25
septiembre
2011
Virtualmente pillado
Por Guillermo OrellSiempre recordaré tu sonrisa de emoticono, con esa letra mayúscula tan brillante dónde se dibujaba toda tu blanca dentadura de alfabeto…
…¡¡y me sobrecogía cuando pinchabas el “me gusta” en el campo de mis comentarios!!…
…o cuando nos hicimos “amigos” por aquel flechazo a primera vista, al vernos nuestros iconos con los perfiles tan absolutamente modernos…
…como me conmovían aquellos Chats medio codificados y llenos de faltas pero no exentos de amor donde los corazones echaban chispas…
…me entusiasmaban tus etiquetados, y tus dispositivos móviles remitidos desde tú i.Phone última generación y compartidos con otros amigos…,ponias tanto cariño…
…¿¿recuerdas aquellos eventos tan originales en el ciberespacio??…,A los que acudíamos desde nuestra conexión secreta
…lo nuestro fue un amor tan artificial y tan virtual que los bits recorren todo mi cuerpo con sólo recordarlo…
..lástima que lo nuestro terminara, cuando nos descubrimos –en persona– acudiendo al mismo cibercafé, a la misma hora, todos los días.


Esta entrada fue escrita el Domingo, septiembre 25th, 2011 at 10:03 am y está archivada bajo las categorías Relatos de bolsillo. Puede seguir los comentarios a esta entrada a través del RSS 2.0. Puede dejar una respuesta, o un trackback desde su sitio web.