10
febrero
2011
Párvulos
Por Guillermo Orell
La mano derecha se reclinaba sobre el pupitre y torpemente intentaba garabatear el cuaderno de caligrafía, sacando la lengua y arrastrándola lentamente de un extremo a otro de los labios.
Realizaba verdaderos esfuerzos por ir caligrafiando la frase: “Mi mamá me mima…”, y así, poco a poco, a llenar la página del cuadernillo de párvulos.
El sufrimiento por escribir se agravaba con un intenso dolor de cabeza que, con el tiempo, se hacía agudo y punzante. Al sonar el timbre la gruesa mujer de mueca angelical, con un gran crucifijo en la simetría de su hábito, se levantó de su pulcro escritorio. Se aproximó al niño, acarició de forma protectora el cabello y le adoctrinó algo al oído.
A continuación, desencadenó su mano izquierda.
2 comentarios para “Párvulos”
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Impresionante desenlace tan efectivo en su brevedad ,lo más impactante es que ha sido una realidad de la educación en otras épocas no sólo en Colegios sino en Escuelas públicas.Mi mamá era zurda de nacimiento ,la maestra le pegaba con una regla cuando quería tomar el lápiz con la mano izquierda.Su lateralidad se vio afectada para siempre; aprendió a escribir con la diestra.
Cuántos errores se cometen en nombre de la educación o del amor,cuántas almas libres encadenadas y mancilladas ,cuántos niños sufren dentro de un adulto correcto y eficiente!!!!
Pués si Macarena, esto que relato me pasó a mi. Me encadenron mi mano izquierda, y me tuvieron que llevar al médico por fuerte dolores de cabeza…mi madre me tuvo que sacar de las monjas. Un saludo Macarena.