6
abril
2011
Políticos, ciudadanos y especuladores
Por Alberto D. Fraile Oliver
El nuevo ágora virtual, las redes sociales, reflejan la creciente separación entre los ciudadanos y sus representantes políticos. Esta fractura viene acentuada por la sensación de que los políticos tienen unos privilegios que no son imprescindibles, ni siquiera necesarios, para desempeñar su función pública eficazmente. La última noticia en este sentido llega desde el Parlamento Europeo donde sus señorías han votado en contra de bajarse el sueldo y renunciar a viajar en primera clase en los aviones. Y se ha rechazado la propuesta del grupo Izquierda Unitaria y los Verdes.
Este hecho, sumado a otros muchos, se interpreta como la constatación de que esos privilegios son una y otra vez defendidos gremialmente por un estamento social que vive muy por encima de las vicisitudes que sacuden a sus representados.
Es cierto que este tipo de ahorros no nos van a sacar de la recesión en la que estamos inmersos pero se trata de un tipo de decisiones que entran en la categoría de gestos. Y los gestos, a veces son muy importantes, sobretodo en un momento en que el estado de bienestar y los derechos sociales de los ciudadanos están siendo mermados considerablemente y que un sentimiento de indignación se extiende entre la ciudadanía.
Los políticos deben hacer un esfuerzo para tratar de restablecer la comunión entre representantes y representados ya que está fractura puede dar alas a las fuerzas que no creen en la democracia y se aprovechan de su debilidades para obtener sus objetivos. De hecho, ya lo están haciendo y se mueven rápido.
Entre los esfuerzos que pueden hacer está el renunciar a los privilegios innecesarios y hacer suyos, también, los esfuerzos económicos que imponen a los ciudadanos en forma de leyes.
Si tratamos de buscar una explicación a la tendencia de los representantes políticos a disfrutar de privilegios, lo más probable es que lleguemos a la conclusión de que esto es así porque son los propios políticos los que votan sus atribuciones económicas y sus prebendas, tal como ha quedado demostrado en el Parlamento Europeo. Pocos gremios disfrutan del derecho a decidir y votar sobre sus salarios y atribuciones. Y el único mecanismo que tienen los ciudadanos para evitar que esto suceda es mostrar su desacuerdo y descontento.
Desgraciadamente, los gestos como el observado en el Parlamento Europeo, pasan a segundo plano cuando se observa en las decisiones políticas que se priman más los intereses de los agentes económicos que los de las personas. Y este si que es un problema importante que va más allá de los gestos y las demagogias. Hay una clara tendencia que es posible que observemos en las próximas convocatorias electorales, ahora en mayo, y principalmente en 2012, la irrupción de fuerzas minoritarias en el Parlamento que reflejen el castigo de los votantes a los partidos mayoritarios. Es evidente que éstos no aprueban el examen de la opinión pública. La torpe reacción del PSOE ante la crisis económica y la traición a su electorado y la patética oposición del PP se han ganado un castigo al bipartidismo. Para que esto no suponga un daño al sistema debería cambiarse la injusta ley electoral que padecemos y dejar espacio a nuevos partidos que representen nuevos matices. Aunque este es otro privilegio al que los partidos mayoritarios y los minoritarios nacionalistas tampoco quieren renunciar.
El hecho de que la verdadera representación de las fuerzas políticas en el Parlamento sería una de las estrategias que ayudarían a recuperar la confianza de los ciudadanos en nuestro sistema político. Una vez recuperada la confianza se podría luchar con más fuerza contra las verdaderas amenazas que padecen nuestras sociedades: unas instituciones financieras fuera de control y los poderes económicos desatados. Si los políticos acometen este reto, quizá los ciudadanos valoren más su actuación y no se sientan tan desapegados de sus representantes y sean menos críticos con los privilegios.
