico español consta de seis plantas nucleares (ocho reactores): Santa María de Garoña, Almaraz, Ascó (I y II) , Cofrentes, Trillo y Valdellós (I y II). Generan el 21% de la electricidad en España y emplean a 11.642 personas. Ahora tenemos la oportunidad de aprender la lección, de reflexionar, de reaccionar, de cambiar de rumbo.

Iniciémos la Transición

Tenemos una oportunidad de oro para iniciar una transición hacia la sostenibilidad. ¿Cuántos puestos de trabajo se crearían al iniciar un cambio del modelo energético? ¿Cuántos empleos se pueden crear desmantelando centrales nucleares y construyendo instalaciones de energías renovables? Podemos hacerlo, el obstáculo son las grandes compañías eléctricas que se benefician de un sistema centralizado de distribución de la energía que les produce sustanciosos beneficios a costa de nuestro bienestar y posible desarrollo sostenible.

No estamos contra la tecnología, el progreso o el desarrollo. Apostamos por la tecnología apropiada. Aquella que contribuye al desarrollo del ser humano sin comprometer su salud ni la del planeta.

Es el momento. Hágamos el cambio. Hay mucho en juego. Y la opinión pública está ahora demasiado informada como para que le tomen el pelo descaradamente.


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4 comentarios para “Editorial: Aprendamos las lecciones de Japón”

  1. Carlos dice:

    Bueno, en primer lugar decir que las ideas que expresas las hago mías, e incluso el optimismo que despiden.
    Yo comparo las nucleares con el petróleo, es decir, las nucleares proporcionan energía para alimentar un mundo que ha demostrado su inviabilidad, que agota los recursos naturales manteniendo y aumentando la pobreza en el planeta. Toda esa energía no se produce para el bienestar humano, sino para que la gran máquina del consumismo no se detenga. Las factorías de automóviles deben funcionar 24 horas sobre 24, los hogares deben tener todos vitrocerámica y televisión de plasma, etc etc. El ciudadano debe reflexionar, aprender a priorizar y a valorar lo que de verdad necesita, lo que considera que es justo. Está en nuestras manos, hay que conocer el valor de las cosas, no su precio, el precio lo ponen ellos, los que construirán tantas nucleares como necesiten, los que han creado este mundo global que toca a su fin.

    No a las nucleares ni a la dependecia de ninguna energía que nos pueda matar en un suspiro, no a la exclavitud de una vida que sólo nos quiere para producir.

    Un abrazo para todos los lectores.

  2. lamarsalada dice:

    Gracias por esta síntesis. De nuevo Namaste nos acompaña en el cambio constante.
    Acabo de ver el último parte de la NHK en directo desde Japón. Desesperante.
    Acabo de leer un mensaje que envía un amigo de una amiga de Japón. Emocionante.

    Lo reproduzco aquí (espero que no sea demasiado largo).
    El artículo entero traducido del inglés lo tenéis en
    http://espiritualidadypolitica.blogspot.com/2011/03/carta-urgente-desde-japon.html
    Todavía con la emoción a flor de piel….tenemos que cambiar el mundo!:

    Queridas amigas y amigos,

    Por todas las bendiciones y amor, por vuestra voluntad para ayudar y rezar, siento una enorme gratitud hacia a todos vosotros.

    Acabo de recibir un mensaje de un amigo que tiene información de un oficial del ejército japonés. Dice que en la planta nuclear de Fukushima el reactor nuclear a empezado a fundirse y que no hay nada que se pueda hacer para prevenir la explosión, todo lo que están intentando hacer es simplemente retrasarla.

    Hay cuatro o cinco veces más combustible nuclear en Fukushima que en Chernobil, y lo que hace esta situación mucho peor es que Fukushima tiene seis reactores uno junto al otro y el tercer reactor esta utilizando como combustible mox (mezcla de óxidos) que contiene plutonio, y como sabéis el plutonio tiene una radiactividad muy alta.

    Lo que quiero deciros es que, por favor, no desperdiciéis esta oportunidad.

    Es cierto, hay tantas informaciones circulando ahora mismo en Japón, un montón de afirmaciones y rumores. Cuesta mucho averiguar qué es realmente verdad. La televisión dice una cosa y en los periódicos vemos otra. Hay e-mails de advertencias y mensajes de móvil alertando sobre nuevos terremotos. Y la compañía eléctrica que no nos informa de la verdad a tiempo. Todo ello nos confunde y nos agota y lo peor podría ser que la gente cayera en el pánico.

    Pero el hecho es que el peligro al que nos estamos enfrentando ahora es vuestro tambié. Si la explosión ocurriese, la radiación se extendería por todo el mundo, a través del mar, la comida, el aire…

    El desastre de Three Mile Island en 1979, Chernobil en 1986: los humanos no aprendimos la lecciones que nos costaron tanto. Un proverbio japonés dice: “Después de tragarlo te olvidas de que quema”. Significa que cuando la comida que quema está pasando por tu garganta sientes el dolor y dices que no más… pero al cabo de un momento lo olvidamos como si nada hubiese pasado y tomamos otro bocado que quema.

    Oí que hubo una manifestación en Alemania en contra de las centrales nucleares. Por favor, seguid.

    Si todos nosotros no podemos aprender la lección de ésta catástrofe, nos costará el planeta. Por favor, no perdáis el tiempo. Si creéis que los japoneses necesitamos ayuda, hay algo que sí podéis hacer:

    ¡Por favor, cambiad el mundo!

    Dijimos “¡No más Hiroshima y Nagasaki!” y nosotros los japoneses, el único país que ha sufrido bombardeos atómicos, nos enfrentamos a este desastre humano una vez más.

    Los desastres naturales no los podemos parar, pero los desastres humanos si
    los podemos detener. Es hora ya. ¿No crees?

    Con amor y esperanza,

    Megumi

  3. Carma dice:

    Con respecto a las centrales españolas, me gustaría puntualizar que la de Almaraz es I y II, es decir, que hay dos reactores, en la provincia de Cáceres.
    Otro punto interesante a investigar por cauces alternativos en la red es el denominado proyecto HAARP y su supuesta relación con el terremoto de Japón y no se sabe si con otras catátrofes. Salud!

  4. miguel dice:

    sin electricidad no podría leer este artículo… sin embargo, estoy en contra de la energía nuclear.

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