Obama: Una bocanada de aire fresco.
Editorial
Por Alberto D. Fraile OliverLa humanidad había dado un paso atrás con la oscura etapa de George Bush, ahora toca dar dos pasos hacia delante con la esperanza que transmite Barak Obama. Todo está a su favor. Ha conquistado el corazón de mucha gente, dentro y fuera de su país. Y si se emplea colectivamente esa energía en la dirección adecuada la humanidad puede dar un salto hacia la cooperación y el entendimiento mutuo, imprescindibles para resolver los retos que tenemos delante. Mucha gente tiene la sensación de que algo nuevo y mejor empieza.
Confluyen dos circunstancias que pueden ayudar a que esto suceda: El entusiasmo y la esperanza que ha despertado Obama entre millones de personas y la crisis económica y de valores que padecemos. Unidas son el terreno perfecto para impulsar un cambio profundo hacia un mundo mejor. La inspiración que ha transmitido Obama es un hecho poco habitual desde las instituciones políticas desde donde suele emanar un mensaje bastante poco edificante. Sin embargo, los discursos de Obama han elevado el discurso hasta cotas que muy pocas veces se había alcanzado.
El hecho simbólico de que un mestizo que apuesta por el optimismo, la reconciliación y el diálogo se haya convertido en el presidente de EE.UU. es de vital importancia, la mayoría de los habitantes del planeta estamos hastiados de mentiras, guerras ilegales, especulación, injusticias… y si somos capaces de aprovechar la energía que ha movido Barak Obama podemos dar un salto colectivo sin precedentes.
Su sola presencia ya cierra heridas. En EE.UU. una herida casi abismal y es la herida racial. En el planeta él encarna el mestizaje y la interculturalidad. Su trayectoria vital une tres continentes: América, Asia y África… y este hecho hace que áreas geográficas que hasta ayer miraban con hostilidad a EE.UU., miren hoy hacia ese país con otros ojos: América Latina, Oriente Medio… también respiran esperanza con el nuevo presidente. Europa ya no tiene la escusa del pesimo George Bush y hasta los ‘antiamericanos’ miran con buenos ojos a Obama. El escenario para la reconcialiación está servido, ójala el mundo esté a la altura de las circunstancias.
EE.UU. que tan pocas cosas positivas nos había transmitidos en los últimos 8 años nos ha demostrado que aquel país es capaz de lo peor, pero también de lo mejor. Y Obama es un ejemplo de lo mejor.
En este caso, EE.UU. ha dado una lección al mundo, que del mismo modo que hasta hace unos meses miraba con recelo y desprecio al pésimo George Bush hoy mira con admiración y envidia al brillante Barak Obama, la encarnación de un nuevo tiempo de esperanza. ¿Qué pasaría si el país más poderoso del mundo se convirtiera en una potencia moral y ética y ejerciera su liderazgo con responsabiidad?
El mundo va a entrar en un periodo de reflexión sobre el sistema económico y se está hablando de “refundar el capitalismo”, en los próximos meses se sucederán reuniones internacionales para llevar a cabo esta tarea. Ójala esas reuniones se contagien de la esperanza y el cambio y se creen unas instituciones internacionales que dejen de bendecir el expolio de los países más desfavorecidos y el agotamiento de los recursos naturales.
Es el momento de empezar a hablar de la creación de la Organización De Naciones Unidas para el Medio Ambiente y los Derechos Humano. Quizá Al Gore podría ser su primer presidente. Necesitamos una autoridad ambiental ética en el mundo.
Ójala el mandato de Obama esté a la altura de su campaña presidencial y de toda su trayectoria política y personal. No será fácil que este hombre pueda satisfacer todas las espectativas que ha creado. En todo caso, su irrupción en el panorama global ya ha servido para poner en evidencia que la política no tiene porqué ser sinónimo de cinismo.
Sólo por eso, Gracias, Obama y mucha suerte.















Esta entrada fue escrita el Jueves, noviembre 13th, 2008 at 11:14 am y está archivada bajo las categorías Editorial, Editoriales, Portada, Recomendaciones. Puede seguir los comentarios a esta entrada a través del RSS 2.0. Puede dejar una respuesta, o un trackback desde su sitio web.