El trato dado al poder financiero que nos ha arrastrado a una crisis global demuestra que los políticos nos han hecho su trabajo y no se han ganado los privilegios que defienden. Si hubieran defendido a los ciudadanos de los intereses especuladores que han privatizado los beneficios y socializado las pérdidas quizá ahora serían mejor valorados y comprendidos. Pero los hechos evidencian que el poder económico es más poderoso que el poder político y que los ciudadanos están en muchos casos indefensos como magistralmente ha dibujado el documental Inside Job.
Si los políticos quieren viajar en primera, deberían anteponer primero los intereses de los ciudadanos a los suyos y sobretodo dejar de bailar al son de los tiburones financieros. De momento no están haciendo ni lo uno ni lo otro. Y esto está provocando un fuerte sentimiento de indignación que en cualquier momento un acontecimiento puede catalizar en revueltas sociales.
8 comentarios para “Políticos, ciudadanos y especuladores”
Dejar un comentario
Solo se publicarán mensajes que:- sean respetuosos y no sean ofensivos.
- no sean spam.
- no sean off topics
- siguiendo las reglas de netiqueta, los comentarios enviados con mayúsculas se convertirán a minúsculas.


Hartos del partido único PPSOE, cuanto antes nos demos cuenta de esto es una dictadura encubierta mejor nos irá.
Saludos
“exámen” no lleva tilde
corregido examen. Gracias
Tenemos ante nosotros un problema y lo vivimos también en propia carne… pero nadie protesta!. Están quedando cientos
de familias en la calle porque no pueden pagar su hipoteca y
a estas alturas, con los recortes en Sanidad y Educación, acabaremos este año cerca ó con 5 millones de parados. Pero
nadie protesta!…De la misma forma si nos dijeran que esta-
remos un año sin fútbol, saldríamos todos a la calle a pro-
testar y no haría falta un terremoto para hundir los edifi-
cios, acabaríamos con todo. Y me pregunto ¿por qué? ¿qué le
pasa a los ciudadanos de a pie para no movernos, indignar-
nos y no protestar?…
Propongo para las próximas elecciones municipales y nacio-
nales como primera medida votar en blanco, ya que no somos
lo suficiente solidarios para salir a protestar unánime y
pacíficamente en las calles de este país…
Lo mínimo que nos toca hacer es informarnos.Estas políticas no resuelven nada, solo incrementan las ventajas de los que ya lo tienen todo.
Estamos manejados por los capitales y cada dia somos más pobres y más sometidos.
Los empresarios manejan los empleados a gusto y no tenemos defensa, o aceptas o te vas.
Recomiendo leer “Indignaos”, son 20 páginas que lo explican casi todo.
Adelante y suerte.
Estoy totalmente de acuerdo con Rafael en que España necesita más implicación ciudadana y rebelarse pacíficamente contra esta casta política que nos ha tocado padecer.
No obstante creo que el voto en blanco no es la mejor opción debido a que perjudica los partidos políticos minoritarios, como explican en el wiki de #nolesvotes:
http://wiki.nolesvotes.org/wiki/Voto_en_blanco
Estoy bastante ilusionado con la plataforma #nolesvotes – http://www.nolesvotes.com – , en la que se exorta a los ciudadanos a votar partidos alternativos a PSOE, PP y CIU, que a mi modo de ver son el cáncer de nuestra sociedad.
En Calvià TRansparencia X Calvià es la alternativa al PPSOE.
-Listas Abiertas a los ciudadanos.
-Concejales a tiempo parcial, con reducción retributiva desde un 50% hasta un 80%.
-Transparencia según el modelo escandinavo “Todo es accesible, salvo lo que afecta la intimidad o la seguridad de las personas”.
-Participación según el modelo suizo. ” referendums frecuentes para todo lo importante o polémico”.
-Prioridad a las acciones dirigidas a la generación de riqueza y empleo a corto y largo plazo.
15 de Mayo 2011 http://www.democraciarealya.es